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Elecciones en EE.UU. 2016

El FBI reabre la investigación sobre los correos electrónicos de Hillary Clinton

  • La reapertura del caso reaviva la polémica a pocos días de las elecciones
  • Trump afirma que es "un gran anuncio" y espera que "finalmente se haga justicia"
  • El equipo de Clinton urge a que se hagan públicos "inmediatamente" los detalles
  • Además, la demócrata confía en que no haya ninguna nueva imputación
  • Especial sobre las elecciones en Estados Unidos 2016

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Se reabre el caso de los correos electrónicos de Hillary Clinton

El FBI ha reabierto este viernes la investigación sobre el uso de un servidor privado de correo electrónico que hizo la candidata demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton, cuando era secretaria de Estado, con el objetivo de revisar nuevos mensajes para comprobar si contenían información sensible.

Así lo ha confirmado el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), James Comey, que en una carta remitida a los presidentes de varios comités del Congreso explica que se van a investigar nuevos correos para determinar si incluyen información clasificada: "En relación con un caso no relacionado, el FBI ha tenido conocimiento de la existencia de mensajes de correo electrónico que parecen ser pertinentes para la investigación".

"Estoy de acuerdo en que el FBI debe tomar medidas de investigación apropiadas para permitir a los investigadores revisar estos mensajes de correo electrónico con el fin de determinar si contienen o no información clasificada, así como para valorar su importancia para nuestra investigación", añade Comey,

El responsable del FBI ha detallado que fue informado de la reapertura este jueves, además de precisar que "aún no se puede determinar si el material es o no significativo" para la investigación ni cuánto tiempo llevará determinar su impacto en las pesquisas. Según Reuters, los correos electrónicos están relacionados con otro caso, el que afecta al excongresista Anthony Weiner por enviar mensajes sexuales a mujeres; su mujer, Huma Abedin, de la que está separada a raiz del escándalo, fue asesora de Hillary Clinton.

Críticas a Clinton de los republicanos

El jefe de campaña de Clinton, John Podesta, ha urgido a Comey a publicar dicha información para aclarar el asunto: "El director del FBI debe hacer pública inmediatamente la información que está contenida en la carta que envió a ocho presidentes de los comités republicanos. Es extraordinario que veamos algo como esto a solo once días de una elección presidencial", subraya Podesta en un comunicado.

Porque la reapertura de la investigación se produce en la recta final de la campaña de las elecciones presidenciales, en las que Clinton se enfrenta al magnate republicano Donald Trump, y ha reavivado una polémica que ha constituido una de las críticas más frecuentes volcadas contra ella desde el bando republicano.

El FBI y el Departamento de Justicia están ahora intentando tener el coraje para enmendar el horrible error que cometieron

Trump, que pronunciaba un mitin en la localidad de Manchester (Nuevo Hampshire) cuando se ha desvelado la decisión del FBI, ha opinado que se trata de "un gran anuncio" y se ha dicho esperanzado en que "finalmente se haga justicia", jaleado por los habituales gritos de sus seguidores reclamando: "Enciérrala". "Siento un gran respeto por el hecho de que el FBI y el Departamento de Justicia están ahora intentando tener el coraje para enmendar el horrible error que cometieron", ha añadido el candidato republicano en las elecciones del 8 de noviembre.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, ha afirmado que Clinton debería dejar de recibir los informes confidenciales que el Gobierno proporciona a los candidatos a la presidencia hasta que el asunto de los correos "este totalmente resuelto".

Clinton confía en que esto no conlleve ninguna imputación

Tras conocer la noticia, la candidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, se ha mostrado confiada en que la reapertura de la investigación del FBI no modifique la decisión inicial de no recomendar imputación alguna.

Clinton ha subrayado también que es "imperativo" que el director del FBI, James Comey, explique el contenido de los nuevos correos que han llevado a la reapertura de la investigación.

"Pedimos al FBI que publique toda la información que tenga", ha dicho la ex secretaria de Estado, visiblemente enfadada tras la reapertura de la investigación a apenas once días de los comicios presidenciales que le enfrentan al republicano Donald Trump.

"Tienen que compartir con todo el pueblo estadounidense los datos que dicen tener", ha insistido la aspirante demócrata, que, sin embargo, se ha mostrado confiada en que "sea lo que sea" lo que haya llevado al FBI a reabrir el caso "no cambiará la decisión alcanzada en junio" de no presentar cargos en su contra.

Una polémica que ha acompañado toda la candidatura de Clinton

En julio, Clinton fue sometida a un interrogatorio de más de tres horas en el cuartel general del FBI sobre este asunto y días más tarde el Departamento de Justicia decidió cerrar el caso por recomendación del FBI, que no encontró indicios para presentar cargos en su contra. No obstante, Comey indicó en aquella ocasión que la exsecretaria de Estado había actuado de manera "extremadamente descuidada" con el manejo de la información al frente de la diplomacia estadounidense.

La polémica por los correos electrónicos se desató a comienzos de 2015, cuando los medios estadounidenses revelaron que, durante sus cuatro años en el Departamento de Estado, Hillary Clinton usó en todo momento una cuenta personal para sus comunicaciones, con un servidor privado.

La ex primera dama reconoció entonces que habría sido "más inteligente" usar una cuenta oficial y entregó 55.000 páginas de correos electrónicos de esa etapa al Departamento de Estado para su publicación, pero el caso generó interrogantes sobre si trató indebidamente información clasificada del Gobierno al usar su cuenta personal.

El Departamento de Estado identificó alrededor de 2.100 correos electrónicos del servidor de Clinton con información confidencial, aunque ha asegurado que muchos de ellos no se consideraron clasificados en el momento de su envío, sino que han sido etiquetados como tales durante la revisión actual de los emails.