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Detenidos cuatro guardias civiles por robar droga a narcotraficantes

  • La operación se ha desarrollado en la provincia de Málaga
  • Junto a los agentes, también han sido detenidas otras tres personas

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Imagen de la Policía Nacional de lo que se ha incautado durante la operación
Imagen de la Policía Nacional de lo que se ha incautado durante la operación.

La Unidad de Delincuencia y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional en La Rioja y La Coruña ha desarticulado un grupo criminal dedicado a asaltar y robar estupefacientes a narcotraficantes de origen magrebí y han detenido a siete personas, entre ellas dos guardias civiles en activo y otros dos en la reserva, un vigilante de seguridad y dos empresarios.

El delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, y el jefe superior de Policía de La Rioja, Pedro Mélida, han ofrecido este jueves algunos detalles de esta operación desarrollada en la provincia de Málaga, donde los detenidos realizaron este "vuelco" de droga, como se conoce este tipo de delitos.

El juzgado de guardia ha decretado su ingreso en prisión, en la que permanecen desde el lunes.

Durante la operación se han realizado cuatro registros donde han sido intervenidos anabolizantes prohibidos, armas de fuego real, chalecos antibalas, diversa uniformidad de la Guardia Civil, cuatro turismos, una motocicleta y 69 kilos de bellotas de hachís que pretendían distribuir entre traficantes de La Rioja y otros puntos de España.

La investigación

El delegado del Gobierno en La Rioja ha explicado que la investigación de estos hechos sigue en curso y que muchos detalles de la operación están bajo secreto de sumario.

Las investigaciones comenzaron en La Coruña, ha detallado, para interceptar a una organización de origen magrebí que vendía droga; durante estos trabajos se comprobó como dos personas (una de ellas el guardia civil gallego en la reserva) contactaban con los traficantes para comprarles una gran cantidad de estupefacientes.

Mientras la Policía Nacional investigaba la organización, varios miembros del grupo investigado se habían desplazado hasta Marbella, en la provincia de Málaga, con el objeto de realizar una transacción el pasado fin de semana. Una vez allí, dos de los implicados simularon hacer la compra real al grupo de origen magrebí.

En el momento del intercambio aparecieron cinco personas más, armadas y ataviadas con chalecos, camisetas y documentación de la Guardia Civil. Estos agentes se apropiaron de la mercancía y redujeron a los vendedores.

Dejaron en un descampaado, maniatados, a los traficantes magrebíes y emprendieron el viaje hacia Logroño. En el desplazamiento cinco de ellos fueron interceptados por la Policía Nacional en Casabermeja (Málaga), otro en Guarroman (Jaén) y otro más en Logroño.

En la detención fueron intervenidos los 69 kilogramos de hachís, varias pistolas, una escopeta, chalecos antibalas, ropa de la Guardia Civil y placas identificativas, defensas extensibles pasamontañas, equipos de transmisión, puñales, grilletes, cuatro turismos y una motocicleta.

Se enfrentan a varios delitos

Los siete detenidos son un Guardia Civil destinado en La Rioja, otro en Leónuno en la reserva que reside en la localidad navarra de Viana (a pocos kilómetros de Logroño), otro agente en la reserva de La Coruña, un guardia jurado, un empresario propietario de un gimnasio en la capital riojana y otro con un establecimiento hostelero en Ibiza.

Además, se realizaron tres registros en Logroño y uno en La Coruña y en el gimnasio del que es propietario uno de los detenidos se encontraron sustancias anabolizantes ilegales.

El delegado del Gobierno ha explicado que los hechos a los que se enfrentan los detenidos pueden ser calificados como delitos de tráfico de droga, pertenencia a organización criminal, robo con violencia, detención ilegal, lesiones, tenencia ilícita de armas y usurpación de funciones públicas.

Además al empresario de Logroño se le imputa un delito contra la salud pública por la tenencia de sustancias anabolizantes. Por ello, cada uno podría enfrentarse a penas superiores a los veinte años de prisión, ha detallado. Bretón, por último, ha subrayado que esta operación policial no solo ha permitido desarticular "un grupo peligroso de delincuentes" sino también el detener a personas "que carecen de la dignidad necesaria para llevar el uniforme de la Guardia Civil".