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'Flashman' contra 'Ed el Rojo': claves de las elecciones más reñidas en Reino Unido

  • El liderazgo de Cameron dentro de los tories pende de un hilo
  • Miliband ganará si convence de que no se "venderá" a los escoceses
  • Un gobierno minoritario o alianzas inéditas: estos son los escenarios

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 David Cameron y Ed Miliband no lograrán mayoría absoluta, según los sondeos.
David Cameron y Ed Miliband no lograrán mayoría absoluta, según los sondeos. AFP

David Cameron y Ed Miliband hacen cálculos pero las cuentas no les salen. La recta final de la campaña se ha ajustado más de lo previsto y ninguno de los partidos que se han alternado en el poder durante los últimos 130 años en Reino Unido obtendrá mayoria absoluta en las próximas elecciones del 7 de mayo, según los sondeos.

En un escenario tan impredecible los británicos podrían tener un gobierno minoritario o un gobierno de coalición, fruto de alianzas inéditas. Estas son las claves en las que hay que fijarse:

1. Parlamento 'colgado' y alianzas inéditas

El retroceso del bipartidismo está fuera de toda duda. En los años 50 laboristas y conservadores sumaban conjuntamente el 97% de los votos y en la actualidad apenas superan el 62%.

De ganar los laboristas sin mayoría, su mejor apoyo está en el Partido Nacionalista Escocés –la gran estrella de esta campaña– . Miliband ha rechazado “cualquier pacto o coalición” con los escoceses respondiendo así a la campaña de los conservadores, que han sembrado el temor sobre una posible secesión en el Reino Unido, pero no ha descartado apoyos puntuales.

Si el victorioso fuera Cameron, también sin mayoría, tendrá un escenario más complicado. El xenófobo UKIP no es un buen compañero de viaje y su pronóstico de escaños no es superior a 5. Su actual socio, el Partido Liberaldemócrata, se ha desplomado en las encuestas y parece que recibirá un severo correctivo tras cinco años en el Ejecutivo. También podría optar por aliarse con los unionistas de Irlanda del Norte, que verían aumentar así su influencia en el gobierno autónomo norirlandés.

Si ninguna de estas inusuales alianzas funciona y ningún gobierno minoritario supera un voto de confianza en el Parlamento, se celebrarían otras elecciones este mismo año, algo que no ocurre desde el Gobierno del laborista Harold Wilson en 1974.

2. Escocia, al asalto de Downing Street

De 6 a 50 escaños. Este es el espectacular crecimiento que pronostican los sondeos para los nacionalistas escoceses. El referéndum de independencia celebrado el pasado septiembre ha sacudido el panorama político en una región en la que los laboristas están abocados a perder su hegemonía histórica.

El avance del SNP en los últimos meses se refleja en sus cifras de afiliación: desde la consulta ha pasado de 25.000 a más de 104.000 afiliados, y es ahora el tercer mayor partido británico, aunque Escocia representa tan sólo el 8,3% de la población del Reino Unido. Y se prevé que el 45% de los escoceses que votaron ‘sí’ en el referéndum apoyen ahora al SNP en estas elecciones.

Sturgeon no se lo puede decir más claro a Ed Miliband: "Podemos echar a David Cameron de Downing Street. No le dé la espalda a esa oportunidad".

Nicola Sturgeon

Cameron ha azuzado el fantasma del SNP para atemorizar a los votantes británicos. Una alianza entre nacionalistas escoceses y laboristas estaría “forjada en el infierno”, ha dicho el premier, que asegura que Miliband “venderá” el país a los escoces. Una estrategia que tiene una peligrosa doble lectura: el robo de votos del SNP a los laboristas beneficia a los tories y deja a sus rivales cada vez con menos opciones de llegar a Downing Street si pierden este tradicional feudo, pero espolea una lucha entre los intereses ingleses y los intereses escoceses que puedan hacer saltar al Reino Unido por los aires.

3. Vota Miliband, vota NHS

La sanidad pública, la joya de la corona en Reino Unido, se ha convertido en un campo de batalla ideológica durante la campaña. El Sistema Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) se ha convertido en esta legislatura en la segunda preocupación para los británicos. Hasta este año había sido la inmigración, pero la sostenibilidad de su querido servicio de salud —financiado con impuestos, gratuito y universal— está en el punto de mira.

El envejecimiento de la población, los recortes públicos y el aumento del coste de los tratamientos modernos han aumentado el gasto sanitario. Cinco años de austeridad traducidos en cierre de hospitales, incremento de las listas de espera y recorte de sueldos de los trabajadores sanitarios. Un panorama que ha dado a los laboristas artillería para atacar al gobierno de coalición.

“Vota Miliband, vota NHS” ha sido uno de los lemas más repetidos de la campaña. En algunos barrios de Londres, por ejemplo, los actos electorales se han transformado en manifestaciones a favor de la sanidad pública. Como demuestra esta encuesta, los británicos siguen idenficando a los tories con la mejora de la economía y a los laboristas con la protección del estado del bienestar.

'Ed, el rojo', como se le conoce en Reino Unido, ha tenido precisamente que convencer de que no despilfarrará los ahorros del Estado. "Los laboristas aún sufren las consecuencias de que la crisis financiera global de 2008 se produjera durante su mandato, y los conservadores han conseguido tacharles de ineptos económicos", señala el experto de la London School of Economics (LSE) Tony Travers a la agencia Efe.

4. El ‘milagro’ económico de Cameron

La mejora de la economía ha sido uno de los tres ejes que han pivotado la estrategia electoral conservadora, junto al escoramiento a la derecha, obligado por el ascenso del UKIP, y el azote a la alianza laborista-SNP.

La mejor baza de Cameron es que sacó al Reino Unido de una profunda recesión para luego proporcionarle una de las mayores tasas de crecimiento del mundo. Reino Unido se ha convertido en la segunda potencia económica de la UE –sólo superada por Alemania– y en la quinta del mundo. Su tasa de paro es de un envidiable 5,7%, la más baja de lo últimos seis años.

“Sin embargo, la mejora económica apenas ha repercutido en los salarios, lo que hace pensar a muchos votantes que la recuperación no les ha beneficiado”, subraya Andrew Osborn, de la agencia Reuters .Para los parlamentarios de la oposición y parte de los medios de comunicación lo han comparado con "Flashman", un anti-héroe de ficción de clase alta del siglo XIX.".

De hecho, gane o pierde, el futuro de Cameron pende de un hilo."Si pierde, será instantáneo. E incluso si gana pero no logra una mayoría absoluta, que según las encuestas quedará lejos para todos los partidos, podría enfrentarse a un desafío de liderazgo desde el dentro de su partido, famoso por su poca compasión".

Aún así, Cameron termina la legislatura como el líder británico mejor valorado, con la aprobación del 41 % del electorado. 

5. Al otro lado del canal de la Mancha...

El avance del UKIP, que en los comicios europeos rompió por primera vez en un siglo el tradicional bipartidismo británico, ha hecho que Cameron haya asumido cada vez con más ahínco el discurso antiinmigración y antieuropeo de Nigel Farage.

El líder del UKIP ha dicho que condiciona su apoyo a un gobierno tori a que Cameron celebre un referéndum sobre la pertenencia a la UE “cuanto antes”. No en 2017, la fecha prometida.

La última encuesta del instituto YouGov registra una ventaja récord de los partidarios de seguir en la Unión Europea: 45% a 35%. Pero las encuestas no siempre aciertan.

El referendum sobre la salida de la UE se cuela en la campaña de Reino Unido

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