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Cómo sobrevivir en Hollywood (aunque fracases)

  • El director Julián Lara narra su experiencia en el libro 'Welcome to Hollywood'
  • "Pagué un precio muy alto, pero nadie dijo que conseguir los sueños sea barato"

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Teaser del libro 'Welcome to Hollywood'

Julián Lara (Sevilla, 1975) es un director de culto entre los aficionados al cine por su saga de zombies Deadhunter y también por su libro autobiográfico Directed By, donde explicaba sus inicios como director de cine amateur. Pero tenía un sueño: ser un director de cine de verdad. Y en vez de esperar la llamada de Hollywood decidió irse a estudiar a The Los Angeles Film School y a probar suerte en la meca del cine. Una suerte que no le acompañó; pero ha plasmado sus vivencias en el libro Welcome to Hollywood (Plan B), un divertido, triste y curioso retrato de Hollywood, que nos anima a luchar por nuestros sueños y que es una auténtica lección de supervivencia.

"Welcome To Hollywood -nos comenta Julián- trata de mi experiencia durante los tres años que estuve viviendo en Los Angeles, aunque en los primeros capítulos trato de enlazar de algún modo con el final de mi primer libro, Directed By, que se publicó en 2006, por eso relato los hechos acontecidos entre 2006 y 2010, y lo que propició que decidiera hacer las maletas e irme a Los Angeles, estudiar un grado universitario en cine, dejar de ser un amateur y convertirme en un director de cine profesional; y de paso ganarme el respeto que muchos se negaban a reconocerme... aunque todo esto lo hice pagando un alto precio por ello, claro".

Esos tres años no fueron nada fáciles para Julián, que al final tuvo que tirar la toalla y volver a España. Pero aprendió una valiosa lección sobre lo difícil que resulta rodar en Los Angeles: "Como poder se puede, pero es más difícil que si te llaman desde allí; de hecho yo tengo amigos directores españoles que llevan viviendo muchos años en Los Angeles y no han rodado nada, aunque si se lo pueden permitir pues genial, pero es complicado. No obstante, creo que es mejor rodar una película en España que llame la atención en Hollywood, eso es más factible, de hecho tengo un amigo director que así han conseguido meter la cabeza en el show business, y nunca mejor dicho, pues me refiero a Paco Cabezas".

Luchando por un sueño

Tras un año de estudios Julián se graduó con matricula de honor. "En mi facultad -nos cuenta- se estudiaban todos los palos del cine, lo cual era muy provechoso porque sirve para entender y apreciar a fondo el trabajo que desempeña todo el equipo técnico de una película. Así que aprendí todo lo que se hace tras la cámara, no solo a ser un buen director y a dirigir un equipo, también aprendí todo lo que hace el resto del equipo, es la mejor manera de dirigir a un 'crew'. Por supuesto la dirección de actores es algo que también se estudió allí. Pero desconozco la diferencia entre las facultades españolas y americanas ya que yo en España no estudié cine, yo fui autodidacta y amateur hasta que me fui a Los Angeles".

Para convertirse en director de cine en Hollywood hay que pagar un precio muy alto, como Julián ha comprobado personalmente: "En mi caso ese paso se produjo cuando me gradué en The Los Angeles Film School, con matrícula de honor, por cierto. Por supuesto lo demostré rodando un corto como tesis de graduación: Till Death Do Us Part, algo que no era obligatorio pero que yo creía imprescindible para que no quedara todo en un mero título universitario".

"El precio a pagar -añade Julián- es alto cuando ya tienes una vida más o menos normal en España y decides dejarlo todo por perseguir tu sueño. Mi vida personal se vio afectada por completo pues perdí amigos, me divorcié de mi mujer, vendí mi coche para poder rodar el corto de tesis, y por los apuros económicos casi perdí mi casa en España. Mi plan original era irme solo un año para estudiar y volver a casa al graduarme, pero el divorcio trastocó mis planes y ya me quedé un poco más, con sus consecuencias positivas y negativas..."

Aún así, Julián asegura que no se arrepiente de haberlo intentado: "No me arrepiento lo más mínimo. Creo que aproveché al máximo el tiempo que estuve allí, y aunque pasé momentos malos y duros, me quedo con los buenos y positivos. Por supuesto que volvería a intentarlo. Si me fui a Hollywood es porque se me presentó la oportunidad de dar ese importante paso y no me iba a quedar con la duda de qué pasaría si trataba de cumplir mi sueño. El precio que pagué fue caro, pero nadie dijo que cumplir los sueños sea gratis o barato, y como no creo en la reencarnación ni en el más allá, lo que tenga que hacer lo haré aquí y ahora".

"Spielberg me sorprendió gratamente"

Pero no todo fue negativo, Julián no sólo se convirtió en director de cine sino que tuvo la oportunidad de conocer a sus ídolos cinematográficos y hacerse fotos con muchos de ellos: "Es muy bonito conocer a la gente a la que admiras. Realmente no tiene ningún efecto práctico, más allá de que suponga un pequeño placer personal, y dicho eso, nunca he ocultado la satisfacción de haber conocido a todos mis directores favoritos, con la excepción de James Cameron, que se me escurrió".

"Me sorprendió muy gratamente Steven Spielberg -continúa Julián-, cuyo carácter ha heredado de su madre, una mujer encantadora. Matt Groening también es un tipo muy amable y atento. En cambio me defraudó mucho George Lucas, un tipo muy malaje, menos mal que nunca fui fanático de Star Wars, porque le daba yo con un sable láser, je je je. Aunque con quien guardo amistad es con Guillermo del Toro, un grande entre los grandes, es un privilegio contar con sus sabios consejos en momentos clave de mi vida profesional".

De las fiestas al porno

Hollywood es una fiesta continua, como Julián pudo comprobar personalmente: "Es cierto, para bien o para mal, Hollywood es una fiesta, pero también es cierto que ese ritmo de vida no es muy sostenible ni aconsejable, de hecho, para mí las 'parties' supusieron una forma relax, una vía de escape para el estrés diario que vive una persona normal y corriente como yo en Los Angeles. Claro que para la gente adinerada y que no necesita trabajar para sobrevivir, Hollywood puede ser una fiesta continua sin ningún tipo de comedimiento".

"Lo único que saqué de aquello fue diversión y evadirme temporalmente de mi rutina o de mis problemas cotidianos en LA., aunque llegó un momento en que me cansé de tanta fiesta y hasta rehice mi vida sentimental, lo cual me vino bien porque el hecho de ser una persona 'high-profile' genera envidias e hipocresía, porque los mismos que me criticaban eran los mismos que desearían imitarme, y yo tengo mis defectos, como deja bien claro el amiguete Santiago Segura en el prólogo, pero Julián Lara solo hay uno, para bien o para mal".

Cuando comenzó su viaje Julián tenía muy claro que estaba dispuesto a casi todo para poder hacer cine en Los Ángeles. Y al final, debido a sus problemas económicos, tuvo que participar en rodajes porno como director, cámara y montador. "Sinceramente lo hice por dinero -confiesa-, aunque durante mucho tiempo traté de evitarlo, pero cuando la economía apretaba, no tuve más remedio que dirigir durante una temporada pelis porno los fines de semana, a la par que trabajaba en una importante productora de cine de terror entre semana".

"Hay muchos directores que han rodado porno y temen hacerlo público -asegura-, pero en realidad no hay nada de malo en ello, lo que pasa es que a los que no se dedican al porno en exclusividad, o quien lo hace puntualmente, prefiere mantenerlo oculto por temor a quedar mal; yo mismo reconozco que lo llevé en secreto, no alardeé de rodar porno, pero ya me da igual, lo he contado todo en el libro. Quizás he contado demasiado en el libro. Mi experiencia fue muy positiva, el porno en Los Angeles se rueda de forma muy profesional y con mucha seriedad, y dirigir no es para nada excitante... ya de paso tuve la oportunidad de hacer amistad con grandes 'pornstars' como Eva Angelina o Chanel Preston".

'21 días con Julián Lara'

Todas estas experiencias, las buenas y las malas, han quedado registradas en 21 días con Julián Lara. "Es una serie documental de 10 episodios -afirma Julián- que rodó mi colega Pablo Riquelme, cuando vino a visitarme a Los Angeles, precisamente durante 21 días, en pleno verano de 2011. Todo surgió de repente, sin planearse, pero me pareció una idea genial porque reflejaba de manera directa y real cómo era mi vida en Hollywood".

"Le di a Pablo total control en el proceso creativo, por eso se me ve alegre, triste, estresado, contento, agobiado... lo único que yo quería era mostrar realmente cómo se vive allí, y lo menciono en el libro porque es un complemento ideal para los lectores que quieran saber más de mí, y lo pueden ver en Youtube; aunque para ello también he incluido en el libro el documental inédito This is Hollywood que fui confeccionando durante todos estos años, de hecho lo comencé meses antes de irme a Los Angeles, ya que incluso explico el proceso de alistarme en la universidad y la obtención de mi visado".

Su aventura también quedó reflejada en el reportaje de Días de Cine Españoles en Los Ángeles, rodado mientras Julián preparaba su primera película americana, Killing Games, un proyecto que resultó ser un fiasco por la poca profesionalidad de sus productores. Y que fue el batacazo definitivo que convenció a Julián para volver a España.

Pero eso no le ha desanimado para seguir intentando hacer cine, aunque en España sea tan difícil como en Hollywood o incluso más. "Ahora mismo -nos cuenta- estoy desarrollando con una productora de Madrid un proyecto de serie de televisión, que efectivamente tiene que ver con los Deadhunter. Será una serie de zombies, con mucho humor y por supuesto los Deadhunter serán los encargados de eliminar a los zombies. Como ya cuento en el libro, el salto del DVD a la gran pantalla de los Deadhunter se vio frustrado por un impresentable exproductor, sin embargo puede que los Deadhunter lleguen muy pronto a la pequeña pantalla. Esperemos que el 2015 sea un buen año profesional y se hagan realidad éste y otros proyectos".

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