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Un empleo "pobre" para llegar a fin de mes

  • Más de dos millones de trabajadores, bajo el umbral de la pobreza en España
  • ONG denuncian el desempleo y la precarización de las condiciones laborales
  • Alianza contra la Pobreza convoca marchas "Contra la riqueza que empobrece"

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Un grupo de personas hacen cola en una de las oficinas del INEM en Madrid
Un grupo de personas hacen cola en una de las oficinas del INEM en Madrid. REUTERS REUTERS

La sociedad “se ha empobrecido” es “más desigual, más dual”, ni siquiera tener un trabajo a tiempo completo significa “salir de la pobreza”, denuncia el presidente de la Red Europea de la Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN), Carlos Susías, en la Semana Global de Lucha contra la Pobreza. Cada vez hay más personas en "pobreza laboral", que "trabajan a media jornada pero no de forma voluntaria, otros tienen un contrato a tiempo parcial, pero echan más horas”, asegura.

Organizaciones no gubernamentales y grupos de lucha contra la pobreza denuncian la "precarización" del empleo y la creciente desigualdad en la sociedad. La UE ha llegado a reconocer que hay trabajadores “pobres” y que el empleo “no es suficiente para dejar de depender de los servicios sociales”, señala Susías.

El trabajo temporal o a tiempo parcial obliga a elegir entre pagar la calefacción o comer tres veces al día. “La paciencia se agota para un ser humano al ver que sus hijos no tienen para comer”, cuenta Laila, argentina que desde hace años trabaja por horas en la limpieza de hogares.

Más de dos millones de personas empleadas viven por debajo del umbral de la pobreza, según los últimos datos del INE. El umbral de la pobreza ha bajado, de 7.714 euros en 2009 hasta 7.182 euros anuales en 2012, según la encuesta de condiciones de vida.

“El año pasado trabajé dos meses, este año tres. En julio en tres sitios: una hora y dos minutos en uno, en otro una hora y cuarenta minutos”, asegura Pino, una canaria de 45 años que por el momento solo ha conseguido contratos para suplencias durante el verano. “Doy gracias a que me llamen, pero en octubre ya no tengo nada, pese a que me muevo”, añade.

Un trabajo que no llega al "mínimo"

Un hecho también relevante es que en los últimos años ha aumentado el número de personas que cobran un sueldo por debajo del Salario Mínimo Interprofesional en España (8.979,60 euros anuales en 2012).

José Medina, de la Alianza contra la Pobreza señala un dato del Barómetro Social de España: Un 33% de la población asalariada, alrededor de 5,6 millones de personas, según la Estadística de salarios de la Agencia Tributaria cobran un sueldo inferior al SMI. “Esto implica una vida difícil, tomar decisiones, como elegir entre pagar el recibo de la luz, una factura o comer dos o tres veces al día”.

Pino solo cuenta con la ayuda económica de su hijo de 25 años, que le paga el abono de transportes. De momento, ha renunciado a tener en casa teléfono fijo y su familia le paga una cuota mínima para que pueda recibir llamadas en el teléfono móvil. “No me puedo permitir lujos, ahora estamos ahorrando…para ir al cine, que cuesta cuatro euros”, comenta entre la resignación y el sentido del humor.

Laila tiene 34 años y es de Argentina, llegó a España en 2007. Entonces ganaba más dinero, entre 900 y 1.000 euros, en la limpieza de hogares. Trabajaba incluso los fines de semana, hasta que en 2013, llegaron sus cuatro hijos desde Argentina. Ahora se ocupa de ellos y eso le impide trabajar más horas.

Con las horas de trabajo que puede hacer apenas cobra 400 euros mensuales. Por eso, ha solicitado becas de comedor, para que coman en el colegio y ella pueda ampliar su jornada laboral.

Más necesidad, condiciones más duras

Además de las becas de comedor, Laila ha pedido antes ayudas de tipo social, pero tras varios intentos se ha dado por vencida: “Llega un momento en que no quieres ir para que luego te digan que no, después de que te hayan hecho sacar papeles y perder horas de trabajo, no vale la pena”.

El presidente de EAPN denuncia el “marasmo administrativo”. “Prácticamente todas” las comunidades autónomas y administraciones han endurecido las condiciones para acceder a recursos públicos “para ahorrarse dinero”, asegura.

Aún así, pese al endurecimiento de los requisitos, las prestaciones otorgadas por salario mínimo, ayuda y renta mínima han aumentado “en todas las comunidades autónomas”, asegura Carlos Susías, que ve en esta circunstancia “un indicador de la necesidad” que hay en el país.

A Pino, su familia de Canarias le ha propuesto que regrese con ellos a las islas, pero ella no quiere: “Aquí tengo mi vida”, sentencia. En busca de un mejor empleo está haciendo un curso de cajera y reponedora en una cadena de supermercados, a través de la RAIS Fundación. Aproximadamente un 80% de las 400 personas a las que atiende esta fundación tienen el mismo perfil y se encuentran en esta misma situación de “pobreza laboral”.

Laila se ha dado un año más de plazo para mejorar su situación laboral y si no lo consigue “regresarse a Argentina”. Sin embargo, la difícil situación de su familia allí, de origen muy humilde, le obliga a replanteárselo una y otra vez.

Precisamente Laila tiene el perfil de los ciudadanos con menor sueldo en España, donde la desigualdad salarial entre hombres y mujeres, se acentúa aún más en función de la nacionalidad. Según el INE las trabajadoras latinoamericanas cobraron 12.704 euros en 2012, solo por encima de las de países de Europa del este y las de otros países del resto del mundo.

A España “se le ha acabado el tiempo”

España es, según Eurostat, el tercer país de la Unión Europea con más trabajadores en riesgo de pobreza, solo por detrás de Rumanía y Grecia, con un 12,3% de empleados en esta situación en 2012.

Las medidas para frenar el empobrecimiento de la gran parte de la población española pasan, según Susías, por una renta mínima nacional garantizada, “necesaria y posible” en España para aquellos que no tienen ningún tipo de ingresos. “No es de recibo que uno de los países más ricos del mundo esté buscando soluciones de carácter dadivoso”, concluye.

Susías denuncia que “a España se le acaba el tiempo para reaccionar” porque “muchas personas en este país viven el día a día y no llegan al final del día”, cuando alguien tiene que acudir a su familia o a ayudas sociales para pagar la calefacción “es “desesperante, esa gente no tiene más tiempo”.

Del total de las personas atendidas por Cruz Roja en 2013, un 34% tenían empleo. “Hay mucha gente que aún teniendo un empleo depende de las ayudas”, explica José Javier Sánchez Espinosa, subdirector del Departamento de Inclusión Social.

Entre 2008 y 2014 se ha duplicado el número de personas a las que Cruz Roja proporciona ayudas para atender a necesidades básicas, desde la alimentación hasta la vivienda. Lo que más preocupa es la infancia: “Últimamente hemos tenido que aumentar el número de meriendas que damos porque la alimentación no es buena y hay dificultades para tener luz en el hogar y que puedan estudiar”.

España necesita una “reforma fiscal efectiva” que “evite que 80.000 millones de euros se eludan fiscalmente”, apunta José Medina, como clave para facilitar la movilidad de recursos y satisfacer los “derechos económicos y sociales”.

Con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, la Alianza contra la Pobreza ha llamado a los ciudadanos a movilizarse contra las desigualdades participando en manifestaciones convocadas en cerca de 40 ciudades españolas, bajo el lema “Contra la riqueza que empobrece”.

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