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La Caixa aprueba su transformación en fundación bancaria para cumplir con la Ley de Cajas

  • Su dotación fundacional será de 5.868 millones de euros
  • Traspasa a Criteria CaixaHolding su participación del 60,5% en CaixaBank
  • La asamblea disuelve y liquida la actual Fundación La Caixa

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El presidente y el vicepresidente y consejero delegado del consejo de administración de la Caixa, Isidro Fainé Casas y Juan María Nin Génova, respectivamente, al inicio de la asamblea general extraordinaria de la Caixa.
El presidente y el vicepresidente y consejero delegado del consejo de administración de la Caixa, Isidro Fainé Casas y Juan María Nin Génova, respectivamente, al inicio de la asamblea general extraordinaria de la Caixa. EFE EFE/ Andreu Dalmau

La asamblea general de La Caixa ha aprobado su transformación en fundación bancaria, como establece la Ley de Cajas, y ha dado luz verde a su dotación fundacional, que será de 5.868 millones de euros, y a la composición del patronato, su nuevo máximo órgano de gobierno y representación.

La asamblea ha decidido asimismo disolver y liquidar la actual Fundación La Caixa, ceder sus activos y pasivos a la nueva fundación bancaria y traspasar a Criteria CaixaHolding su participación en CaixaBank, que actualmente es del 60,5%, pero que en 2017 se reducirá al 55,9%.

La Caixa, que a partir de ahora vehiculará su actividad financiera a través de Criteria, dejará así de tener la condición de entidad de crédito y pasará gestionar directamente la totalidad de la obra social.

El patronato de la fundación estará formado por quince miembros, entre ellos el magnate mexicano Carlos Slim; el presidente de Abertis, Salvador Alemany; el exjefe de la diplomacia europea Javier Solana; la oceanógrafa Josefina Castellbí; el presidente de Telefónica, César Alierta; o el de Fersa, Francesc Homs.

También integrarán este órgano el presidente del Grupo Godó, Javier Godó; el notario Juan José López Burniol; o la farmacéutica Maria Teresa Bassons; así como un representante de la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País, como entidad fundadora de La Caixa; y dos miembros de Cáritas y Cruz Roja como entes representativos del ámbito de actuación de la Fundación.

Los integrantes del patronato serán los encargados de nombrar al presidente del mismo, que se da por hecho que será el máximo responsable del Grupo La Caixa, Isidro Fainé.

El compromiso social, la "esencia fundacional" de La Caixa

Durante su intervención ante la asamblea aeneral, Fainé ha destacado que esta reorganización permite al grupo adaptarse al nuevo marco legal y "reforzar" su actuación en los ámbitos financiero, empresarial y social.

"La historia de esta institución es una historia de anticipación y de adaptación a cambios en el entorno regulatorio", ha dicho Fainé, que ha asegurado que el compromiso social ha sido la "esencia fundacional" de La Caixa y continuará siéndolo con la nueva fundación bancaria.

El directivo ha subrayado asimismo que, pese a los cambios, la unión de la fundación bancaria con CaixaBank "es sólida y duradera" y que sus destinos han de "mantenerse ineludiblemente unidos".

En cuanto a Criteria, el primer holding financiero y empresarial de Europa, ha dicho que también forma parte "esencial" de La Caixa y que al grupo le merece "toda la confianza".

Primera fundación de España y Europa y la tercera del mundo

El director general de La Caixa, Juan María Nin, ha recordado que la fundación bancaria La Caixa nace con un capital social de cerca de 5.900 millones de euros, con unos fondos propios de 16.519 millones y un valor de mercado, a 31 de marzo de 2014, de 19.837 millones.

Estas cifras convierten a la entidad en la primera fundación de España y Europa y la tercera del mundo, por detrás de las de Bill y Melinda Gates y Wellcome Trust.

"Esto nos sitúa en una nueva fase desde el punto de vista organizativo, que se adapta a las exigencias regulatorias actuales. pero que no cambia nuestros principios y valores", ha señalado Nin.

En la asamblea, un representante de CC.OO. ha pedido que la fundación bancaria mantenga una buena dotación para la obra social -en 2014 ha sido de 500 millones- y que preserve el modelo de concertación social y el diálogo con todos los sectores de la sociedad.

Por su parte, UGT ha reclamado que CaixaBank sea la "pieza clave" de la nueva fundación bancaria" y que la mayoría de las acciones del banco sigan en sus manos.

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