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El momento de la verdad para el cometa ISON llega este jueves

  • A las 19:25 hora española pasará a solo 1,1 millones de kilómetros del Sol
  • Si sobrevive al encuentro podría llegar a ser fácilmente visible a simple vista en unas semanas
  • Pase lo que pase, esta será la única oportunidad que tendremos de verlo

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Imagen del Cometa ISON la madrugada del 24 de noviembre
Imagen del Cometa ISON la madrugada del 24 de noviembre Daniel López/iac.es

Descubierto por Vitali Nevski y Artyom Novichonok el 21 de septiembre de 2012, el cometa C/2012 S1 (ISON) tiene bastantes posibilidades de convertirse en un increíble espectáculo en el cielo nocturno en las próximas semanas.

Incluso hay predicciones, eso sí, las más optimistas, que dicen que podría llegar a ser visible durante el día, aunque para eso tiene que sobrevivir a su encuentro con el Sol.

Y es que durante el perihelio de su órbita, ISON pasará a tan sólo 1.165.000 kilómetros de la superficie del Sol, con lo que cabe la posibilidad de que simplemente se desintegre y no vuelva a salir por el otro lado. Será este jueves 28 de noviembre a las 18:25 UTC (19:25 hora peninsular española).

A fin de cuentas no hay que olvidar que los cometas no son más que una especie de bolas de nieve sucia formados por rocas, gravilla y hielo y que en el perihelio ISON estará sometido a temperaturas de unos 2.700 grados, suficientes como para fundir el hierro.

Además, por si esto fuera poco, ISON pasará por dentro del límite de Roche del Sol, con lo que la fuerza de la gravedad de este podría desintegrarlo.

Gases en evaporación

Sin embargo, es precisamente el aumento de temperatura de los cometas cuando se acercan al Sol lo que los hace visibles, ya que empiezan a soltar gases que forman la denominada coma, una especie de atmósfera que rodea al núcleo del cometa, que luego se desprende de este a causa de los efectos del viento solar formando la característica cola de los cometas.

En el caso de ISON se calcula que su núcleo mide como máximo unos 2 kilómetros de diámetro, la coma unos 100.000, y la cola unos 8 millones de kilómetros.

En cualquier caso, aunque ISON se desintegre al pasar al lado del Sol esto no quiere decir que todo esté perdido, ya que en 2011 el núcleo del cometa C/2011 W3 (Lovejoy) se desintegró poco después de pasar por el perihelio y aún así sus restos se convirtieron en espectáculo memorable.

Pocos datos

Desde hace unos días su proximidad al Sol impide verlo a simple vista y casi con ningún telescopio, ya que queda oculto por el brillo de este, pero aún así astrónomos de todo el mundo y varios telescopios espaciales le siguen la pista en estas horas para ver qué sucede.

Es la primera vez en la historia que se puede observar un cometa con tanto detalle

De todas formas, cualquier suposición que hagamos está basada en muy pocos datos ya que es la primera vez en la historia que estamos en condiciones de observar con tanto detalle un cometa de las características de ISON, que por lo que sabemos viene desde la nube de Oort.

La máxima aproximación a la Tierra, de nuevo si sobrevive a su paso por el Sol, se producirá el 26 de diciembre de 2013, cuando pasará a unos 64 millones de kilómetros de nosotros; para cuando vuelva a estar a la vista hay aplicaciones para Android e iOS que indican hacia dónde hay que mirar para verlo usando el GPS, la brújula, y los sensores de posición del móvil.

Lo que está claro es que si ISON sobrevive a su paso por el Sol no tendremos ocasión de verlo nunca más, pues hay dudas acerca de su órbita que están entre si la órbita es parabólica -en cuyo caso no ISON no volverá por aquí hasta dentro de unos 400.000 años- o si es hiperbólica, en cuyo caso no volverá nunca más.

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