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Italia suprime el impuesto sobre la vivienda habitual, tal como pedía el PDL de Berlusconi

  • "A partir de 2014 no habrá impuesto municipal único (IMU)", ha dicho Letta
  • Además, los ciudadanos quedarán exentos de pagar las cuotas de 2013
  • Será sustituido por la service tax, un impuesto también de tipo municipal

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El primer ministro de Italia, Enrico Letta, junto al viceprimer ministro, Angelino Alfano
El primer ministro de Italia, Enrico Letta, junto al viceprimer ministro, Angelino Alfano.

El Gobierno italiano ha aprobado la supresión del impuesto sobre la vivienda habitual que reintrodujo el Ejecutivo de Mario Monti, con lo que cumple así con la principal exigencia hecha por el partido del exprimer ministro Silvio Berlusconi.

En rueda de prensa al término del Consejo de Ministros, el jefe del Ejecutivo, Enrico Letta, ha anunciado esta medida, con la que, por el momento, parece volver la calma al seno de la coalición gubernamental, en la que participa su formación, el Partido Demócrata, y el Pueblo de la Libertad (PDL) de Berlusconi.

"La tasación sobre la primera vivienda, los terrenos agrícolas y las construcciones rurales, es decir, el IMU (impuesto municipal único), es suprimido. A partir de 2014 no habrá ya IMU como lo hemos conocido hasta ahora, en la línea del compromiso que adquirimos al llegar al poder y que lleva al final de esta tasa", ha dicho Letta.

A esta supresión para 2014 se suma el hecho de que los ciudadanos quedarán exentos de pagar las cuotas de 2013, en diciembre y junio, del IMU, toda vez que esta última había sido aplazada hasta mediados del mes que viene a la espera de una reforma de la tasación que finalmente llegó este miércoles.

Se sustituye la tasa a la vivienda habitual por la service tax

El IMU, cuya recaudación iba a parar a la financiación de los Ayuntamientos, será sustituido por la llamada service tax, un impuesto también de tipo municipal que quedará vinculado e integrará los servicios que se dan a los ciudadanos, como el de la recogida de basuras, y no ya a la propiedad de la vivienda habitual.

El desarrollo exacto de ese nuevo impuesto se llevará a cabo en las próximas semanas en conversaciones con la federación de municipios y se incluirá en los presupuestos de 2014 que el Gobierno pretende llevar al Parlamento a mediados de octubre, para que entre en vigor ya el 1 de enero próximo.

Letta aseguró que la eliminación del IMU, medida aprobada por Monti al poco de llegar al Gobierno para sanear las cuentas públicas, no supondrá la aprobación de nuevos impuestos y la alternativa al dinero proveniente del pago de diciembre de la tasa de la vivienda que no se recaudará quedará detallada más adelante.

En este sentido, el primer ministro ha insistido en que Italia mantendrá el compromiso adquirido con la Comisión Europea de cerrar este año con un déficit público por debajo del 3% del PIB.

Letta ha destacado cómo la mayoría de partidos llevaban en sus programas electorales en los comicios de febrero la necesidad de superar el IMU, pero la supresión anunciada este miércoles es considerada en gran medida como una victoria del partido de Berlusconi, que había amenazado con hacer caer el Ejecutivo si no se cancelaba.

Satisfacción en el PDL

El viceprimer ministro, Angelino Alfano, secretario político del PDL, ha comparecido junto a Letta para expresar su "gran satisfacción" por el hecho de que hoy los ciudadanos reciban una buena noticia, es decir, que ya no tengan que pagar un impuesto que habían incluido en sus presupuestos familiares.

En el decreto ley aprobado, cuyo contenido técnico está aún por concretar, el Gobierno italiano incluye además ayudas para las familias más desfavorecidas que no pueden pagar las hipotecas por culpa de la crisis económica, así como medidas para fomentar la construcción de vivienda social y relanzar el mercado inmobiliario.

Asimismo, aprobó una partida de otros 10.000 millones de euros más para el pago a proveedores de la Administración Pública; fondos para hacer frente a los extrabajadores que quedaron en una especie de limbo con el retraso de la jubilación de la reforma de Monti, y 500 millones de euros para financiar los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo.