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Bersani propone al expresidente del Senado Franco Marini para presidir Italia

  • Cuenta con el respaldo de los partidos de Berlusconi y Monti
  • Sin embargo, parte del PD de Bersani critica la propuesta
  • La votación para elegir al jefe del Estado se celebra este jueves

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El expresidente del Senado Franco Marini se perfila como el próximo jefe del Estado italiano, después del consenso alcanzado entorno a su candidatura por el líder del Partido Democrático (PD), Pier Luigi Bersani, y el del conservador Pueblo de la Libertad (PDL), Silvio Berlusconi.

Está previsto que el Parlamento se reúna este jueves a las 10.00 hora local (08.00 GMT) en una sesión conjunta de ambas cámaras y en la que también participarán representantes regionales, hasta alcanzar un total de 1.007 electores, para comenzar la votación del sucesor como jefe del Estado de Giorgio Napolitano, cuyo mandato de siete años concluye el próximo 15 de mayo.

El consenso entre Bersani y Berlusconi llegó tras una intensa jornada de contactos entre las principales fuerzas políticas del país, según informaron los medios de comunicación locales. Sin embargo, las mismas fuentes indicaron que la preferencia de Bersani por Marini ha topado con la oposición de diferentes corrientes dentro de su formación, entre ellas la capitaneada por el alcalde de Florencia, Matteo Renzi, muy critico con esa elección.

Diferencias en el seno del Partido Democrático

Así, durante la asamblea del PD celebrada en Roma para acordar su actuación de cara a la votación de este jueves se vivieron momentos de tensión y aunque la propuesta de Marini como candidato salió finalmente adelante, se habla ya de un partido dividido.

Durante el encuentro, Bersani subrayó que "la candidatura de Marini es la que cuenta con la capacidad de obtener mayores convergencias", toda vez que subrayó que se trata de una persona "límpida y generosa, uno de los constructores del centroizquierda ligados al trabajo social".

Por su parte, Berlusconi indicó a sus correligionarios, en otra reunión celebrada en la capital italiana, la necesidad de apoyar a Marini, a quien definió como "una persona que viene del pueblo".

Il Cavaliere señaló que pese a no pertenecer a las filas del centroderecha, a lo largo de su trayectoria Marini ha demostrado estar por encima de los intereses de partido.

El nombre de Marini también recogería el apoyo de Elección Cívica, del primer ministro en funciones Mario Monti, mientras que el Movimiento 5 Estrellas, liderado por el cómico Beppe Grillo, se desmarcó apostando por el jurista Stefano Rodotà.

Necesidad de dos tercios de los votos

Marini, nacido el 9 de abril de 1933, empezó su actividad política en la Democracia Cristiana en 1955, mientras que entre 1985 y 1991 fue secretario general de la Confederación Italiana de Sindicatos de los Trabajadores (CSIL). En 1991 fue ministro de Trabajo, mientras que en 2006 fue designado presidente del Senado, bajo el Gobierno del progresista Romano Prodi.

El Parlamento italiano afrontará a partir este jueves la primera votación para la elección del nuevo jefe del Estado y, de no alcanzarse el resultado requerido de dos tercios de los votos para la designación, a las 15.00 hora local (13.00 GMT) comenzaría la segunda votación del día. En las primeras tres votaciones es necesaria la mayoría de dos tercios (671 votos), mientras que a partir de la cuarta se pasa a una mayoría absoluta (504). 

La elección del nuevo presidente de la República adquiere en esta ocasión una relevancia especial, ya que el sucesor de Napolitano está llamado a resolver la parálisis política en la que se encuentra sumido el país tras los comicios generales de finales de febrero.

Los partidos han rechazado hasta ahora ceder en sus posturas en lo que concierne a la formación del nuevo Ejecutivo, pero el deseo de que la jefatura del Estado sea ocupada por una personalidad afín a ellos puede contribuir a abrir nuevos escenarios y posibles pactos.