Isabel L., una exasistenta social de la Asociación Española para la Protección de la Adopción (AEPA), ha reconocido ante el juez Adolfo Carretero que firmó el expediente de adopción de Pilar Alcalde, una de las niñas que forman parte de la trama de los bebés robadas, y ha asegurado que le sonaba la monja María Gómez Valbuena, sin saber a qué se dedicaba entonces.
A la salida de los juzgados de Plaza de Castilla, las víctimas de la asociación S.O.S Bebés Robados han increpado a la testigo al grito de "ladrona de niños" y "sin vergüenza", entre otros improperios. Una maraña de víctimas y cámaras de televisión han seguido a la mujer después de abandonar las dependencias judiciales.
Lo mismo le ha ocurrido a la exsenadora Belén L., quien ha acudido a testificar en relación a un documento que firmó cuando era procuradora de las cortes en 1968. En ese año, asistió a un congreso en el que se firmó un documento para la creación de la AEPA.
Estos incidentes han provocado que el propio abogado de la asociación, Guillermo Peña, llamara a la calma a las víctimas y pidiera respeto para las personas que vienen a testificar dentro de la investigación de la causa contra 'Sor María'.
Las diligencias se enmarcan en el procedimiento judicial que dirige Carretero contra Sor María por el presunto robo de una niña en la Clínica Santa Cristina el 31 de marzo de 1982. Se trata de uno de los primeros casos de niños robados en los que madre, María Luisa Torres, e hija, Pilar Alcalde, se reencontraron casi 30 años después.
En los pasillos de los juzgados, Peña se ha quejado de que la clínica sigue sin aportar los libros de contabilidad, claves para conocer dónde está el dinero de las adopciones.
Al concluir las declaraciones, Peña se ha quejado a Europa Press de que se sigue "sin saber nada acerca de quién fue el responsable de la tramitación del expediente" relativo a la adopción de Pilar Alcalde.
Respecto a la asistente social, ha dicho que ésta ha reconocido su firma en el documento de tramitación de la adopción. "Cuando se le pregunta por el resto de los pormenores dice que no sabe. Que no se acuerda del caso en concreto ni cuál era el procedimiento general. Dice que le suena Sor María y que la conoce", ha apuntado.
Asimismo, ha señalado que la mujer ha incurrido en contradicciones, ya que ha manifestado al juez que "no tiene constancia de qué es lo que hacía y cuál era el procedimiento". Además, ha declarado que el objetivo era que todas las adopciones fueran lo más segurtas posibles.
El próximo octubre el magistrado continuará con las declaraciones a más médicos de la clínica Santa Cristina de Madrid.
El pasado martes, el juez tomó declaración al director de la Clínica Santa Cristina de Madrid, José Zamarriego, quien defendió su inocencia. "Soy inocente, digo la verdad al juez y a todos", aseveró tras prestar declaración.
Dos médicos de esta clínica y la funcionaria del registro civil comparecieron ante el juez, defendiendo su "inocencia" y "desconocimiento", señalando que las investigaciones deben dirigirse contra las personas que llevaban a cabo los trámites de adopción.

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