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Programa 93. Xurxo Melchor, periodista de La Voz de Galicia especializado en sucesos y tribunales, nos cuenta que Isauro López, el autor intelectual del doble crimen de Cálig, ocurrido en el municipio castellonense en 2005, ha obtenido el tercer grado y ha retomado el control de su constructora. Conversamos con Antonio Alonso, facultativo y exdirector del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y autor del ensayo La huella invisible (Crítica). La socióloga y criminóloga Victoria Pascual nos sigue hablando sobre las víctimas con discapacidad. Neus Sala y el Archivo Digital de RNE dedican Archivo criminal al tercer capítulo sobre la desaparición de Santiago Corella, el Nani (1983).

Conversamos con Antonio Alonso, facultativo y exdirector del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y autor del ensayo La huella invisible (Crítica). Con él analizamos sus 40 años de carrera como experto en genética forense en casos de investigación criminal y personas desaparecidas, como la identificación de Lasa y Zabala, el 11M, el accidente del Yak 42, las denuncias de bebés robados, las desapariciones forzosas tras la guerra civil o la masacre de Suva Reka (Kosovo).

Olmo ha ganado la primera sentencia que reconoce su doble filiación (adoptiva y biológica).

Nacido en 1971 en Bizkaia y dado en adopción al nacer, a los 43 años descubrió que fue víctima de tráfico de bebés.

Localizó a su hermana y padre biológico a través de Internet. También se enteró entonces de que su madre había fallecido.

Tras cinco años de juicio en Bilbao, recupera su identidad - ha recuperado los apellidos de sus padres biológicos - sin perder derechos adoptivos.

Con el objetivo de ayudar a otros que estén pasando por lo mismo, ha escrito un libro contando su historia.

Claudia Victoria Poblete Hlaczik, protagoniza la obra de teatro ‘Claudia’, que se basa en su propia historia. Sus padres desaparecieron durante la dictadura argentina y creció con una "familia apropiadora". No descubrió su verdadera identidad hasta los 21 años, cuando su abuela paterna, una de las abuelas de la Plaza de Mayo, le buscó. El viernes la obra de la compañia La Conquesta del Pol Sud se represntó en el Festival de Olite.

El Senado recibe en su ponencia de estudio a Lydia Acebo, presidenta de la Asociación Andaluza de Afectados por los Bebés Robados. Cuenta su dura experiencia: cree que le arrebataron dos bebés, en hospitales diferentes y con años de diferencia. Nosotros charlamos con ella para conocer qué esperan las víctimas de la próxima Ley de Bebés Robados, que después de dos años en fase de enmienda se ha desbloqueado en el Congreso.

Pilar Requena,  periodista de RTVE y presidenta de la Red de Periodismo de Investigación de la Red Europea de Radiodifusión,  ha indicado en Las Mañanas de RNE que cuentan con pruebas de que un centenar de niños ucranianos habrían sido secuestrados por las fuerzas rusas, aunque el gobierno de Zelenski denuncia la ausencia de cerca de 13.000. Explica que estos menores proceden en su mayoría de orfanatos y centros de acogida, en los que “antes de la guerra se alojaba hasta 32.000 niños”, aunque también cuenta que “hay niños cuyos padres no pasan los filtros de aceptación”, e incluso familias que mandaron a sus hijos a campamentos cuando los territorios fueron ocupados, y que nunca más los volvieron a ver: “Son secuestros en toda regla”, denuncia Requena.

“Hay vídeos en los que reciben a los niños, en los que entregan a los niños a familias de acogida y en los que visitan orfanatos y hospitales en zonas ocupadas”, ha denunciado Requena, quien culpa a la comisionada para los Derechos del Niño en Rusia, María Lvova-Belova,  de ser la “artífice y la cara visible”. Acusa también a Putin de haber cambiado las leyes para favorecer la rápida nacionalización y adopción de los pequeños ucranianos, y que, además, estén vendiendo la imagen de salvadores: “No se está viendo la voluntad de devolverlos por ningún lado, al contrario”, ha subrayado.

Tras la Guerra Civil, una ley permitía que el estado arrebatara a las mujeres encarceladas a sus hijos para buscarles otras familias. Después, este "robo de bebés" se practicó habitualmente en algunos centros médicos: a mujeres solteras, jóvenes, de familias desfavorecidas... Les contaban que sus hijos habían muerto, pero no les enseñaban el cadáver, los documentos estaban falsificados... Varias tramas organizadas entregaban esos niños a otras familias. Hoy muchas madres y hermanos los buscan, y muchos niños adoptados quieren conocer su identidad. Varios grupos parlamentarios se comprometieron a sacar adelante una ley que obligue al estado a investigar de oficio estas denuncias, pero está paralizada en el Congreso. El proyecto fotográfico "Duerma en ti: maternidades robadas", es un grito para que no se olvide su dolor.