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La Comisión Europea quiere prohibir la calificación de la deuda de países rescatados

  • La prohibición se extendería a países que negocian ayudas financieras
  • Las agencias tendrían que avisar, 24 horas antes, a los países afectados
  • Los inversores perjudicados podrán denunciar a la agencia responsable
  • Michel Barnier presentará la propuesta este martes

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La Comisión Europea quiere prohibir la calificación de la deuda soberana de países que han necesitado un rescate financiero, como Grecia, Portugal e Irlanda, o cuya situación, sobre todo cuando se encuentran negociando algún tipo de ayuda, pueda acentuar la inestabilidad en los mercados. Lo ha avanzado este lunes el comisario europeo de Servicios financieros, Michel Barnier, que será el responsable de presentar la propuesta este martes en Bruselas.

Las agencias de calificación crediticia, bajo la Autoridad Europea de Vigilancia de Mercados Financieros (ESMA), "no tendrán el derecho, si la Esma lo decide, de calificar la deuda de ciertos países mientras éstos se encuentren bajo algún programa de ayuda del Fondo Monetario Internacional o de la Unión Europea", ha declarado Barnier a la radio BFM.

Además, de acuerdo con lo avanzado por el comisario, la ESMA tendrá la posibilidad de suspender la calificación durante dos meses y cuando considere oportuno, si esa nota puede acentuar o acelerar la inestabilidad en los mercados.

La propuesta tendría como objetivo reducir la dependencia de las calificaciones de riesgo país, aumentar la competencia y eliminar los conflictos de intereses, aumentar la transparencia de la calificación de la deuda soberana y crear un marco europeo para la responsabilidad civil en el caso de falta o negligencia grave.

Michel Barnier presentará este martes la propuesta de la Comisión Europea para endurecer las normas de funcionamiento de las agencias de calificación, entre las que se encuentran las más grandes, como Standard&Poor's, Moody's y Fitch. La transparencia de los mercados financieros es uno de los caballos de batalla para el G20, los 19 países ricos y emergentes más desarrollados y la Unión Europea, que la consideran desde 2008, como uno de los factores determinantes para la actual crisis.

Tendrán que avisar al país afectado

Los líderes europeos acusan a las agencias de  agravar la crisis de deuda de la eurozona con sus rebajas de la nota  de los países con problemas o con la degradación errónea de la nota  de Francia por parte de Standard & Poor's.

"Me parece legítimo que haya un tratamiento específico cuando un  país está negociando o se encuentra bajo un programa de solidaridad  internacional con el Fondo Monetario Internacional o europeo", ha argumentado el comisario de Servicios Financieros, Michel Barnier, para  justificar su propuesta de prohibir que se publiquen notas de países  en crisis.

El Ejecutivo comunitario pedirá además que las agencias de  'rating' avisen con antelación a un país si planean rebajar la nota  de su deuda pública para darle una última oportunidad de presentar  alegaciones. El borrador inicial contemplaba un plazo de tres días,  pero en la propuesta definitiva, segñun la agencia Europa Press, se reducirá hasta "alrededor de 24  horas" para minimizar el riesgo de abuso de información privilegiada,  según han informado a Europa Press fuentes europeas.

En tercer lugar, Bruselas exigirá que la metodología que utilizan  las agencias para calificar a un país sea "más rigurosa y  transparente".

Reducir la dependencia

La Comisión ha renunciado a una de las principales ideas que había  sopesado para aumentar la competencia en el sector: la creación de  una agencia europea de calificación de riesgos, que contaba con el  apoyo de Francia, Alemania o España. El motivo es que "habría  conflictos de interés que socavarían su credibilidad", según explicó  el presidente del Ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso.

No obstante, la nueva norma incluirá medidas para limitar el  oligopolio de las tres grandes agencias estadounidenses (S&P, Fitch,  y Moody's), como exigir más de una nota para los derivados  especialmente complejos o imponer reglas para la rotación obligatoria  de las agencias.

La Comisión propondrá además reducir la dependencia de  instituciones públicas, bancos e inversores respecto a las notas de  las agencias de 'rating' y obligar a las entidades a realizar sus  propias evaluaciones de riesgo.

Los inversores podrán denunciar

Finalmente, la norma establece un régimen de responsabilidad común  en toda la UE que permitirá a los inversores perjudicados por una  nota que se haya elaborado de forma negligente denunciar a la agencia  responsable ante los tribunales y pedir una compensación por daños y  perjuicios.

La norma, que deberá ser aprobada por los 27 y la Eurocámara, es  la tercera que elabora la UE desde el inicio de la crisis para  aumentar el control sobre las agencias de 'rating'. La primera impuso  el registro obligatorio a todas las que actuaran en Europa y la  segunda otorgó a la Autoridad Europea de Mercados Financieros (ESMA,  por sus siglas en inglés) el poder para supervisarlas de forma  centralizada.

Pero incluso antes de que entraran en vigor, los líderes europeos  ya admitieron que estas reformas iniciales eran insuficientes y  pidieron a la Comisión más cambios en profundidad.