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Los rebeldes libios advierten que si Gadafi no se entrega tienen derecho a matarle

  • Creen que Gadafi y algunos de sus hijos siguen en Libia
  • Al Yazira asegura que Saadi Gadafi ha pedido entregarse
  • La OTAN intensifica sus ataques a Sirte

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En Trípoli se celebra el fin del Ramadán y el fin de una dictadura

Muamar al Gaddafi se encuentra en Libia y debe entregarse a las nuevas autoridades. En caso contrario, si los rebeldes le encuentran, tienen derecho a matarle.

Así lo ha declarado este miércoles Ahmad Darrad, encargado de asuntos internos del Consejo Nacional de Transición (CNT, órgano político de los rebeldes). "Si no se entrega, tenemos derecho a matarle (...) Él nos ha matado, es un criminal y un fuera de la ley. En todo el mundo, si un criminal no se entrega, los que han de hacer respetar la ley tienen derecho a matarle", ha explicado Darrad.

Por su parte, el jefe de asuntos militares del CNT en Trípoli, Omar Hariri, ha declarado que "es seguro al 80% que Gadafi está aún en Libia".

La oposición sigue sin tener una pista fiable del paradero de Gadafi y de algunos de sus hijos. Los rumores los sitúan en Sirte, su ciudad natal, o en Bani Walid. Esta última localidad es un baluarte de la tribu de Warfalla, una de las más poderosas del país.

Un comandante rebelde en Trípoli, Abdelhakim Belhaj, ha asegurado este miércoles que uno de los vástagos del dictadorSaadi Gadafi, se ha puesto en contacto con la oposición para mostrar su voluntad de entregarse.

"Ha pedido unirse a la revolución y obtener garantías que le permitan volver con su pueblo y a la capital Trípoli", ha dicho Belhaj en unas declaraciones al canal de televisión catarí Al Yazira.

La OTAN intensifica su ataque a Sirte

Mientras tanto, la OTAN continúa bombardeando Sirte y ha intensificado sus ataques en las últimas horas.

En un comunicado, la Alianza asegura haber destruido doce vehículos blindados, tres tanques y una instalación de radar en las afueras de Sirte, y un depósito de municiones y tres lanzaderas de misiles junto a Bani Walid. En total, los aviones de la OTAN hicieron 32 salidas el martes.

Los rebeldes han dado de plazo hasta el sábado para que Sirte y otras ciudades donde aún hay tropas gadafistas se rindan pacíficamente. Si no es así, advierten, las atacarán por tierra.

La caída de Sirte podría marcar "el final del régimen", según ha subrayado el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini. "Si, como espero, Sirte cae después de una rendición pacífica antes del sábado, será el último bastión y marcará la caída del régimen", ha declarado Frattini.

El ministro italiano cree que la misión de la OTAN "terminará cuando Libia será libre" y que "debe acompañar la caída del régimen para evitar la reacción del régimen a la que podría dar lugar una retirada".

Celebraciones religiosas en Trípoli

Mientras tanto, en Trípoli miles de libios se han reunido en la antigua Plaza Verde, rebautizada como Plaza de los Mártires, para celebrar el Eid el Fitr, la fiesta musulmana que marca el final del mes de ayuno del Ramadán.

A pesar de la falta de suministros y de que la administración provisional se esfuerza para devolver el agua y la electricidad a algunos barrios, la plaza se ha llenado para las oraciones de la mañana. "Es la más hermosa de las oraciones. Estamos llenos de alegría, Gadafi nos hacía odiar nuestras vidas. Hemos venido a expresar nuestra alegría por el fin de 42 años de represión y privaciones", ha declarado Hatem Gureish, un comerciante de 31 años.

En medio de fuertes medidas de seguridad, con perros anti-explosivos y centinelas en las azoteas de los edificios cercanos, los fieles han transformado la fiesta tradicional en un acto de masas. Fatima Mustafá, una joven de 28 años, embarazada y cubierta con un pañuelo negro, lo explicaba así: "Este es un día de libertad, no puedo describirlo. Estoy contenta de que mi hija vaya a nacer en una Libia libre".

Por último, Amnistía Internacional (AI) ha vuelto a pedir al CNT que haga todo lo posible para evitar que sus combatientes maltraten o asesinen a los detenidos.

Delegados de AI han presenciado como los rebeldes maltratan a los detenidos heridos, especialmente a los libios o extranjeros de raza negra, a los que consideran mercenarios de Gadafi. "Muchos se arriesgan a represalias por las alegaciones de que Gadafi usaba a mercenarios africanos para cometer violaciones durante el conflicto", ha comunicado AI.