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La UE acuerda endurecer la sanciones por déficit, pero Sarkozy y Merkel piden más severidad

  • Los ministros de Economía acuerdan que podrán frenar un castigo por mayoría cualificada
  • Salgado cree que España ha logrado sus objetivos en la negociación
  • Merkel y Sarkozy se unen para acelerar esas sanciones desde el Consejo Europeo

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La UE acuerda endurecer la sanciones por déficit, pero Sarkozy y Merkel piden más severidad
Sarkozy y Merkel se han reunido en la localidad francesa de Deauville, donde han anunciado su posición común en el endurecimiento de las sanciones a los Estados que incumplan el Pacto de Estabilidad. Reuters

Los ministros de Economía de los Veintisiete han alcanzado un acuerdo sobre el nuevo régimen de sanciones que se aplicarán a los países con déficit y desequilibrios excesivos que suaviza las propuestas originales de la Comisión Europea. Sin embargo, Francia y Alemania han ido más allá de ese pacto y han anunciado una propuesta conjunta mucho más severa.

Según fuentes presentes en la negociación, los ministros europeos han aceptado la propuesta del Ejecutivo comunitario para que los castigos propuestos por Bruselas se aprueben sin necesidad de pasar por el Consejo Europeo, es decir, por los líderes europeos. Sin embargo, los responsables de Economía se reservarían un último as en la manga para que el Ecofin pudiera vetar las multas y dar una segunda oportunidad a los países, antes de sancionarlos.

Sarkozy y Merkel se unen para endurecer las sanciones

Sin embargo, poco después de conocerse ese pacto, el presidente francés y la canciller alemana han anunciado una propuesta que endurece mucho más ese acuerdo.

Ambos dirigentes quieren que los jefes de Estado y de Gobierno puedan decidir, por mayoría cualificada, la imposición de sanciones con carácter preventivo a un Estado que se encamina a incumplir las reglas del Pacto de Estabilidad.

Nicolas Sarkozy y Angela Merkel apoyan que esas sanciones a los países con déficit excesivo puedan hacerse efectivas en sólo seis meses. Tal y como ha explicado el presidente francés, su proposición prevé que un Estado "con déficit público excesivo que no haya adoptado en seis meses las medidas de ajuste necesarias sería sancionado".

Además, "el Consejo podría decidir por mayoría cualificada sanciones si un Estado no reduce lo suficiente su déficit" y, a partir de entonces, esas sanciones tendrían carácter "automático", ha añadido Sarkozy, que no ha hecho ninguna referencia a la posibilidad de frenar esas sanciones acordada en el seno del grupo de trabajo de los ministros de Economía.

El presidente francés ha destacado que la propuesta franco-alemana implica "procedimientos más cortos y más eficaces" y "preservar el papel del Consejo Europeo. Es él el que debe decidir por mayoría cualificada".

Revisión del Tratado de Lisboa

Ambos mandatarios han realizado una declaración común en Deauville (noroeste de Francia) en la que también han adelantado que van a pedir la revisión del Tratado de Lisboa antes de 2013 para disponer de mecanismos más eficaces de reacción en caso de nueva crisis.

"Alemania y Francia, juntos, presentaremos un procedimiento de revisión de los tratados para que se puedan adoptar sanciones políticas y para que los mecanismos de apoyo sean permanentes, con el fin de asegurar la estabilidad financiera de la Zona euro", ha señalado Sarkozy.

Según ha explicado Merkel ante la prensa, los principales objetivos de esa revisión serían poder imponer sanciones políticas y que las entidades privadas también contribuyan a los dispositivos de salvamento, "para que cada uno asuma sus responsabilidades".

En el texto de la declaración común franco-alemana se puede leer que la revisión debería permitir poner en marcha "un mecanismo permanente y robusto para asegurar el tratamiento ordenado de las futuras crisis" y autorizar "la suspensión de los derechos de voto de un Estado en el caso de una violación grave de los principios básicos de la Unión Económica y Monetaria".

De esta manera, Francia cede ante Alemania al aceptar que "se puedan imponer sanciones políticas" -como suspender los derechos de voto en la toma de decisiones dentro de la UE- contra los países demasiado laxistas en la gestión de sus finanzas públicas.

A cambio, París ha conseguido que Berlín acceda al establecimiento de un fondo de salvamento permanente para los países de la Zona euro que se enfrenten a graves dificultades financieras, algo que Merkel rechazaba hasta hace poco. El actual fondo de rescate que se creó la pasada primavera sólo estará en vigor tres años.

Los 27 podrán frenar un castigo

Antes del anuncio de Sarkozy y Merkel, los ministros de Economía habían pactado que la imposición de sanciones dependa de una decisión final política del Consejo de Ministros de Economía (Ecofin), tal y como reclamaban Francia, España o Italia. 

Así, los países se reservarían el poder de vetar un castigo si una mayoría cualificada expresa su oposición a la decisión en un plazo aún por determinar (la Comisión ha propuesto diez días), según fuentes presentes en la negociación.

Además, se rebajaría la propuesta de la Comisión mediante la introducción de un nuevo mecanismo que permitirá dar una segunda oportunidad a los países infractores para enmendarse, antes de sancionarlos.

Hasta ahora, cualquier castigo propuesto por la Comisión Europea, en el procedimiento por déficit excesivo contra un país, requería del refrendo obligatorio de una mayoría cualificada de estados miembros en el Consejo.

España, contenta con el acuerdo

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado -que ha abandonado la reunión para asistir a la votación de los Presupuestos Generales del Estado en Madrid- ha dicho que España ha logrado sus objetivos en las negociaciones.

Salgado ha resaltado que no se suspenderá el derecho de voto en los Consejos de ministros de la UE a los incumplidores, ni se congelarán los fondos estructurales, ni tampoco se castigará a los países con problemas de competitividad si toman medidas para corregirlos, como a su juicio ha hecho España.

Sin embargo, esas conclusiones del grupo de trabajo de los ministros quedan en entredicho después de la declaración conjunta Sarkozy-Merkel, en la que no renuncian a imponer sanciones políticas como la suspensión del derecho de voto.

El grupo especial reunido este lunes se creó el pasado marzo para impulsar el endurecimiento de la disciplina fiscal en la UE, algo exigido por Alemania para aceptar el rescate de Grecia. Este grupo de trabajo debe entregar su informe final a los líderes europeos en la cumbre del 28 y 29 de este mes en Bruselas.

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