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La inversión extranjera en España se recuperará "paulatinamente", según la ONU

  • Su Conferencia para Comercio y Desarrollo advierte de que sufrirá altibajos
  • En 2009, la inversión directa extranjera cayó más de un 78% respecto a 2008
  • Propone exigir requisitos ecológicos a las empresas para cotizar en Bolsa

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La Conferencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) prevé que el flujo de inversiones extranjeras en España se recuperará "paulatinamente" en 2010, aunque sufrirá ciertos altibajos, después de que el año pasado estuviera a la cola de la registrada por las 20 economías más importantes del mundo.

La asesora de Naciones Unidas Victoria Aranda se ha mostrado optimista  sobre la evolución de los flujos inversores hacia España, ya que -según ha asegurado en  rueda de prensa- "no hay razón para pensar que la tendencia de  mejora de las inversiones a nivel mundial no será la misma en los países  desarrollados".

En su informe sobre las inversiones en el mundo 2010, difundido este  jueves, la UNCTAD prevé que, en el mundo, las entradas de inversión extranjera directa (IED) superen  los 1,2 billones de dólares en 2010 (928.000 millones de euros),  aumenten hasta los casi 1,5 billones en 2011 (1,1 billones de euros), y  ronden cerca de los 2 billones en 2012 (1,5 billones de euros), tras la  "modesta" recuperación de la IED mundial en el primer semestre de este año.

"Los flujos de inversión se están recuperando, pero vienen de una caída muy profunda, por lo que no podemos decir que vendrá un período muy boyante, ya que la recuperación será muy frágil en los próximos años", ha razonado el secretario general de la UNCTAD, Supachai  Panitchpakdi en la presentación del estudio.

España, donde más retrocedió la inversión en 2009

La UNCTAD señala que España fue uno de los países de la Unión Europea  -junto con Reino Unido, Bélgica e Irlanda- donde más cayeron las entradas de inversión extranjera directa en 2009 respecto a 2008.

Así, la economía española recibió el año pasado 15.000 millones de dólares (11.6581 millones de euros) de IED frente a los 73.300 millones (56.9691 millones de euros) que entraron en 2008, lo que supuso un descenso del 79,5%. Eso situó al país por debajo de otros como Italia, Irlanda, Canadá o Singapur.

De la misma forma, España se situó a la cola (en el puesto 17) en cuanto a salidas de inversiones al extranjero. En 2009, las inversiones españolas fuera rondaron los 16.300 millones de dólares (12.668 millones de euros), frente a los 74.900 millones (58.2120 millones de euros) del 2008, lo que equivale a una bajada del 78,2%.

Aranda ha destacado que, tras esos desplomes en el año precedente, "las aguas volverán a su cauce" aunque ha augurado que los flujos de las inversiones en España van a sufrir altibajos. Presentarán trimestres en los que "bajen un poco" y otros "en los que suban", ha asegurado, lo que dependerá de cómo se estabilice la crisis internacional.

Brasil, China e India, las favoritas

Sin embargo, Aranda ha explicado que los inversores muestran preferencia por las economías en desarrollo como Brasil, Rusia, India y China, países que -en el último informe de la UNCTAD- se posicionan como los que más han aumentado sus flujos de entrada de inversión.

En este sentido, se prevé que en los próximos años continúe esta tendencia por lo que "no se espera" que España aumente enormemente sus flujos de inversión, ya que "ahora es una economía más madura".

"Es lógico y natural que una economía emergente ocupe las primeras posiciones y es bueno, porque cuanto más crece más pueden exportar el resto de los países desarrollados", ha advertido la asesora de la ONU.

Por otro lado, América Latina y el Caribe captarán en 2010 más flujos de entrada de inversión extranjera directa de la prevista, ya que la región "supera con relativa rapidez la crisis financiera y económica mundial".

Al respecto, el informe recuerda que en el primer trimestre de 2010 las entradas de IED aumentaron en determinadas economías de América Latina y el Caribe hasta el 20% respecto al mismo período del año anterior.

"Latinoamérica se vio afectada por el desplome de los mercados mundiales el año pasado, pero este año los flujos IED se recuperan y muestran unas tendencias de fuertes repuntes", ha manifestado en rueda de prensa el secretario general de la UNCTAD, Supachai Panitchpakdi.

A juicio del estudio, el panorama a medio plazo para la región es "prometedor", pues Brasil y México siguen como "destinatarios preferenciales de las inversiones", según sus encuestas a inversores.

Respeto ecológico a cambio de cotizar en Bolsa

Por otro lado, el informe de la UNCTAD propone que se fijen requisitos ecológicos para que las empresas puedan cotizar en Bolsa, a fin de evitar que las multinacionales emigren a lugares con regulación medioambiental más laxa donde puedan emitir carbono a menor precio.

Estas "fugas de carbono menoscaban los esfuerzos mundiales de reducción de las emisiones", por lo que la UNCTAD sugiere que los gobiernos lidien con ello "a través de mecanismos de regulación empresarial".

"Los asuntos medioambientales no pueden regularse a través de los mercados", ha remarcado en rueda de prensa el secretario general de la UNCTAD, Supachai Panitchpakdi, en referencia al papel que deben jugar los Estados en este apartado. El informe considera así que "es preciso establecer un único método mundial para la declaración de las emisiones de las empresas".

Invertir en la reducción de emisiones

Por lo tanto, según el estudio anual sobre las inversiones en el mundo -que tiene como subtítulo "Invertir en la economía de bajo carbono"-, los gobiernos de países en desarrollo deben incentivar las inversiones que reduzcan las emisiones de carbono.

De esta manera, considera, se paliarían las principales inquietudes de los países en desarrollo al respecto, "que son la financiación y la tecnología".

"Las multinacionales pueden contribuir a reducir las emisiones a través de la mejora de los procesos de producción en sus operaciones y en toda la cadena de valor", subraya la UNCTAD.

Añade, al mismo tiempo, que "estas empresas pueden aportar un capital muy necesario y tecnología puntera a las iniciativas mundiales de lucha contra el cambio climático", dado que "las negociaciones internacionales sobre el cambio climático avanzan despacio".

Así, por ejemplo, las empresas pueden suministrar vehículos eléctricos que reduzcan las emisiones en el sector del transporte o pueden influir en sus proveedores de productos agrícolas para que adopten prácticas sostenibles, según aprecia el estudio.