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El cineasta español Rodrigo Cortés se consagra en el Festival de Sundance con 'Buried' ('Enterrado')

  • La cinta, protagonizada por Ryan Reynolds, transcurre en un ataúd
  • Lionsgate la ha adquirido en el festival de cine por 3,2 millones de dólares

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Teaser tráiler de 'Buried'

El 20 de enero, la revista Variety publicaba sus '10 directors to watch' para 2010. Cineastas noveles a los que habrá que seguir. Entre ellos, estaba el español Rodrigo Cortés, 36 años, que ha ganado la atención de Hollywood con Buried ("Enterrado").

Sólo cuatro días después, la película se ha convertido en la primera gran venta a una distribuidora en el festival de Sundance.

El domingo, Lionsgate, el estudio responsable de éxitos en ediciones anteriores del festival como Saw o Precious, compraba la cinta por 3,2 millones de dólares (2,25 millones de euros) adelantándose a otros estudios interesados como Fox Searchlight, tal y como relata el blog "24 Frames" de Los Angeles Times.

Cortés es, según Variety, "el último de una generación de directores españoles que se pasan al cine en inglés". El cineasta llamó la atención de la crítica con el cortometraje 15 días en 2001.

Su primer largometraje fue El Concursante, en 2007, la historia sobre un ganador de lotería que lucha contra un sistema bancario que trata de llevarle a la ruina.

Hora y media en un ataúd

Buried es una producción de 3 millones de euros rodada en Barcelona con un equipo técnico español. El filme está protagonizado por Ryan Reynolds, en el papel de un camionero civil que trabaja en Irak que es secuestrado y enterrado en un ataúd con un Zippo, una navaja y un teléfono móvil con poca batería.

La película transcurre íntegramente dentro de la caja de madera en tiempo real. Además de Reynolds, la única presencia humana llega en forma de voz, a través del teléfono: su mujer, su jefe, el secuestrador...

Lionsgate no ha querido desvelar cuándo se estrenará la película, que ha recibido aplausos en Sundance, pero las previsiones apuntan a que podría estar en las salas de cine en los últimos días de la primavera.