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Las científicas, María Blasco (i), Katerina Strati (c), y Rosa Marion (d), posan en el laboratorio.EFE
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Ratones utilizados en una de las investigaciones por el equipo liderado por la española María Blasco.EFE
RTVE.es/AGENCIAS - MADRID Un equipo de investigadores españoles, entre los que destacan
María Blasco y Juan Carlos Izpisúa, ha descubierto que el
gen p53, un conocido gen
protector contra el cáncer, que suprime el crecimiento tumoral, no sólo tiene como función suprimir las células en vías de volverse cancerígenas, sino que puede crear células madre sanas a partir de tejidos adultos.
Al suprimir el gen p53 es posible reprogramar con éxito las células adultas, las células madre embrionarias pueden diferenciarse para producir todos los tipos de células humanas (sanguíneas, nerviosas, musculares...) y desempeñan el papel esencial de
medicina "regeneradora" para que en el futuro se reparen el corazón y otros órganos.
El gen p53, según las situaciones, puede
detener la división de las células al mismo tiempo que repara alteraciones genéticas, o si no, cesar completamente la multiplicación de las células anormales y ordenarles su autodestrucción.
Investigación que plantea problemas éticos El
proceso de generación artificial en el laboratorio de células madre pluripotentes fue
descubierto en
2006 por el
científico japonés Shinya Yamanaka y ha supuesto una revolución en la investigación sobre células madre pues ha dejado obsoleta a su equivalente natural, las células madre embrionarias, cuya obtención presenta grandes dificultades técnicas y plantea problemas éticos.
Las
células madre pluripotentes, conocidas como
iPS (induced Pluripotent Stem cells) "se pueden generar a partir de una simple muestra de piel", ha asegurado María Blasco, investigadora del
Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (
CNIO).
El equipo de Blasco ha investigado el papel del gen p53 durante el proceso de reprogramación nuclear. "Cuando una célula presenta daños en el DNA no llega a convertirse en una célula madre pluripotente porque p53 lo impide", ha afirmado Blasco, quien ha detallado que el proceso de
reprogramación nuclear se ve como una "especie de
caja oscura", de la que se "conoce el estado de partida y el resultado final, pero no lo que hay entre medias".
Los trabajos de cinco equipos de investigación se han
publicado en la revista Nature y se pone de manifiesto qué ocurre durante ese proceso, en el que es "muy importante" el papel del gen p53.
El gen se activa sólo si una célula está dañada Este gen está en todas las células, aunque sólo se activa cuando la célula está dañada, eliminándola. Es un
gen "guardián", que permite reprogramar la célula y así ésta adopte cualquier otra identidad.
Es la primera vez que se conoce esta
otra función del gen p53, con la que se
garantiza que las iPS resultantes sean
células sanas. "Este gen se podría
inactivar de manera momentánea, de forma que pueda facilitar la generación de células pluripotentes en personas que se sabe que es muy difícil generar este tipo de células, porque tienen más daños, pero
después habría que volver a activarlo para que eliminara aquellas iPS que tuvieran daño", ha concretado la investigadora española.
Una cuestión que ha intrigado a los científicos es que el
método de reprogramación sólo
funciona con una pequeña fracción de las células empleadas: sólo
una de cada mil se convierten con éxito en iPS, sin entenderse hasta ahora la causa.
Resistencia celular ante la regeneración Manuel Serrano, también del CNIO, ha basado su trabajo en dos genes protectores del cáncer, dependientes del p53, los llamados
Ink4 y Arf, y ha hallado que son responsables en buena medida de la
resistencia de muchas células a convertirse en iPS. Ha descubierto que durante el proceso artificial de generación de iPS, estos genes aumentan su actividad, lo que dificulta la creación de células madre pluripotentes.
Por su parte,
Juan Carlos Izpisúa, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (
CMRB), además de ahondar en la vinculación entre el p53 y la reprogramación celular, prueba que usando sólo dos factores, cuando lo habitual son tres o cuatro,
se puede programar células de ratón y humanas.
Para Izpisúa "es extremadamente positivo que grupos españoles hagan una aportación importante en este campo de forma simultánea y desde distintos puntos de vista: desde el
campo de las células madre y desde el
campo del cáncer".
El investigador añade que la unión de esta experiencia diferente puede llevar a una comprensión del fenómeno de la reprogramación y del cáncer mucho más rápido y eficiente. "En general es un
signo muy positivo de la calidad de la investigación en España en este campo que yo situaría en la vanguardia mundial".