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DANIEL FLORES Tras
las elecciones europeas con la mayor tasa de abstención de la historia, los
conservadores del Partido Popular Europeo (PPE) han ampliado su ventaja en el Parlamento Europeo, al obtener
el 36,3% de los representantes y 267 de los 736 escaños en disputa, según las
estimaciones oficiales.
De este modo, el PPE obtiene apenas 21 eurodiputados menos en la última legislatura, pese a la reducción del número de escaños -que era de 785 hasta ahora-, aunque bajan ligeramente en porcentaje, ya que en 2004 lograron el 36,7% de los representantes. Además, los conservadores británicos y checos pretenden formar un nuevo grupo parlamentario de centro derecha cercano a los
euroescépticos, lo que mermaría el grupo mayoritario.
El
Grupo Parlamentario Socialista ha quedado lejos, con el
21,6% de los diputados (por el 27,6% en 2004) y
159 escaños, como segunda fuerza política, mientras que los
liberales, con el 11% de los representantes, tendrán 81 asientos en la Eurocámara.
El retroceso de los grandes grupos ha servido para impulsar a los grupos minoritarios, empezando por los
Verdes, que suben del 5,5% de 2004 al 7,3% de este año, lo que les supone
54 escaños.
El nuevo Parlamento Europeo contará, además, con
18 eurodiputados de la extrema derecha, que ha repuntado en varios países, como Holanda o Rumanía, así como de
diversos grupos minoritarios, desde el español UPyD, que ha logrado representación, hasta el Partido Pirata de Suecia. De hecho, y a la espera de saber como se integrarán estas formaciones, el apartado de independientes ha pasado del 3,8% al 12% del Parlamento Europeo.
Durao Barroso repetirá mandato La amplia mayoría obtenida por los conservadores en los comicios europeos
prácticamente asegura la reelección de José Manuel Durao Barroso como presidente de la Comisión Europea, pese a las críticas que ha recibido el portugués por su gestión en los últimos cinco años.
Sin embargo, numerosos dirigentes conservadores europeos manifestaron antes de las elecciones su respaldo a Durao Barroso, que podría ser designado como candidato al cargo en la
Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los próximos días 18 y 19. Posteriormente, deberá ser
ratificado por la nueva Eurocámara.
Tan sólo una
improbable alianza entre liberales y socialistas, junto a algunos grupos minoritarios, podría impedir su reelección, aunque incluso algunos dirigentes del Grupo Socialista en el Parlamento Europeo ya le han manifestado su apoyo, lo que dificulta aún más la creación de ese hipotético frente anti-Barroso.