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El Teatro Real llevará a escena un 'Rigoletto' "mágico", pese a la "maldición" de los preparativos

  • Se harán 18 funciones de la ópera de Verdi desde el 3 de junio
  • De la primera terna de tenores, uno se descolgó y los otros dos causaron baja al enfermar
  • El director musical también sufrió una rotura del talón de Aquiles
  • José Bros, Roberto Aronica y Celso Albelo darán vida al 'duque de Mantua'
  • Se ha instalado una plataforma hidráulica que hará aparecer y desaparecer a los cantantes

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El Teatro Real de Madrid estrenará el 3 de junio un Rigoletto que será "mágico" -con cantantes que desaparecen del escenario- en una ópera siempre complicada de llevar a escena. Y todo ello pese a la "maldición" padecida por la representación en sus previos, tras quedarse sin el tenor esperado, enfermar otros dos antes de los ensayos y romperse el talón de Aquiles el director musical. 

Sin embargo, el Teatro Real se ha sobrepuesto a todo y hará 18 representaciones de su ambicioso montaje de la obra de Giuseppe Verdi.

  

Primero fue Juan Diego Flórez el que les comunicó que, tras haber debutado en el papel en Alemania, prefería no cantar durante un tiempo el rol del duque de Mantua; luego fueron sus compañeros de terna, los tenores Francesco Meli y Fabio Sartori, los que causaron baja al enfermar; con lo que cinco días antes de empezar los ensayos con los solistas no había ningún "duque de Mantua" de los tres repartos preparados, ya que José Bros también había anunciado que se incorporaría unos días después.

Pero ahí no acabó el "gafe", según la descripción que ha hecho el director artístico del Real, Antonio del Moral. La soprano Inva Mula, que iba a cantar el papel de Gilda junto con Mariola Cantarero y Cinzia Forte, también se puso enferma, y éste es un montaje en el que, por cuestiones de seguridad de movimientos de la plataforma hidráulica que hace la "magia" en el escenario, es imprescindible ensayar para poder cantar.

"Esta es la producción más complicada que hemos hecho desde que llegamos al Real. Hemos trabajado con mucha incertidumbre y nunca creí que iba a llegar a buen puerto", ha admitido del Moral.

La solución era muy complicada. Estuvieron buscando cantantes "por medio mundo", pero una de esas "carambolas" que se dan de vez en cuando les permitió llegar al día previsto, el 2 de mayo, con el elenco completo: Roberto Aronica y el español Celso Albelo serán los otros "duques de Mantua" que se turnarán con Bros, y Patricia Ciofi, la tercera "Gilda".

Además, en ese intervalo, el director musical, Roberto Abbado -sobrino de Claudio Abbado-, se rompió el tendón de Aquiles y tuvo que incorporarse dos semanas después de lo previsto.

A desgracia diaria

"Cada día le comunicaba a Monique -Wagemakers, la directora de escena- alguna desgracia. No habíamos vivido nunca una situación de tal estrés en el Real", comenta resignado Del Moral, que ha asegurado en medio de las risas del director general, Miguel Muñiz, y las de Abbado y la directora de escena, Monique Wagemakers, que, a pesar de todo, él es "como los toros de Parladé": se crece en banderillas.

Por eso está convencido de que con este montaje de una de las óperas más populares y queridas por el público -la del aria la Donna è mobile, representada en España 379 veces, y para la que ya sólo quedan unas mil localidades- "hará historia".

Abbado, aún con muletas, opina que esta ópera "perfecta" por su estructura y expresividad, con una dramaturgia simple y eficaz construida sobre dúos en los que se establecen las relaciones entre los personajes, es tan popular por su "música bellísima" y por la lógica de un libreto escrito por Francesco Maria Piave a partir de Le roi s'amuse de Víctor Hugo.

Wagemakers ha repetido para esta coproducción del Real con el Liceo el "concepto" escénico del que hizo para la Ópera de Amsterdam, en 2004, es decir líneas sencillas y simples que dan a cada uno de los cantantes "su sitio" interpretativo y al público la oportunidad de "escuchar" con los ojos.

50 cantantes que aparecen y desaparecen

Además, una plataforma hidráulica de 18 por 18 metros permitirá lo nunca visto en el Teatro Real: que 50 personas aparezcan y desaparezcan como por arte de magia del escenario.

Según han explicado, se trata de un elemento de ingeniería que ha necesitado de varias pruebas previas en las que se ha comprobado su seguridad, que puede aguantar perfectamente el peso de 50 personas y que el coro puede entrar y salir de abajo de la plataforma sin correr ningún peligro de ser aplastado, y también que cumple todas las características escénicas que exigía Wagemakers.

Es una construcción que se desplaza en todas las direcciones y, por "razones obvias de seguridad", los cantantes han tenido que estar en todos los ensayos. "Aquí no se podía traer a un tenor para una función; el que no ensayaba no cantaba", han explicado Wagemakers y del Moral.

Sobre la decisión de contratar al Coro Intermezzo para sustituir al titular del Real, en pleno proceso de negociación de sus condiciones laborales, Muñiz ha indicado que se tomó porque en aquel momento "existía cierta incertidumbre y hacer 18 representaciones es una apuesta importantísima".