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El centrocampista brasileño Firmino (i) celebra con Neymar su tanto ante Austria
El centrocampista brasileño Firmino (i) celebra con Neymar su tanto ante Austria EFE EFE
Austria 1 - Brasil 2 | Amistoso

Firmino decide un mal partido de Brasil ante Austria

  • Sexta victoria de la 'canarinha' (1-2) en seis partidos con Dunga al frente

  • David Luiz anotó el primer gol en un flojo encuentro de los sudamericanos

  • Dragovic, de penalti, rompe la imbatibilidad brasileña en esta nueva etapa

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Ficha técnica:

1. Austria: Almer (Özcan, m. 46); Klein, Dragovic, Hinteregger, Fuchs; Ilsanker, Kavlak, Harnik (Prödl, m. 88), Junuzovic (Weimann, m. 71), Arnautovic (Ulmer, m. 77); Okotie (Sabitzer, m. 54).

2. Brasil: Diego Alves; Danilo, David Luiz, Miranda (Thiago Silva, m. 28), Filipe Luis; Willian (Costa, m. 64), Luiz Gustavo, Fernandinho (Casemiro, m. 82), Oscar (Fred, m. 77); Neymar (Marquihnos, m. 91), Luiz Adriano (Firmino, m. 64)

Goles: 0-1. m. 61, David Luiz. 1-1. m. 75, Dragovic (penalti). 1-2. m. 83, Firmino.

Arbitro: William Collum (Escocia). Mostró tarjeta amarilla al austríaco Okotie (m. 6).

Incidencias: partido disputado en el Estadio Ernst Happel de Viena ante 48.500 espectadores.

Un trallazo desde fuera del área de Firmino dio la victoria (1-2) a una selección brasileña gris, que ofreció más oficio que buen fútbol ante una combativa Austria.

Este sexto amistoso del Brasil de la nueva era de Carlos Dunga -tras el fracaso del pasado Mundial- quedará en las estadísticas como el primero en el que encajó un gol, un penalti transformado por Aleksandar Dragovic en el minuto 75.

Austria planteó un partido intenso y físico, con la idea de presionar las líneas de pase brasileñas y aprovechar la velocidad de sus extremos.

Las jugadas más peligrosas de la primera mitad fueron austríacas, especialmente por la hiperactividad del extremo Marko Arnautovic por la izquierda.

Brasil hizo un amago entonces de intentar gobernar el partido desde el centro del campo, pero no encontró la pausa necesaria para darle criterio al cuero. Si bien Luiz Gustavo y Fernandinho aportan solidez defensiva, su falta de tacto con el balón ocasiona a veces un apagón en la medular brasileña.

Neymar, que en la nueva era Dunga ha marcado siete de los 12 tantos de la Canarinha, mostró más afán que brillantez. El estadio le despidió cuando fue sustituido en el tiempo añadido con una sonora pitada.

El Brasil de Dunga fue este martes un equipo de área a área, sin apenas tránsito por el medio campo y sin la capacidad para desmontar con velocidad la ordenada zaga de Austria.

En el minuto 27, el defensa del Atlético de Madrid Miranda, un fijo en el centro de la defensa de Dunga, se marchó lesionado tras dolerse en un muslo después de un despeje. Thiago Silva le sustituyó y disfrutó de sus primeros minutos con el nuevo seleccionador brasileño.

La Canarinha empezó a desperezarse en el último tramo de la primera parte, con un disparo lejano de Oscar que atajó bien Robert Almer. Fue la única intervención del meta austríaco en la primera mitad.

Brasil, a fogonazos

La segunda parte siguió con el mismo guión: Brazil jugando a fogonazos y dependiendo de las acciones individuales, y Austria tratando de explotar la velocidad de sus atacantes a la contra.

A partir del minuto 60, Brasil impuso su músculo en el centro del campo y empezó a dominar el partido. En una acción de Firmino que salió a córner llegó el gol de David Luiz.

El saque de esquina de Oscar lo remató a la red el central del París Saint-Germain tras quitarse de encima a Stefan Ilsanker en un forcejeo en el que el árbitro podría haber pitado falta.

Con Austria ya desfondada y aturdida por los cambios, llegaron unos buenos minutos de un equipo de Brasil que necesita espacios y velocidad para mostrar su mejor cara. Austria, por medio de Arnautovic, tuvo una posibilidad con un disparo desde dentro del área que salió alto.

Poco después Oscar cortó un contragolpe austríaco con una clara falta dentro del área a Weimann. Dragovic engañó a Diego Alves y marcó con un tiro raso.

Cuando parecía que el partido quedaría en tablas, Firmino soltó un latigazo desde fuera del área en una jugada aislada que se coló por la escuadra izquierda austríaca. La calidad individual decantó el duelo.

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