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Existe la percepción generalizada entre los jóvenes, desde millennials a la generación Z, de que son víctimas colaterales de la riqueza de los boomers. Conseguir una vivienda o un alquiler se ha convertido en una misión imposible que no pueden afrontar mientras los jubilados viven la vida loca. Esta es el argumento de La Vida Cañón, libro escrito por Analía Plaza.

El libro plantea que los boomers tuvieron una vida más fácil durante su juventud, especialmente en la entrada a la vida adulta con trabajos estables, vivienda en propiedad, una casa en la playa o una casa en el pueblo. Por otro lado, sus hijos y sus nietos no tienen trabajos tan bien pagados, no son tan estables y con un gran problema para acceder a una vivienda.

Serrano, en una entrevista al Canal 24 Horas, afirma que no la culpa no es tanto de los boomers como de las "políticas públicas que se han tomado". Explica que antes de la crisis de 2008 el 82% de los hogares eran propietarios, pero ahora entre los hogares más jóvenes empieza a caer en picado. Por otro lado, los alquileres están subiendo muchísimo. En este sentido, se pregunta: "¿Qué políticas públicas se han tomado? ¿Quién las ha tomado? ¿De qué edad? ¿Qué se ha querido proteger con esas políticas públicas?"

Serrano añade que España, antes de la dictadura de Francisco Franco, la gente no tenía vivienda en propiedad, "el franquismo les hizo propietarios". En cuanto a los trabajos estables, la autora afirma que es cuestionables que a día de hoy "querríamos estar 45 años en un trabajo", aunque "tal y como está planteado el sistema, casi que lo necesitamos".

Por otro lado, los boomers pueden recriminar a las nuevas generaciones que hayan viajado, estudiado, "tenido más oportunidades culturales" y, en definitiva, "una juventud más divertida". Además, Plaza matiza que el perfil del boomer con una casa en la playa o el pueblo "es un perfil, un porcentaje muy pequeño", "es una cosa más del imaginario colectivo".

Imagen: GETTY

Los precios de compra y alquiler en España continúan en niveles récord, impulsados por la falta de oferta, la presión del turismo y el aumento de la demanda. El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales, especialmente para los jóvenes, que destinan más del 40% de sus ingresos al alquiler. Esta problemática la aborda en su nuevo libro 'Tres millones de viviendas' el sociólogo, Jorge Galindo, que lo presenta en Las Mañanas de RNE.

"Mi punto de partida es tenemos un desbalance gigantesco entre la demanda que existe cada vez mayor y la oferta disponible", ha comenzado apuntando el autor del libro y posteriormente ha insistido en que a día de hoy "se pueden hacer nuevos barrios que sean agradables y en los que valga la pena vivir". Por último, Jorge Galindo ha resaltado que "no se permite que la oferta se amplíe" y es por eso por lo que añade que "la política de topar los alquileres baja los precios, pero deprime la oferta, y, además, supone un problema para quien todavía espera un contrato de alquiler".

El problema de la vivienda tiene múltiples aristas pero una causa principal: faltan viviendas en España. Y al ritmo que vamos, cada vez faltarán más y las que hay, tienen unos precios que no paran de crecer. Como sigamos así, para conseguir una vivienda vamos a acabar preparándonos unas oposiciones o algo. La cosa está complicada, sobre todo en grandes ciudades y zonas costeras.

Hoy en Aquí Hay Trabajo vamos a hacer un poco de agentes inmobiliarios. Nos hemos ido a una promoción de pisos de alquiler que está en Boadilla del Monte, en Madrid. Son viviendas prefabricadas y las hacen en la localidad burgalesa de Aranda de Duero. Estuvimos en la fábrica en mayo cuando estaban haciendo los paneles. Y ahora toca subirlos a una grúa, trasladarlos y montarlos, como si fuera un puzzle. Es la vivienda industrializada. Sin sin escombros, casi sin manchas y prácticamente en la mitad de tiempo, lo que permite abaratar costes. En fin, que nos hemos pasado por la obra en la que -por cierto- trabajan unos 150 profesionales de un montón de perfiles.

Analizamos la actualidad con otra mirada, desde una perspectiva más humanista, en el informativo 24 Horas de RNE con Noor Ammar, escritora y consultora jurídica política internacional, y Germán Cano, escritor y profesor de Filosofía. Entre otros temas, abordamos las incidencias registradas de las pulseras de control telemático de agresores machistas en España, del concepto del miedo y la manipulación que eso implica o el tema de la vivienda en la juventud española.

En España, el turismo y la proliferación de pisos turísticos se señalan como una de las principales causas de la subida de los alquileres y la falta de oferta. Los precios continúan aumentando en todas las capitales, salvo en una excepción: Cuenca, donde el mercado se mantiene por debajo de su máximo histórico debido a su escaso crecimiento demográfico.

La ciudad registró su techo en junio de 2022, cuando alquilar un piso de 80 metros cuadrados costaba 680 euros al mes. En julio de este año, el precio se situó en 586 euros, un 14% menos. A pesar de estos valores más bajos, la oferta sigue siendo escasa.

En contraste, en julio de 2024 22 capitales españolas alcanzaron precios récord. Barcelona continúa como la ciudad más cara, con una media de 1.874 euros al mes por un piso de 80 metros cuadrados, seguida de Madrid, con 1.788 euros. Según Fotocasa, el máximo alcanzado en Cuenca en 2022 se debió al alza de los tipos de interés y al desplazamiento de la demanda de compra hacia el alquiler.

El número de compraventas de vivienda continúa la tendencia ascendente en julio con una subida interanual del 13,7%, hasta las 64.730 operaciones. Como ocurrió en junio, cuando el incremento fue aún mayor (del 18%), la cifra de compraventas es la más alta para el mismo mes desde que hay registros, 2007, en pleno boom inmobiliario. En lo que va de año, se ha acumulado un alza del 18,8%.

Son datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que también ha actualizado este jueves la serie de hipotecas. Estas han aumentado en julio un 25% respecto al mismo mes del año pasado y se sitúan en un nivel inédito en el séptimo mes desde 2010, con 45.067 préstamos.

Todo ello supone 13 meses de alzas tanto en el número de hipotecas como de compraventas. De junio a julio, se han firmado un 9,7% de transacciones más y un 7,7 % más de préstamos sobre viviendas.

FOTO: EFE/Ana Escobar

Para la concesión de una hipoteca a veces no basta con tener trabajo estable, ingresos suficientes, cuentas saneadas y ahorros para la entrada. Los bancos exigen superar una serie de criterios poco conocidos que determinan el sí o el no. Se tiene en cuenta el número de hijos, la frecuencia con que cambiamos de trabajo y otras situaciones sociales. Por ejemplo, ser autónomo o fijo discontinuo también pueden decantar al no, como el tamaño de la empresa o el sector profesional en el que se trabaja, por si está en declive.

Foto: GETTY