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Los pasajeros del vuelo 164 habían vuelto a Venezuela tan solo un día antes de los terremotos. Eran 147 y habían sido por deportados tras pasar por los centros de detención para inmigrantes del ICE en Estados Unidos. Iban a marcharse a sus casas, pero tenían que pasar antes un reconocimiento médico en Maiquetía. Los seísmos derrumbaron el hotel en el que estaban y doce consiguieron salir con vida. Foto: Miguel MEDINA / POOL / AFP

Los venezolanos se siguen enfrentando a las devastadoras consecuencias provocadas por los dos terremotos. Queda mucho por hacer y las manos y los recursos son pocos. ¿Cómo se enfrenta el venezolano a estas circunstancias? ¿Cómo es su día a día? Juan Carlos Morón, último presidente del Centro Riojano en Caracas, nos relata cómo viven esta situación y qué están haciendo para superarla.

La solidaridad intenta abrirse camino entre los escombros y un sistema colapsado en Venezuela. La ayuda más eficaz y más rápida es la económica, según la Cruz Roja, que advierte de que este desastre "ha tenido un impacto humanitario catastrófico", afectando a 10 millones de personas. Destacan la importancia de que llegue ayuda en los próximos meses pero también de que se mantenga a lo largo de los años.

Foto: REMITIDA / MUTUA MADRILEÑA

Caraballeda era hasta hace unos días una pequeña localidad turística venezolana en la que solían venir a veranear las familias caraqueñas. Ahora sus apartamentos han quedado reducidos a escombros por los terremotos que han asolado la zona. Muchos ciudadanos siguen buscando a sus seres queridos, a la vez que intentan a ayudar a sus vecinos. Foto: Miguel MEDINA / POOL / AFP

El número de fallecidos en los dos terremotos que azotaron el pasado miércoles Venezuela se eleva ya a 1.719, con 5.034 heridos y 15.866 personas que han quedado sin hogar. El Gobierno venezolano ha registrado hasta el momento 15.866 personas damnificadas y 855 edificios afectados, de los cuales "189 sufrieron un colapso total". 

El pasado miércoles, 24 de junio, dos terremotos consecutivos, de magnitud 7,2 y 7,5, golpearon Venezuela, afectando sobre todo al área de la capital, Caracas, y al estado de La Guaira. Las tareas de rescate continúan a contrarreloj, con la colaboración de más de 2.600 rescatistas internacionales, incluidos decenas de españoles.

Foto: EFE/ Ronald Peña R

En el '24 Horas de RNE' hemos hablado con una familia que hasta hace cinco días vivía en La Guaira, Venezuela. Esta zona fue una de las más afectadas por los terremotos que sufrió Venezuela y que ya ha causado más de 1700 muertos y más de 5000 heridos.

En los micrófonos de RNE hemos hablado con Sirius Algarín, de 40 años, madre de esta familia y con su hija Flor. La menor, de 15 años, ha señalado que temió por su vida: "Se vinieron los 13 pisos encima (...)Por el hueco, porque yo soy más flaquita de toda mi familia, logré sacar unos escombros salí y cuando salí eso era horrible. Había personas sin manos, había personas llenas de sangre. Y yo le dije a mi mamá, mamá, no queda nada, todo se cayó, todos murieron.

Su madre, Sirius, refrenda sus palabras. "Es más impresionante cuando tú sientes que te van cayendo piso por piso en la cabeza, que vas sintiendo desde el 14 para abajo que te van cayendo y te van aplastando poco a poco. Y que escuchas a tus vecinos gritar mientras caen también con los pisos, y quedar aplastado allí es terrible, es terrible. Pero uno puede sobrevivir estando yo allí por 25 minutos, media hora, mientras mi hija buscaba ayuda. Me pude dar cuenta que entre los triángulos y las columnas, porque nosotros quedamos en un triángulo que nos hizo la columna principal.Entre los triángulos de la columna la gente puede sobrevivir, la gente está allí, la gente pega gritos y la gente pueden sacarla de allí.

Cinco días después del doble terremoto, el malestar va a más en Venezuela. La respuesta del Gobierno de Delcy Rodríguez es lenta e insuficiente, denuncian, ante una catástrofe que deja ya 1.450 muertos, más de 3.000 heridos y un número incalculable de desaparecidos. Lo han comprobado los equipos de TVE sobre el terreno, mientras la tierra sigue temblando, ya que este lunes se ha sentido una fuerte réplica en La Guaira.

Foto: STR / Xinhua News

En Venezuela, las tareas de rescate continúan a contrarreloj en las zonas devastadas por los seísmos para intentar localizar con vida a las personas que continúan atrapadas. Algunos residentes han manifestado su crítica a la lentitud del Gobierno y la falta de recursos para la respuesta a la emergencia. Mientras tanto, miles de voluntarios se organizan para prestar la ayuda que pueden frente al desastre.

Foto: Miguel MEDINA / POOL / AFP

Venezuela afronta una compleja operación de búsqueda y rescate tras los dos devastadores terremotos que han sacudido al país. Con recursos limitados para responder a una emergencia de esta magnitud, las autoridades venezolanas dependen en gran medida de la ayuda internacional para localizar a las personas que permanecen atrapadas bajo los escombros.

Fotografía: EFE/Henry Chirinos

En el informativo Las mañanas de RNE hablamos con Paco Sigüenza, subdirector de Emergencias Humanitarias de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, que se encuentra en Venezuela. Sigüenza explica que la AECID realiza en Venezuela en estos momentos una doble labor: preparar la llegada de un equipo médico español que se dedicará sobre todo a labores de atención primaria y también coordinarse con los equipos de rescate españoles que se han desplazado allí. Además, está en contacto con las autoridades venezolanas para que fluya la ayuda que se envía. El subdirector de Emergencias Humanitarias de la AECID, asegura que a pesar de que la esperanza de encontrar a supervivientes entre los escombros que ha dejado el terremoto cada vez es menor, todavía hay casos de rescatados pasados varios días del doble seísmo: "La esperanza sigue ahí". Destacada Sigüenza que la coordinación con las autoridades está siendo buena: "La comunidad internacional se ha volcado con Venezuela".

Entrevista completa en RNE Audio.

Beatriz Viaño y Luis Montero, el equipo de enviados de RNE a La Guaira (Venezuela), están con Greissi González e Indra Solórzano, paramédica y doctora respectivamente. Ambas trabajan en Catia La Mar, en una de las zonas más afectadas por el doble seísmo que azotó Venezuela el pasado 25 de junio. Aunque las horas corren en contra de los servicios de emergencias, que intentan rescatar al máximo de personas con vida, estas sanitarias aseguran que "la esperanza es lo último que se pierde". Durante las últimas horas han logrado extraer a una madre y su bebé: "Fueron una de las cosas más maravillosas que pasaron en el día. Las imágenes son abrumadoras, pero siempre hay alguien que aguanta". Greissi e Indra agradecen la ayuda internacional y hacen hincapié en la necesidad de maquinaria. Entrevista completa en RNE Audio.