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Maricarmen permanece ingresada en el Hospital Gregorio Marañón 48 horas después de ser desahuciada. Su familia asegura que, por el momento, no dispone de una alternativa habitacional y muestra su preocupación por el estado físico en el que se encuentra. "La preocupación mayor en este momento, aparte de que Maricarmen está exhausta, cansada, agotada, es que no tiene ganas de comer", explica su primo, Vicente, en una entrevista concedida al programa de La 1 Mañaneros 360. La familia teme especialmente que esta falta de apetito pueda agravar su estado físico.

Vicente también ha querido agradecer el apoyo recibido durante las últimas semanas, especialmente al Sindicato de Inquilinas y a las personas que se han movilizado en Madrid y en otros puntos del país. "Su comportamiento, el trabajo realizado y el apoyo y solidaridad que ha tenido con mi prima es absolutamente para hacer un monumento", afirma.

Para la familia, el caso de Maricarmen trasciende su situación personal y refleja un problema más amplio de acceso a la vivienda. "El problema de Maricarmen no es solamente Maricarmen, es el de Paca, es el de Juani, es el de Mariano, que también los han desahuciado en situaciones similares", señala Vicente. El familiar considera que se trata de un problema estructural y reclama medidas frente a la presencia de fondos de inversión en sectores considerados básicos. "No se deben permitir los fondos buitre", sostiene. En su opinión, mientras estos fondos continúen operando en ámbitos como la vivienda, seguirán produciéndose casos similares.

"Esto, o se corta de alguna manera en todos estos ámbitos, o seguiremos teniendo casos de Maricarmen hoy, y mañana, y pasado", afirma.

FOTOGRAFÍA: FERNANDO SÁNCHEZ / EP

Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada esta semana de la vivienda en la que llevaba 71 años viviendo, ha enviado su primer mensaje público después de ser trasladada al hospital Gregorio Marañón tras el desahucio. "No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya", ha declarado.

La anciana agradece el apoyo recibido durante las movilizaciones y, en especial, al Sindicato de Inquilinas e Inquilinos y a su abogada, Beatriz Duró. "Mi casa ha sido mi vida y ahora tengo que dejarla atrás, pero eso no significa que no vaya a seguir luchando", señala.

Maricarmen asegura además que continuará colaborando con el movimiento por la vivienda pese a su edad y a sus problemas de salud. "Lo que quiero es que ese problema que tenemos con todos los fondos buitre se elimine de una vez por todas", afirma en su mensaje, en el que también anima a participar en la manifestación convocada este sábado 26 de septiembre a las 18.30 horas en la Puerta del Sol.

Fuentes del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos han confirmado que Maricarmen se encuentra bien, aunque continúa ingresada y sometida a pruebas médicas. Tras el desahucio tuvo que ser evacuada en camilla por el Samur y trasladada en ambulancia al Gregorio Marañón, donde permanece desde entonces.

FOTOGRAFÍA: SINDICATO DE INQUILINAS

Miles de personas se han concentrado en una docena de capitales españolas para protestar por el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años. Según la Delegación del Gobierno, unas 10.000 personas han participado en la movilización de Madrid, convocada por los sindicatos de inquilinos.

Las protestas se han extendido por otra docena de ciudades españolas como Barcelona, Valencia, Oviedo o Palma para denunciar la situación de los inquilinos. El inmueble en el que vivía Maricarmen pertenece a Urbagestión, una sociedad dedicada a comprar edificios y revenderlos posteriormente a un precio mayor.

FOTO: TVE

"Todo lo que tengo aquí me lo quiero llevar". Así hablaba Maricarmen, una mujer discapacitada de 87 años, un día antes de ser desahuciada del piso del barrio de Retiro, en Madrid, en el que ha vivido 71 años.

En una entrevista con el Informativo Territorial de Madrid grabada el 22 de septiembre, Maricarmen reconocía "el cacao en que estoy metida" por su resistencia a ser desalojada de su vivienda por el fondo de inversión que la ha comprado. Tres veces anteriores lo había evitado. "Me voy de Madrid, porque Madrid ya no es Madrid, y la gente ya no somos los madrileños, son los turistas", decía.

La anciana culpa de su situación a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno ("que parece que no quiere enterarse de los desahucios que hay"); a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid ("le viene un poco grande") y al alcalde de la ciudad, José Luis Martínez Almeida ("lo único que está haciendo es cargarse Madrid").

A la propietaria de la vivienda, el fondo de inversión Urbagestión Desarrollo e Inversión (Urbagesa) les pregunta "si tienen padre y madre". "Son inhumanos, no se puede hacer vivir a una persona siete años lo que yo estoy viviendo, con un machete en la nuca para cortármela, que es lo que van a hacer mañana (...) Todo por ganar dinero".

Foto: Fernando Sánchez / Europa Press

Comenza a comercialización das viaxes do imserso, coa apertura, hoxe, das reservas en Galicia e noutras sete comunidades. Hai 265 mil pensionistas galegos acreditados, que optan a case 65 mil prazas, das 880 mil ofertadas para toda España, repartidas na costa peninsular, as illas e escapadas no interior.

En 1985, se inauguraba el primer programa de viajes para personas de la tercera edad del Imserso. Una iniciativa que permitió a muchos mayores disfrutar de unas buenas vacaciones a un precio asequible. La costa mediterránea o Canarias eran los destinos a elegir.

Los pensionistas podían pasar 15 días de vacaciones en la capital de la Costa Blanca por 10.000 pesetas. El precio incluía el viaje de ida y vuelta y la estancia a pensión completa en hoteles de 2, 3 y 4 estrellas. La iniciativa fue posible gracias "al acuerdo suscrito entre una cadena hotelera de Benidorm y el Instituto Nacional de Servicios Sociales (INSERSO)".

FOTO: RTVE

Escuchamos a un grupo de personas mayores participando en un juego de memoria. Es una de las muchas actividades que realizan en su Centro de Día. En el de "La Purísima", en el barrio murciano de Barriomar, acuden unos 30 usuarios. Carmen, una de ellas, al principio no quería ir y Pilar, ha vuelto tras tener que marcharse hace unos años.

La mayoría de ellos coinciden, aquí no se sienten solos, se encuentran bien cuidados, han hecho amistades y están entretenidos durante todo el día.

La media de edad en este centro ronda los 80 años. Un 60 por ciento, son mujeres, llegan al centro con un grado de dependencia reconocido, la mayoría por deteriorios cognitivos como demencia o alzehimer, pero también por patologías físicas.

Según son valorados, se distribuyen en tres grupos y a lo largo del día realizan actividades con terapeutas ocupacionales, fisios y psicólogos.