Desde el inicio del verano, el pasado 21 de junio, siete menores han muerto ahogados en espacios acuáticos de todo el país. El último caso es el una niña de cuatro años que ha muerto ahogada en una piscina particular en Antas, Almería. Tan solo un día antes, un niño de 10 años ha perdido la vida al ahogarse en el río Pisuerga, en Valladolid. Estos dos casos se suman a los tres menores fallecidos en Tarragona, un joven en Zamora y otra víctima en Galicia. Según la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo los ahogamientos de menores se han incrementado cerca de un 40% si lo comparamos con el año pasado.
Fotografía: EFE/Nacho Gallego