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Harina, huevos, aceite, la luz y el gas... los costes se disparan a nivel general. En algunos bares y restaurantes, dicen que ha sido inevitable subir los precios de los productos: "He subido un 10% el pincho de tortilla, pero lo demás no he tocado nada".

Un sector como la hostelería, que ya venía dañado por la pandemia, asegura que todavía le está costando recuperarse y no puede permitirse perder clientes. Sin embargo, es una complicada ecuación y muchos de estos establecimientos están tomando medidas para salir adelante económicamente: "Lo que estamos haciendo es disminuir un poco el tema de los empleados e intentar cerrar horas muertas".

En esta situación estos negocios aseguran que no podrán aguantar mucho más sin ajustar los precios.

Foto: María José López / Europa Press

La guerra contra la inflación que el presidente argentino anunció hace un mes no parece estar teniendo efecto. Los precios han subido un 55% en un año y el descontento político y social es cada vez mayor.

En marzo, los precios subieron casi un 7%. Es el peor dato en 20 años, cuando golpeaba la crisis del corralito. Las organizaciones sociales reclaman en las calles más trabajo y alimentos para comedores populares. Los analistas echan en falta un programa económico del gobierno. Consideran insuficiente congelar precios de algunos productos.

José García Montalvo, catedrático en Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra, ha analizado en Las Mañanas de RNE lo que se espera de la reunión de hoy del Banco Central Europeo. García Montalvo cree que es muy difícil predecir cuándo se van a subir los tipos de interés. “En la última reunión dijo que no había prisa, pero la inflación estaba al 5,3 % y ahora está al 7,5 %. La presión está aumentando. Seguramente la señal que se enviará hoy será que los tipos van a subir más pronto de los que esperábamos”.

García Montalvo subraya que el BCE tiene un dilema difícil de resolver: seguir con los estímulos o frenar la inflación. “La situación es muy complicada. En Europa hay países con niveles de desempleo muy bajos y otros como España muy altos. Si subes los tipos, a algunos les vas a hacer un roto”, ha asegurado Montalvo que cree que todavía “no se ha tocado techo” con los precios.

Lo que dice la población en las calles se nota ya en los datos. Los precios han subido de media un 9,8% en marzo respecto al mismo mes del año pasado. Es la inflación más alta desde mayo de 1985, según ha confirmado hoy el INE.

Detrás de esta escalada está, sobre todo, la subida de la energía y los carburantes. Cabe recordar que marzo es el primer mes que refleja el efecto de la guerra en Ucrania. También destaca el encarecimiento de la electricidad, casi un 108% en tan solo un año.

De forma paralela, los carburantes han repuntado y el diésel ha subido un 45,6%, mientras que la gasolina lo ha hecho más de un 33%.

Además, los ciudadanos pagan más por los alimentos, casi un 7% más de media, y entre los que más se han encarecido están el aceite de oliva, un 33%; las pastas, más de un 21%; y las harinas, un 14%. Esto nota ya en los mercados.

Foto: Joaquin Corchero / Europa Press

Muchos consumidores han notado en los últimos meses que la cantidad de los productos que compraban era menor que a lo que estaban acostumbrados. Reduflación es como se llama a esta práctica llevada a cabo por las empresas para que los clientes no noten que están subiendo los precios. Cuando la realidad es que compramos menos cantidad, al mismo valor que antes. Lo correcto sería que en el envase apareciese reflejado el cambio de cantidad, pero desde la OCU aseguran que se trata de una práctica muy poco ética y que en la mayoría de los casos no ocurre. Por ello, recomiendan que nos fijemos en el precio del kilo a la hora de comprar.

Informa Rosa Guardado

Este martes, el INE ha confirmado el IPC que adelantó en marzo, disparado al 9,8%. Este índice ha sido arrastrado por la subida de los precios de energíacarburantes alimentos, que lastran la economía de los hogares españoles. Los expertos prevén que la inflación se estabilice hacia finales de 2022, pero advierten que será una bajada lenta.

Foto: Carlos Castro / Europa Press

El dato de inflación del mes de marzo se sitúa en niveles de 1985 y bate varios récords: es la tasa más alta en 37 años y la inflación subyacente (3,4%) es la más elevada desde 2008. Precisamente este indicador es lo que más preocupa, a medio plazo, a José María Serrano (Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza), porque su aumento indica que la inflación de los productos más volátiles se empieza a transmitir a la parte más estable de los precios. 

¿Qué es la estanflación? La estanflación es el fenómeno económico que se da cuandola inflación es alta y la economía está estancada. Se dio por primera vez en lacrisis del petróleo en la década de los 70. La solución es especialmente difícil porque hasta ahora sólo se ha sabido contener o la inflación o el estancamiento, no ambas cosas a la vez. En España, Gobierno, partidos políticos y agentes sociales firmaron los Pactos de la Moncloa, que principalmente contuvieron las rentas de los trabajadores para que no subieran lo mismo que los precios. En la actualidad hay señales que invitan a pensar que se puede repetir la historia: una crisis energética y de magnitud mundial lo propicia, como entonces; altos precios y un crecimiento que comienza a ralentizarse. Un reportaje de Daniel Hernández.

¿En España estamos ya en una situación de estanflación? Se lo preguntamos a Xavier Ferràs, economista, experto en innovación y profesor de ESADE: "Yo creo que no. La estanflación es inflación sin crecimiento.  Es evidente que hay inflación pero también puede haber crecimiento, el Banco de España continúa con previsiones de crecimiento", explica. Estamos en una fase de recuperación postpandemia y los estímulos económicos liberados por los Estados han sido muy elevados, y esto también ha creado esta inflación, esta masa monetaria en circulación, según comenta el economista. "Lo que realmente está pasando es que dos fuerzas que hasta ahora estaban sincronizadas se han descoplando. Son dos fuerzas que han dirigido la economía durante los últimos 30 o 40 años: el cambio tecnológico y la globalización y que actuaban de forma concurrente", defiente Ferràs. ¿En qué medida el Estado puede hacer más para solucionarlo? "A nivel macroeconómico, poco podemos hacer", explica Xavier Ferràs. "La cuestión está en la microeconomía de la competitividad muy solida. La competitividad la marcan las acciones que desarrollemos sobre sectores, territorios y empresas determinadas... Y ahí hemos tenido un déficit endémico, de polìticas industriales y de I+D".

El INE confirma la inflación de marzo en el 9,8%, la tasa más alta desde 1985. En Las Mañanas de RNE hablamos sobre ello con Marina Serrano, presidenta de AELEC, Asociación de Empresas de Energía Eléctrica, que asegura que el IPC no recoge correctamente el impacto de los precios de la luz debido a que solo se fija en la tarifa regulada y, afirma, que “esta solo recoge un tercio de los consumidores. Por tanto, si realmente el IPC tiene que recoger el coste del incremento de los precios, debería atender a todo el mercado, también al mercado libre.”

En relación con la propuesta del Gobierno de limitar el precio del gas que usan las centrales eléctricas a 30 euros, Marina Serrano considera que puede tener efectos contraproducentes y por eso, la Comisión Europea está analizándola porque, asegura, “las medidas que se adopten aquí pueden tener influencia en los demás países europeos y sobre todo, en la competencia entre los diversos países europeos y, por tanto, también la competencia de las empresas españolas.” Y que esta medida no tiene condicionar el medio y el largo plazo.

La presidenta de AELEC explica que “está reconocido que el incremento del precio de electricidad es por el precio del gas. Si el precio del gas no estuviera en esos niveles, no se ha producido ese incremento del precio de la electricidad.” Y recalca la importancia de producir electricidad con renovables porque, aclara, “es lo que garantiza una autonomía y no depender de los combustibles fósiles y una autonomía de que la producción de electricidad sea en España.”

Más de 260 millones de personas caerán este año en probreza extrema, según datos de un informe de Oxfam que apunta a la pandemia, la guerra en Ucrania, el aumento de las desigualdades y la inflación como los principales motivos de esta situación. Fran Cortada, director de Oxfam: "Las riquezas de los millonarios no dejan de crecer cada día de hecho, se han incrementado más en los últimos dos años de la pandemia".

Informa Cristina García.
 

260 millones de personas se sumarán a la lista de pobreza extrema este año, según el último Informe de Intermón Oxfam. El incremento equivale a la población de Francia, Alemania, Reino Unido y España juntas.  La pandemia, la guerra de Ucrania o el aumento desorbitado de los precios están detrás de esta realidad, que para final de año podría dejar a 860 millones de personas bajo estas condiciones.

La subida de los precios es una preocupación silenciosa entre los franceses de cara a las elecciones presidenciales. Aunque se hable más de la pandemia o de la guerra en Ucrania, que acapara los titulares, la pérdida de poder adquisitivo es una gota malaya en muchos hogares franceses y eso puede tener consecuencias en las elecciones.

Foto: Publicidad electoral en un suburbio de París (Emmanuel DUNAND/AFP)

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) apunta su rechazo a la propuesta de los sindicatos para vincular las subidas salariales al IPC. Aunque aún no es la postura oficial, así lo han expresado este viernes 8 de abril en una reunión con los secretrarios generales de las organizaciones y los territorios. La última propuesta sindical incluye subidas a varios años: 3,4% para 2022 y 2,5% para 2023, además de una parte variable según la inflación. Seguiría el mismo esquema para 2024, con un alza mínima del 2%. A la patronal CEOE no le gusta esta fórmula porque, según dicen, liga los sueldos a la inflación, lo que provocaría efectos sobre el empleo y generaría mayor alza de precios. Aunque el acuerdo salarial se aleja, el diálogo social no se ha roto. De hecho, fuentes próxmas a la negociación confirman a Radio Macional que habrá nuevos encuehtros después de Semana Santa.

Informa Esperanza Martín

Hoy el órgano de Análisis Económico de BBVA presenta la actualización de su análisis de coyuntura tras las primeras consecuencias de la guerra en Ucrania. Hablamos con su responsable, Rafael Domenech, quien realiza una previa en Las Mañanas de RNE. El organismo preveía en enero un crecimiento del 4,4% para este 2022 y del 3,8% para el 2023 y, a pesar de que el conflicto ha frenado este avance, siguen estimando que España pueda crecer por encima del 4% este año. “Depende de cuánto tarden en normalizarse los precios de las materias primas”, aclara Domenech, quien señala que las circunstancias no han afectado significativamente a nuestro país y que continúa creciendo “por encima de lo que sería una situación cíclica neutral”

Respecto a las estimaciones del Banco de España de una inflación del 7.5%, Domenech indica que desde el órgano prevén unas cifras similares, aunque los resultados dependerán de cómo afecten las medidas anunciadas para las próximas semanas. Y señala que el empleo también denota unos efectos “muy marginales” y que, a pesar de que la afiliación a la seguridad social ha crecido un 1,2% en términos trimestrales, todavía queda por ver las consecuencias de la huelga de transportes, del crecimiento del precio de las materias primas o de las bajas causadas por los contagios de Omicron.