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El 14 de julio de 1981, un mes y medio después de que aparecieran los primeros casos de enfermos por consumir aceite de colza adulterado, el Ministro de Sanidad, Jesús Sancho Rof, da una rueda de prensa acompañado de Juan Antonio García Diez, Ministro de Comercio, y Jaime Lamo de Espinosa, de Agricultura. Rof informa de la situación en que se encuentra la llamada neumonía tóxica producida por el aceite de colza y asegura que se trata de una enfermedad totalmente nueva que se sigue investigando. El el audio se pueden encontrar los fragmentos más releventes de dicha comparecencia ante los periodistas.

Durante años los afectados por la intoxicación masiva por el consumo de aceite de colza envenenado se manifestaron en protesta por lo ocurrido y la falta de diligencia, decían, de la Administración. La Audiencia Nacional y la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid fueron escenarios habituales de acampadas y cortes de tráfico. En este audio se pueden escuchar consignas y cánticos grabadas el 1 de enero de 1987, seis años después del inicio de la crisis sanitaria. Entre los cánticos: "La colza es terrorismo del poder" o "la colza mata y el Gobierno y los jueces nos rematan".

  • ¿Cómo están los barrios más vulnerables, catorce meses después del inicio de la pandemia?
  • Después de la crisis sanitaria, los problemas se centran en la vivienda y la comida
  • El colectivo vecinal "Somos Tribu VK" sigue ayudando a miles de vecinos de Vallecas

Muchas familias de clase media han visto como toda su vida se ha desmoronado al quedarse sin trabajo. Algunos no pueden hacer frente al pago de alquiler o la hipoteca. Viven pendientes de una notificación de desalojo.

El programa Crónicas ha estado en Vallecas, el distrito madrileño más vulnerable, para pulsar la situación que viven cientos de familias debido a la pandemia. A día de hoy, miles de personas comen allí, gracias a la solidaridad de sus vecinos, organizados a través de “Somos Tribu”, un movimiento colaborativo vecinal que nació en marzo de 2020. Catorces meses después siguen trabajando y Europa acaba de reconocer su labor otorgando a “Somos Tribu Vallecas” el Premio Ciudadano Europeo 2020. El motivo, según el Parlamento europeo, es por tejer redes solidarias en tiempos difíciles.

A punto de comenzar la nueva campaña de FESBAL, la Federación Española de Bancos de Alimentos, su director, Miguel Fernández, califica la situación como muy preocupante y dice que el número de beneficiarios de su ayuda no para de crecer. Fernández asegura que el millón seiscientas mil personas del año pasado no para de subir como consecuencia de la crisis económica que ha provocado el coronavirus. “No estamos cerca de tocar techo, ni mucho menos. A no ser que la vacunación siga adelante, en este momento para nada. Se necesita mucha ayuda”, ha dicho en RNE. El material más necesario sigue siendo leche, aceite, agua, productos precocinados y alimentos infantiles, porque entre los beneficiarios hay más de 300.000 niños y en muchas casas no tienen electricidad ni gas para poder calentar la comida.

En la costa de Cabo Delgado, sobreviven hacinados casi 700.000 personas desplazadas por los ataques de milicias MAPA islamistas, que intentan hacerse con esta provincia rica en yacimientos de gas. Hay tragedias tan crudas que son indescriptibles, dice la representante de la agencia de la ONU para los refugiados, como la decapitación de, al menos, un niño de 11 años, y numerosas violaciones y otros crímenes indiscriminados.
Cientos de huérfanos están ahora a cargo de las propias comunidades. "Los niños llegan en malas condiciones. La mayoría tienen malaria. Los desplazados llegan con peor condición psicológica que física debido a todo lo que han vivido", explica Patricia Postigo, de Médicos Sin Fronteras.

La ONU y países como España o Portugal, antigua potencia colonial de la región, condenan los ataques, pero en el norte de Mozambique, por ahora, solo gobiernan la violencia, el miedo y el abandono.

Existen diferentes maneras organizativas de conseguir un mismo objetivo: proveer de alimentos a aquellos que no pueden adquirirlos.

Somos tribu es una red ciudadana y autogestionada que comenzó su actividad en el estado de alarma. Tiene diversas iniciativas y una de ellas es la del reparto de alimentos, con más de 500 cestas semanales con las que ya han ayudado a 1.300 familias.  Son 1.500 voluntarios organizados en 30 grupos de trabajo. Es una de las asociaciones que ha recibido el Premio Ciudadano Europeo 2020 del Parlamento Europeo.

Adriana Boga es una voluntaria. A lo largo de la semana, se encargan de conseguir los alimentos, que reciben exclusivamente a través de las donaciones individuales de muchos vecinos. Uno de los métodos por los que consiguen estos productos, ha explicado en 24 horas de RNE, es a través de la "Operación Kilo": voluntarios a las puertas de los supermercados recogen cada semana productos que después llevan a las despensas. Las cestas se preparan los jueves, los viernes se adquieren los productos frescos y los sábados por la mañana se entregan. César Bárcena es otro de los voluntarios de “Somos tribu”, aunque a su vez es receptor. Perdió su puesto de trabajo a causa de la crisis de la COVID, le han negado el Ingreso Mínimo Vital y no tiene prestaciones. Al comienzo de la pandemia pudo donar y ayudar a los vecinos con los recados, ha señalado en 24 horas de RNE.

Miguel Hernández es el director de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), que asocia a 54 Bancos de Alimentos de España y ayudan a 1.630.000 beneficiarios, de los cuales 250.000 niños. “Un 65 por ciento más que en años anteriores”, ha sostenido en 24 horas de RNE. FESBAL busca donaciones de individuos, de la industria alimentaria, de entidades financieras, de instituciones, de grandes superficies… De ellos consigue ayuda alimentaria, logística y aportaciones económicas y la reparte a organizaciones benéficas.

Simplificando mucho, las proteínas son como los “ladrillos” que forman el edificio que es nuestro cuerpo. Pero también se encargan de formar ciertas estructuras, se implican en la defensa del organismo frente a las infecciones, en la reparación de tejidos… Sin proteínas no podemos vivir y por eso es tan importante saber elegir las que realmente son de buena calidad.

En los hogares españoles se desperdician más de 1.300 millones de kilos de comida y bebida al año. A la semana eso equivale a más de 1,3 kg por hogar, según datos de la Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios. También es preocupante que los agricultores desechen frutas y verduras porque no son perfectas. Desde hace unos meses una empresa de Bellpuig, Lleida, intenta poner fin a este derroche alimentario. Se llama Imperfectus y vende por internet frutas y hortalizas sin tener en cuenta su aspecto. Oriol Nolis, desde el informativo 24 horas de RNE, explica este proyecto junto a su fundador, Oriol Aldomà.

Con el gran incremento de solicitudes a los Bancos de Alimentos en esta crisis, la octava Gran Recogida de Alimentos promovida por la Federación que los réune, FESBAL, es más necesaria que nunca. Pero también será diferente: no se recogerán físicamente los alimentos, sino que se aceptarán donaciones en caja en 11.000 puntos de recogida, y también de forma online, en la web www.granrecogidadealimentos.org. Nos lo cuentan, en directo, Miguel Fernández, director de FESBAL, y Guillermo, uno de los voluntarios informativos. 

El director del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, todavía no se cree que se hayan llevado el premio Nobel de la Paz. El jurado ha premiado sus esfuerzos por impedir que el hambre "se use como arma en las guerras". Esta organización de la ONU distribuye alimentos para proyectos de desarrollo, refugiados de larga duración y personas desplazadas. Cada año da comida a 87 millones de personas en más de 83 países.