Entre dos favelas de Río de Janeiro, decenas de cuerpos han aparecido esparcidos tras uno de los mayores operativos policiales contra el crimen en la historia de la ciudad brasileña. Los cadáveres, abandonados por las autoridades, fueron recogidos por los propios vecinos y familiares, muchos de ellos con signos de haber sido ejecutados
El gobernador de Río y aliado del bolsonarismo, Claudio Castro, ha defendido la acción como un "éxito", mientras la ONU y el ministro de Justicia han exigido una investigación para esclarecer las muertes. La matanza, ocurrida a pocos días de la Cumbre del Clima, deja en evidencia la brutalidad policial y la indiferencia institucional ante la vida en las favelas.
Foto: RENATO SPYRRO