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¿Cómo se hacen unas pulientas? te lo contamos paso a paso

¿Cómo se hacen unas pulientas?
Alberto Rivas
Alberto Rivas

Las pulientas son unas gachas o papilla tradicional, típica de Asturias y zonas aledañas en España, como Cantabria. Elaboradas a base de harina de maíz, es un plato humilde y energético de la cocina vaqueira y que servía como plato de "subsistencia" en la introducción del maíz en el siglo XVII. Aunque hoy en día es más habitual en recreaciones gastronómicas o tradición familiar, esta comida era muy común ingerirla en invierno por su aporte calórico y servía como desayuno o cena en familias campesinas.

Para conocerla más a fondo, Aquí la Tierra se ha desplazado hasta Santander, Cantabria. De la mano de Antonio Vicente, colaborador del programa y asesor gastronómico, hemos podido cocinar este plato típico del norte del país, que se comía en épocas de escasez y que servía para adquirir energía para todo el día. Antes de empezar con el 'paso a paso', nos hemos acercado hasta el mercado de La Esperanza para coger algún ingrediente que nos faltaba para hacer este plato tan sabroso.

La harina de maíz, ingrediente estrella

En las pulientas no puede faltar un buen pescado. En la pescadería Unai tienen una gran variedad de todos y cada uno de los mejores ejemplares, pero en este caso, nos hemos quedado con el sargo o jargo, un pescado semigraso de alta calidad. Junto al maíz, cebolla o mantequilla, ya tenemos todos los ingredientes para hacer esta papilla tradicional. ¿Quieres conocer los pasos? ¡Te lo mostramos!

"Esta receta gira en torno al maíz, variedad autóctona de Cantabria. Hoy el plato que vamos a hacer es uno de esos que la gente desayunaba y cenaba: las pulientas", señalaba Antonio. "En una sartén, vamos a poner un chorrito de aceite, pochamos cebolla, echamos harina de maíz, la tostamos y la vamos regando con un caldo de pescado". Además, nuestro Cantabria 'power', nos recuerda un ingrediente que no puede faltar: la mantequilla. "Tenemos que marcar el pescado, cocer unos caracolillos y ya montamos el plato". ¡Se nos hace la boca agua!