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Libres para siempre: el colectivo de arte neopop en 'Metrópolis'

  • En agosto de 2025 la galería F2 presentó ‘Póngame con una IA’, el proyecto más reciente del veterano colectivo Libres para siempre
  • Metrópolis repasa la trayectoria de este singular grupo de artistas el lunes 9 de febrero a partir de la 01.00 h en La 2
Libres para siempre: arte neopop colectivo en ‘Metrópolis’
Autorretrato (Libres para siempre, 1991)
María Pallier

Metrópolis dedica un programa a Libres para siempre, colectivo formado en 1989 por Beatriz Alegre, Almudena Baeza, Alberto Cortés, Miguel Ángel Martín, Álvaro Monge, Ana Parga y Mariluz Ruiz. Estos siete jóvenes artistas se conocieron en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense y compartieron estudio en el torreón del emblemático edificio Capitol, en pleno centro de Madrid.

El colectivo Libres para siempre pintando en jardines

El colectivo Libres para siempre pintando en jardines

Pintores de tendencia neopop por vocación, en 1994 descubrieron el arte electrónico, al que insuflaron aire fresco con su habitual irreverencia y desparpajo. A partir del año 2000, sus proyectos se hacen menos frecuentes para poder compaginar el trabajo con su vida familiar, pero de 2013 en adelante varios miembros del colectivo han vuelto a pintar juntos retando, a la vez, lo último en evolución tecnológica.

Primera etapa (1989-1994): Happenings y Pintura neopop colectiva

La fundación y las primeras actividades de Libres para siempre se inscriben en la efervescente escena artística independiente que fue surgiendo a lo largo de los años 80 en respuesta al boom del mercado del arte, fenómeno que había hecho aún más evidentes las carencias estructurales del sistema del arte español. Un contexto que propició tanto la aparición de eventos y espacios expositivos alternativos gestionados por los propios artistas, como el trabajo colectivo.

Todos artistas (Libres para siempre, 1990)

Todos artistas (Libres para siempre, 1990)

Entre los años 1989 y 1992, los artistas realizaron sonados happenings y acciones en la feria ARCO; en 1990 participaron en las muestras inaugurales de la Sala Estrujenbank y la Galería Valgamediós con cuadros no solo firmados, sino también pintados colectivamente y presentados en ingeniosos formatos que involucraban a los visitantes en su calidad de potenciales compradores.

Tanto en las primeras como en posteriores exposiciones en estos y otros espacios alternativos como El Ojo atómico o Cruce y galerías comerciales como Fúcares o Buades, el colectivo firmó con nombres cambiantes (Grupo Dolmen, Artistas todos, S.A., La Rubia...) intentando mantenerse en el anonimato. De esta manera, contrarrestaban el divismo reinante en el arte en los años 80, diametralmente opuesto a la primacía de la obra por encima de todo defendida por el colectivo hasta hoy. En su segunda etapa finalmente aceptaron quedarse con el nombre usado en su primera exposición de 1990, por el que, ya desde entonces, se les conocía en la escena artística madrileña.

Segunda etapa (1994-2004): Arte digital neopop y Performance

En 1994 y equipados con tres PC 386, Libres para siempre se aventuraron en el arte electrónico. En ese mismo año participaron en la primera edición del festival Sonar, donde aportaron sus animaciones digitales a una sesión de DJ Luba.

Qué (Libres para siempre, 1997)

Qué (Libres para siempre, 1997)

En los años siguientes, el Vijaying en discotecas y fiestas se convirtió en fuente de ingresos mientras estaban experimentando, junto a personas provenientes de otras disciplinas como el físico Juan Jarén, con la RV y el net.art, campos en los que son considerados pioneros en España. En esta etapa crearon mundos virtuales como ‘Qué’ (1997); piezas interactivas como ‘Composite’ (1997), que forma parte de la colección de net.art del MEIAC; o ‘Turulato Tornillo’ (1999-2000), un infinito metraje generado a partir de la superposición aleatoria de dos capas de animaciones.

Estamos del otro lado (Libres para siempre, 1999)

Estamos del otro lado (Libres para siempre, 1999)

En paralelo a presentar estas obras en eventos dedicados al arte digital como Art Futura, Arco Electrónico o el Festival de Arte Electrónico del Mercado de Fuencarral, el colectivo realizó, entre otras, las performances ‘Estamos del otro lado’ (1999) y ‘Una vida estúpida para un mundo idiota’ (2002).

Tercera etapa (desde 2013): Pintura neopop colectiva y asistida

Después de una década dedicada a la vida familiar y sus carreras profesionales individuales, varios de los miembros del colectivo volvieron a pintar juntos con motivo de la exposición ‘Conexiones: de Gordillo a Libres para siempre y al revés’ (2013), un proyecto dedicado a la Nueva Figuración Madrileña concebido por Almudena Baeza para la Galería Estampa. Al año siguiente pintaron la serie ‘Totems y Tabuses’ (2014) en respuesta a una invitación de la Galería Luis Burgos, espacio que, en 2017, acogió también su exposición ‘Tregua-Trampa’.

Libre trabajando (2013)

Libre trabajando (2013)

Cuando, en 2024, el grupo fue invitado a participar en la exposición conmemorativa del 30 aniversario de Cruce, mostró una pieza generada por inteligencia artificial a partir de una descripción textual proporcionada por el colectivo. De esta experiencia nació la curiosidad por averiguar qué vería la IA en los cuadros de Libres para siempre; eso sí, retándola y explorando sus límites mediante el empleo de procesos no siempre lineales.

El resultado de esta investigación se presentó en agosto de 2025 bajo el título ‘Póngame con una IA’ en la Galería F2. Allí el público tuvo ocasión de ver nuevas versiones de algunas de sus obras más emblemáticas de la primera etapa como ‘Estas mujeres siempre metiendo la pata’ (1990), ‘Blancanieves cagando en la nieve’ (1990), ‘Flor que cuenta un chiste’(1992) o ‘Eve’ (1995). También pudo contemplar otras más recientes como ‘Jarrón Hitler’ (2013) o ‘YES’ (2014), que, en su conjunto, dan testimonio de la coherencia formal y simbólica que el colectivo ha mantenido a lo largo de casi cuatro décadas, y muy diversos medios expresivos.

Flor que cuenta un chiste (Libres para siempre, 1992) y  Jarrón Hitler (Libres para siempre, 2013)

Flor que cuenta un chiste (Libres para siempre, 1992) y Jarrón Hitler (Libres para siempre, 2013)

Actualmente, Libres para siempre se plantean retomar el proyecto inacabado ‘Hora-culo’, iniciado a finales de su segunda etapa, y han empezado a esbozar un proyecto para el Palacio Quintanar de Segovia.