Arturo Valls: "Hacer de todo tiene su precio, en el mundo del cine a veces te miran con cierto recelo"
- El actor y presentador valenciano triunfa en La 1 con el programa de sketches Crossobar
- También estrena como productor la serie Rafaela y su loco mundo, dirigida por Ernesto Sevilla
Un "culo de mal asiento" que ha evitado quedarse donde el público esperaba. Así se ha definido Arturo Valls en la "Butaca preferente" de Piti Alonso, una de las secciones de El despertador de RNE que presenta Gorka Rodríguez.
La trayectoria del actor y presentador valenciano arrancaba en 1998, cuando tenía tan solo 22 años, en el mítico Caiga quien caiga. Desde entonces se ha convertido en un rostro habitual de la pequeña pantalla, donde ha alternado los programas de humor con los concursos, un formato con el que ha brillado especialmente.
Sin embargo, en los últimos años ha apostado por el cine con la creación de una productora, Pólvora Films, con la que ha protagonizado tres películas, "un acto casi de rebeldía", tal como señala. "Hacer de todo tiene su precio, en el mundo del cine a veces te miran con cierto recelo", subraya.
En cualquier caso, y a pesar de su deseo inicial de centrarse más en la interpretación y la producción, Arturo Valls reconoce que la televisión "no le deja", en parte por el cariño del público y en parte por necesidades prácticas.
"Se paga muy bien en la tele y de repente me vine arriba, me hice una casa grande desde cero y dije: pues igual hay que hacer otros programitas", bromea.
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Televisión por partida doble
Sus dos proyectos actuales prueban su todavía estrecha relación con la televisión. Como productor estrena el próximo 15 de febrero en Atresplayer la serie Rafaela y su loco mundo, descrita por Arturo Valls como "puro surrealismo". La ficción cuenta con la dirección de Ernesto Sevilla y un reparto que incluye a Ingrid García-Jonsson, Joaquín Reyes y Carlos Areces.
Por otro lado, en La 1 triunfa con el programa de sketches Crossobar. Acompañado de Lalachús y lo más granado del panorama humorístico actual, Arturo Valls disfruta con un clásico de su carrera: las imitaciones. "A mí me gusta mucho ese género, el de la pura parodia, el programa este que has visto, la serie que te gusta, de repente buscarle ahí la ironía y tal. Es muy divertido", señala.
Fanático de las paellas
La inquietud de Arturo Valls no se limita al mundo audiovisual. Fanático de las paellas, ha lanzado su propia marca de arroz, denominada Socarrón. "¿No tiene Bustamante su perfume? ¿Por qué no voy a tener yo una marca de arroz?", se pregunta entre risas.
El nombre original que planeaba para el producto era "Rolang Arroz", en un guiño a su pasión por el tenis, pero la Federación Francesa de Tenis no permitió el registro de dicha marca. O al menos es lo que asegura Arturo Valls.
El despertador de RNE