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'Hasta el fin del mundo', última etapa antes de la gran final: reflexiones, recuerdos y escaso presupuesto

Hasta el fin del mundo - Programa 8 - De Mar del Plata a Puerto Varas
Ainhoa Herrera (Hasta el fin del mundo)

El final del viaje está cada vez más cerca, y en una semana descubriremos qué pareja se alza con la ansiada victoria. Esta semana las parejas de Hasta el fin del mundo afrontan una etapa dominada por la presión económica, la introspección personal y la creatividad para seguir adelante.

Con el presupuesto cada vez más ajustado, algunas parejas se ven obligadas a replantearse su forma de viajar, mientras otras convierten el camino en un espacio para la reflexión, la complicidad y las confesiones más sinceras. Una entrega en la que el ahorro se convierte en prioridad y las emociones vuelven a aflorar. ¡Te lo contamos todo!

El presupuesto de Yolanda y Ainoa cada vez más al límite

Yolanda Ramos y Ainoa Olivares atraviesan uno de sus momentos más delicados del viaje. Pese a alzarse con la victoria en la etapa de Mar del Plata (Argentina), son la pareja con menos dinero y la situación les preocupa. Es por ello que Paula ha decidido darles un toque, recordándoles la crítica situación en la que se encuentran.

Yolanda reconoce que no puede rebajar aún más su nivel de vida porque teme caer enferma, evidenciando el desgaste físico y emocional que la aventura ha supuesto para ella. Una charla sincera que refleja la dureza de la experiencia cuando el presupuesto aprieta. Aun así, Yolanda y Ainoa no se desaniman y deciden darlo todo para poder seguir en esta aventura.

Yolanda y Ainoa, al límite del presupuesto

Rocío y Anabel sucumben al autostop

Rocío Carrasco y Anabel Dueñas deciden arriesgar y hacer autostop para ganar ventaja frente a sus compañeros. Su apuesta las lleva a subir al camión de Marco, un camionero que las acerca a su destino.

Durante el trayecto, Anabel revive recuerdos de su infancia, cuando viajaba sentada detrás en el camión junto a su hermano, ya que su padre es camionero. El viaje se complica con un imprevisto: los frenos no funcionan correctamente y Marco debe detenerse para repararlos, añadiendo tensión a la aventura. Finalmente, consiguen llegar a su destino y ambas quedan muy agradecidas con Marco.

Rocío y Anabel apuestan por el autostop

NIA y J Kbello, ganar no siempre es llegar primeros

A las puertas de la gran final, NIA y J Kbello reflexionan sobre su paso por el programa y confiesan que nunca han sido los primeros. Lejos de frustrarse, ambos coinciden en que su verdadero premio no es un emblema, sino todo lo que están viviendo.

NIA comparte una confesión muy personal: asegura que llevar dos meses sin ansiedad ya es una gran victoria para ella. Reconoce que había perdido la ilusión incluso por su pasión, la música, y que este viaje le ha devuelto la motivación y las ganas de volver a subirse a un escenario.

NIA y J Kbello, ganar no siempre es llegar primeros

Andrea y Jedet, unidas para siempre tras esta aventura

Andrea Compton decide inmortalizar su paso por Hasta el fin del mundo con Jedet con un tatuaje. Andrea elige un autobús como símbolo de los miles de kilómetros recorridos durante esta aventura y dos estrellas que le acompañan.

Además, recuerdan otros tatuajes que las unen: un corazón, una leona y uno con la letra de Jedet. Ambas confiesan que son hogar, familia, diversión y hermanas la una para la otra, reforzando el vínculo que las ha acompañado durante todo el viaje.

Andrea y Jedet sellan su experiencia en la piel

Aldo y José, intercambio de personalidades

Aldo Comas y José Lamuño deciden romper con la tensión de la etapa explotando su lado más creativo. Para ello, intercambian sus prendas de ropa y se prueban nuevos looks que provocan carcajadas.

La estampa es impagable y José no duda en bromear sobre su apariencia con una frase que resume el momento: "Parezco un árbol de Navidad". Un respiro de humor que les ayuda a seguir adelante.

Aldo y José apuestan por el humor y la creatividad

El "yo nunca" más sincero de Alba y Cristina

Alba Carrillo y Cristina Cifuentes confiesan lo mucho que la ha unido este viaje, antes no se conocían, y se han convertido en grandes amigas. Para pasar el rato deciden jugar al juego de "Yo nunca" en una sesión de confesiones inesperadas. Durante la partida salen a la luz verdades personales que sorprenden incluso a ellas mismas.

Alba confiesa haberse liado con un compañero de trabajo, mientras Cristina admite haber sido infiel en alguna relación. Entre risas y sinceridad, ambas reconocen haber tenido sexo en lugares poco convencionales y haber fingido algún orgasmo, demostrando la confianza y complicidad que las une en esta aventura.

Alba y Cristina se confiesan jugando al “Yo nunca”