Los mejores momentos de Julio en 'Valle Salvaje': vuelve a ver la historia del personaje
- La muerte de Julio en 'Valle Salvaje' lo cambió todo en el impactante final de temporada
- Revivimos las escenas más memorables del personaje que ha dejado huella
Julio era un personaje gris, con muchos matices: a ratos un héroe, a ratos casi un villano, la suya es una historia de crecimiento y cambios. Su muerte en 'Valle Salvaje' llega, trágicamente, en el momento de su redención: cuando, tras pactar con Úrsula para sabotear la relación de Adriana y Rafael, vuelve sobre sus pasos y decide ayudar a los amantes a escapar.
Nos remontamos a los orígenes del personaje para recordar sus mejores momentos. Desde sus inicios, la primera vez que vio a Adriana en el valle y se enamoró de ella perdidamente, pasando por sus momentos más luminosos y los más oscuros.
¿Recuerdas la primera escena de Julio?
Conocimos a Julio en el primer capítulo, mientras mantenía una conversación con su hermano Alejo en el lago. El mayor y el menor de los Gálvez de Aguirre representan cosas opuestas: Julio, el respeto del deber y de la responsabilidad, y el deseo de cumplir con el rol que le ha sido asignado. Alejo, la pasión y los deseos de libertad, que llevaron a mantener un romance con su tía Mercedes y, más adelante, con Luisa.
La primera secuencia de Julio en 'Valle Salvaje' RTVE
El resto es historia: a esta secuencia, que termina con los dos hermanos bañandose en el lago, le siguió Julio conociendo a Adriana y enamorándose de ella a primera vista. Y la historia de amor de Adriana y Rafael que tantos disgustos le dio después. Y que con el tiempo aprendió a aceptar e incluso apoyar.
Su relación con Adriana
Aunque no siempre hiciese las cosas bien, es imposible no empatizar con el amor que Julio sintió por Adriana. Aunque al principio no se llevaban bien (hubo muchos malentendidos de por medio, como cuando Luisa pensó que Julio había sido su agresor y no su tío Domingo, alejando a Adriana aún más de su prometido), Julio y Adriana vivieron momentos de cercanía y confianza. Se lo pasaban muy bien juntos cuando estaban relajados: tenían cosas en común y, con el tiempo, Adriana aprendió a ver a Julio por el buen hombre que fue.
Si no hubiesen estado obligados a carse, Julio y Adriana habrían mantenido una bonita amistad y un vínculo familiar duradero. Ahora, tras su muerta, ella es una de las más afectadas de la familia: con el tiempo aprendió a querer a Julio, aunque no le correspondiese como él deseaba. Su relación es una de las más bonitas de la serie.
Julio, entre el bien y el mal
Al principio, la perdición de Julio fue su falta de valentía para plantar cara a su padre. José Luis le obligó a actuar en contra de su bondadosa naturaleza, imponiéndose y tratando de conseguir el respeto de Adriana a la fuerza. Pero las cosas no se hacen así, y con el tiempo Julio se dio cuenta. En una de sus últimas secuencias, planta cara a su padre por fin: no se humillaría más ante José Luis.
En el fondo, sus coqueteos con el lado oscuro fueron su perdición. Fue por frustrar en el último momento los planes de Úrsula, la malvada prima de Adriana con la que había establecido una alianza para separarla de Rafael, que esta decidió quitarle la vida. En el último momento, Julio eligió el bien. Y así lo recordarán los personajes del valle.