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Las 10 películas más vistas del portal Somos Cine

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La película de la semana - Dolor y gloria

Ya sabes que el mejor cine en español en streaming y gratis está a solo un click, en RTVE Play. Entra en el portal de Somos Cine y disfruta de un completo catálogo con las mejores películas online. Entre las últimas incorporaciones se encuentran títulos como El asesino de los caprichos, O que arde o Madre, de Rodrigo Sorogoyen, pero tienes un amplio catálogo en el que encontrarás muchos más títulos de nuestro cine.

A continuación repasado las diez más vistas esta semana en RTVE Play. 

Madre (2019), de Rodrigo Sorogoyen

Reparto: Marta Nieto

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Madre - Ver ahora
Transcripción completa

Para ti, las dos son las dos menos diez.

Sí, pero bueno, es que se va a hacer muy tarde, ¿no?

Tú me das 10 minutos y me cambio.

10 minutos, vale, venga.

Es que si no...

nos vamos a encontrar con todo lleno.

¿Podrías cerrar la puerta, hija? Estoy en mi casa, mamá.

¿Tienes agua fría?

Pues no, no tienes.

Aquí.

¿Tienes cena hoy?

Sí.

¿Con quién?

Con Lucía y con Vero.

Bueno, viene más gente, pero me parece que no los conoces.

¿Hombres?

(RÍE) Sí, hombres, mamá.

Dame un poco de agua, anda. Amigos...

Mamá, sí, amigos. Vale.

Amigos y hombres. Dime quién.

Pues no sé. ¿No los conozco?

Te habré hablado de ellos.

Mira, Nacho, ¿te acuerdas de un chico

que coincidimos en la puerta del teatro?

Ah, mira, oye, muy guapo ese chico, ¿eh?

Y muy majo. Y muy alto.

Y nada, con Nacho, ¿nada?

Bueno, somos amigos. ¿No te gusta?

Es el novio de Lucía.

(SUSURRA) ¿Pero qué le verán a Lucía los chicos?

¿Qué decías? Nada.

A muchos hombres les gusta Lucía, por ejemplo, a Nacho.

Que no he dicho nada, hija.

Oye, ¿qué tal con la chica esta? Con... No me has dicho nada.

¿Con ella? Muy bien, muy maja, muy buena convivencia.

¿Sabes que se lleva fenomenal con Iván?

¡Ah! ¿Cómo se llamaba?

Isabella. Isabella.

¡Qué "bella" Isabella! "Li ricordi, amore mio".

Te suena el móvil, hija. ¿A mí?

Sí.

Ramón.

Mira qué bien. ¿Sí?

¿Mamá?

¡Iván, amor! ¿Qué tal? ¿Cómo estás?

¿Cómo te lo estás pasando, cariño? Bien.

¿Bien? ¿Dónde estáis hoy? ¿Qué vais a hacer?

En la playa.

¡En la playa! O sea, que hoy no llueve.

No. -Pásamelo ahora, ¿eh?

Entonces tu padre te enseñará a hacer surf.

Oye, no te metas muy dentro del agua.

Y dile que te abrigue, ¿eh? Vale.

¿Vais a usar esa tabla chiquitita que te regaló, que te gusta tanto?

Mi amor...

Iván, cariño, cuéntame algo. ¿Vais a comer ahora?

No sé.

Bueno, algo tendrás que comer, ¿no? ¿Y tu padre?

No lo sé.

¿Cómo que no sabes? No sé dónde está.

Iván, ¿no sabes dónde está tu padre?

Se ha ido.

¿Que se ha ido? ¿Dónde se ha ido?

Ha dicho que ahora volvía, pero no ha vuelto.

¿Pero habéis ido a la playa con amigos?

¿Estás ahí con más gente? No.

¿No habéis ido con nadie? ¿Estás solo en la playa, Iván?

Sí.

¿Y hace cuánto que se ha ido? ¿Hace mucho?

No sé, un rato.

Ya, mi amor, pero ¿hace 10 minutos o hace más?

No sé, por ahí.

Iván, ¿dónde se ha ido tu padre? A la caravana.

Si se ha ido a la caravana, estará cerca,

¿dónde habéis aparcado la caravana, te acuerdas?

En un bosque, hemos andado un rato.

Pero ¿para qué se va a la caravana?

Porque se me habían olvidado los muñecos.

Y él ha ido a por ellos. Sí.

Y te deja solo.

¿Por qué no viene?

Mi amor, no te preocupes, que estará a punto de llegar.

Oye, eh... ¿Hay mucha gente en la playa?

Dime, ahí cerca de ti, dime quién hay.

No hay nadie.

¿No ves a nadie? No.

Iván, ¿la playa está vacía? Sí.

¿Está solo? ¿Y en qué playa estáis?

No sé, en una playa.

Mamá, llama a Dani, Dani Ceballos se llama, es un amigo de Ramón.

Amor, ¿no te acuerdas del nombre de la playa?

Mmm... No.

Hija, dame su número.

A ver, cariño,

¿te acuerdas si estáis en Francia o estáis todavía en España?

En Francia, creo.

En Francia, muy bien.

¿Y te acuerdas del nombre de algún pueblo

o de alguna playa por la que hayáis pasado?

Irún. Ya, mi amor, Irún.

Pero Irún es en España. Dijiste que estabais en Francia.

Sí.

A ver, fíjate bien, Iván, mira a tu alrededor.

¿Seguro que no ves a nadie?

No, no veo a nadie.

Vamos a jugar al veo veo, ¿vale?

¿Te acuerdas? Venga, empieza.

Venga, Iván, cariño, te toca. Empieza tú, veo veo.

Veo veo. ¿Qué ves?

Una cosita. ¿Y qué cosita es?

Una cosita que empieza por "ma".

¿Por "ma"? ¿Estás viendo el mar?

Oye, mi amor, no te acerques a la orilla.

Prométeme que no te vas a meter hasta que llegue papá.

Vale. ¿Sí?

Vale, mira, estoy con la abuela,

que tiene un montón de ganas de hablar contigo,

te voy a pasar con ella.

No cuelgues y no te metas en el agua, ¿eh?

Vale. Te quiero.

Hola, cariño.

A ver...

¿Sí?

Natalia, hola, mira, soy Elena, la ex de Ramón.

Natalia, ¿hola? Sí, sí, dime.

Sí, mira, perdona que te llame, es muy urgente.

¿Tú estás con Ramón y con Iván? Eh... No.

¿Y sabes dónde están ellos ahora? Se iban de viaje a...

Sí, se iban de viaje al País Vasco y luego iban a Francia.

¿No estás con ellos? Es importante,

es por Iván, no tiene nada que...

Hija, quiere hablar contigo.

Pero ¿no has quedado con ellos estos días?

¿O sabes dónde puedo localizarlos ahora?

No, hace días que no hablo con él.

¿Y sabes si han ido con Dani o con algún amigo?

No te sé decir, diría que no, ¿pasa algo?

Es Iván, que no encuentra a su padre.

Si se te ocurre alguna manera de ponerte en contacto, me avisas.

Sí, tranquila. Gracias.

Si me llama, yo te aviso. -Sí, cariño,

ahora te paso con mamá. Venga, un besito.

¿Con quién hablabas? Mamá, llama a la policía.

Es una amiga de Ramón. Llama a la policía.

Hola, mi amor. ¿Mamá?

Cariño, a ver, tranquilo, ya estoy aquí.

Vamos a estar hablando hasta que papá llegue

y papá va a llegar enseguida, así que no te preocupes.

Vale. Te voy a mandar un mensaje.

Necesito que me digas si te llega, es muy importante.

Y otra cosa, esta mañana, a ver, cuando habéis ido de la caravana

a la playa, eh...

¿Había más coches aparcados en el parking?

¿Habéis ido caminando con más gente?

¿Has encontrado otros niños, otras familias?

No me acuerdo.

Mi amor, ¿te estás quedando sin batería?

¿Puedes ver las rayitas del teléfono?

En la pila de arriba, ¿cuántas rayas te quedan?

Espera.

Queda una. -Ahora están en Francia.

¿Te ha llegado el mensaje, Iván? No.

Te voy a pasar con la abuela otra vez, ¿vale? No te preocupes.

Ahora hablamos, te quiero. Se está quedando sin batería.

¿Qué dices? ¿Hola? ¿Hola?

Hola, sí, ¿con quién hablo? Resulta que mi hijo está solo

en una playa de Francia. No sé exactamente dónde,

me parece que es por Hendaya, o por San Juan de Luz,

pero no lo tengo muy claro.

Su hijo no sabe en qué playa está, ¿verdad?

Mire, mi hijo tiene seis años, va con su padre en caravana

y ayer durmieron en Hendaya. Pero, bueno, su padre no está,

dice que no le ve, me ha llamado desde su teléfono,

se está quedando sin batería y creo que no tienen datos

porque está en Francia. Entiendo, un segundito, señora.

¿Se puede localizar la llamada, por favor?

Eh, lo primero,

¿el padre no le ha dicho la playa en la que está ni la zona?

Le he dicho que no, si no, no le estaría llamando.

¿Desde qué teléfono le está llamando su hijo?

Sí, desde el teléfono de su padre. ¿Se lo digo?

Un segundito, sí, facilíteme el teléfono.

El 696... Sí, un segundo.

696... 68 10 15.

¿Se puede localizar la llamada?

Eh... Un momentito, señora, no se retire, por favor.

¿Qué pasa, mamá? Se ha cortado.

¿Oiga? ¿Oiga?

Sí, ya estoy con usted de nuevo.

Oiga, mire, a ver,

resulta que a mi hijo se le ha cortado el teléfono.

¿Puede mandar un coche para acá o algo?

En todo caso, debería usted venir a poner una denuncia.

¿Tengo que ir yo allí? Sí.

Igual no me he explicado bien.

A ver, espere un momento, resulta que, le explico,

mi hijo está solo en una playa, tiene seis años, ¿vale?

Me parece que es Francia y su padre no está,

igual le ha pasado algo porque debería estar, ¿entiende?

Es invierno, en tres horas se hace de noche,

¿hay forma de localizar la llamada? He dado un teléfono.

Sí, señora... ¿No se puede localizar la llamada?

No se puede localizar la llamada...

Yo ya voy luego allí y pongo la denuncia,

pero ¿podemos ir adelantando?

Mire, ayer durmieron en Hendaya. Debe de estar cerca, no sé.

Podemos llamar a la policía de allí,

para que empiecen a buscar.

Es un niño, está aterrado. Está solo. ¿Oiga?

Ya le digo que las cosas no se hacen así.

Debe venir a poner una denuncia.

La única posibilidad que me da es ir a poner una denuncia.

Es la única solución que me da. Cálmese.

¡Sois de gran ayuda! ¿Qué pasa?

¿Lo estás llamando? Sale el contestador.

¿Por qué se ha cortado? No lo sé, hija.

Pero ¿qué te han dicho? ¿Tienes que ir...?

No me han dicho nada.

¿Pero tienes que poner en la comisaría una denuncia?

Joder... ¿Qué hacemos?

¿Dónde están las llaves del coche, mamá?

Me voy a ir a buscarlo.

¿Te vas?

Pero, hija...

¿A Francia?

Pero...

Tú quédate, Iván sabe el teléfono de casa.

A ver, hija, pero si no sabes dónde está.

Mamá, aquí no me voy a quedar. Si lo supieras...

Tendrías que estar informada de estas cosas, hija, que no...

¡No estoy informada de estas cosas, cállate!

(Teléfono)

¡El teléfono!

¡Iván! ¡Iván!

Mi amor, ¿estás bien? ¿Qué ha pasado?

(LLORA) No lo sé...

Tranquilo, ¿vale? Tranquilo, no pasa nada.

Mamá está aquí, respira, mi amor,

deja de llorar que si no, no te entiendo.

Tranquilo, ¿vale?

Mi amor, es muy importante que no se te corte el teléfono.

Vale, dime cómo tienes la batería.

(LLORA) ¿Por qué no viene papá?

Mi amor, papá está a punto de llegar,

solo tienes que tener un poco de paciencia,

lo estás haciendo muy bien.

Cariño, necesito que me digas exactamente

cómo es la playa en la que estás, ¿vale?

Desde donde estás, ¿ves el final de la playa?

(LLORANDO) No.

Vale, y si miras hacia los lados,

¿te acuerdas que un día hablamos de la derecha y de la izquierda?

Sí. ¿Sí? Venga, a la izquierda,

¿qué es lo que ves? ¿Ves árboles? ¿Qué ves?

Hay rocas.

Rocas, muy bien. ¿Y a la derecha, qué hay?

Arena.

Vale, mi amor, entonces,

si andas por la arena, no sabes qué te puedes encontrar,

Dile algún bar... ¿Algún bar o alguna casa, cariño?

¿Hay algo así cerca? A ver, Iván, esta mañana,

cuando has ido desde el parking a la playa con papá,

¿has pasado por delante de alguna casa o algún bar?

Piénsalo bien. No.

¿Que no qué? Que no hay nada. No hay nada.

Mi amor, tranquilo, mi amor.

A ver, no pasa nada, ¿sabes qué vas a hacer?

Vas a andar, ¿vale?

No, hija, no...

Vas a andar hacia la derecha. Hija...

Hacia la arena, siempre en la misma dirección.

Es mejor que se quede quieto. Es lo mejor, hazme caso, de verdad.

Tiene que encontrar a alguien, se está quedando sin batería.

Mamá... Que hay un señor. Sí, mi amor, sí.

¿Hay un señor dónde? ¿Hay un señor?

Ahí.

Pero ¿cómo es el señor?

No sé.

Bueno, pero ¿está solo o está con alguien?

Está solo.

Vale, ¿y qué está haciendo?

Está haciendo pis.

¿Te ha visto, Iván?

Sí. Me está mirando.

Me está diciendo que me acerque.

Mamá, no quiero ir.

Quieto, mi amor.

A ver, es un extraño, ¿eh? Tranquilo. No pasa nada.

Estás hablando con mamá, no pasa nada.

Viene hacia mí. Me está diciendo que me acerque.

¿Qué hago? Corre.

¡Corre! Iván, corre. ¿Por qué?

Mi amor, tú corres muy bien, lo vas a hacer muy bien.

¿Tienes que correr todo lo rápido que puedas, ¿me oyes?

¿Por qué? Cuando ese señor no te vea,

asegúrate de que no te ve y te escondes, ¿vale?

Mi amor, ¿estás corriendo? ¡Corre! ¿Estás corriendo?

¿Qué pasa?

Iván, dime algo, por favor.

Iván, por favor, dime que estás bien.

Cariño...

Cariño...

Mi amor...

Iván, dime algo.

Cariño... (SUSURRA) Mamá, estoy escondido.

¿Dónde estás escondido?

Debajo de un tronco.

¿Y el señor?

Me está buscando.

No hagas ruido.

No hables, no hagas ruido, escúchame muy atentamente.

Se me está acabando la batería.

Si ese señor te encuentra, escúchame.

Si ese señor te encuentra, tienes que decirle

que papá y mamá están ahí al lado tuyo.

¿Me oyes? Que vamos a llegar en un minuto.

Es muy importante que le digas eso, cariño.

Se me está acabando la batería. ¿Me oyes?

El señor ya está aquí. Dile lo que te he dicho, ¿vale?

Me ha visto. ¡Dile lo que te he dicho, Iván!

(HABLA EN FRANCÉS)

(Pitido)

¿Qué pasa? ¿Qué te ha dicho?

(GRITA) ¡Mamá, que no me toques!

Vamos, venga, más ritmo.

Aquí tienen.

¿Está bien así?

-Sí, gracias. -Perfecto.

Éric.

(SUSURRA) -Nada te sale bien. -Tú a lo tuyo.

(RÍE)

Que descanses. Buenas noches.

Hasta mañana, Julie. Sí.

(TELEVISIÓN) "¿Has hecho huevos?

Me encanta.

Qué buena pinta.

¿Te sirvo? -¿Son para ti?

-Es mucho.

-Ponéis en duda que las universidades han acabado.

Y después de la comida, entre los quesos y el postre,

necesitamos pensar seriamente a quién llevaremos,

porque obviamente será el alcalde de París

quien estará al frente.

-¿Guillaumet al frente? ¿Seguro?

-Déjame acabar.

Esto nos permitirá ahorrarnos un tiempo...

¿Y quién más...?

-¿Qué te parece si quedamos el lunes de la semana que viene?"

(TELEVISIÓN) "Si llama ahora, obtendrá un descuento del 20%.

Y recuerde, si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero."

(GRITAN Y RÍEN)

Mañana vamos a volver a practicar los giros.

Dani, fíjate en los puntos de apoyo.

Caroline, mejor cogida la dirección.

Muy bien la remada, Bea.

Bueno, mañana a la misma hora, ¿eh? No lleguéis tarde.

-¿Vas para casa?

-Hubert, adiós. -Adiós, Caro. Hasta mañana.

Adiós. Hasta luego, tío.

(Pájaros)

Ey, Jean, ¿cómo ha ido? Hola.

-¿Te suena? -Sí, sí, ha estado genial.

¿Vamos a comer ya? Sí, ayuda a poner la mesa,

por lo menos, anda.

-¿Qué pasa contigo?

-¿Qué pasa? -Que te pillo.

Ven aquí. -No, para. (RÍE)

-Venga. -Ey...

-¿Qué pasa?

-Siéntate, que vamos a comer.

-No me vuelvas a hacer eso.

-¿Que no haga el qué?

¿Esto? -¡Para!

-Va... -¿A que te lo hago yo a ti?

-Venga... -(RÍE)

¿Qué pasa? -¿Y el agua dónde está?

¿Solo hay una ensalada? ¿El agua? Voy.

-Para de una vez. ¿No hay segundo?

Sí, está en el horno.

¿Quieres ensalada? ¿Quieres tú?

Vale. Bueno, a mí no mucha.

Para, para.

Por lo menos un poco, venga. -Hay que comer verde.

-Come, que estás todo el día haciendo cosas y estás creciendo.

-¿Quién me robó el tenedor?

-Yo no he sido. -Ni yo.

¿No aparece?

-Mira, has manchado la servilleta.

Tú también, qué pesado.

Un poco más. No, no.

Cómetela. Que no, mamá.

Pónmela a mí. -Claro que sí.

-Pues está buenísima. -Es más verde que la de ayer.

-¿Quién quiere lo que queda? -¡Yo!

Lo siento.

Tranquila, Joseba te ha llamado. Vale.

(TELEVISIÓN) "¿Te gusta el sitio?

-Ya lo conocía. Pero me parece un poco caro.

Yo vengo mucho por aquí.

-Gracias.

-No me permito perdérmelo."

(Puerta)

(TELEVISIÓN) "Me acuerdo de todo."

¿Qué haces aquí?

Hemos acabado antes.

"Nunca me perdonaría..."

Pensaba que venías mañana.

Qué bien.

Qué rápido.

Es que vengo con frío.

(Besos)

No tendrías que conducir de noche.

Cuando vivamos en la misma casa,

ya no tendré que conducir tantos kilómetros.

Hola.

¿Servís todavía?

Sí.

Pues un café, por favor.

¿Con leche?

No, gracias. ¿Puedo sentarme?

Gracias.

Nunca había entrado aquí.

Mis padres dicen que es para turistas.

Yo no soy un turista, ¿eh?

¿Se come bien aquí?

Bueno, no está mal...

Pero ¿tú comerías aquí?

Eso es importante.

Perdona, te dejo aquí el dinero.

Sí, vale.

Gracias. Gracias.

Mira, tenía un colega que curraba los findes en un restaurante

y nos contaba las cosas que ocurrían en la cocina.

No voy entrar en detalles por no herir tu sensibilidad,

pero, vamos, que no era muy agradable.

Por lo menos el café está bueno.

¿Me pones otro?

¿Otro? Si no te importa...

Claro.

Tú no eres francesa.

Española, ¿verdad? Sí.

Pues yo he estado allí hace poco, de viaje de estudios.

Mi padre quería que fuese... Elena, voy a fumar.

Que mi padre quería que fuese a Alemania,

pero es que España me encanta.

Mi padre no tiene ni idea.

Yo me llamo Jean.

Y tú, ¿cómo te llamas?

Bueno, espera, Elena. Lo ha dicho él cuando salía.

¿Cómo estás tú?

Bien, ¿y tú?

No muy bien, pero gracias por preguntar.

¿Y cuáles son tus aficiones?

¿Nada?

A mí lo que más me gusta es comer.

Comer, escuchar música,

las chicas también.

Y el fútbol.

En ese orden.

También es que se me da mejor en ese orden.

De hecho,

no sé si te interesa,

pero el sábado jugaremos contra Biarritz.

Así que...

si quieres presenciar mi humillación pública,

puedes venir a verme a la playa central a las cinco.

El sábado...

no voy a poder.

Otra vez será. (ASIENTE)

¿Cuánto cuesta el café?

Dos cincuenta.

Hacen cinco.

Bueno.

¿Me das tu número de móvil?

(RÍE)

No tengo.

Si no me lo quieres dar, dímelo, que no voy a llorar.

Y... ¿cuál es tu dirección?

¿Cómo?

Me lo tienes que decir, para estar iguales.

(RÍE)

¿Por qué?

Tú sabes dónde vivo.

Te vi seguirme.

¿Te he incomodado?

No, no...

Lo siento.

No, no te preocupes.

La verdad es que hacía tiempo, mucho tiempo,

que no me pasaba algo así, tan guay.

Bueno...

Hasta mañana.

Mañana va a hacer bueno.

Buenos días. Buenos días, ¿qué tal?

Muy bien.

Ya está esto casi.

Los pimientos.

Yo te prometí que va a hacer sol, y va a hacer sol.

Sí, yo les hablo francés...

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Y se pone a comer el queso así, entero.

Un queso, no sé qué era, un "reblochón"...

Se lo mete en la boca, y le empieza a caer por todo...

Enajenado, como enloquecido.

-Como con espasmos ahí, como...

Sí, sí, sí. No, no...

Esas salidas que tenía, de verlo caer...

No, no, "aita" tenía esas salidas. Era maravilloso.

Bueno, no sabías al principio, dices...

Como era tan serio...

Con ese aspecto que tenía, ahí...

-Sí, pero también tu madre, comprar tanto queso...

Bueno, ella tenía... Reservas.

¿Dónde vas? Voy al baño.

¡Elena!

Aquí.

¿Qué haces ahí?

Que me quiero ir.

¿Te ha pasado algo?

No, no... ¿Alguien te ha dicho algo?

Nerea o... Qué va, todo bien.

Prefiero estar allí.

Lo siento.

Vale, te acerco al bus.

No hace falta, puedo ir andando. No, si no me cuesta nada.

Ya les diré que han llamado del restaurante o algo.

Mañana ten el móvil, ¿eh? Venga, vamos.

Gracias.

(Gritos y vítores)

(Silbato)

(GRITA)

(Silbato)

(Silbato)

(Aplausos)

Hola.

Has venido. (ASIENTE)

¿Ya habías llegado cuando me he caído?

(RÍE) Sí...

Mierda... Joder.

Jean, ¿vienes o qué? Ya voy.

¿Te duele mucho el pie?

Pues sí, bastante. Mira.

Es horrible. (RÍE)

Pero no me queda otra.

Todos juegan descalzos.

Supongo...

que deben tener pies de hombre.

¿Y has probado a coger un lápiz con los dedos de los pies?

¿Por qué? Para fortalecerlos.

Lo haré.

Toma. ¿Vamos? Sí.

¿Qué tal? Hola, ¿qué tal?

Grégory. Elena.

¿Cuál es el tuyo?

Ninguno.

¿No? No.

Te gusta el fútbol playa, ¿no?

No especialmente.

Bueno, pues no sé qué decir. (RÍE)

Papá, ¿no decías que tenías prisa? No, qué va, prisa ninguna.

¿Te vienes a tomar algo con nosotros?

Estamos allí de pícnic. No sé...

Solo un rato. Solo un rato.

Bueno, solo un rato.

Es justo ahí detrás. Guay.

Vale.

¿Estás contento? Pues sí.

Bueno, sí, es un vino con personalidad.

pero, bueno, con un buen maridaje, ¿no?

¿A que con ese queso está buenísimo, Jean?

Quieres más, ¿no? No.

Eh, ¿qué tal? ¿Cómo ha ido? ¿Qué pasa, Benji?

Muy bien, cariño. -Hola.

Y tú, ¿qué? ¿Habéis ganado? Pues sí, aunque haya jugado yo.

¿Sí? -Sí.

Hola, soy Léa. Elena.

Él es Benji.

¿Nos conocemos? Creo que no.

¿Y eres la madre de algún amigo de Jean?

-No, es una amiga de Jean.

-Ah, muy bien.

¿Y habéis visto el zepelín que ha pasado? Precioso.

-Ha pasado por ahí. No entiende nada y le jode.

¿De qué habláis? Nada, una tontería.

¿Has visto qué sociable está?

-Bueno, voy a ir a por una copa de vino.

¿Dónde hay? -Te acompaño, va. ¿Vienes?

Joder, no pueden ser más pijos.

¿Quieres uno? No.

¿Quién es esa chica? ¿Quién?

La rubia de allí.

Una puta. (RÍE) ¿Por qué la insultas?

¿Cómo llamarías a una chica

que te dice que no puede vivir sin ti

y luego se lía con otro?

Una chica normal. Eso es una gilipollez.

Todavía le gustas.

Otra gilipollez.

Joder. ¿Lo ves?

Sois de París, ¿no? Sí.

La cosa es que mis padres

han terminado comprando una casa aquí.

Y yo estoy...

Vamos, que me obligan a venir.

Pero aparte de ellos, tienes más amigos, ¿verdad?

Bueno, sí.

¿Es en serio que no tienes teléfono?

Sí tengo, pero como si no lo tuviera.

Venga ya.

Todo el mundo tiene teléfono.

O sea, hasta los mendigos tienen teléfono.

¿Y un bolígrafo?

¿Un bolígrafo? No.

Vale, tampoco te van los bolis.

No te muevas, ahora vuelvo.

Te he traído un poco de vino.

Toma. Gracias.

¿Dónde se ha metido Jean? -¿Jean? No sé.

Allí.

Está allí.

¿Has visto con quién está? -Sí.

-Tiene su gracia, qué mono que es. -Sí, lo veo, lo veo.

-Es tan tierno. ¿Tú crees que todavía le gusta?

Sí, por supuesto. Bueno...

Sí, ¿verdad? Es guapísima. Yo ya me voy.

¿Ya? Puedes venirte con nuestros amigos.

No, no, no hace falta.

Adiós. -Hasta luego.

Adiós.

Elena.

¿Nos están mirando?

Sí.

Chócala.

Hasta mañana.

Y al día siguiente, voy y, conforme me estoy acercando,

veo que están ahí los gendarmes.

¿Y eso? Claro.

Resulta... ¿Qué pasa?

Que Jean Baptiste había pillado

a otro agricultor metiéndole herbicidas en el riego.

¿Por qué?

Mucho jurar por su esposa,

pero se estaba tirando a la del otro.

A ver,

Jean Baptiste se estaba tirando a la esposa del otro agricultor.

Exactamente. Y el otro agricultor se vengó.

Buena, ¿eh? (RÍE)

Y tú, ¿qué tal? (SUSURRAN) ¿Sabéis quién es?

Bien. ¿Mucho lío esta semana?

-¿Quién? -La que está ahí.

La loca de la playa. ¿Y Olivier?

Te he hablado de ella.

-La loca de la playa. La española que perdió a su hijo.

-Ah, sí, algo he oído.

Bien.

Estaba de vacaciones con su pareja. (CHISTA)

-Creo que...

El pobre, es horrible.

No se sabe si está muerto...

¿Quieres que nos vayamos?

Pago en la barra y nos vamos.

Gracias.

Espérame fuera si quieres.

No, esta semana no puedo.

Estoy todo el día currando. ¿Cómo quieres que lo haga?

Es lo que hay. ¿Qué quieres?

Bueno, pues para la próxima sin falta.

No sé, habrá que hablar con él... Éric.

Por favor, estamos hasta arriba. Perdón.

Oye, te llamo más tarde.

Elena, toma, ayúdame con la 7, por favor, acaban de llegar.

Vale.

Elena. Enseguida vuelvo.

El pedido de la 3, porfa. Voy.

Hola. Hoy no puede ser.

Es para la 3, ¿no? Para la 3, sí.

Vale.

¿Me voy? No sé.

¿Vuelvo mañana?

¿Está bien así? Gracias.

Gracias.

¿Todo bien?

Sí, sí, pero estamos desbordados.

Me refería a ti.

¿Estás bien? Bien, sí.

Hola. Hola.

¿Estás ocupada?

Acabo de terminar.

Jean, te presento a Joseba.

Encantado. Un placer.

¿Quieres tomar algo?

Pues depende. Si te quedas, tomo algo.

Si no, no tomo nada.

Nosotros nos vamos.

A casa.

Te invitaríamos a cenar, pero estoy reventado.

Bueno, me cambio y nos vamos, ¿vale?

Vale.

Si quieres tomar algo, Julie está ahí.

¿Eres de aquí?

Eh... No.

¿Jacques?

Jean. Jean.

(SUSPIRA)

(Música)

¿Se ha ido? Sí.

Ha dicho que era un cliente habitual y se ha ido.

Bueno.

Adiós, Julie. Adiós, que vaya bien.

Hasta mañana.

¿Quién era?

Un amigo.

Bueno...

no es un amigo.

Yo también era un cliente habitual, ¿te acuerdas?

Acaba de llegar una mesa, yo me voy ya.

¿Puedes salir tú, por favor? Voy.

¿No has entrado?

No, prefería esperarte fuera.

Pero puedes entrar cuando quieras, ¿eh?

Vale.

¿Te acompaño a casa?

Sí, vale.

Pero prométeme que no volverás a esperar fuera.

Hecho.

¿Y qué has hecho hoy?

¿Hoy? Eh...

Esta mañana he hecho surf,

he ido a la playa con mi hermano.

Después he comido, me he echado la siesta,

y luego he salido por ahí

y he dado una vuelta con los colegas de siempre.

Y luego me duché, comí y aquí estoy.

¿Y no has quedado con tus amigos?

¿Esta noche?

Sí, luego.

Mola tu vida, ¿eh? No está mal.

Hay que aprovechar.

En París trabajo mucho. ¿En serio?

Bueno, no.

No, pero a ver...

lo que pasa es que ahí solo llueve.

Todo el rato. Y es mejor estar aquí.

Y tú, ¿qué has hecho hoy?

¿Yo? Sí.

Trabajar, comer,

pasear en el descanso,

volver al trabajo y ahora estoy aquí.

Y vas a cenar con...

Joseba no está. Está trabajando.

Pero ¿estáis juntos? (ASIENTE)

Vale.

No estaba seguro cuando lo vi, pero ahora ya sí.

Elena.

El otro día cuando te pregunté,

era porque...

Porque...

No sé, que...

Si necesitas hablar de algo yo... Jean, no necesito hablar de nada.

Perdón.

Vivo ahí.

Ya.

Pásalo bien.

Hasta mañana.

(TELEVISIÓN) "Según la información

facilitada por la Agencia Estatal de Meteorología,

en las últimas 24 horas,

se ha producido una intrusión

de partículas de suspensión..."

SI ALGUNA VEZ LE APETECE USAR EL MOVIL

"Aunque no son perniciosas para la salud, es recomendable..."

Elena, tu amigo.

Hola. Hola.

¿Qué pasa aquí?

Es domingo, cerramos por la tarde.

¿No tienes casa o qué? Venga.

Adiós, jefa. Hasta mañana.

Qué gracioso tu amigo, ¿no?

Entonces, eso quiere decir que...

¿Estás libre? ¿Vamos a la playa?

Bueno, iba a ir a mi casa a comer.

A ver...

Te voy a llevar a un sitio que te va a encantar.

No sé...

(RÍE)

Vale. Dame cinco minutos.

Te espero fuera.

(Música)

¿Te ayudo?

No, tranquilo.

Caliento esto y comemos.

Deja tus cosas ahí.

(Microondas)

Solo hay agua. Vale.

Mi madre siempre dice

que soy un chico gordo en un cuerpo de flaco.

¿Quieres más?

¿Aún queda? Sí.

Gracias.

¿Y vives aquí todo el tiempo? Sí.

¿Con Joseba?

No, yo vivo aquí sola.

Él viene a menudo por su trabajo.

Gracias.

Yo pensaba que estos apartamentos

se alquilaban solamente en temporada de verano.

¿Conseguiste un buen alquiler?

Sí, bastante bueno.

Muy bien.

¿Y cómo es esto en invierno?

Muy solitario y muy frío.

Pues nos veremos en Navidad.

Ya no estaré aquí.

¿Te vas de aquí? ¿Cuándo?

Pronto, final de temporada.

¿Adónde? Cerca de San Sebastián.

¿Con Joseba?

Bueno, puedes conocer París y hacerme una visita.

(RÍE)

Puede ser, pero yo ya he estado allí.

¿Cuántas veces? Una vez.

¿Con Joseba?

Con un ex.

Un ex...

¿Cómo era? ¿Tienes fotos?

No tengo fotos.

¿Y si ponemos la tele?

Vale.

(TELEVISIÓN) "Ven.

-Espera. ¿Cómo te llamas?

(Tacones)

Vale, pero quítate los zapatos.

-Los osos pardos ocupan una gran variedad de hábitats,

desde semidesiertos fríos,

como sucede en el Gobi, en Mongolia,

hasta zonas costeras o la Tundra ártica,

como ocurre en Alaska.

Sin embargo, su hábitat preferido es el forestal,

por lo que se trata de uno de los mamíferos

más característicos de los extensos bosques de coníferas

de la taiga siberiana."

(Puerta)

¿Hola?

No sabía que venías.

Te he llamado.

Estábamos viendo una peli, ¿te acuerdas de Jean?

Habíamos quedado en que mirarías el móvil.

Me he olvidado.

Hola. Hola.

"Los osos pardos más pequeños, con un peso que en los machos

puede superar los 250 kilos."

Está apagado, Elena.

¿Todo bien? Bien.

Me voy.

Hasta mañana. Adiós.

Adiós. "Agur".

(Puerta)

¿Puedo apagarla? Claro.

¿Quieres café?

¿Habéis comido aquí?

(ASIENTE)

Es majo. Supongo.

Quedamos en que empezarías a mirar el móvil.

Tampoco has mirado el correo.

No he tenido mucho tiempo, la verdad.

Te han enviado un mail. Bueno, mañana lo miro.

Es importante.

¿Cómo de importante?

No sé, tranquila. Ya lo mirarás mañana.

Vale. (SUSPIRA)

Entonces, ¿todo bien, seguro?

Sí, todo bien.

Olivier. Joder, no encuentro la decoración.

Creo que está en esa caja. Sí.

Voy a usar el ordenador, ¿vale?

Claro, sin problema. Gracias.

Ahora voy. Vale, pero no tardes.

(SUSPIRA)

Pásame el celo.

Toma. Gracias, Olivier.

(Música)

(Música)

¿Bailas? Vale.

¿Qué tal? ¿Lo estás pasando bien? Sí. ¿Y tú?

¿Qué?

Que tengo ganas de que te vengas ya.

(Música)

¡Venga, vamos, a bailar!

¡Vamos!

(Música)

No tienes ni idea. -El hombre y sus ideas.

-Esa es la historia.

No me vas a decir a mí lo que tengo que decir.

Es consecuente con lo que está planteando.

Es lógico lo que dice. Dentro de su propia locura.

Tienes que aceptarlo. No lo voy a aceptar eso.

Tú puedes decir lo que quieras. -No tienes razón.

¿Quieres otra? Si yo te escucho.

Vale. ¿Vamos?

Tengo mis convicciones. ¿Queréis otra cerveza?

Sí, yo. Una, dos, tres... ¿Un chupito?

Olivier cada día es más de derechas.

Mira, tu amigo.

Hola. Hola, ¿qué tal?

Muy bien. ¿Todo bien?

Sí. Estos son mis amigos.

Encantado. Francis y Marie.

Encantado.

Os dejamos sitio para que pidáis. ¿Ya os marcháis?

Aquí hay mucho lío.

Vamos a la playa. Bueno, pues pasadlo bien.

Gracias. Gracias, hasta luego.

Hasta luego. Adiós.

Hasta luego.

(Música)

Cuatro, cinco y un chupito. Un chupito.

Dime.

Cinco cervezas y un chupito de vodka.

Aquí no hay nada que hacer. No hay tutía.

Esto va así. (RÍE)

Yo ya no estoy para estos trotes, ¿eh?

(RÍE)

Pero si bailas superbien...

¿Nos vamos ya?

Yo igual me quedo un rato. ¿Ah, sí?

¿Te importa?

No sé.

Me sorprende.

Pásalo bien.

¿Os quedáis?

Venga, hasta mañana. "Agur". Hasta mañana.

(Música)

Hola.

¿Vas borracho? Tú también.

Bueno, yo soy adulta.

Pues bien por ti. ¿Te quieres quedar?

A tus amigos no les va a hacer mucha gracia.

Pues que se jodan. Ven.

¡Esa es la pregunta!

-En serio, ¿cómo sería?

-¿Prefieres una noche bien o cien mal?

-No, no, no.

-¿Pero qué mierda es esa? ¿Qué me estás contando?

¿Vosotros preferís follar una vez y muy bien

o muchas pero fatal?

-Hombre... -A ver, eso...

-Tampoco os pongáis nerviosos, no he dicho nada del otro mundo.

-Cuantas más, mejor, ¿no? Digo yo.

-¿Qué prefieres? ¿Una vez o varias? -Estás muy guapa hoy.

-A ti te lo voy a contar. (RÍEN)

-Bueno, ¿y tú, Marie? ¿Qué prefieres? ¿Una vez o varias?

(MARIE RÍE)

Y tú, Jean, que estás ahí muy callado.

No puedo contarlas. (RÍEN)

Son demasiadas. Ya, claro.

Y tú, Caroline,

¿prefieres hacerlo una vez y hacerlo bien o varias pero fatal?

-Yo prefiero hacerlo una vez pero muy bien.

-¿No es lista o qué?

-Elena, ¿y tú qué opinas? -Venga ya...

Pues muchas veces, para acabar haciéndolo muy bien.

(RÍEN)

Ahora mismo vuelvo.

¿Adónde vas?

Bebéis vodka, ¿no? (TODOS) Sí.

Voy contigo.

¡Espera, te acompaño! -¿Dónde va?

Bienvenida.

¿Tú eres la dueña? No, soy la encargada.

Pero mandas.

Vienes de Madrid, ¿no? Sí. Ven.

¿Qué quieres beber?

¿Cuántos años tienes? ¿Yo? 39 años.

Elige.

Eh...

Tequila.

Es mejor mezcal.

Aquí.

¿Y la sal y el limón? Venga, pruébalo así.

¡Salud! ¡Salud!

Tienes que saborearlo. Sí.

(RÍEN)

Eres la ex de Jean, ¿no?

Y tú la loca de la playa. Sí.

(Ruido)

Lo sabía.

¿Qué tal? Muy bien, ¿por?

Solo por saberlo. Los demás ya se han ido.

¿Ya? Tenían frío.

He venido a buscaros.

Podemos volver solas.

Ya, pero quería saber si pillabais el bourbon.

¿Tienes? Ahí está, en las cajas.

Podías haber mandado un mensaje. Sí, pero ella no tiene teléfono.

Y a ti te dije que no te volvería a llamar.

(RÍE) ¿Puedo poner música)

Claro. Mira ahí, en el ordenador.

Oye, no pongas algo muy...

¿Muy qué? Muy tú.

(Música)

¿Te acuerdas?

Ven a bailar. No.

Que sí, ven a bailar.

¿Vienes?

Qué aburridos que sois, de verdad.

(Música)

Venga, Jean.

(Música)

(RÍE)

Bueno, voy a ver si veo a los otros.

¿Sí? ¿Segura? Sí, sí.

Pero no te preocupes. Hasta luego.

Vale.

Adiós.

¿Se ha enfadado? No te preocupes.

¿Me pones dos chupitos, por favor?

Dos chupitos.

Si tus padres supieran... ¿Si supieran qué?

Que te doy de beber.

Ellos también fueron jóvenes.

¿Y un adulto los pervirtió?

Seguro.

Siempre es así la primera vez.

¡Vamos a bañarnos! (RÍE) ¡Oye, Jean!

Jean, no, no, no... Y una cosa, espera. (RÍE)

Tío...

Jean, vas borracho...

En serio, a ver, una cosa.

No te puedes meter en el agua.

Jean, en serio... ¿Por qué?

Es peligroso. Pero ¿por qué?

Pues porque cubre mucho. Pero si hago pie, no es peligroso.

No hace falta, Jean, en serio, no hace falta.

Escúchame, Elena, por favor, confía en mí.

Solo entro un momento y salgo. Va a ser muy rápido.

Te lo prometo. Haz lo que quieras, tú mismo.

Venga, vale, ve. ¡Tú te lo pierdes!

(GRITA)

(RÍE)

¡Está helada, joder!

¡Qué fría!

(GRITA)

(Oleaje)

Dios, qué frío...

(RIENDO) Jean...

Está helada, ¿no? Está congelada.

¿Estás mejor? Sí, sí.

Venga.

¿Has entrado en calor? Sí, mucho mejor.

Toma tu móvil, ven.

¿Dónde vamos? Te voy a enseñar un truco.

Siéntate aquí. ¿Ahí?

Sí.

¿Ves?

Aquí no hace tanto viento. Sí, mejor.

¿Funciona? Sí, genial.

¿Qué haces?

Voy a poner música.

Toma.

(Música)

Es preciosa.

¿Te gusta? Sí.

¿Puedo tumbarme? Claro.

(Música)

Tu novio es viejo. Y no quiere verme ni de coña.

(RÍE) No, no...

No es viejo.

Bueno...

Es muy viejo.

¿Cuántos le echas?

No sé, ¿la misma que mi padre?

Más o menos.

¿Le quieres?

(SUSURRA) Sí.

Y él te quiere más.

Mierda...

¡Jean!

Ahora vuelvo.

¡Ya voy!

Es un poco tarde, ¿no?

¿Con quién vienes? Con Elena. Me ha acompañado.

Buenas noches. -Hola.

Hola. ¿Qué tal?

¿Esta es forma de llegar?

Pero si estoy bien.

¿Ah, sí? ¿Vas bien? -Si no te tienes. (RÍE)

-Pues no lo parece. ¿A que no?

-¿Qué?

¿Puedo ir a despedirme? Venga, date prisa.

¿Llegas muy tarde?

No, pero muy borracho sí.

Bueno...

Nos hemos pasado un poco.

Ya, pero fue genial.

¿Y tú?

¿Yo qué?

¿Te lo has pasado bien?

Mucho.

Cásate conmigo.

Jean, ¿vienes o qué?

Duerme bien.

(SUSURRA) ¡Vuelve! ¡No! No quiero que te vayas.

(RÍE)

(Coche arrancando)

Anda, pasa. Que ya se ha ido.

¿Elena?

¿Qué pasa? -¿Quieres una copa?

(Música)

Sí, brindo por eso. ¡Salud!

(Música)

¿Qué tal? Bien...

¿Quieres?

-¿Bailas con nosotros?

¿Quieres bailar?

Quería decirte que tienes algo muy especial.

Algo muy fuerte.

Joder, algo muy...

(Música)

¿Qué hora es? Es muy pronto.

¿Vamos? ¿Vienes? ¿Me das una calada?

¿Y mis amigos se han ido? Sí, hace un rato.

Vamos, me voy a fumar un peta y tiramos para Dax.

-Sí, y pillar unas cerves. -¿Tú vienes a Dax?

-¿A dónde vas? -¿Qué pasa? Está loquísima.

-Sí, y buenísima. Ven.

¿Qué?

Te necesito.

-¿Por? -¿Qué hace?

-Espera... No sé.

Ayúdame. ¿A qué?

-¡Pero rápido, eh! -Voy, voy.

Súbeme.

¿Aquí?

Sí. Un, dos... Tres.

-¿Qué hacéis ahí? -Abajo.

-¿Estás bien?

Lo siento. Perdona.

Joder, estaba ahí... (RÍE)

Qué previsora.

La vida es muy cara.

Sí que lo es.

¡Eres listilla!

Buenas días, amigos míos, soy Mattieu.

Hemos comenzado nuestra expedición matinal.

Tres días de camino, sesenta kilómetros a pie.

Promete.

Mirad el magnífico paisaje

que aparece, esta luz matinal,

tenebrosa, es muy loco.

¡Aquí está nuestro chófer!

(LOS DOS GRITAN) ¡Chófer! ¡Chófer!

(RÍEN)

Aquí está Benoît. -Qué pasa, tío.

Y una nueva amiga, Elena. Hola.

(TODOS) Hola, Elena. ¿Qué tal?

(GRITAN)

Oye, tronco, ¿en serio te ves como para conducir?

A ver, no me jodas.

-Pero si soy un chófer de Uber. -¿Un chófer de Uber?

Tenéis ahí la botella de agua...

-Oye, ¿vamos a probar la resistencia de qué?

(GRITAN) -¡Suspensión! -¡Para, tío! ¡Para!

¿Eres idiota? -¿Tu padre sabe

que conduces borracho? -Tú mira adelante.

Vamos a pasar a algo un poco más interesante.

Hola Elena, ¿cómo va la noche?

Bueno, el día. Eso, ¿cómo va el día? (RÍE)

¿Qué haces aquí en Francia si en España hace buen tiempo,

tenéis sol, el calor, la paella, las corridas de toros...?

¡A mí sí que me gustan las corridas!

-Cállate que no estoy hablando contigo.

¿Cómo nos hemos conocido?

¿Cómo has acabado tú de repente aquí con nosotros?

¿Por qué? ¿Y por qué no?

¿Cuánto queda para Dax? -Perdona, ¿cuántos años tienes?

Pues muchos para ti.

Demasiado mayor para ti. Que te calles.

Elena, tan mayor tampoco pareces. -¿Alguien me dice por dónde voy?

¿Por dónde voy? ¡Que me digas por dónde voy, tío!

¿Izquierda o derecha? -Estoy contigo, dame un momento.

-¿Izquierda o derecha? -Tranquilo, es todo recto.

-Todo recto, cruza el bosque... -Dame el móvil.

-¡No toques el teléfono! -Tronco, no me estás diciendo...

(CHISTA) Tranquilo... Oye, para.

Si no me dices por dónde voy. Aquí, por favor, para.

¿Qué? Para que me baje.

¿Quieres potar? No, no, quiero irme a casa.

¿Que no vienes? No, no, no, aquí, para.

Vamos a un after... -Elena, espérate.

En serio, que me quiero bajar.

Para ahí. Pero ¿por qué?

No pares, que está loca. ¿Me acabas de llamar loca?

Elena, por favor, por favor... Tu puta madre, loca.

(RÍE) -Llegamos en diez minutos.

Si te digo que pares, para. ¡Para ahí!

Ya has dicho que venías, así que vamos.

-Se siente, no podemos vivir sin ti.

Que sí, que sois muy monos, pero para el coche.

No le hagas caso, sigue adelante.

Para el coche. Va a estar guapísimo.

¿No vas a parar el coche? No, no...

¿No? ¿No vas a parar? Va a estar guay, Elena.

Lo vamos a pasar muy bien.

-Soy el chófer y debo cumplir con mi deber.

Ten cuidado con el coche.

No me grabes.

No me grabes. Pero si estás muy guapa.

Apaga el móvil.

Vale, vale.

¿Sí? ¿Vas a apagar el móvil?

(GRITAN) ¡Hostia, Elena! ¡Eh, eh! ¡Cierra, cierra!

¡Si te digo que pares el coche, tú lo paras!

¿Crees que estás en tu puta casa o qué?

-Vamos a calmarnos, está todo bien. Etienne, que no quiero ir.

(RÍEN) ¿Me has escuchado? No quiero ir.

-¿Quieres dejar el puto móvil?

¿Qué pasa? ¿Qué pasa? (RÍE) Lo has llamado Etienne,

Etienne soy yo.

Lo que sea, ¡para el puto coche!

¡Eres una puta mentirosa!

¡He cambiado de opinión! ¿No puedo?

¡Me cago en la hostia, he cambiado de opinión!

¡Para el puto coche! ¡Deja de grabar!

(GRITAN) ¡Que pares! ¡Me cago en la hostia!

¡Para el puto coche! Vale, vale, vale.

¡Para! ¡Eso no es parar! ¡Para, para!

(GRITANDO) ¡Para! ¡Para, hostia!

De puta madre...

(Música)

Joder, tronco, acabo de flipar.

-Hostia puta, tío. -Vaya puta loca.

(Despertador)

¿Qué tal?

¿Hay café?

¿Eh?

Buenos días.

¿Tú has desayunado? Sí.

¿No te sientas?

¿Has estado con él?

No. No me mientas, por favor.

No te miento.

He estado con...

Con los del curro.

Nos fuimos a bailar y...

Conocimos a unos en un bar. No te creo.

Pues te equivocas. ¿Ah, sí?

¿Me estoy equivocando? (ASIENTE)

No se parece a Iván, ¿no?

Es un niño.

Y no es tu hijo.

Elena, mírame.

Elena...

¿Qué piensas hacer?

¿Has pensado algo?

Yo sí.

Quiero que adelantemos el viaje y que te vengas conmigo ya.

A finales de semana puedes dejar el trabajo.

No puedo.

Le decimos hoy que lo dejas y el lunes nos vamos.

Tengo que hacer el cierre.

Lo puede hacer Patrice perfectamente.

¿Sí o no?

Acaba de desayunar, que llegas tarde.

La verdad es que es una putada. Lo sé.

¿Ha pasado algo?

Es una cuestión personal.

Sí, pero en quince días cerramos.

Me dejas tirado, Elena. Esto es un golpe bajo, en serio.

No tengo elección,

¿verdad?

Lo sentimos, de verdad.

Ya lo veo. Yo también lo siento.

Bueno...

me vuelvo al trabajo. Vale, vale, ve al trabajo.

¿Hola?

Estoy haciendo judías.

¿Te apetece?

(ASIENTE)

¿Has comprado fruta? No.

No había. ¿Ah, no?

Bueno, no había que me gustase.

Voy a ir al baño.

¿Sí?

Jean, soy Elena.

Hola.

Hola.

He ido a buscarte a la playa, ¿está todo bien?

Pues la verdad es que no. Hemos tenido movida.

¿Tus padres?

¿Por lo de ayer?

Sí, no me dejan salir de casa.

He discutido muchísimo con mi madre.

Está loca. Lo siento mucho.

De verdad.

Son gilipollas. Me dan pena.

¿Quieres que haga algo? ¿Hablo con ellos?

No, no quiero que se acerquen a ti.

(JOSEBA LLAMA A LA PUERTA) Elena.

¿Todo bien? Ya salgo.

(SUSURRA) Tengo que colgar.

Me voy en cinco días. ¿Cuándo nos vemos?

¿Te puedo llamar luego?

Es mejor que te llame yo.

Vale.

Te echo de menos.

Adiós. Adiós.

(Cisterna)

Una amiga mía los compra en la India o en China.

Exóticos, en todos lados. Es fantástica.

Se va de viaje todos los inviernos. -Me encanta. Son preciosos.

-Son geniales, y nada caros. -Allí están bien de precio, ¿no?

-Sí.

¿Qué quiere esa señora? Un café.

Yo se lo llevo. Ok.

Un café, ¿verdad? Sí, muchas gracias.

Si necesitas cualquier otra cosa, estoy ahí.

Elena, ¿verdad? Sí.

¿Tienes tiempo para tomarte un café conmigo?

Si no es mucha molestia, claro.

Sí, claro que sí. Ahora vuelvo.

Ven a buscarme en cinco minutos.

Gracias. Eres muy amable.

Luego he pensado que a lo mejor estabas ocupada,

y no te venía bien. Lo siento si... No, qué va, para nada.

Así hago un descanso.

¿Lo está pasando bien por aquí? Sí.

Sí, nos encanta este sitio.

Yo tengo que ir y venir de París, pero no importa.

Esto es tan bonito... Es increíble.

Es muy tranquilo.

Sí, es un lugar...

especial.

Sí.

Hay dos viejecitas que se visten igual,

con el mismo bañador.

¿Las ha visto alguna vez? Sí.

Se dan unos paseos, van de una punta a otra de la playa.

Siempre están ahí, sí.

¿Llevas todo el verano aquí?

No te había visto. Qué curioso.

Hay tantos turistas. Sí, muchos.

¿Cuánto tiempo hace?

¿Que vivo aquí? (ASIENTE)

Diez años.

¿Ah, sí?

¿Y cómo...? Quiero decir,

¿qué lleva a una española a vivir aquí durante diez años?

¿Por qué no?

¿Te imaginas pasando el resto de tu vida aquí?

¿Perdón?

No sé por qué te digo esto, pero...

¿Tú tienes familia?

Te he visto con mi hijo.

Y he pensado que...

tienes muy buena mano con los niños.

¿Qué pasa? ¿Que no quieres tener hijos?

Te invito al café.

¿Ya?

Sí, tengo que trabajar.

Ah... La responsabilidad. Sí, exacto.

Me encanta la gente responsable. Son de fiar.

¿Y tú?

Yo qué.

¿Tú valoras a la gente responsable?

Adiós.

Adiós.

Perdona, solo han pasado cuatro minutos, pensaba que...

¡Gracias por el café!

Es aquí, ¿no?

Eso parece.

Te espero lo que haga falta.

Hola, buenos días. Buenos días.

¿Para comer, una persona?

No, no, he quedado con alguien.

Por aquí. Gracias.

¿Qué tal?

Bien.

¿Quieres tomar algo?

Gracias por venir.

¿Desean tomar algo más?

No, gracias. Póngame otra cerveza, por favor.

¿Qué tal estás?

¿Qué haces aquí?

Pues de viaje, tenía unos días libres.

Y esta zona es muy bonita.

Además, quería verte.

¿Y sigues en Vieux-Boucau?

Sí.

Bueno, a punto de mudarme, en realidad.

En unos días.

¿Y a dónde vas?

Cerca de Donosti, a un pueblo. Ah, qué bien.

Sí.

Me voy con...

Bueno, estoy con alguien.

(SUSURRA) Y nos vamos.

Me ha ayudado mucho.

Me alegro.

De verdad.

Y aquí tiene.

Gracias.

Y entonces, ¿usted no toma nada?

Gracias.

Así que es bonito esto.

Sí.

¿Qué tal tu madre? Bien.

Pero ¿la ves mucho o no? Sí, está bien.

¿Tus padres?

Mayores.

Normal.

Bueno, vas a flipar, el otro día, bueno, hace ya un tiempo,

estuve en tu antiguo piso.

Estábamos por tu zona

y unos colegas de Nacho nos invitaron a su casa,

y era la tuya, bueno, donde vivías antes.

¿De verdad? Sí.

Y además, como Nacho no conocía tu casa,

pues de repente me vieron ahí,

pálido, me preguntaron que qué me pasaba y...

les conté que, bueno, que había estado ya antes.

No sé, fue raro.

Fue muy raro.

¿Y quiénes son?

¿Los colegas de Nacho? Sí.

Sus compañeros de reiki.

¿Cómo que de reiki?

Sí.

Nacho...

Sí, Nacho se ha vuelto un loco del reiki.

Qué cosas, ¿no?

Yo también hago un poco.

¿Tú de reiki? (RÍE)

Bueno, me hacen...

Vaya.

Pues eso, que estoy de viaje de vacaciones.

Y la verdad es que quería verte.

Ya.

Yo también estoy con alguien.

Llevamos juntos ya un par de años.

Y ella también me ha ayudado mucho.

Se lo conté todo, desde el principio.

No quería tener que volvérselo a contar,

o sea, contárselo más tarde, vamos.

Y que saliera corriendo y...

Ella se quedó...

Imagínate.

Pero después nos seguimos viendo y, bueno, no sé.

Que estamos muy bien.

Me alegro.

Tenemos un hijo.

De ocho meses.

Nos vamos ahora a Toulouse, porque Carla...

Carla se llama mi chica.

Tiene unos amigos ahí de la universidad y bueno...

Desde que nació estoy mejor.

Quería decírtelo.

¿Están aquí?

Me gustaría verla.

¿A Carla? Sí, a Carla.

Me da curiosidad.

No sé, si quieres podemos organizar algo...

Por saber qué tipo de persona puede estar con alguien como tú.

Qué tipo de ser humano puede compartir su vida contigo.

No sé, ¿quién puede enamorarse de ti?

Elena, por favor.

De un inútil,

incapaz de cuidar de su familia,

de un ser tan egoísta y tan imbécil

como para perder lo único bueno que ha hecho en su vida.

Y qué hará en su mierda de vida.

Ojalá te hubiera pasado a ti.

Como vuelvas a acercarte a mí, llamo a la policía.

Todavía puedo joderte la vida, que no se te olvide.

Vámonos.

(JADEA)

Voy al baño y preparo la cena.

(Móvil)

JEAN: ¿DÓNDE ESTÁS? RESPÓNDEME, POR FAVOR.

NECESITO HABLAR CONTIGO... HABLA CON ELLOS, POR...

Ahora vuelvo.

¿Adónde vas?

A dar una vuelta.

¿Qué pasa? Nada.

¿Es él? ¿Quién?

Ramón.

No.

¿Te acompaño?

Prefiero estar sola, si no te importa.

¿Me estás mintiendo?

No.

¿Seguro?

No tardes.

Vuelvo enseguida, ¿vale?

(Tono de llamada)

¿Sí?

Buenas noches, ¿está Jean?

¿Quién es?

Soy Elena, ¿está ahí?

¿Hola?

Mira, te tienes que ir, estamos cenando.

Me...

Me gustaría hablar con vosotros, por favor.

Te he dicho que no es un buen momento.

Déjanos cenar, por favor. Gracias.

¿Quién era?

Nadie.

Era ella, ¿no?

Está loca por ti, ¿eh? -Por favor, Benoît.

Si era para mí, ¿por qué no me lo dices?

Te he dicho que no era nadie, ¿está claro?

Benoît, ¿me pasas la ensalada, por favor?

¿Has visto * lo que ha hecho hoy?

-Es un auténtico imbécil.

-No sé qué ve la gente en él, es que es alguien...

¡Por qué nadie contesta! Jean, intenta calmarte.

¡Cálmate tú, joder! Ya está bien, se acabó.

(Timbre)

¡Elena!

¿Estás loco o qué? ¡Suéltame!

(Timbre)

¡Suéltame! ¡Sujétalo!

Quieto ahí. -Joder con esta tía.

-No le abras la puerta. -Tranquilo.

Espero que te la hayas follado ya, mamá no dejará que te acerques.

¡Joder!

Pero ¿qué haces?

¡Elena! ¿Jean?

¡Jean! ¿Qué pasa? Márchate, fuera de mi casa.

¡Fuera, es la última vez que te lo digo!

¡Entra en casa! ¡Por favor!

¿Es lo que quieres? ¿Un chaval desesperado?

Solo necesito saber que está bien. ¡Que te vayas!

Por favor. ¡Vete!

Benoît, ven. -Venga, todos dentro.

¡Benoît, ahora! -Voy.

(Gritos en la casa)

¡Que te calles te digo!

¡Cállate ya!

Vale, que ya está.

Está todo bien, ¿vale? Tranquilo.

Benti, ¿dónde vas? Vuelve a la mesa.

Elena. Tranquilo.

Fuera de nuestra casa.

Solo quiero saber si Jean está bien y después me voy.

Escúchame, como no te vayas ahora, llamo a la policía.

Jean, ¿va todo bien? No, no va bien.

Tranquilo. ¡Déjame!

¿Qué ha pasado? De acuerdo...

No te acerques. Jean está bien, ¿vale?

Y ahora te pido que te marches.

Que él me lo diga. Si Jean me dice que está bien, me voy.

Jean, ¿estás bien? Contéstame. ¡Ya está bien!

¡Esta no es tu casa!

¡Fuera de aquí!

Están locos, se les va la cabeza, me han pegado.

¿Qué dices? No es verdad.

-¡No nos vas a dejar tranquilos!

¡Dejadme hablar con ella cinco minutos!

Vamos a calmarnos.

Te lo pido por favor, márchate. -¿Lo puedo hacer a mi manera?

Yo nunca le he hecho nada malo a Jean.

¡Sal de nuestra casa, joder! -¡Que te vayas!

¡A tomar por culo, que te vayas de aquí, joder!

Que la sueltes, hijo de puta. ¡Que te vayas!

¡Déjame! ¡Fuera!

Como te acerques a mi hermano, te juro que te violo hasta matarte.

¡Fuera de aquí! ¡Que salgas, joder, zorra!

¡Fuera!

¡Que te vayas, joder!

¡Fuera de aquí!

-Ya está bien, Benoît.

Si hago esto, ¿le duele?

Sí.

¿Y así? (GIME)

Entonces, se lo acaba de hacer.

Sí, hace una hora, más o menos.

¿No?

Que se ha caído.

Bueno, vamos a hacer una radiografía

para ver si hay fractura.

Esperen aquí. Vendrán a buscarla. Gracias.

¿Por qué has dicho eso?

Hemos quedado así para que no haya más problemas.

Te has colado en su casa.

Tú no le has visto.

Es un crío. Por eso.

Déjalo en paz.

(Quejidos)

Hola.

Muy tarde, ¿no?

¿Por qué no me has despertado?

¿Quieres café?

Vale.

Pero ¿nos vamos ya?

Bueno, cuando acabemos, ¿no?

Oye, en serio, pero ¿nos vamos ya?

¿Por qué no me has despertado?

Necesitabas dormir.

Ya, pero, no sé, me gustaría despedirme.

¿Crees que no debería o...?

No sé, ¿tú que crees?

¿Les llamo?

Como quieras.

Bueno.

Vale, pues...

¿Dónde está el móvil?

Todo lo de ese cajón ya está guardado.

Toma, llama desde el mío si quieres.

Vale.

Dame.

Bueno, ya está todo.

Lo demás, en mi coche, ¿te parece?

Vamos a estar bien.

¿Seguimos?

Queda esto...

¿Coges esto que no pesa nada?

¿El qué? Esto.

(Móvil)

¿Eso es mi móvil? ¿El qué?

Lo que suena.

No lo sé.

¿Dónde está? Está guardado, no lo encontrarás.

Elena, ¿por qué no llamas luego?

¿Qué haces? Elena, por favor.

Tranquilízate.

¿Quién era?

(Tono de llamada)

¿Quién era?

¿Hola?

¿Jean?

Perdón por llamarte.

No te preocupes.

Me he escapado.

¿Cómo?

Sí, íbamos de vuelta a París, hemos parado en una gasolinera

y me he bajado sin que se den cuenta.

Bueno, ya se han dado cuenta porque no paran de llamarme.

Pero ¿sabes dónde estás?

No, es que he salido corriendo y no sé dónde estoy.

Vale.

Cálmate.

Tranquilo.

Vale, sí, sí, estoy tranquilo. ¿Qué pasa?

¿Se ha perdido?

¿Qué puedo hacer?

Ven, por favor.

¿Qué es lo que ves?

¿Hace mucho tiempo que habéis salido?

No, no, estoy a media hora.

En un bosque, pero es que no quiero salir

por si me los encuentro.

Voy a ir a buscarlo.

¿Qué prefieres, llamo a la policía o a su familia?

No, no, eso no, dile que no haga nada.

Lo único que quiero es verte. Voy a ir.

No vas a ir.

Jean, te vuelvo a llamar en un minuto,

voy a ir a buscarte pero ahora tengo que colgar.

Espera, espera, por favor.

Estoy viendo la carretera del bosque del otro día.

Vale, ve para allá.

Te llamo ahora. Vale.

Tengo que ir.

No puedes hacerlo. Sí.

Es un menor y ha desaparecido.

Hay que llamar a su familia.

Vale.

Pues llámalos.

Yo más no puedo hacer.

¿Puedes darme las llaves del coche?

Por favor.

Cuando vuelvas, yo ya no estaré.

Lo sé.

Toma.

Eh...

Gracias.

¿Cómo estás?

Bien.

Lo siento mucho.

¿Te duele? Qué va.

¿Has llamado a tus padres?

Les he dejado un mensaje.

Que no me molesten y que luego les llamo.

Luego, ¿cuándo?

No sé.

Solo quería verte una vez más para despedirme.

(HABLAN EN FRANCÉS)

¿Nos vamos?

Sí, mejor.

¿Puedo poner música? Sí.

(Música)

Entonces, ¿os ibais a París?

Sí, pero no quiero dejar de verte.

¿Vendrás a París?

¿No quieres verme?

Bueno, no creo que sea muy buena idea.

Pero necesito verte.

¿Es porque te recuerdo a tu hijo?

No quiero que me dejes solo.

No vas a estar solo.

Pero quiero estar contigo.

Tú nunca va a estar solo.

(Música)

Jean...

¿Estás bien? Sí, estoy bien.

¿Todo bien, Jean? Todo bien.

Venga, vamos a casa. -No vuelvas a hacer esto nunca más.

¿Está bien Benoît?

Sí, tranquilo.

¡Venga, vámonos, que está lloviendo!

Jean...

¿De verdad estás bien?

Tranquila, mamá, estoy bien.

¿Nos vamos?

Mamá, ¿vienes?

(Tono de llamada)

¿Sí?

¿Ramón?

Sí.

Soy Elena.

¿Puedes hablar?

Sí, claro.

Somos cine - Madre - Ver ahora

Continuación del corto ganador de un Goya, Madre (2017). Elena recibe una llamada de Iván, su hijo de seis años, quien le dice que está perdido en una playa en Francia y que no encuentra a su padre. Esas palabras desesperadas de su hijo fueron lo último que supo de él. Diez años más tarde, Elena vive en la misma playa donde desapareció su hijo, trabaja de encargada en un restaurante y está empezando a salir de ese oscuro túnel donde lleva anclada tanto tiempo. 

Dolor y gloria (2019), de Almodóvar

Reparto: Antonio Banderas, Penélope Cruz

No recomendado para menores de 16 años La película de la semana - Dolor y gloria - Ver ahora
Transcripción completa

(Trinos)

Me gustaría ser un hombre para bañarme en el río desnuda.

¡Uh! ¡Qué valor!

¡Qué cosas tienes, Rosita! -Di que sí.

Y que te dé bien el agua en todo el pepe.

¡Hija mía, qué gusto! -Pues sí, pues sí.

Oye, antes de echarte al agua,

quítame al niño de encima, que me tiene "deslomá".

A ver, Salvador, vente aquí.

(MURMURA)

A ver... Mira... Aquí tienes un palo para jugar.

Vale. Venga.

Ayúdame, Mari, con las sábanas. -Voy.

¡Los pececillos jaboneros!

¡Mira! ¡Ahí los tienes!

¡Los pececillos jaboneros!

(MARISOL) Cántanos algo, Rosita. Qué bonitos.

(ROSITA) # A tu vera...

Qué bonitos son.

(TODAS) # A tu vera, # siempre a la verita tuya.

# Siempre a la verita tuya # hasta que de pena muera.

# Que no mirase tus ojos,

# que no llamase a tu puerta. #

Salvita, no te muevas de ahí.

(TODAS) # Que no pisase de noche

# las piedras de tu calleja.

# A tu vera, # siempre a la verita tuya.

# Siempre a la verita tuya # hasta que de amor me muera.

# Mira que dicen y dicen,

# mira que la tarde aquella,

# mira que se fue y se vino

# de su casa a la alameda

# y así, mirando y mirando,

# así empezó

# mi ceguera. #

(ESPIRA)

(Murmullos)

(MUJER) ¡Salva!

¡Soy Zulema!

¡Qué sorpresa! ¡Zulema!

¡Ay, qué alegría!

¿Puedes tomarte un cafecito conmigo o andas con prisa?

(SUSPIRA)

Si no escribes ni ruedas, ¿qué vas a hacer?

Vivir, supongo. Yo no puedo vivir sin actuar.

Cada vez está más difícil, pero hago todo lo que me proponen.

¿Ves a Alberto?

Creo que estuvo en Argentina... No, no, en México.

Estuvo trabajando en culebrones, pero ya ha vuelto.

Eh...

Me lo encontré en un festival de cine latino en la Riviera Maya.

Estuvo encantador.

Pasado, pero fue un encuentro muy... muy lindo.

¿Tú le has visto? No, no.

Desde el estreno de "Sabor" no lo he vuelto a ver.

Pero eso fue hace...

¿30 años?

32.

¿Sabes? Volví a ver la película la semana pasada.

¿No la habías vuelto a ver?

No. Desde el estreno no.

Y está mal decirlo, pero... me conmovió.

A mí me ha encantado siempre.

La Filmoteca ha restaurado el negativo

y van a hacer varias proyecciones.

Quieren que la presente y pensé en hacerlo con Alberto.

Me alegra que ya no le guardes rencor.

El cabrón nunca hizo el personaje que yo había escrito.

Entonces quería matarlo.

Pero... realmente no le guardo rencor.

Vista ahora la película,

su interpretación está mejor que hace 30 años.

Son tus ojos los que han cambiado, cariño.

La película es la misma.

¿Sabes cómo localizarle?

Vive en El Escorial.

Sí, en casa de alguien.

Trabaja intermitentemente, pero está guapo.

Sin renunciar a... Bueno, a tú ya me entiendes...

Me sorprende que seas tú el que no trabaja.

Siempre pensé que eras de los que no se jubilan.

Yo también.

¿Sigues teniendo el mismo teléfono? Sí. Sí, sí.

Te paso su contacto y también te paso el mío...

por si alguna vez te aburres

y escribes algo que solo pueda hacer yo.

(TOCA EL PIANO)

(Piano sonando)

(CURA AGUSTÍN) Hasta aquí. Os dejo con el padre José María.

(CURA JOSÉ MARÍA) Buenos días, chicos.

Lo primero que vamos a hacer es elegir a quiénes formaréis el coro.

¿Alguno ha cantado en un coro antes? Que levante la mano.

Bueno, vamos a hacer una prueba.

Tú, ven aquí, tú mismo.

-¿Cómo te llamas? -Rodolfo.

Vamos a ver, Rodolfo, cómo andas de vocalización. Repite conmigo.

(ENTONANDO) Cu, cu, cu, cu, cu...

-(DESENTONANDO) Cu, cu, cu, cu, cu...

-A ver...

(ENTONANDO Y ACOMPAÑADO DEL PIANO) La, la, la, la, la, la...

-(DESENTONANDO) Tarararara...

-Tú, el de al lado. ¿Cómo te llamas?

Salvador.

Bonito nombre. ¿Te gusta cantar?

Eh... No sé.

Pero te gustará la música, ¿verdad?

Sí, me gustan los Beatles y el cine.

Pues aquí ampliaremos

y dirigiremos tus gustos hacia temas menos paganos.

Vamos a hacer una prueba de vocalización.

(ENTONANDO Y ACOMPAÑADO DEL PIANO) La, la, la, la, la...

(ENTONANDO CON VOZ ANGELICAL) La, la, la, la, la...

Ri, i, i, i, i...

Ri, i, i, i, i...

La, la, la, la, la...

La, la, la, la, la, la...

(ACOMPAÑADO DEL PIANO) La, larala, la, la, la...

La, larala, la, la, la...

Vamos a calentar esas voces, chicos.

"Así fue como me convertí en el solista del coro".

(CANTAN)

"Los curas decidieron que no asistiera

a las clases de Geografía e Historia,

ni a Ciencias e Historia del Arte".

"Durante los tres primeros años del bachillerato,

el tiempo de esas asignaturas yo me lo pasaba ensayando".

"Y siempre aprobaba".

"Hicieron de mí un absoluto ignorante,

que aprobaba todas las asignaturas sin presentarme a los exámenes".

"Con el tiempo, me hice director de cine

y empecé a aprender geografía española

viajando para promocionar las películas que dirigí".

"Viajaba porque tenía éxito".

"Mi conocimiento de la geografía

coincidía con mi expansión como cineasta".

"Empecé a conocer mi cuerpo a través del dolor y las enfermedades".

"Viví los 30 primeros años con relativa inconsciencia,

pero pronto descubrí que mi cabeza, y lo que había dentro de ella,

además de ser fuente de placer y conocimiento,

entrañaba infinitas posibilidades de dolor".

"Conocí pronto el insomnio, la faringitis crónica, la otitis,

el reflujo, la úlcera y el asma intrínseca".

"Los nervios, en general, y el ciático, en particular".

"Y todo tipo de dolores musculares:

lumbares, dorsales, tendinitis, ambas rodillas y hombros".

(Pitido de acúfeno)

"Esto es un tinnitus".

"También tengo".

"Estos son sibilancias o pitos".

"También los padezco".

(Pitido agudo)

"Además de los tinnitus y las sibilancias,

mi especialidad son los dolores de cabeza".

"Migrañas, cefaleas de tensión o en racimo y dolores de espalda".

"A partir de la operación de artrodesis lumbar,

que me inmovilizó más de la mitad de la espalda,

descubrí que mi vida giraría en torno a la columna vertebral".

"Tomé conciencia de cada una de las vértebras

y la cantidad de músculos y ligamentos

que componen la mitología de nuestro organismo,

y que, como con los dioses griegos,

nuestra única forma de relación es a través del sacrificio".

"Pero no todo es tan físico e ilustrable".

"También padezco penalidades abstractas".

"Dolores del alma, como el pánico y la ansiedad,

que añaden angustia y terror a mi vida".

"Y, naturalmente, alterno desde hace años con la depresión".

"Las noches que coinciden varios dolores,

esas noches creo en Dios y le rezo".

"Los días en que solo padezco un tipo de dolor...

soy ateo".

Es aquí. Es aquí.

Muy bien.

Quédese con la vuelta. (TAXISTA) Muchas gracias.

Adiós. Gracias. Adiós, buenas.

(Telefonillo)

"¿Quién es?".

Alberto, soy Salvador.

"¿Qué Salvador?".

Salvador Mallo.

(Se corta la comunicación)

(Ladridos)

(Pasos acercándose)

¿Qué haces aquí?

Tengo que hablar contigo. ¿De qué?

De "Sabor".

¿Me invitas a entrar?

¿Te apetece tomar algo?

Lo mismo que tú. Me estaba preparando un té.

Pues eso.

Anda, mira.

Me encanta que tengas aquí "Sabor".

¿Para qué has venido?

32 años me ha costado reconciliarme con esta película.

32 años...

¡Qué bonito! ¿Qué son esos árboles? ¿Abetos?

Pinos.

¿Me vas a explicar de una puta vez

para qué has venido a verme después de 32 años?

La Filmoteca ha restaurado "Sabor". Han decidido que es un clásico.

Y la han programado para un ciclo de cine rodado en Madrid.

Me llamaron para pedirme que la presentáramos juntos.

¿Y no saben que no nos hablamos desde el rodaje?

Bueno... Si lo saben, no me han dicho nada.

Alberto, los chismes envejecen, como las personas.

Oye, ¿te importa que nos sentemos? No, no... Siéntate.

Muchas gracias.

Pero ¿y por qué te da a ti ahora por que la presentemos juntos?

Porque no la presentaste en el estreno.

¡Porque tú me lo prohibiste, maricón!

Por eso creo que es justo

que la presentemos los dos en la Filmoteca.

¿Y quién te dio mi dirección?

Zulema. Oh... Hum.

Me la encontré por casualidad y hablamos de ti.

Oye, yo voy a fumarme un chino.

Si el espectáculo te repugna, puedes irte.

Y ya nos llamamos para lo de la Filmoteca.

¿Me invitas?

No te reconozco, Salvador.

¿Qué es, la primera vez? Sí.

¿Y para qué quieres probar la heroína a estas alturas?

Por curiosidad.

Seguro que tú te estás documentando para algo.

(CARRASPEA)

La gota, la gota, la gota, la gota...

(TOSE)

(A LO LEJOS) "¡Salvador!".

¡Salva! ¡Salva!

¡Ven a echarme una mano!

Mamá, me he encontrado una novela. Muy bien, déjala ahí. Agarra.

(Pólvora)

¿Qué coño iba a saber yo que aquí era fiesta?

¡Si en nuestro pueblo no es fiesta! Yo tampoco.

Pues vaya nochecita nos espera, hijo.

Qué vergüenza.

(Pólvora)

Abre el chocolate, Salvador.

Voy, mamá.

Mamá, hay dos cromos.

Ay, deja los cromos ahora, hijo. Vamos a comer.

Liz Taylor y Robert Taylor. ¿Tú crees que son hermanos?

Pues supongo.

(SUSPIRA)

Come.

Ay, qué pena, hijo.

Aquí tirados como gitanos.

A mí me gusta la estación.

Tú eres muy novelero.

Yo no sé a quién habrás salido.

Arrópate, no te vayas a poner malo encima.

¡Huy, por Dios, qué tomate!

No te lo había visto.

Trae para acá, que te lo coso.

Mira, con el huevo.

Uy. Échate para allá. Venga, a dormir.

¿Tú sabes que tu padre, en la mili,

aprendió a coser, y a zurcir y a planchar camisas?

Lo hacía muy bien.

¿Tú crees que voy a ir a la mili?

Pues me imagino que tendrás que ir, hijo.

Pues yo no quiero ir a la mili.

Ni yo que vayas. No sirve para nada.

Mamá... ¿Qué?

¿Tú crees que Liz Taylor le coserá los calcetines a Robert Taylor?

Pues no sé...

Hombre, yo en las fotos no le veo mucha pinta de que le guste zurcir.

¿Estás bien?

(OLFATEA)

No te olvides de respirar, ¿eh?

No.

(Tañidos a lo lejos)

¡Por Dios, qué noche más larga!

Creí que no llegábamos nunca.

Te dije que esperaras unos días hasta que estuviera instalado.

Tu madre ya estaba harta de nosotros.

No digas eso. Ah, ¿no?

¿Sabes lo que dijo hace tres días? ¿Qué?

"¡Hay que ver este mes cómo subió la cuenta del pan!". ¿Tú te crees?

No se lo tengas en cuenta. Ya sabes cómo es.

Yo no voy a ser una carga para nadie.

Ese mismo día hice las maletas, y aquí estamos.

¡Salva! Salva, ven aquí. ¿O es que prefieres estar solo?

Ay, Jacinta, no me digas esas cosas. Ya...

Lo que digo es que podías haber esperado unos días.

Oye, ¿falta mucho? No.

(AFILADOR) ¡El afilador!

-Ya hemos llegado.

¿Aquí está nuestra casa?

Estamos encima.

¿Cómo que encima?

Encima.

(Zumbido)

(ALARMADA) ¿Una cueva? Es lo mejor que he encontrado.

¡Por Dios, Venancio! ¿Una cueva? ¡Salva, tira! Vamos.

¡Pero cómo vamos a vivir en una cueva!

Hay más de 300 familias viviendo en cuevas.

Es algo típico de este pueblo. No es ninguna vergüenza.

¿Esta es nuestra casa, papá?

Esta es, hijo, esta es. Pasa.

¡Una cueva!

(DESCONSOLADA) Por Dios...

Fue idea tuya dejar el pueblo y venirnos aquí.

Qué dirían en el pueblo si nos vieran...

No he tenido tiempo de encalarlo,

por eso quería que esperarais un poco.

Está todo manga por hombro. Todavía hay que apañarlo.

¡Mamá, mira, el cielo!

Mira.

(Voces indistintas)

(SUSPIRA)

Lo he limpiado lo mejor que he podido.

¿Y estás contento de que hayamos venido?

Jacinta, quería otra cosa para vosotros.

¿Tú crees que estoy contento de traeros aquí, a una cueva?

Pero no había otra cosa. Que no pasa nada...

Yo la arreglo para que parezca una casa, venga.

Pero es que tu madre... De verdad.

Decirme lo del pan delante del niño...

Mira, si a él le ha encantado...

Venga, que no te quiero ver tan serio, que te pones muy feo.

Papá, ¿puedo ponerme a barrer?

(COLOCADO) Necesito un taxi que me recoja.

En... Un momento.

¿Cuál es la dirección? Calle Pontón, 89.

Ah... Calle Pontón, 89, en San Lorenzo de El Escorial, sí.

El destino es Paseo del Pintor Rosales, 108.

Eso es.

Sí, en Madrid, claro, claro.

Muy bien... Quince minutos... Vale, gracias.

Te ha quedado claro lo de la Filmoteca, ¿verdad?

Sí. El 18, dentro de tres semanas.

Ya estoy pensando hasta en el modelo.

Pero antes nos llamaremos, ¿no?

Bueno.

¿Qué me das?

Dos besos como viejas amigas. Si hasta nos hemos fumado

el chino de la paz. Vale.

Venga, venga.

(TAXISTA) Buenas.

(Móvil)

¿Hola? "Soy yo".

Salvador, ¿es verdad lo de la Filmoteca?

Sí, sí, sí.

"Tenme informada, hombre. No pases tanto de mí".

No... Pensaba decírtelo.

"No, si me encanta que proyecten 'Sabor' y que salgas,

pero ¿seguro que quieres un coloquio con gente?".

"Se va a llenar...". No es que quiera un coloquio.

Pero tengo curiosidad por ver si la película

ha sobrevivido estos 30 años. "No lo dudes".

Pero si decides no ir, me lo dices y lo arreglo.

Mejor cancelarlo ahora que en el último momento.

Muy bien. Adiós.

Me voy ya. ¿Necesita algo? No, gracias, Maya.

Hasta mañana. Hasta mañana.

"Era el hombre más solo que la muerte ha visto jamás".

"Entré en la habitación donde estaba Johannes".

"Se había dado la vuelta, haciéndose un ovillo,

así que no había sitio para mí".

"Al intentar hacerme un hueco, se despertó e hicimos el amor".

"Pero la soledad me acompañaba

y no lograba expulsarla de mi corazón".

"Estábamos todo lo cerca que dos personas pueden estar,

pero cada uno en su mundo".

(Timbre)

(Timbre)

(Timbre)

(RESOPLA)

Hola.

¿No pensabas abrirme?

No esperaba a nadie y me duele la cabeza.

Si quieres, me voy. No, no, entra. Ya que estás aquí...

¿Y vives así, a oscuras?

Cuando me duele la cabeza, sí. ¡Pobre!

Pero pedazo de casa tienes, tío.

¿Quieres tomar algo?

Cualquier licor.

Qué maravilla.

(Golpe)

(Tos aparatosa)

(TOSE CASI AHOGÁNDOSE)

¿Qué...? ¿Qué hago? ¿Qué...? ¿Qué...?

Respira por la nariz. Respira por la nariz. Por la nariz.

(TOSE) Espera, espera... Agua.

Tranquilo...

Espera. Respira.

(TOSE CON FUERZA)

Bebe.

Cuidado, bebe. Despacio, despacio, despacio. Despacio.

(TOSE)

¡Joder, me atraganto con nada!

(RECOBRA LA RESPIRACIÓN Y TOSE)

¡Qué susto, coño! Creía que te ahogabas.

Estoy bien.

Me pasa de vez en cuando, y es horrible.

(TV de fondo)

(ASPIRA)

(Mechero encendiéndose)

(Aspiración)

(Chicas canturreando en TV)

(Sirenas a lo lejos)

(LEE) "Mi idea del cine siempre estuvo ligada

a la brisa de las noches de verano".

"Solo veíamos cine en verano".

Las películas se proyectaban sobre un muro enorme,

encalado de blanco.

Recuerdo especialmente las películas donde había agua:

cataratas, playas,

el fondo del mar, ríos o manantiales.

Con solo escuchar el rumor del agua,

a los niños nos entraban unas ganas tremendas de orinar.

Y lo hacíamos ahí mismo, a ambos lados de la pantalla.

En el cine de mi infancia siempre huele a pis.

Y a jazmín.

Y a brisa de verano.

(CANTA "KISS")

(Doble clic)

(COLOCADO) ¿Qué haces ahí?

Leyéndote.

Acabo de leer "La adicción".

Pues no deberías.

Algo tenía que hacer.

Tú estabas grogui.

¿Puedo?

Sí, sí.

¡Uy, qué bueno!

Oye, me ha flipado el cuento, tío.

No es un cuento.

Bueno, pues lo que sea.

Podría llevarse al escenario tal cual.

Gracias, pero no es un texto dramático.

Da igual.

Yo podría interpretarlo.

Sé muy bien de lo que habla. ¿Tú?

Tú estás en el lado opuesto a ese texto.

Olvidas que soy actor...

y que sufro muy bien.

Salvador, necesito volver a actuar.

Yo hace tiempo que me bajé del pedestal, ¿eh?

Mira, estoy en contacto con la sala Mirador.

Sé que es una sala muy pequeñita, muy "off".

Para montar "El bello indiferente", de Cocteau.

Con hombres. Para darle un punto.

Pero, si te digo la verdad, prefiero con mucho tu texto.

Dame una copia para los de la Mirador.

¡Alberto, para!

Pero ¿para qué lo escribiste?

Lo escribí para olvidarme de su contenido,

pero no quiero hablar de ello.

¿Te importa pasarme lo que queda en la papelina?

Toma. No soy una camella, tío.

Toma. Te la regalo.

Pero adminístrala con discreción. Vale.

Que estos descubrimientos tardíos son los peores,

y te veo muy "killer". Vale.

Oye, piensa en lo que te he dicho de la sala Mirador.

Sí, sí, sí.

¿El dolor de cabeza se te ha quitado?

Totalmente.

¿Ves? Eso es.

("¿Cómo pudiste hacerme eso a mí?")

(Pasos acercándose)

¿Estará de camino? No sé.

Esta gestión la has llevado tú personalmente.

No lo entiendo. Se la enseñé restaurada y le encantó.

-¿El baño? -Ahí a la izquierda.

-Gracias.

¿Por qué no le llamas?

-Oye, perdona, ¿va a haber coloquio?

-Sí, sí, sí. El director está de camino.

-Vale.

(Sonido de móvil y vibración)

La Filmoteca.

Sí, trae, trae, trae.

¡Yo no doy crédito, tío!

¡Montas todo este numerazo para después no ir!

¡Con lo que me ha costado que me dejaran esta chupa!

Ve tú.

¿Eh?

¡Pero cómo voy a ir yo solo! No quiero que me vean así.

¿Que te vean cómo?

¡No vamos a un concurso de belleza, sino a un puto coloquio!

No quiero que me vean drogado y titubeante.

Cuando pises el escenario, te vienes arriba.

Con lo que tú has sido... Uy, eso era antes...

Y sin haber tomado heroína.

(Móvil)

Salvador, ¿dónde estás?

En casa. "¿Todavía?".

La película ha terminado, el público os está esperando.

"Ah, ¿sí?".

Estoy con Salvador Mallo.

Eh... Pensábamos ir los dos. Alberto Crespo está conmigo.

Y el protagonista, Alberto Crespo.

¿Os importaría repetir el aplauso para que lo oigan?

A ver si así se reaniman, ¿eh?

(Aplausos por el mano libres)

¿Me está escuchando todo el mundo?

"Sí, Salvador.

"Eh... Bueno...".

Quería pedir disculpas a los espectadores.

En el último momento... no me encontraba bien.

Eh...

"Estoy con Alberto Crespo. Él se ha quedado"

para acompañarme. "Salvador, disculpa,"

están levantado la mano, creo que te quieren preguntar algo.

-Es una preguntita para el director.

"Señor Mallo, ¿qué piensa usted

de la interpretación de Alberto Crespo en la película?".

"Hay gente que dice que no quedó contento

y que se distanciaron por eso".

(ESNIFA)

-Salvador, ¿has escuchado la pregunta?

Sí, sí, sí, la he escuchado.

-Yo he leído que, después de "Sabor", discutieron,

"que no se habían vuelto a ver".

Mira... El tiempo es misterioso.

Volví a ver la película hace un mes,

y me parece que la interpretación de Alberto ha ganado mucho

desde que la estrenamos.

(SORBE)

-¿Qué era lo que no le gustaba entonces?

Su pesadez.

Su ritmo letal.

Yo concebí un personaje dinámico, un cocainómano divertido y mordaz.

Alberto no tenía la ligereza que yo le pedía.

No porque fuera incapaz,

sino porque tomaba la droga opuesta al personaje.

Tomaba caballo.

El ritmo de su interpretación

"era más grave, el humor del texto desaparecía".

Pero tengo que ser justo.

Ahora creo que esa gravedad le va bien

al personaje, le da...

peso.

(Golpe a través del móvil)

¿Cómo te atreves?

No pensaba decirlo, pero dicho está.

Ten cuidado conmigo, ¿eh?

¡No voy a permitir que me humilles otra vez!

¿Tú quién coño te crees que eres? Solo he dicho la verdad.

Antes de rodar, me prometiste

que no tomarías caballo en el rodaje.

¡Te di el papel por eso y me mentiste!

¡Hiciste lo que te salió del rabo!

Y algún día tenía que decírtelo.

¡Estás como una puta cabra!

Yo le doy todos los recados.

Ya.

Últimamente me huye.

¿Seguro que está bien? Come poco. Y se atraganta muchísimo.

Tú prepara toda la comida en puré.

¿Sale a pasear?

Yo no lo veo.

Pero camina por aquí por la casa, por el pasillo.

Ya. He visto

unos mocasines en la entrada y nunca le han gustado.

Pues se los pone. Aunque tiene mil zapatillas muy bonitas.

Maya, dile que a ti no te importa

abrocharle los zapatos y las zapatillas.

Debe costarle muchísimo abrocharse los cordones. Pobre.

Sí, se lo digo, señora Mercedes, pero él no quiere.

Yo creo que le da vergüenza, y me da mucha pena.

No sé qué hacer.

Pues ponerle buena cara y cuidarle en todo.

Y si tú ves algo raro, me llamas.

Señora Mercedes, aquí todo es raro.

Ya.

(Murmullos)

(Murmullos y risas)

(Voces indistintas)

(ACENTO EXTRANJERO) ¿Puedo ayudarte en algo?

No sé.

¿Qué buscas?

Dos micras.

Diez euros.

Diez euros. Sí.

Pero no me vayas a traer una mierda.

Si es buena, volveré.

Dame la pasta.

No, no, no. Cuando traigas el material.

Al contado y ahora.

Espérame aquí.

(HOMBRE 1) ¡Vamos!

(Gritos)

¡Vamos! ¡Vamos!

(HOMBRE 2) ¿No tienes caca?

(HOMBRE 1) ¡Vamos!

¡Maricón! ¡Vamos! ¡Vamos, que te voy a matar!

-¡Ah! -Tranquilo, tío.

(HOMBRE 1) ¡Ah!

¡Ven aquí! ¡Ven aquí! ¡Dios!

(MURMURAN)

¡Maricón, ven aquí, ven!

(Sirenas)

(Tañidos a lo lejos)

Sí, sí.

-¡Mira el niño! Tan pequeño y mira cómo lee.

-¡Oye!

-¿Sabes también escribir? -Sí.

¿Y cuánto nos cobrarías

por escribirle una carta a una tía mía de Bilbao?

No lo sé.

¿Qué pasa?

Queríamos que su hijo nos escribiera una carta.

Porque mi novio es analfabeto.

-¿Cuándo voy a aprender? Si me paso todo el día trabajando.

-Si no perdieras el tiempo dibujando...

¿Tú eres albañil? -Y pintor.

Claro... Qué pena. Tan guapo, que seas analfabeto.

Pues mi Salvador puede enseñarte a leer y a escribir, ¿verdad?

Por las noches, cuando termines de trabajar.

A la hora que a ti te venga bien.

¿Y me podrías enseñar las cuatro reglas también?

Sí. Por supuesto.

Las cuatro reglas, para que nadie te engañe.

Si es que en este mundo en que vivimos,

ser analfabeto es un atraso.

Voy a por el papel y el lápiz para escribir la carta, ¿eh?

-¿Cuánto nos cobraría? Nada, mujer, nada.

Mira, como tú eres albañil,

podrías ayudarme a terminar la cocina

y a pintar un poco las paredes, ¿eh?

Cuando a ti te venga bien.

-Como no sean los domingos... -¡Los domingos, muy bien!

A cambio, mi Salvador

te enseña a leer, a escribir, las cuatro reglas.

Y la carta de hoy, gratis. -Gracias.

(Eduardo) "A, B, C, CH, D...".

Eduardo, ¿cuándo me vas a poner la pila?

Que tengo que lavar todo en estos baldes...

Antes quería terminar de jalbegar las paredes.

No, la pila, la pila es más urgente.

Ya me he acostumbrado a los desconchones.

Es que Salvador me pone muchos deberes y no tengo tiempo.

Salvador...

Si quiere aprender a leer y a escribir,

debe aprenderse el abecedario de memoria.

Venga, Eduardo, empieza otra vez.

"A, B, C,

CH, F,

J...". No, Eduardo.

Es: "F, G, H, I, J, K".

Antes lo habías dicho bien.

Es que son muchas letras.

No te quejes más. Son las que son.

(CONDESCENDIENTE) No, Eduardo, no se coge así. Dame el lápiz.

Mira, se coge así.

¿Vale? Ahora hazlo tú.

¿Así? Sí.

Así.

No, Eduardo, no hace falta apretar tanto.

Deja la mano suelta, yo te la llevo.

(AMBOS) "U".

Estoy un poco nervioso.

No pasa nada. Así está mucho mejor.

¿Te gusta dibujar? Mucho.

Entonces, aprenderás muy rápido a escribir

porque escribir es como dibujar pero con letras.

Ahora hazlo tú solo, venga.

"U, U".

Eso es.

Lee la frase.

(EDUARDO, LEYENDO CON DIFICULTAD) Una... santa...

ca-tó-li-ca...

apos...

tó-li-ca.

(EDUARDO, LEYENDO DE SEGUIDO) Una santa católica apostólica.

¿Y esta quién es?

¡España! ¿Quién va a ser sino?

Hum...

Escríbela toda seguida.

Muy bien, Eduardo, ahora lo haces mucho más seguido que antes.

Hay un montón de invitaciones.

No estaría mal que salieras a algún sitio.

Cecil Beaton... Yo te acompaño donde quieras.

Ya me gustaría a mí. Ha empezado la temporada de danza.

Vienen Dimitris Papaioannou y Jan Fabre a los Teatros del Canal.

Las butacas de los teatros públicos son las más incómodas para mí

y no quiero salirme a la mitad.

¿Has ido a ver al doctor Galindo?

No. Estoy harto de médicos.

¿Cómo consigues la Oxicodona?

Me la consigue un amigo, su madre es farmacéutica.

Ha llegado este libro para ti.

(LEE) "Cómo acabar con la contracultura".

Y yo qué sé...

Ah, del Guggenheim nos piden dos de los Pérez Villalta.

Le van a dedicar una antológica. No, no, di que no.

Esos cuadros son mi única compañía.

Yo vivo con esos cuadros, Mercedes.

(Móvil)

Perdona.

Hola.

Dime.

Sí.

Sí, sí, sí, te escucho.

Oye, tengo que dejarte. No... No puedo seguir hablando.

Oye, no es asunto tuyo dónde estoy.

(COLOCADO) ¿Pasa algo?

No.

Estoy separándome de Luis.

No sabía que tuvierais problemas.

No quería molestarte.

La cosa viene de lejos y...

Y ahora que tengo que pasar tanto tiempo en casa,

no podía seguir engañándome.

Lo siento.

Así que, si no te importa,

me gustaría seguir encargándome de tu correo.

A la gente le gusta que se le responda.

Pero siempre es que no.

Pues algo deberías hacer.

Tienes demasiado tiempo libre para pensar en tus dolencias.

Dale a tu cerebro algo para que se entretenga.

También me gustaría hacer más cosas, Mercedes, pero...

Podrías escribir.

Tienes un montón de documentos llenos de ideas para desarrollar.

Te hago una lista.

No quiero escribir si después no puedo rodarlo.

Y tú mejor que nadie sabes

que no me puedo enfrentar a un rodaje en estas condiciones.

Sin rodar, mi vida carece de sentido.

Pero así están las cosas.

Llámame, ¿eh? Llámame para lo que necesites.

Sí, sí.

Bueno...

Jacinta, has dejado la cueva preciosa.

Uy, y esa luz, Dios mío, qué maravilla.

A veces llueve.

Bueno, hija, pero no hay que ser tan egoísta, Jacinta.

La lluvia es necesaria. Piensa en el campo, en los agricultores...

Pues también es verdad. Claro.

Bueno, Salvador. A ver...

Desde que tu madre me dijo que, con nueve años,

eras todo un maestro, pensé: "Este niño debe ser para Dios".

Él ha ido siempre por delante de los de su edad.

¿Te gusta enseñar, Salvador? Sí.

¿Y te gustaría estudiar? Sí, mucho.

¿Por qué?

Para saber más y poder enseñar más cosas.

Muy bien.

Muy bien. A eso lo llamo yo vocación.

Hablaré con el padre José María, y él se encargará de todo.

Muchas gracias.

Salvador, el próximo curso ingresarás en un seminario

para estudiar el bachillerato, ¿eh?

A ver cómo te portas.

No a todo el mundo le dan una beca para estudiar.

¿Entonces lo de la beca ya es seguro?

Sí, mujer. Estate tranquila.

Y tú a ver cómo me dejas. Piensa que eres uno de los elegidos.

Bueno, me voy, que todavía tengo alguna visita que hacer.

¿No quiere un poco más de zumo?

No, muchas gracias. Estaba buenísimo. Adiós, Salvador.

Qué bonitas han quedado las paredes encaladas, está precioso.

Están mejor, sí.

Si te digo la verdad, te tengo mucha envidia.

¿A mí?

Vivís en unas catacumbas, igual que los antiguos cristianos.

Pues sí, así vivimos.

¿Voy a coser el domingo?

Sí, te espero el domingo en casa, hija.

Muchas gracias. De nada.

Mamá. ¿Qué, mi amor?

¿Un seminario es un sitio para ser cura?

Sí. ¿Te hago una tortilla de patatas de esas que te gustan a ti?

¡Guapo!

¡Yo no quiero ser cura!

No hace falta que lo seas.

¿Entonces por qué quieres que vaya?

¡Pues porque para los pobres no hay otro modo de estudiar!

Por eso.

¿Qué quieres que haga yo?

(SUSPIRA)

(Pasos corriendo)

¡Salvador!

¡Salvador!

¡Salvador!

¡Cuidado qué niño!

¡Salvador!

¡Baja de ahí!

¡Baja!

¡No quiero ir al seminario!

Cuando termines el bachillerato, te sales.

Ya se nos ocurrirá una manera de que hagas una carrera.

Que no te veas como tu padre...

¡No quiero ir al colegio! ¡Quiero quedarme aquí!

¿Y qué vas a hacer aquí, hijo?

¿Eh? ¿Qué vas a hacer aquí? ¿Matarte a trabajar en el campo o en la obra?

¿Es eso lo que quieres?

No quiero ser cura.

(LEE) "La vida me disgusta como una medicina inútil".

"Y es entonces cuando siento con visiones claras

lo fácil que sería alejarse de este tedio

si tuviese la simple fuerza de querer alejarlo de verdad".

(Telefonillo)

"¿Quién es?".

Soy yo.

"¡Vete!".

Ay...

(Telefonillo)

Si no te vas, llamaré a la policía. Alberto, vengo a negociar.

Te doy los derechos para interpretar "La adicción".

No te creo. Vete. Estoy ocupado. De verdad.

Aquí traigo una copia del texto. Por favor, ábreme.

Como sea una trampa, vas a salir de aquí

más contrahecho de lo que ya estás.

¿Qué pasa? ¿Estás en huelga de hambre?

¿Sigues con la idea de hacer Cocteau en la sala Mirador?

Sí, pero tengo muchas dudas.

El texto es muy bonito, pero se ha quedado antiguo.

Si de verdad me das "La adicción", me pongo a "full" con ello.

Tendría que informar a los de la Mirador, claro.

Aquí lo tienes.

¿A qué se debe este cambio?

Le he dado una vuelta al texto, como me dijiste, y...

Te sigo contando si me invitas a un té.

Claro.

¿Algo más?

Sí, no quiero firmarlo yo. Y no digas que es mío.

No quiero aparecer por ningún lado. Muy bien. ¿Me dirigirás tú?

No, no. Hombre, eso ayudaría.

No, no, no. Dásela a los del teatro,

que la lean y que juzguen si les interesa,

pero no des mi nombre.

¿Entonces quién es el autor? Tú.

O inventamos un seudónimo.

¡No, no, no! Yo lo firmo, yo lo firmo.

Pero no te entiendo...

Es un texto confesional.

No quiero que nadie me identifique. Ya.

Eh... Sobre la puesta en escena,

te sugiero un escenario vacío.

Una pantalla. Una silla,

si no sabes qué hacer con los brazos y las manos.

Sé perfectamente qué hacer con los brazos y con las manos.

Después de corregirlo,

reconozco que ha quedado un poco melodramático.

No te preocupes, también controlo el melodrama.

De algo me servirán mis años mexicanos.

Por eso te lo digo. Tienes que huir de sentimentalismos.

Controla la emoción.

No llores, los actores aprovecháis cualquier pretexto para llorar.

No es mejor actor el que llora,

sino el que lucha por contener las lágrimas.

Déjame que te dé un beso, maricón.

Oye, yo, si no te importa, voy a ponerme a trabajar ya.

Tú, si quieres quedarte, estás en tu casa.

Por cierto, tengo un montón de revistas de los 80.

Que en alguna sales tú, vestido de mujer.

Que muy pronto se te olvida a ti esa época.

Bueno, pero antes invítame, anda, y dame la dirección de tu "dealer".

Dile que yo mismo iré a recoger el material.

Que no hace falta. Si ahora te lo traen a casa, como Telepizza.

Mechero.

Toma.

No. Todavía no.

¿Y eso?

Estoy bajando la dosis, lo justo para poder trabajar.

¿Y puedes hacerlo?

¿Cómo crees que he llegado hasta aquí?

Entrando y saliendo.

Es una esclavitud.

Pero esta función es vital para mí.

Y tengo que hacerla lo más limpio que pueda.

No quiero perder ni un ápice de la emoción

que has puesto en estas páginas.

¿Vendrás a verme?

No sé. No, no creo.

Esta vez no hago a Shakespeare, ni a Chejov, ni a Lorca.

Te hago a ti.

Si lo haces mal, me sentiré fatal.

Y si lo haces bien, me sentiré mucho peor.

(RESOPLA CONMOVIDO)

(LEE) En el cine de mi infancia siempre huele a pis.

Y a jazmín.

Y a brisa de verano.

(Música instrumental)

(Se mueve al compás de la música)

(Para la música)

Conocí a Marcelo en un váter lleno de gente.

No era la primera vez que lo veía.

Pero fue esa noche,

después de rozarnos casualmente,

cuando descubrí que me gustaba aquel chico.

El fin de semana lo pasamos entero en la cama.

Y cuando quise darme cuenta,

había pasado un año y ya no podíamos vivir el uno sin el otro.

Estábamos en 1981...

y Madrid era nuestro.

Un día, encontré a Marcelo más pálido de lo habitual.

Últimamente había adelgazado...

y estaba muy ojeroso.

Le pregunté si no se sentía bien,

y él me confesó que había empezado a tontear con el caballo.

Me sorprendió porque yo no lo había tomado nunca.

Bebía y esnifaba cocaína, como todo el mundo.

Pero caballo nunca.

Intuí que aquello no era bueno y no me gustó.

Yo estaba en plena vorágine. Escribía crónica nocturna,

participaba en programas musicales,

cantaba en un grupo de punk paródico,

preparaba mi primera película.

La rodé, se estrenó, tuvo éxito.

Escribí la segunda, la rodé.

Yo hacía mil cosas, no dormía,

mientras Marcelo languidecía tirado en el sofá de casa

o encerrado en el cuarto de baño.

"O fuera de casa, en algún lugar que yo desconocía".

"Yo me pasaba la noche yendo y viniendo de la ventana a la cama,

pendiente de escuchar el ruido de la puerta".

Aquí tiene sus entradas. -Gracias.

Madrid se había convertido en una plaza difícil,

como dicen los taurinos.

Así que viajábamos continuamente,

cualquier cosa con tal de salir de Madrid.

Lo peor eran los primeros días.

Mientras Marcelo se recuperaba del mono, yo le cuidaba y escribía.

No sé cómo, pero escribía.

Marcelo era muy joven,

los monos le duraban poco. Tres, cuatro días...

Después nos tirábamos a la calle y disfrutábamos como niños.

(SUSPIRA)

Recuerdo la Costa de Marfil.

Decenas de jóvenes musculosos

lavando la ropa en el río sobre llantas de coche.

El malecón de La Habana, de día o de noche.

La Habana Vieja latiendo dulcemente

al ritmo de percusiones que no cesan.

Recuerdo México D. F.

Marcelo y yo, borrachos,

escuchando a Chavela Vargas cantando "La noche de mi amor".

(CHAVELA VARGAS) # Quiero

# la alegría de un barco volviendo,

# mil campanas de gloria tañendo. #

(Para la música)

Aquellos viajes, cuya única razón era huir de Madrid,

huir del caballo,

se convirtieron en mi mejor escuela.

En esos viajes encontré la inspiración

para escribir las historias que, años después, contaría

y los colores que las iluminarían.

Pero no podíamos pasarnos la vida viajando.

Tarde o temprano había que volver a Madrid.

Y Madrid era un campo de minas, un callejón sin salida.

Yo estaba desesperado, no sabía qué hacer.

Excepto repetirme.

Los dos... nos repetimos durante tres largos años.

Yo creía que la fuerza de mi amor

vencería su adicción, pero no fue así.

El amor no es suficiente.

El amor tal vez mueva montañas...

Pero no basta para salvar a la persona que quieres.

Bajo el muro encalado de blanco

donde se proyectaban las películas de mi infancia,

yo rezaba para que a las protagonistas

no les pasara nada.

Pero no lo conseguí.

Ni con Natalie Wood ni con Marilyn.

Después intenté salvar a Marcelo y salvarme yo.

Si Marcelo se salvó, fue lejos de mí.

Y en cuanto a mí, yo me quedé en Madrid...

y el cine me salvó.

(Llaman a la puerta)

Entra.

Hola.

(ACENTO ARGENTINO) Buenas noches.

Buenas noches.

Pasa, adelante.

¿Nos conocemos?

Sí.

No te recuerdo.

Hace tiempo, cuando preparabais "Sabor" con Salvador Mallo.

Lo siento, no lo recuerdo. Nos vimos dos o tres veces.

Soy Federico, el Marcelo de tu monólogo.

¿Te ha gustado la función?

No sé...

Gustar no es la palabra. Me ha impresionado mucho.

Tú eras el que llorabas, ¿verdad?

Sí, supongo.

Siéntate.

Imagino que tendrás algunas preguntas que hacerme.

¿Salvador vive?

(Móvil)

¿Qué tal ha ido la función hoy?

Muy bien. Llena.

Lástima que la sala sea pequeña.

Mejor, así ganas en intimidad.

Hoy ha venido un espectador muy íntimo.

"¿Quién?".

Te lo digo si prometes venir a verme al teatro.

"¿Quién es ese espectador tan íntimo?".

Federico.

¿Qué Federico? "Federico Delgado. Tu Marcelo".

"Ha venido a verme al camerino".

¿Ha reconocido el texto?

Cada palabra.

Me ha pedido tu teléfono y tu dirección.

"¿No le has dicho nada más?".

No.

De los chinos que te fumas no le he dicho nada.

"Gracias. Un día iré a verte".

Ya...

(Móvil)

(Móvil)

(FEDERICO) "¿Salvador?".

Sí.

"¿Eres tú? No te habría reconocido. Soy Federico".

Federico...

"Estoy en Madrid".

¿Y qué haces aquí?

"He venido a ver a unos abogados por una herencia".

"Me voy mañana por la noche. Me gustaría verte".

A mí también, pero estaba ya en la cama.

¿Te importa si nos vemos mañana? "¿Te va bien a mediodía?".

"Por la tarde es la reunión con el abogado".

Perfecto, sí.

"No te he preguntado cómo estás".

Viejo.

"Cinco años más que yo, ni uno más".

¿Y tú cómo estás?

Uf... Ahora mejor. Al salir del teatro estaba hecho polvo.

He ido a ver "La adicción".

¿Y cómo sabías que se representaba?

"Por casualidad".

Fui a caminar por Embajadores

para dar una vuelta por nuestra calle.

Estuve frente a nuestra casa.

Claro, el teatro está un poco más arriba.

"Sí".

Entré para hacer tiempo

y porque recordaba a Alberto Crespo por tu película.

"Y te encontraste de golpe con...".

Sí. De golpe.

No sé cómo pedirte perdón.

Yo no sabía cómo te sentías tú, todo lo que habías sufrido.

Fue una buena escuela.

"¿Cómo?".

No tienes por qué pedir perdón.

Yo no hice nada que no quisiera hacer, Federico.

Ah...

Intenté ayudarte hasta donde pude.

Y yo te lo agradezco y quisiera podértelo demostrar algún día.

Oye, mira, yo no creo que pueda dormirme después de esto.

¿Me das veinte minutos para ducharme y vestirme y nos vemos en mi casa?

Venga. Sí.

(Telefonillo)

¿Sí?

"Soy Federico. ¿Me abres?". Venga.

(Ascensor abriéndose)

¡Cuánto tiempo, cabrón! Ven aquí. Sí.

(RÍEN AMBOS)

Mucho.

¿Me habrías reconocido si me ves por la calle?

Tendría que haberme fijado, pero sí.

Los ojos son los mismos.

Perdona que te haya levantado. No... Pasa.

Parece un museo.

Todo lo que he ganado

lo he invertido en esta casa y en estos cuadros.

Después te hago un "tour". Sí...

¿Qué quieres tomar? Cualquier cosa.

¿Tequila?

Sí. Tequila. En honor a Chavela.

Cuando la mencionas en tu monólogo, no pude contener las lágrimas.

Bueno, pues venga.

Tequila por Chavela y para celebrar nuestro encuentro.

Sí.

Me encanta tu casa.

¿Tú dónde vives ahora?

En Buenos Aires.

En Buenos Aires tenías un tío...

Sí. Me fui allí en el 85.

¿Tan pronto?

Sí.

¿Te hago un resumen ahora o después de brindar?

Salud.

Salud.

Uh...

El resumen.

Después de separarnos, me quedé un año con mis padres.

En ese momento las rutas del caballo no pasaban por Argentina,

así que me fui allí con mi tío

y empecé a trabajar con él en su restaurante.

No podía tomar caballo porque no había,

así que fue el mejor modo de dejarlo.

Conocí a Lucrecia, mi mujer, nos casamos.

Ahora tengo dos hijos mayores, mi propio restaurante

y en todos estos años solo he vuelto a Galicia para ver a mis padres.

Esta es la primera vez que piso Madrid.

Como dices en tu monólogo, Madrid se había convertido

en una plaza difícil para mí, un campo minado.

Lástima que tú vivieras aquí...

Yo necesitaba Madrid.

También te necesitaba a ti, pero no en esas condiciones.

"El amor no basta para salvar a la persona que amas",

ya lo dices en tu monólogo.

No hablemos del monólogo, es un texto muy triste.

Me he quedado más tranquilo

cuando dices que, mientras me cuidabas,

seguías evolucionando como escritor y como cineasta.

¿De verdad te sentías así?

Tú no interrumpiste nada, Federico.

Al contrario.

Llenaste mi vida como nada ni nadie...

lo ha hecho hasta ahora.

Así que no habías vuelto a Madrid desde entonces...

No. Pero seguía todo lo que hacías.

Y... Y me alegraba

cuando reconocía alguna escena claramente inspirada en nosotros.

Cada película tuya era un acontecimiento en mi vida

y me llenaba de orgullo que tuvieras éxito en todo el mundo.

Eres el único director español que conoce mi familia.

Tu nueva familia...

Sí.

¿Saben algo más?

¿Te refieres a nosotros?

Lucrecia, mi mujer... Bah, mi exmujer, nos estamos separando.

Sí, se lo conté. No sabe que eres tú,

sabe que estuve con un tío en Madrid durante tres años.

Y también se lo he contado a uno de mis hijos para animarle.

Con el tiempo le contaré que eres tú.

Es muy cinéfilo

y no me lo perdonaría que no se lo dijera.

¿Tienes pareja ahora?

Sí.

¿Y tú?

No.

¿Hombre o mujer?

Mujer.

Mi experiencia con los hombres terminó contigo.

No sé cómo tomármelo.

Tómatelo como un halago.

Él es Mauro, es el más chiquito.

Y este es Federico. Ya tiene 22.

Se parece mucho a ti.

Sí. A este es al que ya se lo he contado.

Muy guapos los dos.

Tienes que venir a Buenos Aires.

La ciudad te va a encantar y seguro que te inspira también.

Quiero que conozcas a mi familia,

que vengas a comer al restaurante, que nos emborrachemos juntos.

Bien...

Por los viejos tiempos.

¿Quieres que me quede a dormir contigo?

Claro que quiero,

pero vamos a cerrar nuestra historia como Dios manda.

Nunca nos importó Dios

y nuestra historia la podemos cerrar igual de bien mañana por la mañana.

En cualquier caso, me alegra ver...

que todavía te excitas conmigo.

Lo mismo digo. Tú también te has excitado.

Sí, vete. Vete.

Vete. Sí, me voy.

Tienes razón, como siempre.

Bueno, recuerda que has prometido venir a visitarme a Buenos Aires.

(CHISTA)

Buen viaje.

Muchas gracias por venir. De verdad.

Te llamaré para recordártelo.

Sí... ¿Salvador?

"Mercedes, ¿te pillo bien?".

Sí, sí, dime.

Mira, me gustaría ir a ver al doctor Galindo cuanto antes.

¿Qué has tomado? "Nada".

Un simple ansiolítico, hace dos horas,

y unos chupitos de tequila.

Y voy a tomar mi ración legal de pastillas

"trituradas con yogur líquido".

¿Quieres que pida cita con el digestólogo?

Sí, cuanto antes.

"Muy bien".

Venga, adiós. Adiós. Besos.

(Puerta abriéndose)

¿Salvador Mallo?

Sí.

Pasen por aquí, por favor.

Gracias. De nada.

Buenos días, doctor. (GALINDO) Buenas, adelante.

Muchas gracias por hacernos un hueco, doctor.

No hay de qué. Cuéntame, Salvador.

Los dolores de espalda me están machacando.

La Oxicodona casi no me hace nada.

Pues habrá que cambiarte de analgésico.

¿Cómo no has venido antes?

Estaba muy bajo de ánimo. Sí. Ha estado muy deprimido.

¿Y qué has hecho para controlar el dolor?

He empezado a tomar heroína.

¿Y piensas seguir tomando? No. Por eso estoy aquí.

¿Con qué periodicidad estabas tomando?

Cada dos o tres días.

Al final, un día sí y otro no. Fumada en chinos.

¿Y cuándo has tomado por última vez? Antes de anoche.

¿Voy a tener síndrome de abstinencia?

Un poco, pero con una desintoxicación compasiva

y controlada no vas a sufrir.

¿"Compasiva y controlada"? Sí, así se llama.

¿Tienes a alguien que te asista? Sí, sí. Yo voy a estar con él.

¿Y cómo has controlado este día y medio que no has tomado?

Con ansiolíticos y una voluntad férrea.

Esa voluntad la vas a seguir necesitando.

Tu mente ya conoce el efecto de la heroína y eso no se olvida.

¿Sigues con el Paxtibi para la cabeza?

Sí, y con todo lo demás.

Para el asma, la tensión, el insomnio... Sí.

Pero sobre todo necesito que me ayude

con los dolores de espalda

y que ponga un poco de orden en todo lo que tomo.

También con las migrañas.

Los dolores de espalda y de cabeza me paralizan totalmente.

Entiendo.

¿Tienes algún proyecto, Salvador?

Sí, mejorar mi calidad de vida.

Me refiero al trabajo.

Te vendría bien estar ocupado.

¿No lo echas de menos?

No hay un solo día que no piense en ello.

Pero la cuestión no es si lo echo o no de menos.

El cine es un trabajo muy físico

y, desgraciadamente, yo no estoy en condiciones.

En realidad, ese es mi gran problema.

Hay gente que está peor que tú y sale adelante.

No, lo sé, lo sé.

Pero yo no he sido capaz.

Mi madre murió hace cuatro años.

Dos años después me operé de la espalda.

Creo que todavía no me he recuperado,

ni de una cosa ni de la otra.

Necesito ayuda, doctor.

Bien. Voy a cambiarte la Oxicodona por otro opiáceo.

La idea de la heroína se te pasará por la cabeza.

Debes estar atento.

Sí.

Te voy a extender las recetas y ahora te explico las pautas.

¿Os importa si salgo al pasillo y me muevo un poco?

No, no, sal. Sal.

Doctor, muchas gracias.

No hay de qué.

Bueno, vamos a ver... Hay algo más, doctor.

¿Algo más?

Salvador se atraganta con frecuencia.

Hace una hora, cuando veníamos al hospital,

por solo beber un poquito de agua creía que se ahogaba.

El digestólogo le ha hecho una endoscopia y...

Y han descubierto un bulto que le presiona el esófago.

Por eso se atraganta tan fácilmente y no... No sabemos qué es ese bulto.

¿Conoce él el resultado de la endoscopia?

No.

Le han mandado un TAC para estar más seguros.

Pero el digestólogo no... No descarta que sea un tumor.

¿Qué hago?

¿Se lo digo?

No, no, evítale al menos dos días de angustia

y, por favor, llámame con los resultados del TAC.

Claro.

Mercedes, ¿me alcanzas la caja esta, por favor?

Sí.

Gracias.

Salvador, me emociona mucho que me hayas instalado

en la habitación de tu madre.

Aquí está tu merienda.

Esas magdalenas renegridas ni pensarlo.

Son integrales.

Un día me traerás un plato de alfalfa para comérmelo

porque ahora dicen que es buena para el corazón.

¿No te vas a tomar la leche? Tienes que hacer por tomártela.

Después.

Siéntate.

Ay... ¿Qué estás haciendo?

Tratando de desenredar estos rosarios.

Venga, te ayudo.

No, tú no sabes.

¿Te acuerdas de cómo tienes que amortajarme?

Sí, mamá, sí.

Si estamos en el pueblo, llamas a la Petra, ella está acostumbrada.

Y si me muero aquí, que espero

que no, porque quiero morir en mi cama,

Maya y Mercedes te echarán una mano.

¿Tenemos que hablar de esto ahora? Sí.

En la cabeza...

media mantilla... porque soy viuda.

Déjame que te ayude. Ven, te ayudo.

Vamos a ver.

Así. Y el hábito de Jesús de Medinaceli, con su cordón...

Eso es, con su cordón.

Entre las manos, me pones un rosario.

Me pones este, el viejo.

El nuevo quiero que te lo quedes tú.

¿No prefieres que te ponga el nuevo? No.

Quiero ir descalza.

Si me atan los pies para enterrarme,

tú me los desatas y dices que te lo he pedido yo.

Al sitio donde voy... quiero entrar muy ligera.

¿Te acuerdas de esta pluma?

Claro. Me la regaló tu padre.

Con ella le escribí todas las cartas cuando éramos novios.

¿Y el huevo de madera, mamá?

¡Cuánto habré zurcido yo con este huevo!

De todas estas cosas, es lo que menos valor tiene.

Pues dámelo.

Toma, acabas de heredarlo.

Últimamente pienso mucho en ella.

Es la primera vez que te oigo decir

que todavía no has superado la muerte de tu madre.

También pienso mucho en mi infancia.

Cuando estoy en duermevela, que es la mayor parte del tiempo,

acabo siempre pensando en mi madre cuando yo era niño.

Pero nunca has hablado de ella ni de tu infancia en tus películas.

A mi madre no le gustaba.

¿Tú crees?

Me lo dijo una de las últimas veces que estuvo en el hospital.

Qué limpias tienes las piernas, mamá.

En eso he salido a mi familia.

En mi familia no hay varices.

Qué pena, hijo mío.

¿Por qué?

Tú no vas a tener una buena vejez.

¿Y eso?

Has salido a la familia de tu padre.

Desde luego, mamá, qué cosas tienes.

Anda, cuéntame cómo has pasado la noche.

Regular.

He estado toda la noche con mi vecina Lola.

¿Aquí, en la habitación?

No, hombre, no, en sueños.

He soñado toda la noche con ella.

Yo acababa de llegar al pueblo...

y oigo que la Lola me toca la puerta,

como siempre cuando me oía llegar de Madrid.

Aunque era un sueño, yo recordaba que Lola estaba muerta.

Pero le abrí la puerta... Y allí que la encuentro,

igualita que siempre,

solo que se trasparentaba un poco.

Pero yo no me asusté, ¿eh?, y le dije:

"Lola, supongo que no estás bien

y quieres que yo haga algo,

pero tienes que decirme qué y te prometo que lo haré".

"No, Jacinta, yo estoy bien", me responde ella.

"Pero cómo vas a estar bien", le decía yo.

"Si estuvieras bien, no te aparecerías".

"Me aparezco a ti... porque mis hijas se asustan muchísimo".

"Pero ¿y cómo vienes al pueblo con el frío que hace?".

"Yo ya no tengo ni frío ni calor",

me respondió,

"y en ningún sitio se está como en tu casa".

"En eso llevas toda la razón, hija mía", le dije.

¿Y qué más?

No pongas esa cara de narrador, ¿eh?

No, no, no quiero que pongas nada de esto en tus películas.

No me gusta que salgan mis vecinas, no me gusta la autoficción.

¡Y qué sabes tú de autoficción!

Te he oído explicarlo en una entrevista.

A mis vecinas no les gusta que las saques.

Piensan que las tratas como a unas catetas.

Ay, mamá, dice unas cosas...

Si no puedo tratarlas con más respeto ni más devoción...

Cada vez que tengo ocasión,

hablo de ti y digo que me he formado contigo y con las vecinas.

Todo... os lo debo a vosotras.

No les gusta.

Vamos a dar un paseo, que hoy no se ha movido aún.

No me he movido porque no tenía a donde ir.

Ahora si tiene a donde ir. Vamos. ¿Dónde?

Al pasillo.

Eso es.

No has sido un buen hijo, hijo mío.

¿No?

No.

No me perdonaste que te recomendara a la beata de Paterna.

Y creo que te vengaste por eso.

Yo tampoco quería que fueras al seminario, pero éramos pobres.

Es verdad que no quería ir,

pero de eso a que quisiera vengarme de ti... ¡Cómo puedes pensar eso!

Después del bachillerato, te faltó tiempo para irte a Madrid.

Y cuando murió tu padre,

te dije si querías que me fuera a vivir contigo.

Tú escurriste el bulto,

dijiste que llevabas una vida que... no era para poder compartir conmigo.

Y era verdad, pero no como tú lo entendiste.

Yo lo entendí perfectamente.

Estoy muy mal de los remos, pero la cabeza la tengo estupendamente.

Cuando no estaba viajando, estaba rodando.

Tú no hubieras soportado la soledad de un piso en Madrid,

aquello no era vida para ti.

Habría cuidado de ti.

Me habría adaptado como me he adaptado a tantas cosas.

Pero no quisiste... y aquello me dolió.

Mamá...

Siento mucho no haber sido nunca el hijo que tú deseabas.

Cuando decías: "¿A quién habrá salido este niño?",

no lo decías precisamente con orgullo.

Y yo me daba cuenta.

Te he fallado simplemente por ser como soy.

Lo siento mucho.

Pásame el San Antonio.

Toma.

Esta noche rezaré por ti.

Muchas gracias.

Salvador... Sí...

Yo te he traído a este mundo...

y me he desvivido por sacarte adelante.

Lo sé, mamá.

Llévame al pueblo.

Este es mi único y último deseo.

Muy bien.

Nos iremos al pueblo, tú y yo,

y Maya, para que haga las haciendas de la casa.

Te cuidaré día y noche.

Esta vez no te fallaré, mamá.

Pero no pude cumplir mi promesa.

Al día siguiente tuve que volver a ingresarla en el hospital.

Hiciste todo lo que pudiste.

Sí.

Pero ella quería morir en el pueblo...

Y yo le había prometido llevarla.

La pobre murió...

en la UCI de un hospital, sola.

Te invitan a dar una conferencia en Islandia. Bien pagada.

No entiendo cómo puedo gustar tanto en Islandia.

Yo tampoco.

Y esta es de una galería pequeña, pero no la he tirado.

Me parece bonito el dibujo.

(MUJER) ¿Salvador Mallo?

Sí. (MUJER) Puede pasar.

Siéntese por aquí despacito.

A la misma vez que yo le suba las piernas,

usted gire el cuerpo y vaya tumbándose.

Gracias.

(Golpes leves)

("Come sinfonia", Mina)

(Golpes leves)

Oye, ¿tu madre cuándo viene?

A la hora de comer.

Cuando se va a coser a la casa de la beata,

se queda ahí toda la mañana.

A ver.

A ver, Salvador, no te muevas. Quédate ahí.

¿Puedes coger el libro con las dos manos?

Así.

A ver, levanta la cabeza.

(RESOPLA)

¿Qué te parece?

Es muy bonito.

Todavía tengo que terminarlo. Me lo llevo a casa y lo acabo.

Sí.

Oye, ¿te importa que me lave un poco?

Es que mira cómo me he puesto.

Sí, voy a por la pastilla de jabón.

Toma. Gracias.

(Ruidos de agua)

(Ruidos de agua)

(Ruidos de agua)

(Ruido de chicharras)

¡Salvador! ¿Me traes una toalla?

Voy, Eduardo.

(Ruido de chicharras)

Estás ardiendo.

Has debido coger una insolación.

¡Salvador! ¿Qué ha pasado?

Que le ha dado mucho el sol.

Estaba leyendo.

¿Es que no te dabas cuenta de que te estaba dando el sol,

que estás ardiendo?

No me di cuenta. ¿Y tú qué?

He terminado de colocar los azulejos

y, como se desmayó, pues me lo traje aquí.

¿Que te has desmayado?

Un poco. Se me fue la cabeza.

Ay, Dios mío... Quédate aquí, voy a por un paño con vinagre.

¿Y tu padre qué, en el bar?

Sí.

(RESOPLA)

¡Pues me dijo que se quedaría en casa!

¿Y qué hace aquí este balde?

Me he lavado un poco.

Podías esperar a llegar a tu casa, ¿no?

Que me cuesta acarrear el agua hasta aquí, oye.

Es que estaba muy sucio. Le traigo un balde y le seco el suelo.

No, tráeme el agua. Yo lo seco.

¡Han quedado bonitos los azulejos!

Sí, muy bonito. Gracias.

Voy a por el agua.

Antes que nada, quiero tranquilizaros. No hay tumor.

Eso está totalmente descartado.

Bueno, pero algo me pasa, porque me atraganto hasta con los purés.

Sí, eso que te pasa, esa disfagia, se debe al síndrome de Forestier.

Aquí lo veréis más claro.

¿Veis esta parte blanca, junto a la vértebra?

Es un osteofito, una osificación.

Aquí podéis ver el esófago, desplazado por esa osificación.

No hay prácticamente espacio

para los alimentos, incluso los líquidos.

Por eso te atragantas.

¿Por qué ha crecido tanto ese hueso ahí?

El síndrome de Forestier es una enfermedad rara

y no se conocen las causas que la provocan.

Sabemos que afecta a tendones, ligamentos y cápsulas articulares,

que se calcifican sin que sepamos por qué.

En tu caso se ha calcificado

el ligamento anterior de la columna cervical.

¿Y se puede hacer algo? Una cirugía.

Hay que quitarte esa calcificación cuanto antes.

Pero, tranquilos, no es una operación de riesgo.

Os informarán mejor el digestólogo y el cirujano que te opere.

Muy bien. Gracias.

Buenas. Hola.

(ACENTO FRANCÉS) ¿Le interesa la acuarela?

Sí, me gustaría comprarla. ¿Quién es el autor?

Es anónimo, casi todas las obras están sin firmar.

¿Cómo ha llegado hasta aquí?

Lo compré en Els Encants de Barcelona.

Es una de mis obras favoritas.

¿Entonces no tiene ni idea de quién es el autor?

En la parte de atrás hay escrito algo.

Pero son todos artistas anónimos

que probablemente ni siquiera sepan que son artistas.

(EDUARDO) "Querido Salvador:

Te mando el dibujo a tu casa porque no tengo la dirección del colegio".

"Estoy contento de poder escribirte".

"Me enseñaste tú y te estoy muy agradecido".

"Ya estoy trabajando en la tienda del tío de Conchita

y se me dan bien los números".

"Todo gracias a ti".

"Aquí se vive bien, pero echo de menos la vida en las cuevas".

"Y a ti en especial".

"Cada vez que escribo, pienso en tu mano dirigiendo la mía".

"Seguro que estás aprendiendo mucho en el colegio,

que lees muchos libros y ves muchas películas".

"Te doy mi dirección de Bilbao. A ver si me escribes y me cuentas".

"Tu alumno. Eduardo".

(Tecleo)

("Come sinfonia", Mina)

(Tecleo)

(Canta "Come sinfonia")

(TECLEA)

(Tecleo)

Salvador, tendrías que empezar a vestirte en media hora.

Avísame un poco antes.

(TECLEA)

("Come sinfonia", Mina)

¿Qué crees que pasó con el dibujo?

Eduardo lo envió a Paterna, lo recibiría mi madre.

Yo ya estaba en el colegio de los curas

y no me lo mandó ni me habló de él.

¿Vas a intentar buscarlo?

¿A Eduardo?

Ahora es más fácil con Google o volviendo a Paterna y preguntando.

¿50 años después?

Es un buen argumento para una historia,

y tal vez la escriba, pero buscarlo sería una locura.

¿Cómo llegaría el dibujo al Rastro de Barcelona?

Ni idea. Por casualidad.

Lo importante es que el dibujo ha llegado a su destinatario.

(HOMBRE 1) Salvador... ¿Qué hay?

(HOMBRE 2) Nos vamos a cambiar de cama poquito a poco.

(HOMBRE 1) Despacito. Muy bien, la cabeza aquí.

Sí.

(MUJER) Le tengo que desabrochar aquí un poquito, ¿vale?

Muy bien. Y le voy a poner unas pegatinas.

(GALINDO) ¿Qué tal, Salvador?

Hola, doctor.

Ya me he enterado. Con razón no podías tragar.

Pero, tranquilo, eso te lo vamos a quitar enseguida.

Doctor...

Dime.

He vuelto a escribir.

Ah, ¿sí? Qué buena noticia.

Sí. Me alegro mucho, Salvador.

¿Y qué es, drama o comedia?

No lo sé.

Eso no se sabe.

(Pólvora)

Mamá...

¿Hum?

¿Tú crees que habrá un cine en Paterna?

Con que tengamos una casa me conformo, hijo mío.

(Pólvora)

Corta. (HOMBRE) Hemos cortado.

-38-5, primera. Claqueta final.

La película de la semana - Dolor y gloria - Ver ahora

Almodóvar nos sumerge en una historia personalísima sobre reencuentros, algunos físicos y otros recordados después de décadas, de un director de cine en su ocaso. Primeros amores, segundos amores, la madre, la mortalidad, algún actor con el que el director trabajó, los sesenta, los ochenta y la actualidad. Y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando. También habla del teatro como elemento que dinamita/dinamiza el pasado y lo arrastra hasta el presente. Habla de la creación, cinematográfica y teatral, y de la imposibilidad de separar la creación de la propia vida. Contenido disponible hasta el 18 de octubre de 2021.

Adiós (2019)

Reparto: Mario Casas, Natalia de Molina

No recomendado para menores de 16 años Somos cine - Adiós - Ver ahora
Transcripción completa

(Portazo)

(Gritos a lo lejos)

(Portazo)

(Puerta abriéndose)

(RÍE)

(ACENTO ANDALUZ) ¿Qué pasa?

(RÍE) (RÍE) ¡Ven aquí!

(RÍE) Dame...

(SUSPIRA)

(GIME) (ACENTO ANDALUZ) ¡Qué guapo estás!

A ver cómo estás...

¿Eh? (RÍE)

(GIME)

¡Vamos!

¿A ver, que te vea? Venga, va.

¿Has visto a la niña más guapa de Sevilla?

(GRITA Y RÍE)

Hala. (RÍE)

Vamos.

(Gritos)

(MUJER) ¡Patri! -¿Qué?

(Murmullo de conversaciones)

(BESA REPETIDAMENTE)

(Voces de niños en el exterior)

¿Tú de qué te ríes?

¡Pareces un saco de papas!

(RÍE)

¿Pues sabéis qué os digo? ¡Que en chándal voy a ir, hombre!

Y lo vamos a celebrar aquí, en la casa.

Listo. ¡En babuchas

voy a estar toda la comunión! ¿O no, Triana?

¿No le has contado

a la niña que no hay para el convite?

Estrella, no hay dinero. Lo celebramos

aquí y se acabó.

¿Y los primos? ¿Primos?

Los primos, al váter, encerrados.

La misa será en tu cuarto. Al cura lo vamos a poner ahí,

repartiendo las hostias; los invitados aquí;

unas buenas tortillitas del Mercadona... ¡Listo!

Total, con lo fea que vas a ir, te encierro

en casa para que no te vean.

¿Eh? (RÍE) ¡Sí!

¡Estás fea! Eso iba a decir,

¿dónde vamos a ir a celebrar nada con esta niña? ¡Mírala, qué fea!

Que tú también eres muy fea, ¿eh?

¡Qué asco!

¿Cómo que "¡Qué asco!"?

(Música de órgano)

Cuerpo de Cristo.

Cuerpo de Cristo. -Amén.

¡Mírala!

¡Fea!

-Cuerpo de Cristo. -Amén.

-Cuerpo de Cristo. -Amén.

-El traje no lo había más grande, ¿no?

-¡Pareces un secuestrado de la ETA!

¡Triana, dale una tostadita

con manteca! ¡Me cago en vuestros muertos!

¡Callarse! ¡Está ahí la niña! ¡Callarse!

¡A ver si la hostia os la doy yo!

(Música flamenca)

-"¡Vámonos ya!".

¡Arsa!

¡Hale, Antonio!

(TODOS) ¡Ole!

-Controla, que te... ¿Qué dices?

(ESTRELLA RÍE)

# -¡Arribita, arribita...

# hay una estrella de oro...!

Hay que decírselo, venga.

Vamos, dale.

# Son los ojos de mi chica...

¡Vamos, Estrella!

# ...que, cuando los miro yo...

-¡A ver, rubia! # -Niña, levanta...

# ¡Ay, niña, levanta esa pena

# y danza!

# ¡Levanta esa pena y danza! #

(MUJER) ¡Niña! -(RÍE)

-¡Vete y conténtala!

Al final me van a dar curro

para descargar camiones. -¿Con contrato?

Con contrato. ¡Coño!

Pues me voy para allá

a ver si me dan. -Dos hostias y adentro,

sin juicio ni nada, ¡por gilipollas!

Cógete esto, anda. -Mirad, estaban viendo las coplas

y en casa no se ve el Betis. ¿Lo pasas bien

o no, cariño? -¡Venga!

-¡Ya va perdiendo el Betis! -Sí.

Mira, Juan.

Tu tío y tu hermano.

(Canto flamenco)

¿Tú los has invitado? ¿Yo?

(RÍE) ¡Ni harta de vino!

(BESA) Ven aquí.

Ahora vengo, ¿vale?

¿Esta es tuya? -Sí.

Espera.

Cógelo, no muerde.

¡Cógelo, que es de los titos y de la abuela!

¡Pitbull!

(SUSPIRA)

¿Y eso?

El Paniagua ha venido a casa con esto.

(SUSPIRA)

¿Tú cada cuánto vas a salir?

¿De dónde es, Andrés?

Del coño de mi prima. ¿De dónde va a ser?

¿Cómo va eso de tus permisos?

¡Coño!

Pues esto va de que yo firmo un papel,

salgo, estoy con mi niña y mi mujer, y para dentro otra vez.

Me ponen en pelotas, me miran los agujeros

y, si estoy limpito y me porto bien, al otro día me dejan salir.

No me hables como a un tonto.

Te lo estoy explicando.

Dilo de otro modo.

-Paniagua tiene un primo en Sevilla 1,

un funcionario de confianza. Igual lo conoces.

El Sigüenza. -¿Te suena?

No me suena. El que se ocupa del registro.

A lo mejor os habéis cogido confianza, ¿eh? (RÍE)

-Cada vez podrías meter 10.

Es fácil fácil:

tragar, cagar y cobrar.

¿Y por qué coño no las metes tú?

¿Yo qué os dije?

¿Eh? ¿Qué os dije?

¿Os lo repito u os lo escribo y así os queda claro?

¿Quieres que te lo escriba en la pared, en grande?

¡Que no, coño! ¡Que no!

(RESOPLA) ¡Joder, tío!

¡Chico, Chico! ¡Eh, escucha! ¿Qué?

Eso, para el que te ha hostiado. ¿Sí?

¡Que eres muy chulo! -(CHISTA) Ya...

¡A ver si respetas! ¡Sobrino!

Ya está bien. -¿Eh?

¿Te enfadas? -Ya está bien.

Está de comunión. -Somos los Santos.

¿Santos? ¡Me cago en tu puta madre!

-Siéntate, por favor. ¡Siéntate!

¡Cojones, ya está bien!

Escucha un momento.

¿Cómo te vas a buscar la vida? ¿Eh? Dímelo.

¿Qué vas a hacer? ¡No, mírame!

(RESOPLA)

¿Cogiendo chatarra?

¿De reponedor en el Pryca?

-¡Vergüenza! -¿Eh?

¿Vas a estar de mozo,

cargando, dejándote la espalda? ¿Para sacar qué?

¿Y así quieres mantener a tu familia? ¿A tu mujer?

¿Y a tu hija? Y ahora paga luz,

y paga agua, y paga gas.

¡Y paga la comunidad y su puta madre! ¿Qué pasa?

¿Tú no escuchas?

-Tiene razón la mama: no quieres nada con la familia.

¡No, eso no es así, Chico! ¡No!

Ustedes tienen la puerta de mi casa abierta,

pero no para esto. -Para lo bueno y lo malo,

tú eres un Santos.

¡Y eso te ha dado de comer dentro!

¡Me muero antes de comer de nuestro apellido!

¡Sí me he comido el marrón que el Chico no se quiso tragar

por trincarles a los Fortuna!

¡Mira cómo andáis!

Desde que os echaron de las 3000, no vendéis nada.

¡No me jodas!

(Bullicio a lo lejos)

Pero el sobre no lo suelta, el cabrón.

-Ya. -Chiquilla.

-¿Habéis comido tarta?

-No... -Está muy buena, ¿eh?

Prueba a ver. -No, con estos dolores...

ya no...

-No, sí, sí...

Vamos, lo siguiente.

¿Se queda para siempre?

No, para siempre, no.

Ah... Se te quita,

pero yo lo tuve mucho tiempo.

Y la Nati, del quinto A,

lleva tres meses sin lavarse las manos.

¿Y cuando me duche?

Te pones una bolsa en la mano.

Ah, coño, pues me la pondré para que sea para siempre.

Oye, como te vea...

el brazo tu madre, te mete en la lavadora.

(RÍE)

Papá, ¿tú eres bueno o eres malo?

(RÍE) ¿Y eso?

Cosas de tu hija.

¿Te ha contado su plan para soltar los pájaros de la Manuela?

¿La Caraperro? Ajá.

Aquí también tiene.

Dice que entrena a uno para que vuele a la cárcel

y os mandéis mensajes.

(RÍE) En la cárcel, como pillen al pájaro,

se lo comen con papas. (RÍE)

(SUSPIRA)

No nos da, Triana...

Con media jornada, me sacaré una mierda.

¡Di que sí a tu familia, vuelve y dilo!

Triana. ¡Si quieres!

¡Da media vuelta!

Pero, si cada vez que montamos una comunión, nos dan un sobre...,

podemos hartarnos

a tener niños y a celebrar comuniones.

¿Qué te parece el plan? A mí me parece...

estupendo, pero hay que hacerlo en cadena,

como los chinos: polvo, niño, comunión y así.

(RÍE) ¿Eh? ¡Ahí,

dándole como los conejos!

(RÍE)

¡Polvo, niño...!

¡No tienes guasa tú ni nada!

Déjate, que en media hora me cierran la puerta.

¡No, no! No, ¿qué?

Hoy no se duerme en prisión; se duerme conmigo, en casa.

Triana... ¿Y cómo hacemos

para tener más niños si te vas?

¿Tú qué quieres? Que parezco... ¡La mano!

Ni mano ni nada. ¡La niña no se entera!

¿No? ¡Se entera

de todo! ¡Sí! ¡Mentira! ¡Triana...!

¡Quieto! Papá...

(Coche aproximándose)

(Estruendo)

(GIME)

(GRITAN)

(GIME)

(SOLLOZA Y SUSPIRA)

(Vehículo alejándose)

(SOLLOZA Y JADEA)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GIMEN)

(GIME)

(LLORA) ¡Estrella!

(SOLLOZA) (GIME)

¡Estrella!

(LLORA) ¡Juan!

(LLORA) ¡Estrella!

¡Ay, hija, Juan!

(LLORA Y GRITA)

(Sirenas)

(Emisora de la policía)

(Emisora de la policía)

(Gritos a lo lejos)

(Griterío y sirenas)

¿Ahora vienen, mamones?

¿Qué tenemos?

Unos rumanos. Esto canta... Canta a nuevo.

Alguien ha metido mano y tiroteo.

De los rumanos no sacaréis nada: muertos a bocajarro.

(Sirena a lo lejos)

(Suspiro)

¿Qué te pasa?

-Nada.

Ve a darte una vuelta. -¡No, estoy bien!

Que te vayas.

(SORBE MUCOSIDAD)

¿Y este qué hace aquí?

-Está en mi grupo.

¿Desde cuándo?

¿No te ha contado nada? Es tu hijo, ¿no?

Pregúntale tú mismo.

(Sirenas)

¿Tú no estabas de baja?

Señor juez. -¿Qué tal, Manuel?

Paco. -Eh...

Los autores

reventaron la puerta.

Calibre 9 y 12.

Arma corta y recortada.

Dos tiradores que se cargan a cuatro rumanos.

Y estos no se quedan cortos y responden con cartuchos del 16.

¿Qué se han llevado? -No coincidimos.

Sobre la mesa sigue la cocaína.

¿Cuántos rumanos mueven así?

Si permiso de Fortunas y Taboas, ninguno.

(Voces a lo lejos)

-Ahí, ya vale.

(Emisora de la policía)

(Emisora de la policía)

Manuel.

Desde fuera se ven dos bloques.

"¡A ver si me queda a mí claro!".

Antes había 20 personas asomadas,

y aquí nadie ha visto nada ni ha oído nada ni sabe nada, ¿no?

Si no sé ni para qué pregunto.

¡Pues haber venido antes!

¡Que siempre hacéis igual!

¡Siempre venís... -Perdone.

-...a toro pasado, cuando ya no hace

falta nada!

-¡Ya lo he dicho yo antes! ¿Eh?

Me quedé frita viendo al Juan y Medio y me despertaron los tiros.

¡Cómo voy a salir! ¿Para que me den uno?

Ya...

Tómales los datos. A la Juan y Medio la primera.

-¡Mucho miedo tenéis para patrullar por aquí!

Un accidente a dos calles de aquí. Un coche ha huido.

Ha muerto una niña.

-¿Qué voy a hacer yo...? (SUSPIRA)

(Bullicio)

El coche le dio por el lado. Se dio a la fuga.

La niña venía durmiendo...

y el impacto la mató.

¿Testigos?

¿En este barrio? Aquí nadie ha visto nada.

¡Barroso!

-Sí.

Los padres están en el hospital.

Y poco más...

(Murmullo de conversaciones)

¿Bolsas?

Ya sé que ahora es difícil, pero...

cualquier cosa que recuerden, la que sea...

Solo vi la cara de mi niña chica.

¿Lo lleva usted?

Sí.

¿Así va usted a encontrarlos?

¿Preguntando?

Creemos que el coche que chocó con el suyo

puede estar relacionado con un robo a unos vecinos.

Unos rumanos.

No sé si vieron el coche, el color...

¿Ha visto a mi niña?

¿La ha visto?

Sí. ¿Sí?

¡Pues mueva el coño y haga algo!

¡Llevamos aquí

seis horas y no dicen dónde está!

¿Qué vamos a saber nosotros

de unos rumanos?

¡Que dónde está mi hija!

¿Dónde está?

(SUSPIRA)

¡Haga algo, por favor!

(SUSURRA) Por favor...

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(JADEA)

¡Está fría...!

Vamos...

(SUSPIRA)

(Ladridos y sirenas a lo lejos)

Pues...

Pues eso..., que yo estaba...

durmiendo a la fresquita,

a mis cosas, y de repente

oí un porrazo muy fuerte, muy fuerte.

-¿Cuántos iban en el coche?

-No lo sé...

-¿Qué tienes ahí?

-¿Qué? -Maravilla,

que me duele la mano de tanta hostia. Que qué escondes ahí.

¡Anda, coño!

¡El ratoncito Pérez! (RÍE)

-Es Lucita.

-El que te ha quitado los dientes, ¿no? ¡Qué hijoputa!

¡A ver!

El coche que mató a la niña, ¿de qué color era?

-¡No lo sé!

-¡No lo sé! ¿Qué color es el "no lo sé"?

-(BALBUCEA) ¡No apriete más, que me lo va a matar!

(SOLLOZA)

¡Gris, gris! ¡Gris!

Gris.

¡Sí, con un montón de mierda encima y...!

Iban dos...

¡Iban muy deprisa y yo no les pude ver la cara ni nada!

¡Se lo juro, se lo juro!

¿Solo dos?

¡Sí, sí! ¡Solo! ¿Y para dónde fueron?

¡Dígale que lo suelte!

(LLORA) ¡Dígalo! ¡Dígale que lo suelte y se lo digo!

¡Venga!

(LA MARAVILLA JADEA)

Eso es...

Fueron para el Amate o para los Pájaros.

¡Eso creo yo, yo qué sé!

¡No sé más, se lo juro

por mi vida, don Santacana!

-Toma, anda.

Comida para la rata.

-No me toques las pelotas.

-Bueno, pues ya tienes donde rascar.

Según la Maravilla, fueron dos en un coche gris

camino de los Pajaritos.

Pero vete tú a saber.

Ya es algo.

Ni los vecinos ni los padres saben nada.

Ya tenemos faena:

encontrarlos antes que el padre.

¿Por?

(RÍE)

Claro, no sabes quién es el prenda ese.

Juan Santos, hijo de María Santos.

"María y sus niños. Hacían y deshacían en las 3000".

"Cosa mala. Hasta que los Fortuna empezaron..."

a disputarles el territorio. Entonces Juan les robó un alijo.

Tuvimos cinco días de tiros y cuchilladas

por ocho kilos de pasta de coca.

"Esos hijos de puta

hacen de todo: matar, traficar, robar...".

"Pero robarse entre sí es pecado".

(MARÍA LLORA)

"Juan cayó y está cumpliendo. 10, 12 años, creo".

"Los Fortunas y otras familias los echaron de las 3000"

y acabaron en las chabolas.

Eli.

Nunca te fíes de un Santos.

"Solo saben mentir".

Lleven el tiempo que lleven,

¿desde cuándo los rumanos trapichean en las 3000?

No se ha visto.

Fortunas y Taboas tienen que explicar qué hacían esos allí moviendo,

quién les ha robado y por qué.

-Si ni han venido a dar el pésame.

¿Qué van a explicar?

-Lo harán.

Si no es por lo civil, por lo criminal.

Arregla un encuentro.

Te las verás con los Fortuna y los Taboa.

Y, si se lavan las manos, ya veremos qué hacemos.

Ni uno ha venido a presentar respeto a mi nieta.

Ni uno.

(Puerta abriéndose)

¿Se puede hablar?

¿Qué pasa?

Ve para arriba.

Pues nada, anoche, con el jaleo, me asomé y vi que salían tres:

uno con los pelos largos, acojonado. Lo iban agarrando los otros dos.

¿Y los otros cómo eran? ¡Normales!

Como nosotros. Uno llevaba pistola, y el otro, escopeta.

Como en el cine. Y con la cara tapada.

Toma.

Se las ha encontrado mi hermano en el callejón.

Dice que los vio meterse en un coche negro muy grande.

Al de los pelos largos le vio la cara

y se parecía al Kempes, un tirado del barrio.

-Es el Kempes.

Lo calé yo desde la ventana.

Lo calé.

-Ándate con ojo, vecino, que han sido unos pocos.

Gracias.

(BANDA SONORA) # Si me das a elegir

# entre tú y la riqueza,

# con esa grandeza

# que lleva consigo,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Si me das a elegir

# entre tú y la gloria,

# para que hable la historia de mí

# por los siglos,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Pues me he enamorado,

# te quiero y te quiero,

# y solo deseo

# estar a tu lado,

# soñar con tus ojos,

# besarte en los labios, sentirte

# en mis brazos,

# que soy...

# muy...

# feliz...

# Si me das a elegir

# entre tú y ese cielo,

# donde libre es el vuelo

# para ir a otro nido,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Si me das a elegir

# entre tú y mis ideas,

# que yo sin ellas

# soy un ser perdido,

# ¡ay, amor,

# me quedo contigo!

# Pues me he enamorado

# y te quiero y te quiero...

(SOLLOZA)

# ...y solo deseo

# estar a tu lado,

# soñar con tus ojos,

# besarte en los labios,

# sentirte en mis brazos,

# que soy muy feliz. #

(Emisora de la policía)

(Voz a lo lejos)

¡Ea! Estos ya no van a la feria.

Eli.

¿Cinco muertos

por 8000 euros?

Se lo trincan a los rumanos

y se dan un homenaje hasta reventar.

¡Barato les ha salido el homenaje!

Mirad la matrícula a ver de quién es.

"Esto no va con nosotros, Juan".

Si estás aquí es por respeto a tu niña.

(SUSPIRA)

Mira, hablemos claro, Gordo.

Hay un robo con cuatro muertos en las 3000.

En tu barrio.

Porque es tuyo, no de los Santos. ¿Es o no?

Los hijos de puta huyen y se cargan a mi niña.

¿Y me tengo que creer que no los conoces?

¿Quién les pegó el palo a los rumanos, Gordo? Dime.

Yo sé que tú lo sabes.

Di. De ese robo no sabemos nada,

así que créete lo que te salga de los cojones.

Ya se os dejó claro: desde que tu hermano metió la mano,

no pisaríais las 3000.

Y ahí está: dejamos que vivas ahí con tu mujer.

No, habéis dejado que maten a mi niña.

¡Escucha!

Si me tengo que cargar a alguien, sea Fortuna

o Taboa, te juro que le rajo el cuello.

A mí no me vengáis con leyes gitanas, ¿eh?

Cuidado con esa boca...

si no quieres que te la reviente.

-Juan, el Gordo y yo

sabemos que el asesino y ladrón de tu familia es el Chico

y no tú. Bien lo sabéis.

Pues entonces no me ladres tanto,

que te queda muy grande. -Y créeme.

Me duele en el alma lo de tu niña.

-Si averiguamos algo,

serás el primero en saberlo.

Y ahí tienes la puerta.

(LOS PÁJAROS TRINAN)

(Campanadas a lo lejos)

¿No quiere, seguro? No, gracias.

¿Tengo que ir a firmar o...?

Eh... No.

Solo al seguro.

¿Al de los muertos?

Siéntate.

¡No te voy a cobrar! Ni Fortunas ni Taboas saben nada.

Se lavan las manos. -Han encontrado a dos muertos.

En un coche gris.

Dice el Paniagua que son los que robaron a los rumanos.

Paqui, la de los Verdes, vio salir a tres tíos del piso. A tres.

Y a uno le vio la cara, al Kempes.

Y vio un coche negro.

-¿Y de dónde sale lo del coche gris?

-La Maravilla.

Esa lo dijo.

Y la Maravilla esa anda con el Kempes.

En algún antro, ¿no?

-Y de allí no saldrá.

Quietos hasta que yo lo diga.

¿Vale o no?

¿Tiene hijos usted?

No.

¿No quiere?

No puedo.

¿Por qué no puede?

Juan las tenía escondidas.

¡Lléveselas y que entierren con ellas a los asesinos!

"A la policía"

le va a faltar tiempo para decirte que esos yonquis chocaron tu coche.

Ahora...,

si tú te lo crees,

si tu mujer se lo quiere creer y nos dices que es verdad,

nos callamos la boca.

Aunque me reconcoma.

Y, si la Maravilla esa está escondiendo algo,

aquí estamos

para sacarle la verdad.

(Claxon)

Primo, ven para acá.

¿Y la Maravilla?

-¡A ti te lo voy a decir, julay!

¿Y el Kempes?

¡Anda, Juan!

¿Qué pasa, Cristo?

¡No te había reconocido!

¡Siento lo de tu niña!

¿Habéis mirado en los Verdes? De allí venimos.

Mira...

Pregunta al Basilio, el de la ventanita.

¡La Maravilla se harta de comprar chucherías!

¿Tú te lo puedes creer?

¡Como una chiquilla! (RÍE)

(ANDRÉS ARRANCA)

Este...

y ese de ahí. Los dueños del coche.

Fortuna. Sí.

La matrícula es falsa, pero el bastidor da

hasta tres nombres, dos son Fortuna.

El caso está cerrado.

Mi compañera no piensa igual.

Hay que prepararse y entrar

en las 3000, y yo quiero estar.

Ustedes veréis.

Basilio, ¿qué tal el negocio?

-Juntando millones.

¿Tú qué? Has salido ya, ¿no?

Entrando y saliendo. -Como mi Vale.

Sí. Más vale que se quede allí el pobre.

Si no, la lía gorda. ¿Sabes dónde está la Maravilla?

-No hables, que son Santos.

¡Tú a callar y a vender, que te buscas la ruina!

-¿Te quieres callar ya?

LM no tengo; Winston. ¿Paquete

o suelto? -Un paquete.

Basilio...

-Anda en el Hotelito. La vi salir de donde los Fortuna tambaleándose.

Gracias. -¿Esto qué es?

(LEE) "Smoking seriously..."

"Seriously harms..."

¿Esto qué coño es? ¿Winston de los chinos?

-¡Americano pata negra, cojones! ¡Tira!

-(RESOPLA) ¡Pata negra...! ¡Ya...!

Eli y Santacana irán

a por el Gordo y los hijos, el Bizco y el Vicente.

Los geos darán la patada

y empezarán a hacer amigos.

Venga.

(Sirena de policía)

(Sirenas de policía)

(Ladridos a lo lejos)

(Sirenas de policía)

-¡La guardia!

(Sirena de policía)

(Voces)

-¡Hijos de puta!

(Sirenas de policía)

(Gritos)

-¡Vámonos! -¡Que vienen con los geos!

-¡Vámonos!

(Sirenas de policía)

(Sirenas de policía y gritos)

¡Mariconas!

(Ruido de helicóptero)

-¡Dentro! -¡Dentro!

-¡Dentro!

¿Dónde está la Maravilla?

No la he visto. ¿No?

(Gritos)

¡Adentro, adentro!

¡Va, va, va!

¡Dentro!

-¡Limpio!

(LOS NIÑOS LLORAN)

¡Vais a comerme la polla!

(Gritos)

Tú, saco de mierda,

¿has visto a la Maravilla?

-¿Yo qué coño sé?

-¡A ver si te doy!

(Disparos)

(Disparos)

"¿Qué haces?".

-¡Que me digas dónde está la Maravilla!

-¡Id a la mierda ya! ¿Qué haces?

(GRITA) Que solo buscamos a la Maravilla.

-¡Que no sabemos nada! ¡Aquí no está!

(JADEA)

¡Aquí no se os ha perdido nada!

¡Hijos de puta!

(Disparos)

-¡Me rindo, me rindo!

(GIMEN)

(GRITAN)

-Eh, ¿dónde vas?

(GRITA) (SE QUEJA)

(JADEA)

(JADEA)

(GIMOTEA)

¿Quién iba en el coche, eh?

¿Iba el Kempes? (LLORA)

¡Ay! ¿Quiénes eran los otros?

¡Yo no vi nada, yo no vi nada! ¡Habla!

¡Dime! ¡Habla, me cago en tu puta madre!

¡Habla, habla, hostias! (LLORA)

¡Mírame! (LLORA)

(LLORA)

(JADEA)

¿Fueron ellos?

¿Fueron los Fortuna?

¡Dime, hija de puta! ¡Sí!

(GRITA)

(JADEAN)

¿Dónde están?

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

¡Eh! ¿Qué haces, cojones? ¡Deja esa...!

¡Que se van, hostias! Pero...

¿A ti quién...? ¡Lo sabías!

¡Han sido los Fortuna! ¡Hijaputa! ¡Calma!

¡Calla la puta boca! ¡Cállate! ¡Eh, eh!

¡No pasa nada! ¡Hostia puta!

¡Tranquilos!

¡Es el padre de la niña, coño!

¡Me estáis mintiendo!

¡Que se enteren las 3000 y toda Sevilla!

¡Los Fortuna han matado a mi niña!

¡Han matado a mi niña! ¡Juan!

¡Me la han matado! ¡Juan! ¡Eh!

¡Hijos de puta! ¡Juan!

¡Hijos de puta! ¡Juan!

¡Me estáis mintiendo! ¡Tranquila!

¡Me la han matado! ¡No se lo lleven!

¡No se lo lleven! Es su marido. ¡Calma!

¡Eh, escucha! ¿Así nos vas a ayudar? ¿Así?

¡Di! ¡Hijos de puta...!

¡Puta!

(JADEA)

92 000 euros, 256 papelas,

cuatro cortas, dos escopetas y un rifle con mira.

El calibre coincide. Los Fortuna les han dado

un buen palo a los rumanos. -¿Quién falta?

El Gordo y uno de los hijos.

El resto, al juez ya. No quiero que se me llene esto

de gitanos pidiendo justicia.

-Y al padre que le den por culo. Métele un paquete que no vea

la calle en su vida.

(Emisora de la policía a lo lejos)

Si no quieres mirarme, no me mires.

También sé lo que duele perder a una hija.

Con 15 años tuve una niña.

Muy chiquitita.

Sietemesina.

Mi familia se creía que yo seguía siendo virgen.

De esto te estoy hablando del año...

68 o 69, imagínate qué plan.

Para parir...,

sola.

Nadie se enteró.

Y la estuve dando de comer a escondidas.

Hasta que se me murió...

(SUSPIRA) No la pude ni bautizar.

¡Se me murió sin nombre!

Por tu culpa mi niña se ha criado sin su padre.

A mi chico lo hubieran matado en la cárcel.

Como a su padre.

Por eso se lo pedí.

¡Solo habéis traído desgracia a mi familia!

¡Desgracia y muerte!

Y ahora mi Estrella está dentro de un frigorífico, en una bolsa.

¡Helada!

¡No me hables de dolor!

Te guste o no,

tu niña es mi nieta.

¡Y es una Santos!

Mi Estrella no es de nadie.

¡No es de nadie!

(Puerta abriéndose)

(Pasos)

Juan. ¿Cuándo vais a trincar al Gordo

y a su hijo? Porque los vais a trincar, ¿o no?

¿Me das un plazo?

Eso no es cosa tuya.

Y menos si aún quieres el tercer grado.

Deja hacer a la policía.

El coche gris,

el del robo,

era de los Fortuna, ¿no?

Les echaron el muerto a los yonquis, ¿no?

Si te tomas la justicia... ¿Justicia?

¡Ustedes no saben qué coño es la justicia!

¿Qué quiere que haga?

¿Qué tengo que hacer?

¡Dime! ¿Qué hago?

Escúchame.

No pararé hasta encontrarlos. Te lo juro.

Mírame, Juan.

Los voy a trincar.

Pero tú para.

Se acabó.

(SUSPIRA)

Triana...

A la niña la entierran mañana.

No tengo ropa para vestirla.

(SUSPIRA)

No sé si ponerle el vestido de floripondios

o la camiseta de los gatos que le gusta.

Si no le pongo el vestido, la prima de Carmona dirá algo.

¡No sé!

¡Triana!

Escucha...

Eh...

A la prima de Carmona que le den.

¡Ya!

¿O no?

(RÍE)

(SUSPIRA)

¡No la vistamos!

¡Si la vestimos, se va!

¡Se nos va para siempre ya!

(JADEA)

¡Yo la oigo...!

¡Yo oigo a mi Estrella llamarme...!

Pero ¡no sé adónde quiere que vaya!

¡No sé...!

A ti te llamó, ¿tú te acuerdas?

¿Eh? ¡"Papá"!

¡Fue lo último que dijo!

(SUSPIRA)

¡Llámala, Juan!

¡Llámala y dile que venga!

¡Llámala y dile que venga, que es muy chica! ¡Aquí, conmigo!

¡Que yo la cuido! ¡Juan, dile que venga, que está sola!

¡Está sola y tiene frío! ¡Juan, por favor!

¡Está sola y tiene mucho frío!

¡Dile que venga, por favor!

¡Ay, mi niña, por favor!

(LLORA)

# (BANDA SONORA) Ya...

# a dormir va la rosa...

# de los rosales.

# A dormir va mi niña

# porque ya es tarde.

# No, no...

# No, no, no, no...

# No, no, no, no...

# Duérmete,

# lucerito

# de la mañana. #

Vete para la casa.

(LLAMA)

¿Qué te pasa, chiquilla?

Vamos, Juanito.

Al llegar a la cárcel,

les dices que estás agobiado por la historia de tu hija,

que te duele todo. Te llevan al médico

y te darán pastillas. -Allí estará mi primo,

el Sigüenza, esperándote.

¿El Gordo y el Vicente?

¡Uf, la moto ha aparecido cerca de Villafranca!

Si están en Cádiz, a saber dónde.

Para saber dónde, no te queda otra.

-Hijo, a tragar.

(SUSPIRA)

(TRAGA)

(LE DA UNA ARCADA)

Mi marido no quiere que esté aquí. ¿Y le harás caso?

(RÍE LEVEMENTE)

Las balas, ¿de dónde las sacó?

¿Por qué quieres saberlo?

¿No estaba ya todo cerrado? ¿Qué más queréis?

Por favor, Triana.

Hablé con la vecina.

¡Un programa de coplas me tuve que tragar!

Pero me contó lo que vio.

Vio salir a tres,

se subieron en un coche y a uno le vio la cara.

A uno del barrio que llaman el Kempes.

¿Quién mató a mi niña?

(Puerta abriéndose)

Una hora hasta el relevo.

Hay que darse vidilla.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Gemidos)

(Gemidos)

¡Habla, hostia! ¡Habla!

(GIME)

¡Habla! ¡El Pacheco!

¡El Pacheco sabe dónde esconden al Gordo!

¡Te lo juro por mi madre!

¡Él lo sabe todo!

(GIME)

(GIME)

¿Y dónde para el Pacheco?

(JADEA)

¡En los Pájaros! ¡En los Pajaritos! ¿Sí?

¡Sí, allí!

¡Él sabe dónde!

-No te enrolles, es de saldo.

¡Y tú!

¡A la celda y chitón! (MARCA)

¿Estamos?

(JADEA)

(JADEA)

Mi Estrella, ¿qué vamos a hacer?

De un 38.

No coincide con las que mataron a los rumanos.

Y la vecina esa, la de las balas, dice

que en el coche iban tres, un tal Kempes. ¿Te suena?

No.

¿Y de dónde sacas eso?

Robos dice que es de aquí, de Triana.

Se llama Mario Alberto Montes.

Mario Alberto Kempes, de Triana.

¡Yo me cago en mi puta madre!

(Toses)

En un hotel no van a estar, Pacheco.

-¡Te juro por mi madre que no sé nada!

¡Yo al Gordo ese no le conozco, coño!

-Tonto no eres.

-(LLORA) -Y yo prisa no tengo.

-¡Su puta madre! ¡No llega!

-¡No, por favor! -Sí.

-Te digo yo que no va a llegar. -(GIME)

-¡No va a llegar, me cago...! -(LLORA)

¡No! -(PONE EN MARCHA EL TALADRO)

(EL CHICO PONE EN MARCHA EL TALADRO)

-¡Por favor!

¡No, no, no, no!

(GIMOTEA Y LLORA)

(SUSPIRA y JADEA) ¡Ay!

-No llega.

-No llega, ¿no, sobrino?

¿Eh? ¿Qué te dije? Te dije: "No va a llegar". ¡Y no ha llegado!

¿Y dónde encuentro yo una alargadera? -Vete a un chino.

-¡No! -¿A un chino?

¿Dónde hay un chino abierto en las chabolas?

¡A un chino...! (PACHECO LLORA)

-¿Adónde vamos a encontrar un chino? -Que sí.

¡O lo acercamos para acá!

Lo acercamos... -¿Al gordo?

-¡Claro! -Pues al gordo lo acercas tú,

que estás muy fuerte, que a mí me ha dejado deslomado.

-¿Te aclaras...

o nos ponemos a buscar un chino? -Venga...

Al gordo lo vas a empujar tú.

(Móvil)

(Móvil)

"Carretera de Vejer, pasando el hotel, en los pinares".

"Tienen una parcela, Mi Gorda".

En tres horas salgo de fin de semana.

(Portazos y voces a lo lejos)

Este, lo más bueno que se puede tener por niño,

con todo lo que le ha pasado.

Y ha aparecido ya, ¿no?

Le buscamos.

¿Cuándo estuvo con él por última vez?

Lo mismo les digo a ustedes

que a los otros dos.

(Música en una radio)

Vi a mi Miguelito el lunes, después de ferias.

Y me cogió el dinero, fíjese usted.

Y hasta hoy.

(Gritos)

Niña, vete para arriba.

(Gemido)

Mi marido.

¡El alzhéimer!

Entre este

y los niños copleros de Canal Sur, con los berridos que pegan,

me tienen loca.

¿Quién más ha venido preguntando por su hijo?

Los policías que estuvieron aquí.

Uno jovencito, el otro más mayor.

Policía no parecía,

pero, como me enseñó la placa, que llevaba al cuello,

en una cadenita...

(Música de la máquina tragaperras)

Nando, tenemos que hablar.

¿Qué haces con eso?

¿A quién buscáis?

(RÍE) ¡A tu puta madre estoy buscando!

¿Qué hablas?

Kempes. ¿Por qué le buscáis?

Un confidente nos pasó su nombre.

¡Confidente! En el informe no se nombra.

Mira, me bajas el tonito y el papelito.

¡No lo nombra justo por eso, porque es un confidente!

Y, si no entiendes qué significa "confidente", búscate un diccionario.

¿Y Kempes?

¿Qué os calláis?

¡Joder! ¡Me voy a cagar en todas tus muelas!

Por ahí no vayas. ¿Sí?

Sí, por ahí no vayas. En el informe lo tienes todo.

¡Joder!

Hablamos con la madre del Kempes, y punto.

¿Vale? Creíamos que había algo, pero al final nada de nada.

¡Esa puta viuda...

decía que si su hijo llegó de la feria...!

¿Cuánto te has llevado, cabrón? ¿Qué haces?

¿Qué haces? ¿Cuánto, eh?

-¡Vale, vale!

¡Cierras el caso porque te llevaste lo de los rumanos,

cabrón! ¡No me llames chorizo!

¡Eli! ¿No te habían quitado el coño?

¡Tu puta vida! ¡Eh!

¡Eli, fuera!

¡Te vas a tragar la placa! ¡Fuera!

¡Hija de puta!

¿Y se llama policía?

¡Suelta, cojones!

¡Mierda!

¡Me cago en su puta madre!

¿Qué coño te pasa? ¡Estaba media comisaría!

(VOZ BAJA) ...condenada... ¡Eli!

Algo esconden...

¡Escúchame!

¡Escucha tú, hostia! Barroso y Nando han cobrado ese dinero.

Colocaron a los yonquis y cerraron el caso con los Fortuna.

¿Qué pruebas tienes?

¡El dinero, los billetes! ¡La puta gomilla roja! ¿Eh?

Tenía una en la cartera, la de la casa.

Como la de la mochila.

¡La puta gomilla roja!

¿Como esta? ¿Esta es tu prueba?

Tú también eres sospechosa.

¡Piensa, hostias!

¡Esos son tus compañeros y yo hace 28 años

que conozco a Barroso!

Y le acusas sin pruebas. ¡Y a mi hijo!

Así no, Eli.

Así no.

Si han hecho algo, lo pagarán, pero así no.

Así te quedas sola.

(Gritos)

(Golpes y gemidos)

(Golpes y gemidos)

(Cuatro disparos)

(Grito apagado y jadeos)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

(GRITA)

(JADEA)

(Resoplido)

(Gemido)

(GRITA)

(GIME)

(RESOPLA)

(Dos disparos)

(RESOPLA Y JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(JADEA)

(SUSPIRA)

(JADEA)

-(GIME)

(GIME)

(Gemido)

(EL CHICO JADEA)

(Banda sonora: música flamenca)

"¿Te acuerdas de chiquitito?".

Te bañaba en una pileta.

Donde la Manuela, ¿te acuerdas?

¡Tenía gallinas

y un pato negro con más mala leche, el hijoputa...!

¡Seis añitos que tendrías!

Te ponía en cueros para bañarte...

y, al aparecer el pato, ¡zum!,

el Juanito en pelota corriendo tras él.

(Banda sonora: música flamenca)

(JUAN LLORA)

(LLORA)

¡No puede ser!

(LLORA Y SUSPIRA)

# (BANDA SONORA) # ¿A quién le voy a contar yo

# las fatigas que estoy pasando?

# Fatigas que estoy pasando,

# las fatigas que estoy pasando.

# Se las voy a contar

# a la tierra

# cuando me lleven.

# Perras son...

# Se las voy a contar

# a la tierra

# cuando me lleven.

# Perras son... #

Se te ha ido.

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

¡Madre!

¡Sal para fuera!

Su marido, el enfermo,

quiero verle.

(GIME)

¿Mamá?

¿Quién es?

Yo no lo tenía encerrado.

Era para quitarle de la droga.

-Inspector. -Para curarle.

-Tenía esta arma bajo el colchón.

(Murmullo de conversaciones)

(Gemido)

-Señorita...

Déjeme que me meta...

¡Señorita, mi alma, por favor!

¡Que, si no, no me va la cabeza!

Vamos a hacer una cosa, ¿vale?

Usted me deja que me meta,

que lo tengo en la chaqueta, y yo le cuento

lo que usted quiera, ¿vale, eh?

Eh... ¿Dónde...?

(SUSPIRA)

(GIME)

¿Y la...?

(GIME)

(GIME) Dale.

Mire...

Yo había visto que los rumanos...

estaban manejando bien. Vamos,

que tenían billetes.

¿Y yo qué hice? Pues...

Pues fui adonde el Barroso

a contárselo todo.

Al Taboa,

al bar... Y ellos me dijeron: "Toma este móvil de los chinos

y esta noche nos llevas donde los rumanos".

¡Me pusieron el primero,

las mariconas, para que se creyeran que yo iba a pillar!

(JADEA Y TITUBEA)

Y, cuando abrieron la puerta...,

¡fuf!

¡Yo no he visto tanto tiro en mi vida!

¿Y en el coche

qué pasó?

¡Es que yo no vi nada!

¡Yo no vi nada, señorita!

¡Yo me metí en el coche cagadito!

¡Y nada más que sentí

un golpe muy fuerte y muchos chillidos!

¡No vi más nada!

¡Lo juro!

¿Iba Barroso y quién más?

¡Sí, el Barroso y el otro!

¡El niñato ese! ¡Sus muertos...!

(SOLLOZA)

¡Hijoputa! ¡Sus muertos!

Te liaste a tiros donde los rumanos.

¡Yo qué voy a disparar ni voy a disparar! ¡Mira este!

(SOLLOZA)

Ahora...,

que yo sé quién disparó, ¿eh?

¿Sabes?

¡Fueron el Nando y el Barroso! Nada más entrar, se volvieron

locos, se hartaron de pegar... ¡Hijo de puta!

¡Yonqui de mierda! ¡Calma!

¡Está mintiendo! ¡Tranquilo!

(GIME) ¡Ese mierda miente!

¡Tranquilízate!

¡No me toques, hostias! ¡Joder!

Bajad las armas.

(JADEA)

Te vienes a declarar.

¡Yo qué voy a declarar! ¡Ya he hecho lo que tenía que hacer!

(SE QUEJA) ¿Por qué...?

¡Eh! (AMARTILLA UN ARMA)

Mario.

Tranquilo.

Tranquilo, Mario.

Déjalo, nadie te hará daño. (RÍE)

No te pasará nada. Solo tienes que venir a declarar.

¡Que declare su puta madre! ¿Me está escuchando?

¿Me vais a sacar de un agujero

para meterme en otro?

¡A mí no me encierra nadie, me cago en Dios

y en mi madre!

¡Yo no he hecho nada, señorita! ¡Que se lo estoy diciendo!

Eli, quita de en medio.

¡Enciérrele a él, señorita!

¡A él, a todos ustedes!

¡La policía entera tenía que estar encerrada!

(SOLLOZA)

¡Señorita, no se está enterando de la película,

colega!

En el momento

que yo entre en comisaría,

el Barroso me va a coger

y me va a disparar en la cabeza.

Deja el cuchillo. Toma la jeringa.

(LLORA)

¿A quién le va a importar que yo me muera, señorita?

¡A mi madre!

Tranquilo, Kempes.

(GIME)

(JADEA)

Déjame... A ver, cojones....

(LLORA)

(JADEA)

(JADEA)

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

(Voces y risas de niños)

¿Qué haces aquí?

¿Hoy no duermes allí?

Quería verte antes de entrar.

¿Para qué? ¿Para...

no decirme nada, ni "¿Dónde has estado?" ni...?

¿Sabes?

Cuando me preguntaban a quién se parecía Estrella,

siempre decía que a nadie, que se parecía a ella sola.

La Estrella no había sacado nada malo nuestro.

Más te vale que lo que haces no avergüence a mi niña.

Si vuelves a prisión, no estaré cuando salgas.

(Trueno)

Señorita...

¿Se tuvo que estudiar mucho?

Para policía...

A mí lo que se me daba bien era

el fútbol...

¿Podemos hablar?

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

(CUELGA)

Tranquila, Eli. Tranquila.

Me enteré hace unas horas, lo juro.

Me dieron su número y quería encontrarlo antes que ellos.

Arreglarlo.

¿Qué hago, Eli?

¿Eh, qué coño hago?

¿Y si tu hijo te pidiera ayuda?

No tengo.

No tengo hijos. (SUSPIRA)

No quería ensuciarte.

Les trincaron medio millón de euros a los rumanos.

¡Es mucho dinero!

¡Joder!

(Trueno)

(SUSPIRA)

¿Qué hago?

¡Eli!

¡Eli!

(SE QUEJA)

(GIME)

¡Eli!

¡Eli!

(JADEA)

(Trueno)

(Trueno)

(JADEA)

(JADEA)

(GIME)

Chaval...

(TOSE)

¿Tienes un teléfono?

Teléfono...

Necesito ayuda.

(Trueno)

¡Chiquillo!

¡Mira quién ha venido! ¡La hija de puta de la policía!

(Trueno)

(Trueno)

¡Hija de puta, te vamos a partir!

-¡Puta, vamos a acabar contigo!

(GIME) ¿Qué es esto?

¿Esto qué es...?

(JADEA)

De aquí no sales viva.

(Disparos)

¡Para! ¡Que pares! ¿Qué pasa?

(DISPARA SIN BALAS) (GIME)

(SE QUEJA)

-(GRITA)

(GRITA)

(KEMPES GIMOTEA)

(GIME) ¡No, no, no!

¡No me gusta...! (LLORA)

¡No...!

¡Que yo no he hecho nada, por favor!

¡No, no!

(GRITA DE DOLOR)

¿Adónde vas?

¡Métete en el coche!

¡No, vamos a sacarla!

No va con nosotros. ¡Vamos!

(Grito)

(KEMPES GIME)

¡Eso no es...!

(GRITA)

¡Dejadla!

¡Me cago en Dios! ¿Ahora quién se atreve?

¡Largo!

¡Vamos, vamos!

(DISPARA DOS VECES)

(JADEA)

(TOSE)

Vamos.

(RESOPLA LEVEMENTE)

Muy bien, vale.

Venga, gracias.

La han visto por las 3000. Va con el mayor de los Santos.

-Prisiones dice que hace dos horas que tenía que haber vuelto.

Como esa cabrona abra la boca en comisaría,

la degüello. -Es su palabra contra la nuestra.

Además, no tiene a nadie.

Tiene a los Santos.

-Pues se la acalla de un tiro.

-¡Joder, macho!

No va de su palabra

contra la nuestra. Cuando los Santos vengan a buscarnos, van a venir

porque matasteis a su niña.

¿Quién conducía?

Tú, levanta.

Venga, vámonos.

Y llama a Taboa.

(Motor del coche)

(Sirena a lo lejos)

Fue la policía.

¡Juan!

Fue la policía.

¿Cómo dice?

Los... yonquis que encontramos...

Los pusieron allí para inculparlos.

Fueron los policías...

¡El puto Barroso!

El Nando conducía esa noche...

(SOLLOZA)

¡La policía mató a tu niña!

¡Lo siento!

(JADEA)

¡No podemos callarnos!

¡Tiene que saberse! ¡Habrá que denunciarlos!

¡Hay que decírselo a alguien!

¿A quién, si fue la policía?

¿Eh?

¡Un tiro por la espalda te meterán como hables!

¿Y tú qué vas a hacer? ¿Matarlos?

¿Tú tienes pruebas de esto?

¡No tenemos nada!

¡Qué coño vas a tener!

(LLORA)

(LLORA)

¡Hijos de puta!

¡Hijos de puta!

Hay que sacarla: se va a desangrar.

¿Y adónde vamos, Triana? ¡Yo qué sé!

¡La policía nos encontrará!

¡Dime! ¡Mírame! ¿Qué hacemos, Triana?

¡No tenemos nada! ¿Qué vamos a hacer?

¡La policía va a por nosotros! ¡Para!

Dime, ¿qué hacemos?

¿Qué hacemos?

Tú déjame a mí, ¿vale?

¿Cómo que te deje? Confía en mí.

Habla con tu gente.

¡Ya!

Ese caballo tiene nombre.

El caballo viene y va, Taboa. Como los dueños de esto.

Un día estás arriba; al siguiente, bajo tierra.

¿Se puede saber a qué viene tanto detalle de parte de ustedes?

A que a ustedes...

os queda un telediario,

lo que tarden los Santos en saber que en este bar, en esta mesa,

se preparó el palo a los rumanos.

Y luego pasó lo que pasó...

y los Santos se van a enterar. Por mis muertos que lo harán.

Pero te voy a ayudar.

Antes hay que dejar todo claro.

Los Santos deben saber quién manda.

(SUSPIRA)

¿Y si te digo que no,

que aire?

(SUSPIRA)

(SUSPIRA)

¿Qué es esto, Taboa?

¿Drogas y armas en tu bar?

Tú las has traído.

Eso habría que demostrarlo. Yo diría que estaban en tu almacén.

20 kilos de caballo puro,

armas de contrabando.

30 años no te los quita nadie.

Tú no eres tonto.

¿Qué queréis?

Nada que no podáis.

Que os encarguéis de los Santos,

que os paséis por la chabola de la María.

10 kilos al mes hasta 50.

Y la sangre

la limpiamos nosotros.

¿Y a la guarra esa que nos sigue?

¿Quién le va a tapar la boquita? ¿Tú?

Vamos, que vienen dos coches. Son los Taboa.

-¡Déjame, que me los como!

-¡No, que te van a meter...!

-¡Chico!

¡Venga, a huir!

¡Vamos, mama! -Venga.

Al coche, que yo me trajino a esos chuflas.

-¿Qué dices? ¡Te van a matar!

-¡Mamá, tú estás chalada!

-¡Venga para el coche!

-¡Venga! -Ayúdala a salir.

-Venga, ven. -Andrés,

cuida de mis hijos.

Y tú, alocado, lo que diga Juan va a misa.

¿Estamos?

Venga, al coche.

A las buenas de Dios.

(AMARTILLAN LAS ARMAS)

-¿Y tus hijos, María?

-Carmona,

con tus muertos a caballo, carita guapa.

-Voy a por ella.

-¡Ven aquí, ven aquí! ¡Chico, no!

-¡Que no la dejaremos sola!

-¡No, Chico! ¡Chico, tira, tira!

-Que salgan, queremos verlos.

-La puerta está abierta, venga.

¿Quién es el valiente que pasa primero?

-(GIME) -¿Qué pasa?

¿Dónde están los cojones?

(INTENTA ARRANCAR EL COCHE)

Hay que empujar.

¡Espabila, cojones!

(GIME)

-"¡Matad a esta cabrona!".

-¡Con pistolitas me vais a venir a mí!

¡Me las paso por el coño! ¿Me oyes?

¡No me conocéis!

¡Yo soy María Santos!

(MARÍA JADEA)

-(SE QUEJA)

-¡Ustedes no saben... de lo que es capaz una madre!

(AMARTILLAN LAS ARMAS)

(Disparos)

-(GRITA) ¡Mama!

(NANDO SUSPIRA)

-¡Ojú, picha, a ti también te han puesto fino!

-Aquí no están.

Gracias, padre.

(SUSPIRA)

¿A quién le rezas? ¿A la Borriquita?

¡Porque mira que eres cabezona!

A nadie.

Nadie me enseñó a rezar un rosario.

Era de mi madre.

¿Eres creyente? No.

Supersticiosa.

Igual es mejor: ¡para lo que me ha servido a mí creer!

Ojalá pudiera cerrar los ojos

y desaparecer.

Poder respirar...

Estoy embarazada.

Juan no lo sabe.

Cuando me quedé de mi niña, todo era alegría.

Ahora solo siento miedo.

Miedo y rabia, y no quiero.

No quiero nada de esto.

Este niño no puede nacer aquí ni tener esta vida, Eli.

Pase lo que pase, no quiero más cárcel.

Ya hemos pagado todo lo que debíamos pagar.

Prométemelo.

Podíamos haber dejado que te mataran, ¿eh?

Vives porque mi Juan te ha salvado, júramelo.

Prométeme que no lo encarcelarás.

(Puerta abriéndose)

Eh, ¿qué pasa?

¿Qué ha pasado? ¿Y la mama? No está.

¿Y qué hace aquí esta?

Pero ¿qué ha pasado? ¿Y la mama?

-Llegaron los Taboa.

-(LLORA) ¡Los Taboa!

-Y la Mari se quedó para que huyéramos.

(SUSPIRA)

¿Has oído? Los Taboa.

Tu gente está con ellos.

¿Aún quieres ir a la policía?

(SUSPIRA)

No nos dejarán vivos.

Eh, ¿me escucháis? ¡A ninguno!

¡Eh! ¡Juan!

Tranquilo, Juan.

¡Que yo no he hecho nada, hostias!

-¿Y los tiros que le habéis pegado a mi mama?

-Tranquilo.

Aún no.

Y tú, Taboa...

Llama a Santacana.

-(MARCA UN NÚMERO EN UN MÓVIL)

(Tono de llamada)

(Móvil)

(Móvil)

(Móvil)

Sí.

Tienen a Taboa.

Están en el Hotelito.

¡Venga, todo el mundo fuera! ¡Vamos!

¡A hacer footing, que tenéis muy mala cara!

(TABOA GIME)

(GIME)

¡Bajad los cacharros!

¡Bájalo! -¡Tranquilo!

-Sí. ¡Las armas al suelo!

Tranquilo...

(JADEA)

¡Asesino!

Tranquilo, ya los tenemos. ¿Ahora qué, hijo de puta?

(EL CHICO GRITA)

(Disparos)

(Disparos)

(Disparos)

(Disparos)

(Disparos)

(Disparos)

(JADEA)

(EL CHICO SE QUEJA)

(Clic del percutor)

(EL CHICO SE QUEJA)

(Quejidos)

(Golpe)

(Gemido)

(JADEA)

(SE QUEJA)

(Clic del percutor)

(GIMEN Y JADEAN)

(Grito)

Te dije que pararas.

Me lo van a matar.

Van a matar a mi hijo, Eli.

(Grito a lo lejos)

(NANDO GRITA)

(SE QUEJA)

(RESOPLA)

(GRITA) (GIME)

(GRITAN)

(GRITA)

(GIME)

(GIME)

(GIME)

¡Ea!

(GRITA)

¡No!

(LE HUNDE LA BARRA EN EL PECHO)

(DA UN ESTERTOR)

(JADEA)

(JADEA)

"Déjale que cumpla. Te juro que yo mismo lo entrego,

lo llevo ante el juez".

Pero que no me lo maten.

Que no maten a mi hijo.

¡A mi hijo no!

(DA UN ESTERTOR)

(GIME LEVEMENTE)

(GIME)

(SOLLOZA)

¡Aguanta, Manuel!

¡Déjame!

¡Aguanta!

(TOSE LIGERAMENTE)

Yo creo que me han dado... en el hígado, sobrino.

(Tos)

¿Te imaginas que ya no puedo beber más whisky?

Vamos a sacarlo,

que se va a desangrar, venga.

-Venga, tito.

Juan.

Alguien tiene que pagar.

No puedo dejaros marchar.

Te lo dije, Juan.

Chico, vamos.

Se desangra, vámonos.

No nos va a dejar.

Vámonos. ¡No!

Por favor.

No nos va a dejar ir.

Venga. ¡Chico! ¡Eh, Chico!

# (BANDA SONORA) Si yo encontrara

# la estrella

# que me guiara...

# Si yo encontrara

# la estrella

# que me guiara,

# yo la metería # muy dentro de mi pecho

# y la venerara.

# Si encontrara la estrella

# que en el camino me alumbrara.

Ya está, Chico.

No más sangre. # Como un relámpago

# de fuego fuiste,

# que en mi sentimiento entraste.

# Y que en mi sentimiento... Ya está.

# ...entraste.

# Dejaste encendido el fuego

# y entre llamas me dejaste.

# Estrella, llévame a un mundo

# con más verdades,

# con menos odios,

# con más clemencia y más piedades.

# Romperemos las nubes negras

# que nos engañan, que nos acechan.

# Abriremos un mundo nuevo,

# sin fusiles ni venenos.

# -¡Dale!

# -Si yo encontrara

# la estrella...

# que me guiara... #

(ESTRELLA) "Papá, ¿tú eres bueno o malo?".

¿Tengo cara yo de malo?

¡No, no eres malo!

¿Seguro? Sí.

Y, si eres bueno, ¿por qué te vas?

¿Por qué no te dejan quedarte conmigo?

Bueno, porque...

Porque a veces...

pues los mayores...

nos portamos mal y nos castigan.

Les pides perdón. Si has hecho

algo malo, pide perdón.

Dile que la queremos.

(Banda sonora: música flamenca)

Somos cine - Adiós - Ver ahora

La muerte accidental de una niña destapa todo un entramado de corrupción policial y narcotráfico. El caso cae en manos de Eli, una inspectora que tiene que lidiar con los recelos de un sector de la policía y de Juan, el padre de la niña fallecida, quien quiere tomarse la justicia por su mano. Ambientada en las 3000 viviendas de Sevilla.

Relatos salvajes (2014)

Reparto: Ricardo Darín

No recomendado para menores de 16 años Somos Cine - Relatos salvajes - Ver ahora
Transcripción completa

(Bullicio aeropuerto)

Hola. ¿Llego? Hola. Documento, por favor.

Sí.

Te hago una consulta, el pasaje me lo pagó una empresa en realidad.

¿Sabés si puedo anotar las millas a mi nombre?

No, no tiene millas esta tarifa.

Ah, bueno. No pregunté nada entonces.

Están embarcando por la puerta tres.

Gracias.

(Motores de avión)

Te ayudo. Bueno.

¿Trabajo o placer?

Las dos cosas, espero.

¿Qué hacés?

Soy modelo.

Perdón, debí haberlo imaginado.

Gracias.

¿Desfile o publicidad?

Desfile, desfile.

¿Usted? ¿Qué hace?

Me mataste. ¿Por qué?

Ese "usted" me hundió

hasta el quinto círculo del infierno.

Tengo que hacerme un entretejido urgente.

(RÍE)

Soy crítico musical. Suena terrible, ya lo sé.

No... ¿Rock?

Ahora la querés arreglar. (RÍE)

Clásica.

Ya.

Mi primer novio era músico clásico.

En realidad, estudiaba música clásica.

¿Cómo se llama? No, no es conocido.

Nada, presentó unos trabajos

cuando estábamos juntos en aquella época,

pero que yo sepa nunca publicó.

O editó. No, ¿cómo se dice bien?

Vos elegí el término que quieras

y yo lo instalo en la comunidad artística.

Pasternak. Gabriel Pasternak.

Pasternak...

De haberlo sabido te decía que era sepulturero y no crítico.

Presentó su tesis en el concurso del conservatorio

cuando yo era presidente del jurado. Lo defenestré.

Sí, yo estaba con él en ese momento. Fue tremendo lo que le hicieron.

Estuvo una semana en cama después de leer la reseña.

Y a veces es así, tengo que dañar la autoestima de un pobre infeliz

para proteger los oídos de toda una población.

Eventualmente puedo equivocarme, pero en este caso esto era un...

(RESOPLA)

...un engendro impresentable.

¿Lo seguís viendo? No, no.

No terminamos muy bien que digamos.

Igual le tengo cariño. No era una mala persona.

Mala no sé, pero para presentar algo así en un concurso...

algún problema tenés que tener.

¡Gabriel Pasternak, cómo olvidarlo! (RÍE)

Nos reímos durante meses.

Discúlpenme que los interrumpa,

pero estaba escuchando la conversación.

No puedo creer tanta casualidad.

Yo fui profesora de Gabriel Pasternak

en la escuela número siete de El Palomar.

No...

Tuve la difícil tarea de comunicarle que repetía el año.

Doy fe de que ese chico tenía problemas.

En 30 años de docencia nunca vi nada igual.

Alaridos pegaba, lloraba como una criatura recién nacida.

(HOMBRE) ¿Profesora Leguizamón? Sí.

Soy lgnacio Fontana, ¿se acuerda?

¡Ignacio Fontana!

Pero esto es increíble. Acá hay una conexión cósmica.

Justamente, Pasternak, ¿no era compañero tuyo?

Sí. ¿Ustedes son amigos? Uh, sí, íntimos...

(RIENDO) Pobre flaco, cómo le dábamos...

(GERENTE) Esto es más que increíble.

Yo fui gerente de Casa Tía,

donde este enfermito del que ustedes hablan trabajó un tiempo.

Como siempre tenía algún problema con los clientes,

se lo tuvo que echar.

Cuando le digo... Perdón.

¿Alguien más conoce a Gabriel Pasternak aquí?

(MUJER) -Yo... (HOMBRE) -Sí, yo lo conozco.

(HOMBRE) Sí, ¿por?

¿Por qué están en este avión?

¿Ustedes sacaron los pasajes? (TODOS) No.

Trabajo en una inmobiliaria

y me lo mandaron para que fuera a ver unos campos.

(HOMBRE) Me citaron a una reunión con el Ministro de Turismo,

lo sacaron ellos.

Yo me lo gané en un sorteo.

No se podía cambiar la fecha. O viajaba hoy o nada...

(RESPIRA NERVIOSA)

Gabriel Pasternak es el comisario de a bordo de este vuelo.

Hicimos el "training" juntos, éramos amigos.

Después me invitó a salir

y cuando le dije que no se empezó a poner...

No, no importa eso ahora.

Apenas despegamos fui a llevar cafés a la cabina.

La puerta está cerrada con llave, los pilotos no contestan.

Estoy desesperada.

(GABRIEL MEGAFONÍA) "¡Para! Para o te pego una...".

Yo lo engañé con su único amigo...

Con él.

(Pitido)

(Motores)

(Gritos)

¡Gabriel! Gabriel, ¿estás ahí?

Soy Víctor, Víctor Jensen.

¡Hablá conmigo, por favor!

-¿Usted quién es? -Fui su psiquiatra durante años.

En algún momento aumenté demasiado la sesión, se ofendió y no vino más.

¡Abrí, Gabriel, escuchame!

¡Vos no tenés la culpa de nada!

¡Vos sos la víctima de esta situación!

Te lo digo lisa y llanamente.

¡Los que te arruinaron la vida fueron tus padres!

(Gritos)

¡Desde que naciste te exigen demasiado!

¡Depositaron en vos todas sus frustraciones!

¡Ellos son los responsables de tu sufrimiento!

¡Nosotros acá, Gabriel, no tenemos nada que ver!

(Gritos)

(Avión lejano)

(Avión acercándose)

(Música)

(Continúa la música)

(Truenos)

(Alarma coche activada)

Buenas noches. ¿Uno solo?

Veo que sos buena para las matemáticas.

Uno, sí.

Donde quiera.

De plato del día tenemos lentejas con arroz.

Hum, ¡qué rico!

(Cadena retrete)

(SUSPIRA)

¿Pidió?

¡Eh!

Ese tipo es de mi pueblo.

Usurero, un mafioso.

Nos remató la casa,

y por su culpa mi papá se terminó suicidando.

Dos semanas después del entierro,

se trató de levantar a mi mamá.

La acosó tanto que nos tuvimos que venir para acá.

¿Sabés cuántas veces soñé con tenerlo así?

Delante de mí.

Yo algo le voy a decir.

¿A decir?

¿Por culpa de ese tipo se suicidó tu papá,

y lo único que se te ocurre es insultarlo?

¿Por qué no le ponemos veneno para ratas en la comida?

En el depósito hay.

Una buena dosis y en cinco minutos le revienta el corazón.

(Truenos)

¿Mucho trabajo?

No, con esta lluvia...

No, porque hace un rato que te estoy llamando.

Tenés que mirar más al salón, bebé.

Perdón. ¿Ya sabe lo que va a pedir?

Traeme unas papas fritas a caballo.

Si me quedo con hambre te pido otra cosa.

¿Para tomar? Coca Light.

¿Coca Light?

Coca... Light.

Papas fritas... a caballo.

¿Querés que te lo anote?

Lo odio, lo odio.

Hacele unas papas fritas a caballo.

¿Vos estás loca? ¿Querés que vaya presa?

¿Presa?

¿Te creés que a este escuerzo

le van a hacer una autopsia los del FBI?

Papas fritas a caballo.

Van a pensar que fue el colesterol.

(CHASQUEA LA LENGUA)

Hacele las papas fritas, ¿querés?

¿Te pido una opinión?

Vos que parecés una chica despierta. Vení, acercate.

¿Qué te gusta más? ¿Esta...

...o esta? Me quedo con el rojo.

El rojo. ¡Esperá, esperá!

¿No estoy demasiado serio ahí? No, me parece bien.

Gracias.

Además, no es tan terrible la cárcel.

Tiene mala prensa, nomás.

Te dan de comer, no pagás el alquiler,

vivís sin preocupaciones...

Y si te toca un buen grupo hasta la pasás bien.

Jugás a las cartas...

¿Vos estuviste presa?

Un tiempo.

Y te aseguro que me sentía mucho más libre que acá.

Esto es una mierda.

¿Qué hiciste?

Nada de lo que me arrepienta.

Encima se va a presentar a intendente.

Ese hijo de puta. ¿Lo podés creer?

¿Pero cómo no lo voy a creer?

Si los hijos de puta gobiernan el mundo.

¡Despertate, nena!

¿Qué decís?

¿Le hacemos un favor a la comunidad?

¡Estupendo!

¿Se lo pusiste?

Hacete la mosquita muerta ahora. Decime que no te diste cuenta.

¿Qué? "¿Qué?".

Así está el país.

Todos quieren que alguien dé su merecido a estos personajes

pero nadie se atreve a mover un dedo.

Sentite orgullosa, nena.

Por una vez en tu miserable vida

estás haciendo algo que vale la pena.

No, yo no estoy haciendo nada, ¿eh? ¿Ah, no?

¿Te quedás acá discutiendo conmigo en lugar de ir a sacarle el plato?

Tranquila. Vos no te tenés que preocuparos por nada.

Si hay una investigación yo voy a decir

que eché veneno en la cocina porque estaba lleno de bichos,

que por otro lado es absolutamente cierto,

y que casualmente una piedrita cayó adentro de una olla.

¿Qué me van a decir?

Es una locura esto. (SUSPIRA)

Che, esta mierda no estará vencida, ¿no?

(RESPIRA NERVIOSA)

No dice la fecha.

¿Cómo es?

Cuando un veneno está vencido, ¿es más o menos dañino?

(Vehículo acercándose)

¿Y? ¿Todo bien? Sí.

Sentate.

(TOMA AIRE)

¿Qué tomás, Alexis?

Eh, no sé... ¿Una Fanta?

Se las voy a calentar un poquito. ¡No, dejá! ¡Dejá!

Si necesito que me las calientes, te lo pido.

¿Me traés una Fanta, por favor?

Me tiene podrido esta piba.

Tenemos que hacer algo, están comiendo los dos.

¿Ponerle más veneno?

¡Es un chico!

Pero va a crecer y de tal palo tal astilla.

¡Es mejor que terminemos con toda la estirpe ya!

Che, vos sabés que me estoy sintiendo...

¿Qué te pasa a vos?

¿Estás bien? Permiso, esto debe estar congelado.

¡No, dejá! ¡Dejá!

¿Pero quién carajo te enseñó a atender?

¿Podés dejar comer a la gente en paz?

(RESPIRA NERVIOSA)

¡Uy, pendeja! La concha de tu madre...

¡Pará, papá! ¡Pará!

¡Ahora las vas a juntar!

¡Ahora las vas a juntar! ¡Las vas a juntar!

¡Llamá a la ambulancia! ¡Juntalas! ¡Una por una!

(GRITA)

¡Toma! (GRITA)

¡Acá tenés! ¡Delincuente!

¡Te voy a sacar el hígado como a un pollo!

(LLORA)

(VOMITA)

(Radio policía)

(Sirena)

(Música)

(Continúa la música)

Dale, salame, movete.

¿Qué te pasa, hermano?

Qué pedazo de conchudo que sos, ¿eh?

¿Sabés que sos un negro resentido?

¡Forro!

Ay, madre mía de mi corazón...

Madre mía de mi corazón...

(Música)

(Música radio)

(Rueda pinchada)

No lo puedo creer.

(Puerta abriéndose)

(Puerta cerrándose)

(Teclas móvil)

¿Qué tal?

Estoy acá a la altura del kilómetro 60

de la ruta que une Salta capital...

Sí, perdón... UIA 719.

Diego Iturralde.

Muy bien. Mirá, te decía...

Pinché una goma, acá a la altura del kilómetro 60

de la ruta que une Salta capital con Cafayate, digamos...

Y quería saber cuánto tiempo tardarían en venir más o menos,

porque el coche es nuevo y la verdad que no me doy mucha maña con él.

(SE QUEJA)

¿Qué pasó?

¿Te asustaste?

Dale flaco, seguí.

¡Seguí! ¡Dale! ¡Dale!

(RESOPLA)

Oh, Dios...

En serio, ya fue, no tengo ganas de pelear.

(RÍE)

Si te ofendí, te pido disculpas.

Discúlpame si te ofendí.

Bueno...

¿Listo?

¿Ya está?

Cuidado con...

¿Qué hacés? ¡Pará!

¡Dale, hermano! No te hice nada...

¿Por qué no me gritás de nuevo lo que me gritaste antes?

¿Cómo era?

(RESOPLA)

(Claxon)

(Claxon)

(Claxon camión)

(Claxon)

(SUSPIRA) ¡Ay, Dios!

Dios santo...

¡Ya te pedí perdón! No sé qué más querés que haga.

Si me tengo que bajar me voy a bajar pero no me parece necesario.

¡Oh, la jod...! ¡Pará!

¡Puta que te parió!

(Teclas móvil)

(Golpe)

Buen día, oficial.

Estoy a la altura del kilómetro 60

de la ruta que une Salta capital con Cafayate

y hay un individuo que me está atacando.

(Golpe)

¡Está blindado! ¡No lo podrás romper!

¡Cagón!

La patente del hombre es...

No la llego a ver, ¿pero podría mandar una patrulla urgente?

(Móvil comunica)

Perfecto.

Apúrese que está fuera de sí.

(Móvil comunica)

Seguro que vienen enseguida.

¡Bueno, basta, loco, ya está!

Me destrozaste el auto. ¡Tomatelás!

(Teclas móvil)

¿Qué hacés?

La concha de su hermana puta...

La puta que lo parió.

¡Ay!

¡No! ¡La puta que lo parió!

¡La puta que te parió! ¡Hijo de puta!

¡No, la concha de tu hermana! ¡Hijo de puta!

¡Ah! Hijo de...

¡Pero por favor! ¡Por favor!

(Claxon)

(SUSPIRA)

¡Cagón!

(RESPIRA AGITADO)

(RESPIRA AGITADO)

(Música tensión)

(Motor arranca)

(Motor acelera)

¿Qué hacés?

¡Pará, hijo de puta!

(GRITA)

(Ovejas de fondo)

(Ruido metálico)

(Golpes)

(Ruido cristales)

¡Estás muerto!

¡Tengo tu patente, hijo de puta!

¿Escuchaste? ¡Tengo tu patente!

¡UIA! ¡Te voy a buscar y te voy a matar!

(RESPIRA AGITADO)

(RESPIRA AGITADO)

(Ruedas chirrían)

(Coche acelera)

(Música tensión)

(GRITA)

(GPS) "Recalculando...".

(Golpes)

(Golpes)

(Música radio)

(Claxon)

¡Ah!

(GRITA)

(Continúa la música)

(GRITA)

(TOSE)

(SE QUEJA)

(INTENTA RESPIRAR)

¿Eh?

(GRITA)

Atento, base. Acá Móvil 29.

¿Me confirma el kilómetro, por favor?

(Música)

(Explosión)

(Música radio continúa)

¡Atento base, atento base!

(Sirenas)

(Radio policía)

¿Qué hipótesis maneja, comisario?

¿Crimen pasional?

(Taladro)

¿Cómo estamos afuera?

(RADIO) "Todo listo, Simón".

(Música)

(HOMBRE) ¡Simón!

(Sirena)

Gracias.

Vamos.

(MEGAFONÍA) "Atentos, que vamos a detonar".

(MEGAFONÍA) "Cinco, cuatro, tres, dos...".

(Sirena)

(Explosiones)

(Aplausos)

(Sirena)

Buen trabajo.

Ahí, gracias.

Firmá.

(Móvil)

Sí, mi amor.

No, paso por la oficina a devolver un par de llamados y voy.

A las cinco voy a estar ahí con la torta, no te preocupés.

A las cinco estoy ahí con la torta, tranquila.

¿Cómo no voy a llegar?

Espero que le guste como quedó.

Sí, le va a encantar. Gracias.

Serían 360.

(SUSPIRA) ¿Qué, es importada?

(RÍE) Uno, dos... ¿Factura tenés?

Sí, tenemos croissants, vigilantes...

El ticket. Factura.

¡Ah! Sí, claro. Ahora se la traigo.

(Música)

(HOMBRE) ¡Manga de hijos de putas que son!

(MEGAFONÍA) "El que sigue".

¿Qué tal? Mirá, yo estacioné mi auto...

La cédula verde, por favor.

Sí.

Si podés, hablame bien. Le estoy hablando bien, señor.

Más o menos.

El servicio de acarreo son 490 pesos,

y la multa por infracción la va a recibir en su domicilio.

Sí, pero es que no me escuchás lo que yo te quiero explicar.

El cordón estaba absolutamente despintado,

o sea, no había ninguna forma de que yo me enterara

de que ahí no se podía estacionar. Hum, comprendo.

Ahora, si quiere retirar el vehículo de acá

tiene que abonar el servicio de acarreo, ¿sí?

Después puede hacer un descargo de lunes a viernes de 8 a 14

en la Dirección Nacional de Tránsito, Carlos Pellegrini 211, primer piso.

Eh... No, mirá. ¿Sabés que vamos a hacer?

Yo te voy a pedir que vayas a hablar con quien tengas que hablar.

Yo me quiero llevar mi auto de acá sin pagar un solo centavo,

que me devuelvan lo que gasté en el taxi hasta acá,

y que me pidan las correspondientes disculpas.

¿De qué te reís? Hablo en serio.

¿Dónde está la oficina donde te piden disculpas

cuando cometen un error?

Estamos todos en la misma, señor. ¡Apúrese, por favor!

Mire, el acta del oficial decía que su vehículo estaba en infracción.

Nosotros no necesitamos más que eso.

Le vuelvo a reiterar, si quiere su vehículo, debe abonar.

De lo contrario, retírese y déjeme seguir atendiendo.

¿Y si no tengo plata?

Puede cancelarlo con tarjeta de crédito, débito o venir otro día

pero se le va a cobrar el estacionamiento.

Sabés que sos un delincuente, ¿no?

Estoy haciendo mi trabajo. No.

Los que trabajan para delincuentes son otros delincuentes.

Bueno, es una manera de verlo.

Miserable servidor de este sistema corrupto.

(SUSPIRA)

Gracias, que tenga un buen día.

(Cláxones)

(Publicidad radio)

(Mensaje móvil)

(Música)

Que los cumplas feliz,

que los cumplas feliz,

que los cumplas, Camila,

que los cumplas feliz.

(SOPLA)

(Aplausos)

Feliz cumpleaños, hija hermosa.

¿Tú crees que sople otra vez?

Ni me hables, Simón, por favor. Oíme...

Hola, amor... Feliz cumpleaños.

Acá esta la torta.

Hola, chicos.

¿Qué tal, don Antonio? ¿Cómo anda? ¡Hola, querido!

¿Bien? Bien, todo bien, querido.

Hola. Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Ya nos íbamos.

Yo soy el padre.

Esperá que los acompaño.

¿No te podías tomar un taxi e ir después?

¡No! ¡No!

¡Te perdiste el cumpleaños de tu hija, Simón!

¡Pero qué fácil que es todo para vos!

¡Estoy harto de que me roben la plata!

El cordón estaba absolutamente despintado.

¿Vos tenés idea de la indignación que a mí me produce eso?

¿Vos tenés idea de la indignación que me produce

que siempre encuentres una excusa para todo?

¿Que culpes a la sociedad por todo?

Hoy fue la grúa, ayer había sido el tránsito,

mañana va a ser la manifestación,

la verdad es que vos perfectamente podrías haber salido con tiempo,

me podrías haber ayudado a organizar las cosas,

y hubieses estado para recibir a los amiguitos de tu hija.

Pero no, todo es prioritario menos tu familia.

No.

Y yo como una pelotuda pienso que vas a cambiar.

¿Y sabés qué? La sociedad no va a cambiar.

Vos no vas a cambiar.

Y yo estoy cansada.

¿Qué significa eso?

El ingeniero sos vos, calculalo.

El gobierno habilita una empresa privada

para que levante guita en pala, obviamente a cambio de una comisión

para los funcionarios que nosotros mismos elegimos.

Indignante, pero es así.

Tenés dos caminos:

O pagás y trabajás un poco, o te revienta el corazón del estrés.

(Pitido turno)

¿Y sabés, qué, flaco? Yo tengo muchas razones para vivir.

Quiero navegar, viajar por el mundo con mis nietos...

No te calentés.

"Take it easy". Hum.

(Pitido turno)

¿Qué tal? Buen día. Buen día.

Mirá, me hicieron esta multa.

Yo ya pagué el acarreo, pero hay un error,

porque el cordón estaba despintado.

¿Me permite? Sí.

Son 560 pesos.

Mirá...

Yo estoy un poco nervioso, te pido que por favor me escuches.

Sí.

El cordón estaba sin pintar.

Creo que deberías mandar a alguien donde me levantaron el auto,

para verificar que tengo razón.

Después, en nombre del gobierno, pedirme disculpas,

porque tengo razón, devolverme la plata del acarreo,

e indemnizarme por todo este tiempo que me están haciendo perder.

El acta de infracción dice que el auto estaba mal estacionado,

y eso se considera prueba suficiente.

La multa son 560 pesos que usted tiene que abonar sí o sí.

Si no paga, empiezan a correr los intereses.

¿Vos me estás escuchando?

Prueba suficiente, las pelotas.

¡Te estoy diciendo que el cordón estaba sin pintar!

Primero le voy a pedir que no me insulte, estoy trabajando.

Segundo, usted debería informarse sobre cómo funciona la ley.

Que desconozca las normas

no implica que esté exento de pagar las consecuencias por incumplirlas.

Usted mañana mata a alguien y dice: "No sabía que no se podía matar".

Va preso. Está bien, por ahí nadie se lo explicó, pero va preso igual.

¿Se entiende?

Este ejemplo que acabás de dar es bastante desacertado.

Con ese criterio yo tendría que saber de memoria

en qué calles se puede estacionar y en las que no,

independientemente de que estén bien o mal señalizadas.

Exacto.

La información está disponible

en la página del Departamento de Tránsito.

Bien... Necesito hablar con un superior tuyo, por favor.

No hay ningún superior.

¿Ah, no? Ajá.

¿Sos el presidente de la república, pelotudo?

Caballero, hay mucha gente.

Si usted no quiere pagar, por favor déjeme seguir atendiendo.

¿Qué se siente ser un chorro? Decime, contame.

¡Seguridad! Cabina siete.

¿Llamás a Seguridad? ¡Qué bien!

Estoy haciendo un reclamo, me defiendo como ciudadano

y soy un delincuente, llamás a Seguridad.

¿Querés llamar a Seguridad?

¡Llamá a Seguridad! ¡Llamala!

(Alboroto)

¡Llamá a Seguridad ahora! ¿Qué hacés? ¡Dejame!

Firme acá, por favor.

¡Querido! ¿Qué hacés?

¿No te violaron, no?

No se puede creer.

La verdad, no se puede creer.

¡Qué locura!

Seija mandó al abogado de la compañía y pidió que se hiciera cargo de todo.

Al fin un poco de buena onda, porque la verdad que últimamente...

Sí, buena onda más o menos.

Aparece tu nombre, tu apellido,

se menciona que sos ingeniero en la firma...

A los socios de Seija no les gustó un carajo lo que hiciste.

El gobierno de la ciudad es uno de nuestros principales clientes.

Te van a desvincular, Simón.

Ya lo tienen decidido.

(ABOGADA) Entiendo que ahora está sin trabajo, señor Fischer.

Sí, ¿por?

¿Eso es un crimen?

Yo no dije que fuera un crimen, no.

No, pero me pareció percibir cierto tono condenatorio.

No es un crimen pero bueno, sí un problema

a la hora de hacerse cargo de la mensualidad para su mujer, ¿no?

La doctora se refiere a la cuota alimentaria para Camila

que incluye vestimenta, colegio, obra social...

Discúlpeme...

De la anualidad de mi mujer me hago cargo desde que la conozco.

Y a mi hija no le va a faltar absolutamente nada.

Si yo tengo un problema, quédese tranquila que lo voy a resolver.

Bueno, por suerte la señora Malamud sí está trabajando en la actualidad,

así que no vemos ninguna necesidad

de otorgarle al señor Fischer la tenencia compartida.

Perdón, perdón.

Yo me vengo haciendo cargo de todo desde hace años,

y por un mes en el que ella tiene trabajo y yo no,

¿no tengo derecho a compartir la tenencia de mi hija?

Espero que el juez tome conciencia de la injusticia de esta situación.

Lo que no va a tomar a bien el juez seguro,

es la violencia hacia su mujer...

¿Qué violencia, a ver?

Yo estoy describiendo una realidad.

¿Dónde está la violencia? ¿Dónde la ve?

Veo violencia, señor Fischer, en muchas partes.

Veo violencia al salir a la calle,

veo violencia al prender la televisión.

Sin ir más lejos veo violencia, por ejemplo,

en un artículo en este periódico,

y estoy convencida que mientras menos contacto tenga

una criatura con episodios por el estilo,

mejor será para su integridad psicofísica.

Victoria, ¿vos me querés sacar a mi hija?

No, no es eso, no te quiero sacar a tu hija, no es eso.

Pero ¿qué pasa? ¿Te estás volviendo loca? ¿Todos?

Muy bien, mi clienta y yo damos por terminada

la instancia de mediación y optamos por el silencio

hasta volver a encontrarnos en Tribunales.

¿Vos no pensás decir nada? ¿Quién te contrató, ella?

(ABOGADA) Haga terapia, señor Fischer.

¿Cómo? Se lo digo de corazón.

(Música)

(RECEPCIONISTA HABLA POR TELÉFONO)

Bueno, pero después charlamos que tengo gente.

Un besito, chao.

¿Qué tal? Hola, buenas tardes.

Soy Simón Fischer, hablé hace unos días

con la secretaria del ingeniero Ederer.

Quedé en traerle mi material. Muy bien.

Déjeme todo a mí y yo se lo doy.

Ay, ¿sabés qué? Preferiría entregárselo en mano,

y si está el ingeniero, sería mejor,

porque me encantaría comentarle una cosa un segundo.

Yo trabajé más de diez años

en la empresa Seija, Raffo, Martínez y Asociados.

No soy un improvisado.

(RÍE) El ingeniero está en obra en este momento.

¿Y su secretaria? Salió a almorzar.

Son más de las cuatro de la tarde.

No manejo sus horarios yo.

¡Uy, no! ¿Sabés qué? Mejor no te dejo un carajo.

Por mí se pueden ir todos a la mierda.

Vos, Ederer y su secretaria.

¡Fundamentalmente su secretaria! ¡Todos a la mierda!

¿Almorzando a las 4 de la tarde? Se creen que uno es un pelotudo.

¿El Chevrolet azul?

(Campanas)

(Música)

(Cajero trabajando)

(Continúa la música)

Vos sos un maleducado, y esto es completamente fascista.

Vale.

-¿Pago primero y discuto después? -Exactamente.

Hasta que no pase una tragedia no van a parar.

(Explosión)

(Alarmas coches)

(Sirenas)

(Música)

Ay, gracias, muchas gracias.

Que los cumplas feliz. Gracias.

Que los cumplas feliz. Gracias.

Que los cumplas, "Bombita"...

Que los cumplas feliz.

(Aplausos y vítores)

(Música)

(Silbido)

(RESPIRA AGITADO)

Papá...

¡Papá! (GRUÑE)

¿Qué pasó?

(RESPIRA AGITADO)

¿Qué pasó, Santiago?

¡Hablá!

(LLORA)

¡Prometeme que no va a ir a la cárcel!

Vamos a hacer todo lo posible.

(TELEVISIÓN) "Sucedió hace instantes. En plena avenida del Libertador,

un conductor atropelló a una mujer embarazada

y se dio a la fuga, no se detuvo a auxiliar a la víctima...".

Santiago, ¡a mí decime la verdad!

¿Qué tomaste? ¿Fumaste marihuana?

¿Eh?

"...aunque no pudieron identificar ni modelo ni patente.

En este momento la policía se encuentra analizando las imágenes

de las cámaras de seguridad que cubren todo el corredor norte

para dar con los datos del propietario.

Atropelló y huyó, otro hecho lamentable de un asesino al volante,

otra vez en la zona norte del gran Buenos Aires".

¿A nombre de quién está el auto? Mío, personal.

¿Declaraste esta dirección? Sí.

(LLORANDO) ¿Qué hice...?

¿Qué hiciste? ¡Nos arruinaste la vida a todos, pelotudo!

¡Ayudalo, Mauricio, por favor te pido, ayudalo!

Santiago, escuchame.

Necesito que me respondas algunas preguntas.

Mirame, Santiago. Santiago...

¿Ibas acompañado en el auto?

¿Eh? (LLORA)

¿Le contaste a alguien lo que pasó?

No.

¿Vamos a ver el coche?

Tiene vidrios polarizados.

¿Te acordás si ibas con las ventanillas levantadas?

Creo que sí.

Hacé memoria.

Sí, sí.

¿Te bajaste del auto para ver lo que pasó

o seguiste de largo?

Seguí... ¿De dónde venías?

De un bar, en el centro.

¿Y alguien te vio llegar o irte con el auto?

No. ¿Tus amigos, alguna chica?

No sé, no me acuerdo. Te juro que no me acuerdo.

(TELEVISIÓN) "Lamentablemente nos acaban de informar

que tanto la mujer como la criatura en camino,

fallecieron en la ambulancia que los trasladaba al hospital".

(Ruido cristales)

"La policía sigue recabando información,

a través de las imágenes de las cámaras de seguridad

y también indagando a los diferentes testigos

que transitaban a primeras horas de esta mañana".

(Ladridos)

(Cortacésped)

Muchas gracias, señora. No, por favor.

Lo que te estoy proponiendo me avergüenza y mucho...

Pero nos conocemos desde hace años

y siento que tenemos esta confianza.

Además, sos padre, sé que también querés lo mejor para tus hijos.

Entonces, pienso que un arreglo como este

quizás te pueda servir.

Si vos decís que te llevaste el auto anoche,

mientras dormíamos, para dar un par de vueltas

y que manejabas en el momento del accidente,

yo te pongo al mejor abogado,

para que te reduzcan la condena lo máximo posible.

Con buena conducta,

en menos de un año y medio estás afuera.

¿Es así? Es así.

¿Es...? Bien.

Y por ese enorme favor yo te ofrezco 500.000 dólares.

Es una cifra que no podrías ganar en toda una vida de trabajo.

Y le asegurás vivienda y educación a tu familia de por vida.

Vos lo conocés a Santiago.

No podría sobrevivir en una cárcel.

No lo resistiría.

(SUSPIRA)

A ver, José...

Sentate un poquito en el auto. Sí.

Agarrá el volante con las dos manos.

Tocalo todo el volante.

Bien.

Habías tomado un poco de whisky. Los patrones estaban durmiendo.

Cuando le viniste a estacionar el auto como siempre

te dieron ganas de ir a manejar un rato.

Si te preguntaban, ¿qué ibas a decir?

Que fuiste a inflar las cubiertas porque las viste bajas.

De repente algo se te cruzó, sentiste un golpe,

y a partir de ahí no te acordás de nada más

hasta que te despertaste acá adentro. ¿OK?

Sí. Bien.

José, no tengo palabras para agradecerle.

No, no, no se toquen por favor, no.

(JOSÉ) Está bien señora.

(SUSPIRA)

Disculpen.

Estoy pensando que, no sé...

Me gustaría charlarlo con mi señora.

¡No!

Ella no puede saber nada, José. Al menos por ahora.

No podemos correr el riesgo de que hable.

¿Y si se quiebra? Pensá en eso.

Se cae el arreglo que hiciste,

y encima vas preso igual por falso testimonio.

Está bien.

(LLORA) Ay, mi amor...

A ver, ustedes dos agarran mi camioneta y se van al campo.

Cuando pasan por un peaje, miran para abajo.

No paran en ninguna estación de servicio.

Y si quieren comprar algo pagan en efectivo,

no usan la tarjeta en ningún lado.

Santiago, vamos.

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Vamos!

(Garaje abriéndose)

José, sentate otra vez en el auto, por favor.

Que vaya atrás él. Sí.

Adelantá el asiento.

(Sirenas lejanas)

Ustedes dos váyanse a la habitación y se acuestan a dormir.

No se enteraron de nada, ¿OK?

Vos, tranquilo y en silencio.

Yo me ocupo.

Está bien. Como diga, señor.

¿Mauricio Pereyra Hamilton?

Su abogado.

Estaba por llamar a la comisaría. Pase, por favor.

¡Qué tragedia espantosa!

Hace una hora mi cliente escuchó ruidos en la planta baja,

y pensó que le estaban entrando a robar.

Cuando va al garaje, descubre al casero,

sentado en su auto, borracho, en estado de shock.

Ahí escuchó las noticias, asoció todo y me llamó.

Mauricio Pereyra, el señor es el fiscal en turno.

Buenas. Buenos días.

Y el caballero es José,

que trabaja con la familia desde hace casi cuánto... ¿15 años?

Sí.

(TELEVISIÓN) "Está saliendo en estos momentos

el marido de la víctima, el futuro padre del bebé.

Señor, ¿cómo recibe la noticia? ¿Nos puede dar alguna declaración?

¿Cómo recibo la noticia? ¿Cómo voy a recibir la noticia?".

Apague, no es necesario. Sí.

(MARIDO) "Una sola cosa voy a decir.

El que fue, lo va a pagar.

¿Me estás escuchando?

No importa dónde te escondas, yo te voy a encon...".

Muy bien. ¿Qué pasó, José?

Eh... Perdón. José...

Te recuerdo que podés permanecer callado.

Yo voy a representar al señor Torres por pedido de mi cliente.

Nunca antes hubo un problema y es padre de dos hijos.

¿Podría contarme cómo fue el accidente?

(JOSÉ) Sí... Este, bueno...

Yo siempre le estaciono el auto al señor Mauricio,

y hacía rato que tenía ganas de dar una vuelta en el auto nuevo

y pisarlo un poco al BM, ¿no?

Y anoche...

...había tomado, la verdad.

Y bueno, estaba embalado y salí.

Nunca me imaginé que podía pasar nada, ¿no?

Y bueno, agarré la Libertador y...

...y lo puse en alta.

La verdad que venía rápido, bastante rápido,

y de repente se me cruzó algo, no sé, no distinguí qué era, algo borroso.

Pensé que era un perro,

escuché el golpe muy fuerte... (TOSE)

...y me asusté, pensé que le había abollado el auto a don Mauricio.

Y quería volver rápido para ver si lo podía arreglar

antes de que el señor Mauricio se despertara.

Ajá.

Permiso.

José, ¿sería tan amable

de acomodarse en el asiento del conductor, por favor?

¿Toco? Sí, sí. Agarre el volante.

Recuéstese, tranquilo.

¿Podría cerrar la puerta? Sí.

José, ¿usted nunca usa los espejitos para manejar?

Sí, ¿cómo no los voy a usar?

No, porque así como están solo puede mirar el techo.

Es un milagro que haya atropellado a una sola persona.

No sé, se habrán corrido con el golpe.

¿Todos al mismo tiempo?

Sí...

No.

Yo diría que a este auto lo manejó alguien bastante más alto que usted.

¿Vive alguien más en la casa?

Sí, mi mujer, mi hijo...

El perro.

Al perro déjelo descansar.

A su mujer y a su hijo me gustaría conocerlos.

Sí, cómo no, doctor. Ya les pedimos que bajen.

¿Me das permiso para iniciar una negociación?

(Pasos alejándose)

(Puerta)

(Música)

(SUSPIRA)

¿Todo mal? No, todo bien.

(SUSPIRA ALIVIADO)

Está dispuesto a llegar a un arreglo pero va a ser caro.

Caro, ¿cuánto? Un palo.

¿Dólares?

Vio cómo vivís, la casa que tenés, no va a agarrar por menos.

Lo bueno es que nos maneja todo.

Conoce al comisario, a la mayoría de los jueces,

y nos ayudaría a reforzar la coartada.

¿La del casero? ¿No se lo puede dejar afuera al casero?

No, un responsable tiene que haber, Mauricio.

Hubo dos muertes, salió en los noticieros.

Está bien, pero no sé si tengo tanto dinero en efectivo.

Es un millón y medio de dólares. Ya sé, y también está mi parte.

¿Tu parte?

Yo soy el que te está arreglando todo.

Pero yo le pago fortunas a tu estudio por año.

Pero eso es por otras cosas, Mauricio, estos no son honorarios.

Yo estoy arriesgando mi reputación acá.

Estuve a punto de darle mi camioneta a tu mujer y a tu hijo

para que se escapen.

Estás siendo un poco desconsiderado. ¿De qué cifra estás hablando?

No sé... ¿Otros 500?

¿500? Mirá...

Si querés llamar a otro abogado

está todo muy bien, mi trabajo termina acá.

Andá y cerrá todo, andá.

(SUSPIRA)

¿Todo bien, José?

La verdad es que no.

¿Por qué?

Por ir dos años a la cárcel, ¿cobraré lo mismo que su abogado?

Está bien que sea pobre, pero...

¿Sabés que es muy feo lo que hacés?

¿Feo? Vaya preso usted entonces.

Yo anoche me vi una película de vaqueros, me tomé un Cachamai,

y a las once estaba durmiendo, como siempre.

¿Qué más querés, José? Sé claro, porque no hay tiempo.

El dinero que hablamos y...

...un departamento en Mar de Ajó.

(Puerta corredera)

Mauricio, José...

¿Podemos tener una charla todos juntos?

Mauricio...

(MANIFESTANTES) ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!

Vamos a hablar sin tapujos, señores, porque el tiempo apremia

y no queremos ningún mal entendido.

La historia que armaron se respeta tal cual.

A usted y a los miembros de su familia

los voy a citar a declarar, así que nadie se va de viaje.

Usted va a salir de acá esposado y con la cabeza encapuchada.

Afuera se va a encontrar con la prensa, con gente indignada,

le harán preguntas, lo insultarán, pero usted no dice palabra.

Bien. Hay que evitar la polémica,

permitir que la causa avance sin trabas,

que salga la sentencia y todos contentos.

(SANTIAGO) ¡Aparta, mamá!

¡Es mi vida y tengo derecho a hacer lo que me parece!

Dice que quiere confesar, que quiere salir a la calle.

¡Es lo que corresponde!

Por favor, decile algo. No sabe qué hace.

No, calmate, Santiago. Tiene razón tu mamá.

Esto se arreglará de otra forma.

¿Podés cerrar la puerta y ocuparte vos de Santiago? Por favor.

Sí, sí. Vamos, Santiago.

(JOSÉ) Tranquilo, Santi.

¿Podemos continuar?

A partir de ahora usted va a ser el nexo entre nosotros.

Yo con el señor Pereyra no hablaré más, salvo para declarar.

Y usted, José, evita todo tipo de comunicación

con quien no sea su abogado. Perfecto.

Voy a necesitar dinero en efectivo para gastos operativos,

unos 30.000 dólares que hará llegar el lunes a primera hora.

Perdón que pregunte...

¿Cuáles serían esos gastos operativos?

Afuera hay oficiales, está el comisario.

Si alguien vio o escuchó algo hay que participarlo,

trámites internos...

Debemos estar atentos a cabos sueltos que puedan aparecer.

Si les parece, podríamos...

No tengo inconveniente en pasarle ese dinero el lunes,

pero aclaro que sale del presupuesto acordado, no pongo un centavo más.

Mauricio, por favor...

¡Sí, "por favor"! Eso digo yo. Por favor...

Yo sé que estoy en una situación complicada,

pero no permitiré que me destripen de esta manera.

Mauricio, lo que explica el fiscal es razonable,

no desviemos el foco de atención por 30.000 dólares.

Ponelos vos entonces. Que salgan de tu parte.

(RÍE)

Señores, no es momento de este tipo de discusiones.

Si quieren avanzar, hay que avanzar ya.

O que salgan de la suya si no.

Usted va a cobrar un millón de dólares,

¿y me está pidiendo 30.000 más para contingencias?

¿Quién va a cobrar un millón de dólares?

No, eh... Tiene razón.

El millón de dólares incluye las contingencias.

Lo suyo, más las contingencias, suman el millón.

Mi parte no la toquen, ¿eh?

¿Saben qué, muchachos?

Se cortó... ¡No hay trato!

No, Mauricio, esperá... ¿Cómo que no hay trato?

¡Se cortó! ¡Se cortó! Ya está. ¡Se terminó!

¡No hay nada para nadie!

Mauricio... ¡Para nadie!

¡Santiago!

¿Vos querías confesar lo que hiciste?

Me parece perfecto. ¡Salí a la calle y hacelo!

Yo te di la mejor educación

y vos siempre hiciste lo que se te cantaron las pelotas.

¡Así que ahora jodete, hermano!

¡Mauricio! ¡Mauricio!

Mauricio, calmate. ¿Podemos ser sensatos?

¿Pero qué pasó? ¿Qué pasó?

¡Que son todos una manga de buitres! ¡Eso pasó!

¡Pero se acabó, yo no maté a nadie!

¡Mauricio te lo pido!

¡Lo viste nacer! ¡No le podés hacer esto!

(TELEVISIÓN) "Estamos en el corazón de San Isidro.

Recuerden, esta mañana hubo un trágico accidente en...".

(Música clásica)

(GENTE GRITA FUERA) ¡Justicia! ¡Justicia!

(SUBE EL VOLUMEN)

(SUSPIRA)

Mauricio. ¿Me podés abrir, por favor?

Tengo algo importante para decirte.

Mauricio, ¿podemos hablar un minuto en forma civilizada?

¿Qué pasa? Ya está, llegamos a un arreglo

y los 30.000 dólares se absorben entre todos...

¡Es que no quiero saber más nada! ¡Se terminó! ¡Váyanse de mi casa!

Mauricio, te recuerdo que hay dos muertos.

Si a Santiago lo llegan a encontrar culpable

esto nos va a costar muchísimo más...

José, en cambio, es insolvente.

Por eso, ¿quién va a indemnizar a los familiares de las víctimas?

Que la plata vaya a parar ahí, que es lo que corresponde.

¿La basurita esta cobra un sueldo que sale de mis impuestos?

¡Que investigue lo que pasó!

¿Querés defender a mi hijo? Fijá tus honorarios con él.

Si te los puede pagar... Yo no tengo nada que ver.

¡Hagan lo que tengan que hacer! ¡Laburen, viejo!

Mirá, ya habíamos llegado a un acuerdo.

Es de poco caballero retirarse así. (RÍE)

Yo te pido disculpas si en algo te ofendí,

pero desde que llegué a esta casa

no hago más que defender los intereses de tu familia.

¡Te lo agradezco de corazón! Sos un pan de Dios.

¿Me dejás que hable con ellos,

para ver si puedo mejorar las condiciones?

(Llaman a la puerta)

Permiso.

Bueno, creo que tenemos una propuesta superadora.

José acepta los 500.000 iniciales,

y dice que te olvides del departamento en Mar de Ajó,

y el fiscal y yo compartimos el millón.

Punto. Ni un centavo más.

Eso sí, hay que hacerlo ahora, Mauricio.

Están todos los medios afuera y el fiscal me dice

que no puede demorar un segundo más la entrada del comisario.

¡No! Oh...

Yo pongo un millón en total,

y ustedes se lo reparten como quieran.

¿Cómo un millón en total? ¡Es eso o nada!

Si les va, bien. Y si no, su ruta.

Me golpeás la puerta con cualquier otra propuesta,

y yo mismo salgo a denunciarlos por extorsión, ¡a vos y al fiscal!

Doctor, ¿podría revelar la identidad del imputado?

Por el momento hay secreto de sumario.

Solo puedo adelantar que el caso está casi resuelto.

Hay un único sospechoso.

En pocas horas presentaré el escrito ante el juez.

Muchas gracias.

(MANIFESTANTES) ¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!

(HOMBRE GRITA) ¡Cuidado! ¡Cuidado!

(Gritos y golpes)

(Ladridos)

(Sirena)

(Música)

(Risas)

(Aplausos)

(HOMBRE) ¡Siempre en bolas, Bocha!

(Risas)

(Aplausos)

(PRESENTADOR) ¡Y ahora sí!

Llegó el momento de ponernos todos de pie

para recibir con un fuerte aplauso

a nuestros queridos...

¡Romina y Ariel!

(Aplausos)

(Vítores)

(Música)

Déjame al suegro saludar...

Cuídamela, ¿eh? ¡Cuídamela!

No te hagas el inocente. ¡No!

¡Gracias!

Le di unos consejos... (RÍE)

(Continúa la música)

(Gritos)

(Continúa la música)

(Aplausos)

(Música alegre)

(FOTÓGRAFO) Miramos todos acá.

Con permiso.

(FOTÓGRAFO) ¡Whisky!

(TODOS) ¡Whisky!

¡A ver una sonrisa!

Muy bien, muchas gracias, muy amables.

Gracias, ¿eh? Muchas gracias.

¡Bueno, disfruten! (RÍE)

Romina...

¿Sí?

(ACENTO FRANCÉS) Este es un pequeño presente para vos.

¡Ay! ¡Por favor! ¡No, no se hubieran molestado!

El regalo es su presencia.

¿La están pasando bien?

Muy hermoso. ¡Linda sos vos!

¡Tu familia simpática!

Lástima la inseguridad en el país, ¿no?

Anoche a Ronnie le robaron la billetera en restorán

y ni cuenta se dio.

¡Ay, no te puedo creer! ¡Pobre!

No, sí, está tremendo, pero bueno, de a poco...

¡Linda gente! ¿Todos amigos? Sí.

Bueno, esa es la mesa de los chicos del country.

No nos veíamos desde los 13 años,

pero con todo esto del Facebook, nos reencontramos...

¡Con Facebook!

Las de allá atrás son mis compañeras de la facultad

con sus novios...

Bueno, las que tienen, ¿no?

Aquellos son los compañeros de trabajo de Ariel.

(MUJER) ¿La estás pasando bien?

Sí. ¿Vos?

Bien... Todo muy... estándar.

Sos terrible, ¿eh?

Divertite. Vos también.

¿Conoces algún buen lugar para que aprendamos tango?

Sí. No, yo no, pero mi prima seguro que sí.

Ahora se las presento.

(Tono llamada)

(Móvil)

¿Hola?

(Tono llamada)

(Móvil)

Hola, ¿hola? ¿Hola...?

¡Ay, la concha de la lora!

¿Qué pasó?

(RÍE)

Dale, te saco el vino...

No, no me saques el vino... ¡Solo hablame! ¡Quedate acá!

(Música vals)

(Aplausos)

(Aplausos y vítores)

Ariel, ¿cómo se llama esa chica de pelo largo?

¿Cuál? Esa, tu compañera de trabajo.

Lourdes.

¿Por?

No, por nada.

¿Y de dónde conoce Lourdes a tu profesor de guitarra?

¿A mi profesor de guitarra?

Sí.

Cuando hace un par de meses te pregunté

de quién era ese número que cortó cuando atendí tu teléfono,

dijiste que de tu profe de guitarra. Me pareció extraño y lo agendé...

Y es raro que ahora llamo y atiende esta chica, Lourdes.

¿O no? (RÍE)

Mi amor, no tengo idea de qué me hablás.

De verdad te digo. ¿No sabés de qué te hablo?

De eso, Ariel.

Que con todas las empresas de celulares que hay

y todas las promociones que tienen, es rarísimo

que esta chica le comprara la línea a tu profesor de guitarra.

Sobre todo si nunca los presentaste. ¿No es una casualidad increíble?

¿Y? ¿Qué?

Dame una respuesta, si no le pregunto a ella.

Romi, por favor...

¡Romi las pelotas! ¡Contestame lo que te pregunto!

¡Ariel! ¿Toda la mesa 27 sabe que te cogiste a esa mina?

¿Invitaste a todos esos pelotudos a nuestro casamiento? ¿Qué hiciste?

Perdón que interrumpa...

¿No me permite una pieza con el príncipe?

Sí, claro, reina.

Aquí está su príncipe...

(Continúa la música)

¿Qué pasó? ¿Qué? Nada.

(Aplausos)

Romi, ¿estás bien? (LLORA)

¿Qué pasó?

Un segundito, ¿eh?

Romi...

Bocha, ¿me permite un segundito más?

Mi amor...

Mi amor, basta. ¿Podemos disfrutar de la fiesta?

¿Estuviste con esa mina?

¡Por favor te lo pido!

¡Necesito saber!

Sí, mi amor...

Pero para mí no significó absolutamente nada, te lo juro.

Romi, te pido por favor

que no hagamos una escena, fue una estupidez.

¡Soltame! ¡Sacame las manos! Disculpame, cometí un error.

¡Quiero estar sola!

(LLORA)

¿Qué pasó? ¿La viste?

¿A mí me preguntás?

(RESPIRA AGITADA)

(COCINERO) ¿Todo bien?

(LLORA)

¿Querés que llame a alguien?

(LLORA)

¿Pero estás bien?

Evidentemente, bien no estás.

No...

Tranquilizate. ¿Qué te pasó?

Me acabo de enterar de que mi marido me engaña con otra invitada.

¡Uy, qué mal!

¡Y ahora no sé qué hacer!

¡Con toda la gente ahí!

Tranquilizate, estas cosas pasan. Se superan con el tiempo.

Toma.

Si lo querés, a la larga lo podrás perdonar.

Si es tu hombre... ¡No! ¡No sé si lo quiero!

(SE SUENA LA NARIZ)

¡No sé si es mi hombre!

¡Es un pelotudo! Ah, bueno...

Pero entonces aprovechá y pasá a otra cosa.

Y la gente, bueno...

Tampoco vayas a creer que sos la primera engañada del salón.

Además, si vas a tener tan en cuenta la opinión de los otros, ¿viste?

Sonaste, pichona...

¿Nos tranquilizamos?

Mirá...

Si yo fuera vos, bajo...

Acelero todo para que la fiesta termine cuanto antes,

y después, a la noche, tranquila en tu casa, te separás.

Lo que te pasó es terrible, no te lo voy a negar.

Pero hay que salir adelante.

¿Mejor?

(Gemidos)

¿Romina?

¡Vos te vas ya mismo de acá! ¡No decís ni mu!

¡No sabés con quién te metiste!

¡Te voy a sacar hasta el último centavo!

Hasta la última propiedad que tu viejo puso a tu nombre

para evadir al fisco, va a ser mía.

Estamos casados, legalmente casados.

Voy a dedicar mis días

a acostarme con cada persona que me tire un mínimo de onda.

Con todo aquel que me dé un gramito de amor.

Y cuando vos te quieras separar voy a tomar clases de actuación

para sentarme frente al juez con cara de perrito mojado

y decirle que la estoy luchando, que la estoy luchando,

así nuestro matrimonio se prolonga indefinidamente.

Voy a divulgar por Facebook todos tus secretos,

te voy a meter el dedo en la llaga

y revolverlo hasta que llores de dolor.

Vas a padecer tantas humillaciones,

que tu única salida va a ser subirte a un banco y tirarte por el balcón.

Y ahí sí, cuando la muerte nos separe,

cuando tu muerte nos separe, me voy a quedar con todo.

Ariel, Ariel, calmate.

Andá, flaco.

Andá, andá, andá...

Ariel...

(Música alegre)

¡Boluda! ¿Dónde estabas? ¿Todo bien?

(Gritos)

¡No! ¡Paren!

¡Bájenme! ¡Bájenme, boludos!

¡Les digo que me bajen! Está pasando...

¡Gustavo, deciles que me bajen!

Está pasando algo grave, ¡deciles que me bajen!

¡Les estoy diciendo!

¡Marianito! ¡Turco! Cuidado, chicos.

¡Comanche! ¡La puta que te parió, bajame!

¡Boludos!

¡Boludos!

¡No entienden que me tienen que bajar!

(Música)

Pero ¿cómo? ¿Ya se están yendo?

¡Por favor, no! ¡Quédense!

No, es que...

En serio, está todo hablado. No hay problema. ¡Vení, Lour!

(Música)

¡Pará, por favor! Me estoy mareando...

Relajá, que está buenísimo...

¡Basta, en serio!

¿Vos agarraste la época del Italpark o sos más chica?

¿Viste que lo cerraron porque un carrito salió volando?

(Ruido cristales)

(Gritos)

(HOMBRE) ¡Médico! ¡Médico!

Lo amenazó con que le iba a sacar todo,

que se iba a quedar hasta con la última propiedad.

-La vamos a llevar a acostar. -Es lo mejor.

Lamento mucho todo lo ocurrido, igual la fiesta estuvo maravillosa.

Permiso, por favor.

La mayoría de las heridas son superficiales.

Van a cicatrizar bien. De cualquier manera la internaremos

para asegurarnos de que no se cortó ningún tendón.

¿Pero tiene una buena obra social?

Romina, te pido por favor que volvás al salón.

Por favor.

Solo pregunto si tiene una buena obra social.

Perfecto. Quedate adentro.

Estoy bien.

Romi, querida. ¿Estás bien? Sí, sí, sí. No, no...

¿Seguro estás bien? Sí, sí, sí. Quédense tranquilos.

Che, ¿y si aprovechamos este hueco para hacer la torta?

¿Eh?

(Ruido cristales)

Vengan, chicas. Dale, no me dejen así pagando...

Dale, chicas, vamos.

Tuve un momento de mierda, pero bueno,

ahora me quiero relajar, disfrutar de mi casamiento...

No creo que me case otra vez.

¿Va?

(MILI) ¡Romi!

¡Ay, Mili, vos! ¡No lo puedo creer!

¡Una foto con Mili! ¡Foto!

¿Vos no te querés casar con Mili? ¡Ay, no, Romi!

¡Dale!

Demostremos que todo esto es mentira

pero lo del anillo es cierto. ¿No sería espectacular?

No, Romi, no... ¿Eh?

(CANTURREA) ¡Piquito! ¡Piquito! ¡Piquito!

Romina... ¿Sí?

Ahora vendría el ramo, las ligas y el carnaval carioca.

No sé si querés que sigamos, suspendamos...

¡Suspendemos!

Suspendemos.

¡Ay! ¿Pero por qué? ¡Qué mala onda que tenés!

¡Chicas, ahí va!

(Gritos y cristales)

Además todavía falta el pastrón caliente, ¿no?

¿Saben lo que costó? (RÍE)

Decí la verdad, Ariel.

Estuvimos una semana discutiendo que si el pastrón caliente sí o no.

Definimos que sí, lo pagamos, y me lo quiero comer. ¿Puede ser?

Romina, ¡basta! ¡Ay!

Dejemos que la gente se vaya yendo.

No es una pavada lo que estás haciendo.

Date una idea, el abogado de mi familia,

recomendó que te denuncie por amenazas.

Ay...

No me digás que todo esto es un plan de tu mamá...

Romina, en serio, ¡cortala!

Tu mamá es una auténtica "wedding planner".

¡Basta!

¿Qué te hice?

¡No te hice nada comparado con lo que me estás haciendo vos!

(LLORA)

Hijo...

Por favor te pido, tranquilizate.

Por favor.

(AMBOS LLORAN)

¡Dios...!

¡Mamadera!

Filmame esto, Néstor.

Néstor, filmame esto, por favor.

Vos también, vení.

Filmá, por favor.

Si me vuelvo a casar...

Si me consigo un tipo que valga la pena,

voy a poner esto como "blooper" en la pantalla gigante.

No...

Esto me lo voy a ver hasta con mis hijos,

en vez de Dora la exploradora y todas esas pelotudeces

les voy a poner este video.

¡Ya sé! Lo voy a poner en esos portarretratos electrónicos

que quedan haciendo un "loop" todo el día...

(GRITA)

¡Soltá a mi hija, hija de puta! ¡Soltala!

¡Vos quedate en el molde porque cobrás!

¡Te iba a ayudar, Bocha!

Cuca, vení.

(GRITA)

Hija, ¿estás bien?

¡Ah!

(RESPIRA AGITADA)

(HOMBRE) ¡Doctor!

Ocupate de la señora, y ocupate del caballero.

-Sí, bien. ¿Qué tomó? -Tranqui...

No, nada, tuvo un "shock" emocional, no está drogado.

¿Podés caminar? ¿Cuál es el nombre de la novia?

(HOMBRE) -Romina. (MUJER) -Acá, acá.

Hola, Romina. Si eres tan amable, te voy a pedir que te serenes,

así te puedo tomar la presión, ¿sí?

¡Romina! ¡Romina!

Dame una silla, Mauro.

Sentate acá.

¿Pueden sacar el saco, por favor?

Toma asiento, Romi, por favor.

(MUJER) -Sentate. (DOCTOR) -Romina...

¿Estás bien? Tranquila, Romi, tranquila.

Romina...

Romina, Romina...

¿Me traes un vasito con agua?

(MUJER) -Sí, doctor. -Sí, por favor...

Ay, no, Romi, no...

(LLORA) (DOCTOR) Tranquila, Romina.

(LLORA)

Pará, pará, pará. Ariel...

Calmate, Ariel.

(DOCTOR) Tranquila, tranquila.

(Estruendo)

No pasó nada, estamos bien. Estamos bien, ¿sí?

-Tranquila. -No pasa nada.

(Gritos)

-¡Pará, Ariel, pará! -¡No! ¡Ariel!

Tranquilo.

(Música)

(Continúa la música)

Somos Cine - Relatos salvajes - Ver ahora

Uno de los mayores éxitos de nuestro portal, esta cinta argentina con Ricardo Darín es una antología de cuentos visuales inolvidables. El éxito, el vértigo, la competencia y la desigualdad del mundo en que vivimos, producen que muchas personas se estresen o depriman. Algunas explotan. Esta es una película sobre ellos. Vulnerables ante una realidad que súbitamente se altera y se torna impredecible.

Sexo fácil, películas tristes (2014)

Reparto: Ernesto Alterio, Quim Gutiérrez, Marta Etura

No recomendado para menores de 7 años Somos Cine - Sexo fácil, peliculas tristes - Ver ahora
Transcripción completa

(Música dramática)

¡Qué bonito que es esto! ¿No?

(Cohetes)

(Petardos)

¿Se van a oír? ¿Qué?

Las campanas.

(GRITAN)

No lo sé.

Siempre lo he visto en mi casa, por la tele. No sé.

(Petardos)

(TV) "23:40 casi pasadas ya, menos 17 minutos aproximadamente.

Lo estamos viendo en el reloj que enseña realización

desde la unidad móvil que está abajo en la plaza.

Una plaza que está abarrotada una año más.

(Móvil) Y que se calcula aproximadamente

que tendrá unas 22 000 personas aquí visitando...

No han querido perderse estar aquí un año más...".

(Maullido)

(Música romántica)

(Cohete)

(Algarabía)

(GRITAN)

Me voy. ¿Qué?

Lo siento mucho, me tengo que ir. Víctor. Víctor.

(VOZ EN OFF) "La última escena de una comedia romántica

es siempre la más fácil de escribir.

Una gran declaración de amor en la que los protagonistas logran

al fin superar todos los obstáculos

y se deciden a estar juntos para siempre.

Después viene el beso, lógicamente.

Eso nunca puede faltar.

El comienzo de la historia tampoco es tan complicado.

Una librería como las que aparecen

en las comedias románticas de todos los tiempos.

Marina y Víctor se podrían conocer en ese lugar".

¿Cómo la vas a echar de menos?

"El protagonista siempre tiene que tener un amigo.

Más gordo o más tímido que él

con quien comparte sus confidencias".

Claro que te ayudo, lo que no hago es alimentar el drama.

Qué ganas tengo de echarme unos amigos.

"La protagonista también tiene que tener una amiga.

Alguien que viva de forma conflictiva sus historias de amor.

Y que no habla de otra cosa".

Y el asunto lo veo más como de 5 o 7 minutos acojonantes.

De repente me hace con un gesto que me vaya.

"Tampoco sería raro

que los amigos de los protagonistas acaben enamorándose.

Y el casamiento la excusa perfecta para que Víctor y Marina

se reencuentren después de un tiempo separados.

Estos son los momentos fundamentales de la historia.

(Alarma) Ahora solo me queda escribirla.

(Alarma)

Se te van a caer los dientes si te cepillas así.

Ni masajes capilares.

¿Por qué no usas el casco que te regalé?

Para, ¿te vas a duchar? (ASIENTE)

Te podías haber levantado antes. Por favor...

Metele, por favor.

Vomité toda la noche, me siento muy mal, en serio te digo.

No estoy embarazada, no te preocupes.

Debe haber sido esa mierda que cominos anoche.

¿Por qué no me dijiste? ¿Para qué?

No sé, no tengo ni idea. Bueno, perdí.

Te llamarán los tipos de las cámaras

No le digas que llamás de parte mía, le debo plata.

¿Eh?

Bueno, amor, te mando un beso.

No sé donde puse el mío, qué carajo.

¿Cómo amor? ¿Quién es?

Ah, ¿no te conté? Trabaja conmigo hace mucho tiempo.

No me vengás a llorar, te conozco y trae un octavo hijo al mundo.

No, B. no. Y Claudita, la brasileña...

Viví un montón en Madrid, conozco la ciudad, la manera de hablar,

todo, vos no te preocupes por eso.

¿Entendiste? ¿Me oíste? Hay que hacer una película alegre.

La gente no quiere bajona.

Que la ciudad parezca París, Nueva York... Ah, pará.

Toma, esto es lo del adelanto. Ah, gracias.

En cualquier momento el resto. ¿Cómo en cualquier momento?

¿Qué pasa? ¿Estás muy mal? No, pero sin sardina

la foca no aplaude, Andrés.

¿No estás entusiasmado? Sí, es trabajo.

Bueno, ¿estás escribiendo algo tuyo? Algo.

Bueno, a ver si alguna vez lo terminás.

Vení, no te calentés.

Y sacate de la cabeza la preocupación de la plata.

Hay un tipo que quiere traer un grupo para comprar la productora, turco.

Además no se va a meter, a joder con la idea.

Y nada...

¿Vos tenés ciudadanía española? No.

¿Cómo no? Nunca me la dieron.

Tenemos que hacer una coproducción.

Tenemos que mechar actores argentinos, actores

españoles... Argentinos podemos hablas con Darín y con Pereti.

¿Viste? Los gallegos los quieren.

¿Y el guión cuándo lo puedes terminar?

En cualquier momento. Cuanto antes.

Es una comedia romántica, no creo que me cueste.

(Música romántica)

¡Vale!

¡Valeria!

¿Puedes parar?

No, no puedo parar. ¿Lo ves?

Suave con los dedos.

Pasaron 15 minutos la hora. (CHISTA)

(Continúa la música)

(RÍEN)

Doy clase de danza para niños.

Qué guay. No está mal, espero

que salga algo mejor. Claro.

¿Tú qué haces? Páginas web.

Soy diseñador. Qué bueno.

Todo el día delante del ordenador, un poco coñazo, pero no está mal.

Tengo el coche por ahí. Vivo cerca, voy andando.

Pero nos tomamos una más.

Es que mañana bailo.

¿Tienes mi número? Sí, pero ¿ni una más?

No te va a pasar nada por una más.

Ya, pero hoy no.

Eso es porque no me conoces.

Víctor Montero, 32 años.

A los 5 me rompí este dedo y se torció para siempre.

Un hermano en Alemania, mis padres en Barcelona.

Los domingos comen paella, pero ¿sabes lo que me gusta?

El gintónic. Una cosa que tenemos en común.

Y si quieres saber más cosas de mí, pues no sé...

Las descubres luego.

Qué pena.

Ibas superbién.

Pues sí, eres un gilipollas, sí.

Pero si no pasó nada.

Soy simpático pero no serio.

Ya está. No hay que forzar las relaciones.

¿Sabes lo que pasa si no?

Que un día te levantas y no sabes por qué pero tienes pareja.

Y al principio nos llevamos de puta madre.

Follamos, probamos posiciones.

Follamos en el parque... Lo normal.

A los 6 meses uno dice: "¿Por qué pagar dos alquileres?".

"Vámonos a vivir juntos".

Y ahí te lías y vas.

Un año después tu novia es tu compañera de piso.

Tienes ganas locas de follar, menos con ella.

No tienes ganas de sus movidas, te complica la vida...

Para, para ya. Seis meses más aguantas.

Luego te separas y has perdido un año y medio por forzar.

¿Por qué te da miedo? No me da miedo.

¿Sabes lo que daría yo...? Encima una bailarina.

Mira, vas a llamarla, así la ves una vez más.

La llamas. Vamos a verla un día que baile.

Igual tiene una amiga para mí.

Puede que nos enamoremos.

Si tengo hijos con su amiga, mis hijos jugarían con los tuyos.

Podríamos ir a recogerlos al cole.

Claro, claro. En mi Audi.

Y los domingos al chalet.

Bueno... Este... Tengo los trabajos.

Flojos, chicos, ¿eh?

Quien no leyó a los clásicos es porque es un vago.

Bueno, alguno que otro está bien. ¿Quién es... Camila...?

¿Kaner? Yo.

Ey, hola. Hola.

No, que me alegró lo del trabajo.

Está muy bien. Qué orgullo que me lo digas vos.

Toda la Secundaria me la pasé leyendo la columna de Pablo Diuk.

Quedábamos los viernes para leerlas. Eran buenísimas.

¿Por qué las dejaste? Era un suplemento juvenil.

Claro. Y tu novela me encantó. Es buenísima.

Me marcó mucho los personajes, diálogos...

¿Y ahora estás escribiendo?

Hace mucho que no editas, ¿no?

Este... Sí, varias cosas.

Distintas cosas, distintos terrenos...

Y un guión de cien. Ah, qué bueno. Eso es buenísimo.

Sí, bueno, es un encargo en realidad

de un amigo, un productor, le hago un favor...

Bueno. Bueno.

Por lo menos vas a poder cambiar el auto.

¿Para dónde vas?

Eh... Para Colegiales. Si querés...

Me queda. Bueno...

Yo estudié cine también. Cristina, ponete el..

Sí, Camila.

Y estudié en realidad un montón de carreras...

Pero las fui dejando todas.

Y esta también la voy a dejar en realidad.

Porque me quiero ir a fuera, voy a hacer otras cosas.

Igual antes voy a filmar una película.

Qué bueno. Sí, el año que viene.

Quiero mostrar la vida del portero de mi edificio.

Un tipo sentado tranquilo, mientras ve pasar a la gente

que corre, que va, que viene. Todo el mundo a sus cosas.

Y él sentado ahí tranquilo

como si fuera un buda. Claro.

Claro, como un buda. Tótem.

Claro, algo así.

Bueno...

Bueno...

Déjame invitarte a un té.

Café no tomo porque me deja de la nuca.

Dale y de paso me firmas tu novela.

Ah, ¿la tenés todavía?

Te dije que soy muy fan.

¿Dónde puse esto?

Dónde miércoles está.

Fue agotadora tu clase, también te lo digo.

Me encantan, pero... Intensas.

Me muero por un porro. Ah...

Y además me hago pis.

¿Querés mirar?

(Música dramática)

(Continúa la música)

Joder, esto es el paraíso.

Menos mal que te he insistido en venir.

Si no has parado con el teléfono. Ha sido un poco de nada.

Son todo tías que están buenísimas y maricones.

A partir de ahora nos vamos a aficionar a la danza.

Vamos a sacar un bono o lo que tengan.

Vamos a venir más.

La que más me gustó es esta que se abre de piernas.

¿Sabes lo que puedes hacer con una tía como esa?

Muchas cosas. ¿Muchas cosas?

Yo me enamoro por tonterías como esa. Sí, para toda la vida.

Para toda la vida.

Víctor. Hola.

Qué sorpresa.

¿Qué tal? Bien, y ¿tú?

Muy bien.

Pues...

Es que me ha encantado. ¿Sí?

En serio.

Cuando bailabas era como si...

si flotaras un poco.

Y luego... Bueno, yo no entiendo mucho de esto, pero

movías una mano y me llegaban un montón de cosas.

De verdad. Es increíble. En serio.

Qué bien.

Es que lo he flipado un poco.

Gracias.

Hola.

Hola. Luis. Un amigo mío.

Oye, genial. Gracias.

Vamos a tomar una cañita. Vale. Mira, Víctor.

Hola. Hola.

¿Y tu nombre? Luis.

Y acabo de inaugurar tu club de fans.

Gracias. -Te lo digo en serio.

Bueno, yo soy Clara.

¿Qué hacemos? ¿Vamos a...? Vamos a tomar una cañita.

¿Venís? -Por supuesto.

Genial. ¿Le has dicho a estas? Sí.

¿Qué tónica tienes?

Vale, que se enfríe con los hielos.

Luego le pones otros.

Un cuarto de gin y tres de tónica.

De esos, dos.

¿Tú qué quieres?

Ponme lo mismo.

Si la tónica está fría al principio no sabe.

Y más de tres hielos es aguachirris. Vale.

Después de tomarte 4 o 5 todo eso, ¿lo sigues notando?

No, nunca bebo más de dos.

5 puntos.

4. Se le ha olvidado quitarle las pepitas del limón.

¿Cómo estás?

Muy bien, y ¿tú? Bien.

Eh...

¿Qué?

Estoy medio saliendo con alguien.

Es mejor aclararlo ahora, ¿no?

Sí, claro, mejor. Es mejor.

Podemos...

Yo no creo mucho en la amistad en estos casos. Me parece

que no funciona.

Ya, yo tampoco. No sé por qué lo he dicho.

Pues algo tenemos ya en común.

(RÍEN)

A mí me encantaba "Flashdance" de pequeño.

Y me aprendí la coreografía entera.

A nada que venían vecinos a casa o tenía público me ponía

una cinta en el pelo y empezaba a bailar

y no lo hacía nada mal.

Creo que hubiera sido bueno, pero mis padres no terminaron de apoyarme.

Qué mono, por Dios.

Podrías volver a bailar, ¿no? -Nunca lo he descartado.

¡Taxi! Creo que me voy a ir yendo.

Oye, porque tú y yo íbamos para el mismo lado, ¿no?

Sí. Hablamos. Vale, vale.

Pobre tu amiga.

No, pobre tu amigo.

No, no, pobre tu amiga.

¿Y cuánto lleváis?

Con el chico este.

Ah, eh...

Una semana, seis días.

Pero ¿cómo 6 días?

Sí, yo las cosas las veo o no las veo y con él

lo vi.

A ti no te pasa, no te imaginas cosas.

Sí, a veces sí, pero prefiero vivir en la realidad.

Pues yo no, necesito imaginarme cosas.

¿Cómo haces para vivir en la realidad sin imaginarte nada?

¿Alguna vez sorprendes a alguien por algo?

Pues a veces sí.

A veces imagino.

Es que voy para allá.

Vale.

Pero hablamos, ¿vale?

Víctor.

Gracias por venir.

(Música dramática)

Ahora digo yo, cuándo se besan.

Falta para eso, Andrés.

No puede ser tan fácil, tan...

Tan inmediato. Ah, ¿sí?

No sé... Está bien, vos sabrá.

¿Qué es eso? ¿Estás bien?

La pastillita es porque después del segundo güisqui me sube la presión.

17, 18. Con esto lo bajo un poquito.

Me cambiaron la medicación. Estaba con una que no terminaba nunca.

Cogía, cogía... Tu novia feliz entonces.

No te das cuenta el trabajo que hago para poder estar bien.

Para poder estar con una niña joven.

Como se para... Y no uso Viagra, me lo prohibieron.

Sí, claro. ¿Quieres otro?

Pará, pará. ¿Seguro que podés?

Mirá.

13, 8. Como una seda.

Y te digo la verdad, todo, todo es de acá.

No ando bien.

¿Qué te pasa?

Adriana. Siento que no se involucra

en la relación. No, no...

Claro. ...no está. Siento que siempre

hay algo que no la decide y a mí hay algo que me...

No termina de jugar. Eso me pone triste.

Claro.

Es increíble.

¿De qué te ríes, pelotudo? Siempre te pasa eso.

Andrés, es un discurso calcado, casi con las mismas comas.

Necesito que me quieran, que me cuiden.

Está bien. Claro.

¿Y con Valeria cómo andás?

Bien.

Bien.

Buen momento.

Un momento lindo.

¿Qué haces acá?

No tuve clase.

Estaba cerrada la facultad, había una huelga de...

De no sé muy bien qué.

(Claxon)

(Silbido)

(Música dramática)

¿Puedes sacar eso, por favor?

¿Qué hacemos?

No sé... No estoy pudiendo avanzar.

Sí, ya sé. Me está costando más de lo que creía.

Ten un poco de paciencia, no me rompas las pelotas.

Nada. Nada.

No tengo ganas de hablar ahora.

Después te cuento.

No sé, una semana o así.

No sé cuanto voy a tardar.

Vos termina da pagarme el adelanto de una puta vez.

No, ¿qué me van a mandar? No me mandaron nada.

(Música dramática)

Te juro que nunca me había pasado nada igual.

Pero ¿qué te ha pasado?

¿Sabes lo que me dijo la semana pasada?

Que lo que más le gustaba de mí era mi pollón.

Así me lo dijo.

Está obsesionada con el tema.

Pero tampoco está tan mal. Y que no sé usarlo.

Y tiene razón.

Si no estoy cómodo... ¿Qué te pasa?

Que me corro muy rápido.

Joder, macho.

Le dije que estaba empezando a sentir algo por ella.

Y me ha soltado esto.

Y me dice también que por qué no conozco a otras chicas,

que le da igual.

Que ella quiere empezar a tirarse a otros tíos también.

Incluso me dijo que quería hacer un gangbang.

Un gangbang... ¿Sabes lo que es?

Me pones dos, por favor.

¿Sabes lo que pasa? Estás obsesionado con lo que sientes.

Disfruta de la libertad que te da. Mírame a mí.

Lo de Marina no salió y ¿me quedo en casa?

Aquí estoy para lo que surja.

Nadie quiere estar solo. Tú tampoco.

Mírame, mírame.

Soy divertido. No soy Brad Pitt.

Soy simpático.

No soy el típico tío de gimnasio.

Tengo un atributo... Espectacular.

Sin embargo lo que yo quiero es una chica

que se lo pase bien conmigo y que me quiera.

¿Te das cuenta? ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?

Es hablar de esto y me pongo malo. Me quiero ir a casa.

Tengo mis cosas. ¿Qué son tus cosas?

Si son las 5 de la mañana. Es tardísimo.

Tengo un montón de cosas que hacer. Acábate la cerveza. No te vayas.

No, no, me voy. Me tengo que ir.

Disculpa, ¿sabes calle de la Reina dónde queda?

Creo que por allí, pero pregunta por si acaso.

Gracias, acabo de llegar. Muy bien, bienvenida.

(Móvil)

(Móvil)

¿Sí?

¿Marina? Sí.

Que tienes razón, soy un tío previsible.

Muchísimo.

Tanto que a veces me aburro a mí mismo de lo previsible que soy.

Normal que pensaras que este tío no te va a dar sorpresas.

"¿Me oyes?".

Sí. Sí, sí.

Te quiero invitar a desayunar.

"Pero ¿qué hora es?". No lo sé.

Pero déjame llevarte el desayuno a la cama y luego yo me voy.

Ah, y otra cosa, no te peines, ¿vale?

"Ni te duches, ni te laves los dientes ni nada, no sé".

"Me gustaría verte cómo eres así por las mañanas".

Joder. ¿Qué?

Es que estás muy guapa.

¡Pasa! Te lo digo en serio.

¿Hay alguien?

Sí, ven que te lo presento.

(MAÚLLA)

Gustavo, Víctor. Víctor, Gustavo.

Hola, Gustavo.

No te preocupes, no le cae bien nadie.

Ah, ¿sí? Yo soy igual.

Y entonces el hombre de tu vida, es este o ¿qué ha pasado?

Sí. Algo así.

Qué bien hueles.

Sí, sí.

No creo, ayer acabé agotada y no me duché.

Mejor, me encanta.

Qué cerdo.

¿Café? Sí.

¿Azul o roja? Azul.

Te cuento el plan. Ahora desayunamos.

Me cuentas de tu vida, yo de la mía.

Si quieres te duchas, sino no hace falta, me gusta.

¿Tienes algo que hacer luego?

Eh... No, no mucho.

Vale. Nos vamos a la playa.

¿A la playa? Sí. Son las 7. ¿Tú conduces?

Sí. Bien.

¿Y te gusta la playa con frío? Me encanta.

Mucho mejor.

Si superamos el primer día de convivencia...

Nos quedamos a dormir. Sin forzar, lo vemos.

Si nos quedamos y nos llevamos bien,

creo que podemos empezar a pensar en una vida juntos.

No puedes decir que no te he sorprendido.

Sí.

A ti no te pasa a veces que

miras a la gente a la cara y te los imaginas de mayores.

No, no mucho. ¿No?

No.

Dejé a un novio por eso.

¿En serio? Sí.

Es que conocí a su padre,

luego le miraba a él

y veía a ese señor de 70 años.

Era horrible.

En realidad fue mi paranoia la que nos mató.

Espero que no conozcas a mi padre.

Completamente calvo.

No, serás un abuelo muy atractivo.

Igual un calvo sí. ¿En serio?

Es lo que tiene, no sabes si se cae. Sí.

¿Sabes qué hago? Mi manía rara.

Creo que no lo he contado.

Imagino figuras geométricas con las sílabas.

Por ejemplo, hola, ¿qué tal?

Eso es un cuadrado.

Hola, qué, tal, cuatro sílabas.

En serio.

Soy un tío superimaginativo.

Sí, ha ido de superíntimo eso.

(Música animada)

(Continúa la música)

No está nada mal.

Noto el glu, glu, glu de las burbujitas.

Y...

pero es que es un gintónic, ¿no?

¿Como cualquier gintónic?

No, hombre no.

Este es un gintónic... diferente.

Hay que joderse.

Es que...

La diferencia está en los pequeños detalles.

Algún día lo entenderás.

Pero ¿se ven los detalles?

Los busco ahora mismo y no los encuentro.

Me encanta esta canción.

No me hagas bailar esto. No sé bailar.

(Música romántica)

(RÍEN)

Buenos días.

Buenos días.

¿Nos quedamos a vivir aquí?

¿En esta habitación para siempre?

Algo de comer, alguna peli.

Todo el día así, en la cama.

Dime que va a ser siempre así.

Solo dime que sí.

Te lo prometo.

(Música romántica)

Hola. Hola.

¿Me das un beso?

"¿Te distraigo?".

"¿Te desconcentro?".

"Hola. Mi amor".

"(JADEAN)".

Mira, yo sé que...

que la situación estaba bastante obstruida.

Funcionamiento complicado. Los dos hicimos cagadas importantes.

Pero también estuve pensando en muchas cosas lindas

que nos pasaron.

Momentos... No pude parar de producir momentos de los dos.

Como cuando fuimos a la playa, ¿te acordás?

La primera vez que fuimos a la playa, ¿te acordás?

Y, bueno, y...

También está el terreno de las cosas que...

que podrían haber pasado. Sí, pero no pasaron.

No es así, ¿viste? No es así.

Y, bueno, no es que el chico es así, la chica es asá.

Y se dan cuenta de que tienen que cambiar.

Y se casan y son felices, no funciona así.

Un día soy de una manera... Un día te quiero...

Un día me caes genial, otro día me caes como el orto.

Un día sé lo que quiero, otro día no.

Es más confuso, no es como estas historias que escribís.

Es una cuestión de estadística.

Los días que te llevas bien y los días que te llevas mal.

Nosotros nos llevamos como el orto.

¿Qué parte no querés entender?

Que si hay algo que pudiera haber hecho para que no terminemos así...

Qué sé yo, no lo sé. Deberíamos haber tenido hijos.

Deberíamos haber tenido hijos.

Eso hace la gente,

dejamos de pensar en nosotros y ponemos el foco en otra parte.

Vos no quería tener hijos. Pero si hubiéramos tenido...

Este...

Eh...

Pará, pará. No sé para qué carajo me llamaste.

Para que charlemos, Vale.

Sentate, no hagas una escena.

¿Te sentís solo ahora? ¿Por qué no pensás antes de hablar?

(Música dramática)

"En una comedia romántica las parejas son felices.

Por lo menos tienen un momento en el que las cosas le salen bien.

En el que si la película terminara

pensaríamos que esos tipos

permanecerán así el resto de su vida.

Para siempre, para toda la eternidad".

Mira, una cosa. ¿Qué?

¿Tú estás segura de esto? No.

Pero bueno, ya has dejado tu piso.

Así que no nos queda otra opción.

"Sin crisis, sin problemas económicos, sexuales... Nada".

Mi amor, me han encantado.

¿A que sí? Qué maravilla.

Es increíble.

"Sin que existan las discusiones, las infidelidades, las enfermedades.

Un entendimiento absoluto y un encuentro total".

"Y encima, para remarcar lo bien que se llevan estos protagonistas,

lo enamorados que se pueden sentirse,

los amigos de ellos siempre están mal".

Demasiado joven para una relación tan seria, tan estable.

Quería probar estar con otra gente,

pero no estaba segura si sus sentimientos... Bla, bla, bla.

No sé ella, pero ¿tú cómo estás? Me quiero morir, la verdad.

¿Qué dices?

Solo tengo fuerza para ver series.

Cualquier cosa, cualquier mierda me vale.

En mi casa todo el día...

¿Viste la que te dejé? Sí, no le pillo el punto.

La sexta temporada es la buena, tienes que tener paciencia.

Claro.

Tampoco es que sea...

La sexta está bien.

Me gustaron los secundarios.

El hermano tonto, el que hacía así...

¿El de gafas? Ese muere.

Joder, para uno que me hacía gracia.

Ah...

Tercer capítulo, segunda temporada.

Hablando así se ve venir, tenía que estar enfermo.

No, le atropella un camión.

Joder... Sale del juzgado, caput.

Están todos muy alegres, es una comedia romántica, ¿qué querés,

que mate a la madre?

Y ahora están juntos, les va bien ¿y...?

¿Qué les va a pasar? Falta, ya les va a pasar algo.

Ah, vos sos el experto. Sí, sí.

Cambia la cara, yo te voy a pagar.

Estoy trabajando muy duro con la venta de la productora.

Por eso te llamé porque necesito que me hagas un favor.

Tranquilo, no es nada raro, simplemente,

¿viste el turco que te hablé? (ASIENTE)

Conoció a unos franceses que van a poner un dinero.

Una pequeña productora, todo suma.

Y ahí es donde entra vos.

La idea es si puedes escribir algo que pase allá.

¿En Francia?

En toda comedia romántica aparece París.

Una escenita, una pelotudez...

Vos lo puedes hacer muy bien, te sobra talento.

Vení, antes que te vayas.

Mirá esa amiga que está ahí.

32 piezas sin sellismo.

Ajá.

Cada vez que vos venís pregunta por vos.

Es Adriana, mi novia. Yo te hablé de ella.

¿Te acuerdas que te hablé?

¿Que me querés decir?

Ella me sugirió que le podemos decir a Valeria

que nos podemos juntar los cuatro y pasar un día en mi casa o...

Te fuiste a la mierda. Ella me lo dijo,

probamos y fue lindo. Me separé de Valeria.

Ah. No daba para más.

No me contaste nada. Qué sé yo.

¿Cómo estás? Bien, bien.

Igualmente, sos un autor, sois raros y puedes estar solo.

Y cualquier cosa está mi departamento que está abierto para vos.

Ni loco me encierro en el mismo departamento que vos.

Habla con Valeria.

Y preguntale, tal vez ella acepte

y tal vez le haga bien... ¡No me toqués!

¿A París? Sí.

Pero ¿por qué? ¿No estás bien aquí conmigo o qué?

No es eso, es una oportunidad, es una de las mejores compañías.

Vale, pero ¿qué hago yo? Te vienes conmigo.

Claro. Los ensayos terminan al mediodía, luego conocemos la ciudad.

Y a ver museos, puedes aprender francés.

Conseguir otro curro. ¿Y qué hago con mi curro? ¿Lo dejo?

Sí, siempre te quejas de él.

Es coñazo, pero no está mal.

Podrías conseguir algo mejor.

Te gusta diseñar.

¿Y aquí qué? Una revista de coches y tías.

Te pasas el día borrando estrías en Photoshop.

En cualquier momento cierra. No está claro.

Vamos, Víctor, vámonos.

Aquí no puedo bailar, aquí ser bailarina es como torero en Japón.

Vamos.

¿No has querido vivir en otro país? Aprender otro idioma...

Querías editar una revista de música.

Es ahora el momento. ¿Cuándo si no?

Claro.

Prométeme que lo vas a pensar.

Te lo prometo, le voy a dar una vuelta, claro.

(Música dramática)

¿Me oyes? Sí.

¿Y? ¿No me vas a decir nada?

No sé, ¿qué quieres que te diga?

No sé, algo. ¿Te ha gustado, no te ha gustado?

Venimos de un ensayo, estreno en tres días.

Claro que me ha gustado, está muy bien.

No sé qué más quieres que te diga. Ah, no sabes...

Marina, no seas pesada.

No me presiones, no soy bailarín.

¿Qué te pasa?

A mí nada, y a ti ¿qué te pasa?

¿Has pensado en lo de París?

Sí lo he pensando, no lo tengo resuelto, no es fácil.

Joder, Víctor.

Pablo.

Lucía.

No...

¿Qué hacés?

No te puedo creer, cuánto tiempo.

Estás igual.

Sí.

Hace un montón.

¿Seguís en Montevideo? Sí, sí.

Está lindo, tranquilo.

Pero cruzo igual para acá.

Busco el ruido porteño. Sí, sí.

Un poco de caos. Caos...

Sí.

Pensé que estabas en España.

Estuve. Estuve bastante.

Pero hace tiempo que volví.

¿Y te compras tus propios libros?

Eh...

Sí, este... Bueno.

Son cosas que hacemos... Son cosas que hacemos.

Inevitable.

No, no te puedo creer. Lo conseguí acá a la vuelta.

¿Cambiamos? Sí, ¿cómo no vamos a cambiar?

¿Estás escribiendo?

Bueno, este...

Algo. ¿No sale?

Salen cosas, pero no...

Ah.

Son etapas, pasan, no te preocupes.

Y si no te llega a salir me vienes a visitar a Montevideo.

¿Sí?

Bueno, contame de vos un poco. ¿Qué querés saber?

¿Te casaste? No.

¿Tuviste hijos?

No. Bueno, estuve en pareja

hasta hace unos meses.

Y, bueno...

Igual nos estamos viendo, hablamos cada tanto por teléfono...

Y...

Toma.

Yo también me separé.

Pero hace tres años.

Las parejas son complicadas.

Son complicadas sí.

¿Qué hacés?

No. ¿Te acordás de mí?

Sos la primera persona que le hablé cuando llegué a Madrid.

Me reacuerdo de vos, te pregunté por una calle.

¿Te acordás?

Soy Camila.

Víctor, encantado.

¿Y qué hacés? Nada, salía de trabajar.

Ah, qué bien.

La primavera en Madrid es increíble.

Me encanta. Es todo como exultante.

Exótico. Me siento así como... Es buenísimo.

¿Y qué haces aquí?

Estoy dirigiendo una obra de teatro que escribí.

Tenía un par de ideas sueltas que no sabía a donde iban...

Y un profesor me dijo escribilas,

me insistió y me salvó la vida.

Qué bien. Está bueno.

¿Y de qué va? Es la historia de una chica.

Se enamora del portero de su edificio

y él se enamora de ella muy intensamente

y deja la portería, la familia y se van de viaje juntos.

Se van. Es una historia de amor.

Con algunos toques autobiográficos.

No todo.

Algunas cosas. Nada es todo autobiográfico.

pero tiene que ver un poco así y está genial.

Yo pensé que no servía para nada

y parece que ahora nos vamos de gira a París,

a Roma... Ah, ¿sí?

Muy bueno, a Canadá.

Voy a poder dejar el trabajo de camarera.

¿Vos qué vas a hacer ahora?

Pues iba para mi casa. Ah.

Yo hasta dentro de una hora no voy a abrir.

¿Querés pasar?

Bueno. Bueno.

Este...

¿Sabes qué? Me voy a quedar unos días más.

Acá en Buenos Aires. Si tenés ganas.

Dale. Va el tiempo de...

Y si no en Montevideo, ¿sabés?

¿Qué?

Me tocó. Es acá.

¿Hablamos?

Vale.

Gracias.

Por el libro te digo...

A vos también. Una cosa más,

no podés abrir mi libro

hasta que no termines lo que estás escribiendo.

Bueno... Quizá te ayude, te sirva.

¿Sí? ¿Trato hecho?

Trato hecho. Vale.

Chao. Chao.

(Música dramática)

(Pitido)

"Hola, soy Valeria, deja tu mensaje.

(GRITA)

¡Di algo, joder!

Perdóname, perdóname.

Encima gilipollas, porque es gilipollas.

¿Has visto lo que ha escrito? ¡Es gilipollas!

Qué hijo de puta...

¿Con quién más te escribes?

No, no... ¡¿Con quién?!

No, si yo estoy bien. Lo vamos a superar seguro.

Supongo. ¿Sabes cuál es el problema?

No hemos sabido encontrar una solución.

Como género humano digo.

Cuidado con la mierda. ¡Hostias!

Para todo lo demás sí, pero para esto no.

No te gusta tu pareja, te puedes separar.

Te gustan las del mismo sexo, nadie te discrimina.

Pero para el sexo en la pareja no hay una buena solución.

Algunos se pasan la vida casados

muriéndose de ganas de follar fuera del matrimonio.

Se reprimen y sufren.

Otros lo harán. Hala, a follar.

Tienen que engañar, mentir y ahí se sufre mucho también.

Otros no quieren engañar y se lo cuentan.

Y se dedican al sexo en grupo.

Al principio tiene que molar, pero un día miras a la otra

y ahí sufren como cabrones. No hay solución buena.

¿Me escuchas lo que te digo? No hay solución buena.

¿Por qué tiene que haber una solución?

Dame el agua. Porque sí, por...

No puedes simplificar todo en la vida, yo no puedo.

A lo mejor nos viene bien estar separados.

Para ver lo que sentimos. No sabes lo que sientes todavía...

Que sí, pero la distancia ayuda a ver las cosas con más claridad.

Eres un gilipollas, ya te lo he dicho.

Vas a follar con 2, 20, las que sean,

pero al final te vas a encontrar solo,

hundido en la mierda, te vas a arrepentir, verás.

Claro, si superan la primera crisis,

si pueden seguir adelante...

Estamos en ese punto.

Nos conocemos bien los dos además.

¿Todo bien, mi amor? ¿Quiere algo? -No.

(Móvil) Ahora viene mami.

(Móvil)

Bueno, oíme una cosa. Atendé. No, decidme.

Atendé. Después la llamo, no te preocupes.

Después la llamo.

¿La? Lucía.

¿Te acordás? Sí, me hablaste un montón.

No te animaste a hacer nada. Estaba de novia.

No coincidimos.

Nos encontramos de casualidad el otro día y acabamos en mi casa.

Pero vive en Montevideo. ¿Y cuánto se queda?

Una semana creo que se queda.

Llámala.

No tengo la cabeza para eso. Haceme caso a mí.

Te va a hacer bien. No está cerrado lo de Valeria.

Está terminado, acabado.

A ver si te acordás que estuviste buscando excusas para separarte.

O todas las amantes que tuviste... Basta.

Qué lindo, Loli.

Uy, ahí está mamá.

Vamos a guardarlo. Un beso grande.

Y a Pablo.

Chao, Pablo. Chao.

Tomá.

Y decile a mamá que en algún momento le doy la plata.

Vale.

Chao, papi. Chao, preciosa.

Volviendo... ¿Se amigan o no? ¿Se van a Francia?

No tengo idea.

(Música dramática)

"En casi todas las comedias románticas hay un momento

en el que los protagonistas se separan".

¡Taxi!

"A veces es un viaje de alguno de los dos.

O puede ser un momento que ante la llegada inminente de la soledad

cada uno se planteé que fue lo que les pasó hasta ahora

y qué es lo que quieren que les pase".

"Ver si ese amor que funcionó en una época de sus vidas

puede ser algo que se puede olvidar con la facilidad con la que surgió.

O no".

Gracias.

"Quizás se tenga que dar cuenta

que estaban hechos el uno para el otro".

"Para siempre".

(Música clásica)

Lucas está de viaje, así que tranqui.

¿Lucas? Sí.

¿No sabías?

Sí, sí, algo sabía, pero no...

Entonces tampoco sabías de esto.

Te lo quería mostrar porque no te voy a invitar.

Somos modernos pero no tanto.

Ay, saca esa cara.

Te volviste loca. ¿Por qué?

¿Vos?

¿Te vas a casar?

Sí.

Me lo propuso y me pareció divertido.

Dale, divertite conmigo.

Ya está, se pasó, se terminó.

Dale.

No.

¿Vos estás segura de lo que vas a hacer?

No.

Pero ya le dije que sí, así que no me puedo echar atrás.

Seamos amigos.

No nos odiemos.

Alguna despedida tenemos que tener.

Digo.

¿Vos y yo?

No sé.

Vos querés garchar.

¿Por qué decís "garchar"? Ay, ¿qué?

¿Te pusiste sensible? ¿Tengo que decir hacer el amor?

¿Te gusta más? Sí.

Bueno. Bueno.

Suerte y todo eso. Gracias.

Te quiero mucho.

Yo también.

(Música melancólica)

¡Viva los novios!

(JALEAN)

¿Cómo estás? Bien, muy bien.

¿Tú qué tal? Bien, de puta madre.

Muy bien.

Me he llevado todas mi cosas del piso ya.

Ya, ya, gracias.

Yo también voy a dejarlo, no tiene sentido mantenerlo.

Y gracias por cuidarme al gato.

Lo he echado mucho de menos.

No pasa nada.

Yo le echaba tres puntos a esto, ¿no?

¿Eh? Es un gintónic.

Salgo a fumar, ¿vienes?

¿Has vuelto a fumar?

Para joder a los franceses.

Un heptágono. Cuenta.

Para, joder...

¿Cuándo te piras? En dos semanas.

Paso aquí las navidades y luego...

¿Y tú? ¿En qué andas?

Al final tenías razón.

Las revista cerró y me echaron del curro.

Vaya, lo siento. Casi mejor.

Saqué pasta y la he puesto para empezar

la revista esa que te había contado. Sí.

Que por cierto tiene una sección que se llama:

Cómo se torero en Japón. De danza. ¿De verdad?

Qué bueno.

Y hemos empezado en Internet y veremos si pasamos al papel.

Da un poco igual. Lo bueno es que diseño cosas mías.

Estoy contento, no me paso el día retocando estrías...

Me alegro mucho. Yo también.

Oye, que perdóname, ¿eh?

Realmente no hemos tenido mucha suerte tú y yo, ¿verdad?

A lo mejor si estuvieras aquí.

O yo estuviera allí, eso da igual.

Sería distinto, ¿no?

Pero así...

Yo no quería cambiar tu vida.

Ni tampoco quería cambiar la mía.

Claro.

Entonces...

Bueno, pero hablamos antes de que te vayas, ¿no?

Sí, claro que sí.

Chao. Chao.

Ah, no.

Vos estás completamente loco.

No, no quería preocuparte.

Me creíste que tenía una oficina nueva.

Vení, sentate.

No te mentí, tengo un despacho bastante lindo.

¿Estás bien?

En dos días salgo, sí.

Ya sé, me vas a decir que la culpa es mía, que no me cuidé...

Ya sé todo lo que me vas a decir, pero no es así.

Adriana me dejó.

Pero ¿qué pasó?

Nada, hicimos un intercambio con el turco y se enamoraron.

Y el tipo se separó de la mujer.

Eres un pelotudo, Andrés.

Sí. Igual no hay mal que por bien no venga.

Porque el tipo me compró la productora,

todas las películas.

Compró la oficina con todo, voy a volver a tener plata.

Y vos también. Te voy a pagar. Al fin.

Y le dije que el arreglo económico que teníamos

era el doble de lo que te había dicho.

O sea que te espera un cheque. No...

Eres un genio.

Un absoluto genio.

¿Qué voy a brindar con suero?

Pará, pará...

Vamos a brindar por la vida.

Vamos a brindar por el guión.

Viste que ya lo tengo casi.

Parece que por fin termino algo que escribo.

Felicitaciones.

Entonces ahora qué vas a hacer.

Descansar.

Estar con mis hijos, nietos, los más chiquitos, ¿no?

Se trata de cuidar a la gente que uno quiere.

¿Y vos qué?

Yo quiero seguir escribiendo.

Terminar alguna de las novelas.

Ahora que voy a tener guita va a ser más fácil.

¿Y?

Y de lo otro a mí me cuesta más que a vos.

Yo no me enamoro tan fácil.

Entonces puedo llamarla... ¿A quién?

A Valeria, me encanta.

Te voy a desconectar.

¡Hola! -Hola.

Qué hermosa sorpresa.

Chao, Andrés.

No me puedo levantar mucho.

Hola, abuelo, ¿qué te pasó? -Nada, mi vida.

¿Qué te pasó? -Nada, cosas que...

Quédense tranquilas que está todo muy bien.

Y entonces es ahí donde

uno puede pensar en el escritor como...

como alguien que está a medio camino entre la vida

y la obra.

Bueno, tengo los trabajos.

Flojos, chicos, ¿eh?

El que no leyó a los clásicos es porque es un vago.

"Todas las comedias románticas

terminan siempre con una gran declaración de amor.

Y con un beso.

Ya dije que eso nunca puede faltar.

Lo que viene después,

afortunadamente, no lo podemos saber.

Solo conocemos lo que pasó antes.

Lo que tuvieron que atravesar para ser quienes son ahora

y para siempre.

Porque los personajes después del final no pueden cambiar.

Permanecerán inalterables en el mejor momento de sus vidas.

Justo antes del momento

en el que empezarían los verdaderos problemas.

Y donde las películas empezarían a parecerse demasiado a la vida.

Repleta de conflictos, de dudas, de muertes.

De enfermedades, mentiras, engaños.

Y yo no quiero que las películas se parezcan a la vida.

Al menos no por ahora.

(Cohete)

Me voy. ¿Qué?

Lo siento, me tengo que ir. Víctor. Víctor.

(Música romántica)

¿Qué quieres?

Quiero estar contigo hoy.

Este año y todos los que vengan después también.

Todo lo que venga lo quiero hacer contigo.

Y si tengo que cambiar mi vida, la cambio, me da igual.

Y si tienes que cambiarla, la cambias, pero juntos.

¿De acuerdo? Donde sea.

Y sé que habrá otras mujeres en vida y que habrá

otros hombres en la tuya, más guapos.

Pero esto es como el gintónic,

lo importante son los pequeños detalles, a mí me gustan los tuyos.

Tu ropa sudada cuando vienes de bailar,

que te imagines cada día una vida distinta.

Quedarme atontado cuando me lo cuentas aunque no lo entiendo.

Me gusta que te imagines cómo serás con 60 años...

Y me gusta tu gintónic, pero sobre todo la pasión con que lo preparas.

Esa pasión es la que quiero yo en mi vida.

Y las que no me gustan son como las pepitas de limón

que las escupes y el gintónic sigue estando bueno.

Cuando quieres a alguien no puedes perder el tiempo.

No quiero perderlo. Quiero cuidar de ti.

(Música romántica)

(Música romántica)

Somos Cine - Sexo fácil, peliculas tristes - Ver ahora

Marina y Víctor lo tienen todo para vivir una hermosa historia de amor: son jóvenes, solteros, guapos y se atraen profundamente. No tardarán en darse cuenta de que están hechos el uno para el otro. Solo existe un pequeño problema: Víctor y Marina son, en realidad, personajes de ficción creados por Pablo, un guionista en plena crisis sentimental al que han encargado escribir una comedia romántica. La cuestión es: ¿podrá escribir una historia de amor cuando su amor ya es historia? 

Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), de David Trueba

Reparto: Natalia de Molina, Javier Cámara

Para todos los públicos Somos Cine - Vivir es fácil con los ojos cerrados - Ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Radio)

(Inglés)

"Help. I need somebody".

"Help. Not just anybody".

"Help, you know I need someone".

-"When I was younger, so much younger than today,

I never needed anybody's help in any way".

Cuando era más joven, mucho más joven que ahora,

nunca necesité la ayuda de nadie para nada.

"But now these days are gone". Pero ahora, estos días han pasado...

"I'm not so self assured". Y no estoy seguro de mí mismo.

"Now I find I changed my mind".

No. "I find I've changed", contractura de "I have changed".

Ahora noto que he cambiado, que he abierto las puertas...

Sigue, Pavón. "And opened up the doors".

(ASIENTE)

"Help me if you can, I'm feeling down".

Ayúdame si puedes, me siento mal.

"And I do appreciate you being around".

Y me encantaría tenerte cerca.

"Help me get my feet back on the ground".

Ayúdame a volver a poner los pies en la tierra.

No es mío, de verdad.

-¿Qué haces aquí? ¿Quién te ha echado de clase?

¿Quién te ha echado de clase, eh?

(Gritos)

Nos vemos en el despacho.

¿De qué creéis que habla esta canción?

Pajuelo.

¿De pedir ayuda?

Eso ya lo sabemos, ¿no? Se titula "Help!".

Pero, en realidad, ¿de qué está hablando?

(SUSURRA) Yo, yo.

Yo, yo, yo. Quinito.

Habla de alguien que pide ayuda porque se ha hecho viejo.

Habla del éxito.

De la soledad del éxito.

¿Por qué pediría ayuda alguien que vende miles de discos

y que actúa delante de miles de personas?

Ugena, ¿por qué necesitaría alguien volver a ser normal?

No sé. Tener amigos en los que confiar...

Para gastarse el dinero, para salir de fiesta...

(Risas)

¿Y por qué no al revés?

Quizá ya no le basta para ser feliz con tener dinero

y con salir de fiesta.

Lo que John Lennon nos grita a nosotros es: "Help!".

"Help!". Todos juntos. (TODOS) "Help!".

(TARAREA)

¿Dónde está mi niña? ¿Has visto a mi niña?

No he visto a nadie. ¿No la has visto?

La tienen aquí, no me la dejan ver. Diles que me la dejen ver.

Me está haciendo daño. Te van a hacer lo mismo.

Diles que me den a mi niña. ¡Por favor, por favor!

¡No te vayas! ¡Por favor, ayúdame!

¡Me tienes que ayudar! ¡Por favor, no te vayas!

¡Por favor! -¿Qué haces aquí?

¿Cuántas veces te tengo que decir que no quiero volver a verte?

¿Quieres que llame a la policía, que cuente todo de ti?

¡Que te vayas de aquí!

¿No te hemos ayudado suficiente o qué?

-¿Qué pasa? -Tranquilícese, doña Mercedes.

Abra y vamos para adentro.

"Una extraña enfermedad vírica ha causado ya cuatro muertos

y diez casos más de distinto grado...".

-Ayuda a tus hermanos a poner la mesa, gamberro.

-Perfecto. -¿Ya estamos, Pablo?

-Ya está.

-Oh, qué descanso.

-Javi, quítate la máscara, vamos a comer.

-Pero ¿y si hay un ataque de gases venenosos?

-¿Qué ataques venenosos? Julia, llama a tu hermano.

-¡Juanjo, a comer!

-No levantes polvo con la comida aquí.

-No voy a dejar esto así, solo amontonarlo.

(TV) "La benemérita vuelve a apuntarse un éxito

con la detención del quinqui Eleuterio Sánchez, El Lute".

-Mamá, ¿por qué siempre que viene Pablo, el peluquero,

haces sopa de arroz? -No siempre.

Siempre.

¿No ves que los viejos no tienen casi dientes?

Así no les cuesta masticar. -Mira si tengo dientes yo.

-¿Podéis dejar de decir bobadas?

-¿A que a ti te gusta la sopa de arroz?

A ella le encanta, mamá. -Pues cuánto nos alegramos.

-Claro que sí. Ahora deja la muñeca, y a comer.

-¿Con quién sigo después?

Empieza por Juanjo, que tiene más trabajo.

Con esas greñas... No me lo pienso cortar.

Faltaría más. -Deja que te lo arregle un poco.

Ya dije que no me lo cortaba. Si quieres, te presto mi diadema.

-¡Pásale la maquinilla al cero para que aprenda!

¡Cállate, enano!

¿Me pones un poco más? -Deme el plato.

No se le vaya a caer.

-Cuando vuelvan del colegio, empieza por el que primero llegue.

Qué lata con la bomba. Ni que hubiera matado a alguien.

(TV) "Sucesos como el accidente de la bomba en Palomares,

Almería, han quedado superados...". -Pero si es nuclear.

-Lo hacen por el turismo.

Si los extranjeros dejan de venir, ya me dirás qué queda aquí.

-Como Hiroshima y Nagasaki. -Estás serán bombas de entrenamiento.

-"A ello contribuyó singularmente el baño de confianza...".

Niña, dale a la tele.

Vaya dos focas.

-Pablo, pregúntame la tabla de multiplicar por donde quieras.

-¿3 por 6? -¡18!

-Déjale a él. -¿9 por 8?

-54. -¡72, animal!

-¿Queréis callar la boca y dejarme oír el parte?

-Pablo, déjamelos guapos, que el domingo tenemos bautizo.

-Te los voy a dejar como artistas de cine. A todos.

Mamá, no me lo pienso cortar. Venga, si te vas a quedar a gusto.

Es como si te quitaran un peso. Como un casco.

No, papá. Mi pelo es mío y hago lo que quiero con él.

Venga, hombre. Encima de que viene Pablo a casa a hacernos el favor.

¿Te he contado que gracias a él conocí a vuestra madre?

Después de la guerra, cuando me destinaron a Gerona.

Mil veces, papá.

Pues te lo cortas, y no hay más que hablar.

-Y no hay más que hablar.

Lo llevas claro. ¡A mí no me hables así!

¡Como vuelva y no te lo hayas cortado,

la vamos a tener!

Hala, venga.

Vosotros, comed y callad.

¡Toma, por desobediente!

(Música suave)

¡Me cago en la oscuridad bendita!

Venga, rápido. Yo voy a mi pasito.

Pregúntame la tabla de multiplicar. Ya estás otra vez.

Tengo que irme. Subid solos. ¿No vienes a cenar?

Claro que vengo a cenar.

Venga, va. Rápido.

Se lo vi hacer a El Santo.

Tú no digas nada. -¿Se va a ir de casa?

-Eso parece.

(Gemidos)

Dicen que los saltos son malos.

Mejor perderlo que pensar toda la vida que anda por ahí.

(SUSURRA) ¿Estás loca? No puedes hacerlo.

¿Lo que vas a hacer tú es mejor? No voy a hacer nada.

¿No? ¿Para qué estás aquí? -¿Qué pasa?

Josefina, que se ha torcido el tobillo la pobre.

Estás cogiendo demasiado peso,

y los tobillos son los que más sufren.

Venga adentro, que refresca.

¿Puedo salir luego un momento a comprar pipas?

Es verdad lo de los antojos. Le apetecen pipas todo el rato.

Y a mí, croquetas. Ayer me comí 62.

-Pero qué bruta eres, hija. -Eran de las pequeñitas.

-Mañana sales conmigo. Antes, te recoges un poco ese pelo.

Ya sabes que las chicas guapas tenéis que extremar la prudencia.

Hablé con tu madre anoche.

Le dije que venga a verte el día que quiera.

Y vas tú y te lo crees.

¿Puedo?

No te enfades, mujer. ¿Quieres que te acompañe?

¿Dónde vas tan sola?

¿Me das pipas?

(Inglés)

¿John?

Antonio San Román.

Anthony.

San Román.

(Música suave)

(Arcadas)

(TOSE)

¿Se lo lleno?

¡Sí, gracias!

¿Se encuentra bien?

La he oído vomitar.

Es un mareo. Gracias. ¿Quieres un caramelo?

Para el mal sabor.

Son de la tos, pero... sirven igual.

Los uso en clase.

Soy profesor, y la garganta...

No vas a conducir ahora, ¿no? No.

¿Te acompaña alguien? Me trajo un señor.

¿Te trajo un señor? ¿Tienes chófer?

(RÍE) No.

¿Estás haciendo dedo?

¿Adónde vas? A Málaga.

Yo voy a Almería.

Si te viene bien...

¿Quién te trajo, aquel?

(ASIENTE)

Prefiero no seguir con él. No hace más que hablar de su mujer.

Ha muerto hace poco. Dice que se le aparece.

Hagamos una cosa.

Yo arranco el coche y tú te metes dentro de un salto.

Mi coche no es gran cosa, pero no se me aparece nadie.

A ver si se enfada.

¿Y nos mata a los dos, como a la mujer?

Seguro que la mató él.

Venga.

¿Preparada?

¡Ya está! ¿Qué te debo?

80 pesetas.

Buen viaje.

Agáchate, están ahí los guardias civiles.

Ahora multan a los autoestopistas con dos duros.

¿Y el señor de antes?

¿Tus padres no te han dicho que no subas con extraños?

¿Y tú?

Yo, ¿qué? Yo no soy un extraño.

Antonio, profesor de inglés. Belén.

(RÍE) Muchacha, suelta,

que voy conduciendo. Cada día hablamos más en inglés.

"OK", "hobby", "sweater"...

América es hoy lo que fue Roma.

Seguro que tu novio para ligar se puso en plan playboy.

No tengo novio. ¿Y eso?

¿Has vivido entre ciegos? No.

Es como si la torre Eiffel no tiene turistas.

Seguro que tuviste uno y lo dejaste.

Más o menos.

Mira.

Aquí tengo un mapa.

¿Dónde te va mejor que te deje? Yo de geografía estoy pez.

A mí me va bien cualquier lado. Almería me va bien si quieres.

El Cerillo.

Al profesor de geografía le llaman el Cerillo los chavales.

Es muy alto, muy delgado, tiene la cabeza muy gorda...

¿A que no sabes cómo me llaman?

A ver si lo adivinas. Ni idea.

Yo no te lo voy a decir. Prueba.

No sé, el...

calvo.

El gordito, el cuatro ojos...

Oye, tú, vale ya, que veo que te animas.

No es mía, de verdad.

(RADIO) "El ángel del Señor anunció a María,

y concibió por obra del Espíritu Santo.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra".

(Música suave)

(HABLA EN INGLÉS)

¿Estás hablando solo?

No, estaba pensando.

¿Y piensas en inglés? No.

¡Anda!

¡Un Beatle!

¿Un Beatle? Sí, el pelo. El chaval.

No te importa, ¿verdad?

Vamos a Almería.

¿Te va bien?

Sí. Pues hala, sube.

Hola.

Antonio, Belén, ¿y tú? Juanjo.

Hola, Juanjo. Quita esas cosas de en medio.

Son de los chicos.

Ahora vosotros me preguntáis si tengo hijos y esas cosas, ¿no?

Vaya compañeros de viaje que me he buscado.

¿Que si tengo hijos? No, no tengo.

Es que entreno a los chavales. Fútbol. ¿Te gusta el fútbol?

Sí, me gustaba. ¿Me gustaba?

Como si fuera una cosa de cuando eras joven.

¿Qué edad tienes? 16.

¿Has dejado los estudios? Más o menos.

¿Más o menos? Buena respuesta.

Pues yo, más o menos, soy profesor de inglés y de latín.

Aunque parezcan cosas opuestas, en realidad tienen mucha relación.

¿Por qué piensas tú que los ingleses usan "table" para decir "mesa"?

Porque viene del latín "tabula". "Tabula", "table".

A mis alumnos les encanta estudiar inglés.

Dicen que aprender latín es inútil. ¿Sabes qué les digo?

Que su abuelo es viejo y no sirve para nada,

pero sin él no estarían aquí.

¿Tienes otro caramelo de los tuyos?

¿Te mareas?

No, es que tengo la tripa revuelta.

¿Voy muy deprisa? Es que esto es un bólido.

En realidad es de mi padre. En el pueblo no lo usa,

y me lo prestó a condición de que les fuera a ver a menudo.

¿Este es tu padre? Mi padre, mi madre y mis hermanos.

¿Ocho? ¡Qué bestia!

A mis padres no les gustaba jugar a las cartas.

Ahora lo cojo.

No te preocupes.

Hablaremos más despacio para que lo entiendas todo.

Este eres tú.

No, gracias.

Quédatelos. Tengo muchos en casa.

Siempre me falla la voz... Por eso no hablo demasiado.

Ya, lo he notado. Qué graciosa.

Lo sigo en serio. Si no fuera por la voz...

Me hubiera gustado cantar, pero en España, imagínate.

¿Te gustan los Beatles? Sí.

¿Y a ti?

Bueno, no sé...

Prefiero los Rolling o los Kinks.

Ah, no, no, no. Tú te bajas de mi coche.

¿Un tipo que desprecia los Beatles? En mi coche no va a ningún sitio.

¡Te bajas ya!

Lo siento, ¿eh? Me has tocado el punto débil.

¡Fuera de mi coche! Tampoco es para tanto.

¿Que no? ¿Te gustaría que yo insultara a un amigo tuyo?

¿O a tu novio? ¿O a tu actor favorito?

¿Cuál es tu favorito?

Marlon Brando. ¿Te gustaría que dijera que es una nenaza?

No sé. No he insultado a nadie.

Solo he dicho... ¡Que te bajes de mi coche!

¡En mi coche a los Beatles se les respeta!

Está exagerando. ¡Pues este es mi coche,

y en mi coche mando yo! Pues me bajo con él.

¡Hala, venga!

¡Hala, y que os lleve Mick Jagger!

¡Os lo habéis creído los dos!

Vaya par.

Ay, ay...

Este viaje lo hago por los Beatles. Va a conocer a Lennon.

¿En serio? Sí, voy a hablar con él.

Nada, un ratejo. Está en Almería rodando.

En realidad voy a reñirle.

Pero ¿te dejarán verle? Le tendrán protegido.

¿Y qué harías tú con las histéricas esas,

que se quitan la ropa interior y la tiran al escenario?

Debe ser horrible, ¿no?

Salir a cantar y ver a esas locas gritando.

Es lo que buscan, ¿no? No es lo que Lennon busca, ¿eh?

En el concierto de España dijo que lo que más le molestó

fue ver los mejores asientos ocupados por enchufados

y gente del Gobierno.

Y fuera, la policía dando palos a los chicos

a la puerta de Las Ventas.

Mi padre estuvo. ¿Ah, sí?

Dando porrazos. Es gris.

En Inglaterra dicen que se van a separar.

Es que John quiere hacer otras cosas. Escribir...

Trabajar de actor... Y no lo hace mal.

¿Habéis visto "Qué noche la de aquel día"?

Sí. Yo no.

¿No? En realidad está mal traducido.

En inglés es...

Es una frase incorrecta, un solecismo.

No sabéis qué quiere decir, pero equivale a un error sintáctico.

John se lo oyó a Ringo: "It's been a hard day's night".

Yo más bien diría: "La noche de un día de perros".

No es igual. Suena peor.

¿Vosotros sois los profesores de inglés?

La ignorancia es muy atrevida, ¿eh?

¿Sabéis la anécdota de Menéndez Pelayo?

Estaba dando una conferencia, y nombró a Shakespeare,

pero él pronunció "saquespeare". Y la gente se rió de él.

¿Sabéis qué hizo?

Acabó la conferencia en inglés.

Qué país.

¿Tenéis hambre? Sí.

Sí.

La casera me prepara las comidas.

¿Y no te has casado?

No sé.

Los profesores, de tanto tratar con los niños,

acabamos por no entender el mundo de los adultos.

No, cómelas tú. ¡Come!

Que tú estás creciendo, venga.

A mí no me hacen falta.

Esta pensaba que en el colegio me llamaban el Gordito.

¿Cómo te llaman?

A ver si lo adivinas tú. El Calvo ya lo dije yo.

Mi madre les pone cebolla picada.

Menos para mi hermana, que la odia.

¿Cuántos sois? Seis.

Tres chicos y tres chicas.

Los dos tenéis un montón de hermanos.

¿Y tú?

Yo estoy sola.

¿Me vais a contar qué leches hacéis en la carretera los dos?

Seguro que tramáis algo, digo yo.

Yo vuelvo a Málaga, a casa de mi madre. ¿Y tú?

Pero sigue, cuenta. ¿Por qué te has fugado de casa?

Y de casa de un policía. Yo no me he fugado.

Mis padres lo saben. ¿Te llevas bien con ellos?

Ahí, ahí. Buena pregunta. Mi padre es gilipollas.

Pero es buena gente. ¿Has dejado los estudios?

No sé.

Voy a recoger.

(Música emotiva)

Te ayudo.

¿Crees que le dejarán ver a Lennon? ¿Estás loca?

Suerte si lo ve de lejos. Pues está convencido.

(RONCA)

No, gracias.

¿No tendrás un cigarrito?

No fumo.

A ver. Silencio, niños.

(MURMURA)

Cuánta humedad. Eso es que el mar está cerca.

Mira.

¡Almería!

¡Capital del esparto, los mocos y las legañas!

Tiene que ser el siguiente pueblo.

Está antes de llegar. Apartado, cerca del mar.

Eso me dijeron por teléfono.

Si llego a saber que hay esta pendiente...

En la subida se calienta y más vale prevenir.

¿Cuánto tiempo te quedarás? Mañana vuelvo.

En cuanto hable con él. No puedo perder ni un día de clase.

A don Paco le tuve que mentir.

¿Quién es? El jefe de estudios.

Si se entera de a qué vine...

Seguro que se enfada y me da de bofetadas.

Qué bestia. Se pasó diez años en Admisiones,

y ahí se acostumbran a soltar mucha cera.

A un compañero de clase la profesora le rompió el tímpano de un bofetón.

¿Una profesora? Sí.

Pensaba que ellas eran más sensibles.

(RÍE) Seguro. Yo tuve una monja que nos cogía de aquí,

y te arreaba en la cara con las dos manos

como si tocara los platillos.

Fuiste a las monjitas, ¿eh? Ya te lo notaba yo a ti.

Las Herrerianas de Málaga. Las llamábamos las "terrorianas".

¿Tú estudias con los curas? Mis padres lo tuvieron fácil.

El peor colegio de Madrid quedaba al lado de casa.

Madrid me agobia mucho.

Desde que acabé la carrera, habré estado cuatro o cinco veces.

Siempre me pareció inhumana de grande.

Soy más machadiano.

De pasear por las afueras.

"En los montes lejanos, hay oro y sangre.

El sol murió.

¿Qué buscas, poeta, en el ocaso?". ¡Toma ya!

Cada noche, antes de dormir, leo un poema.

Es una forma de sacudirse la suciedad del día.

Como una ducha. ¿Los aprendes de memoria?

La memoria es un músculo. Si no lo ejercitas, se atrofia.

Pues que empuje la memoria. Yo no puedo más.

¡Vamos! ¡Hay que aprovechar la inercia!

¡Por Newton!

(Música suave)

¡Eh!

Te dejas la bolsa. Es verdad.

Bueno...

Suerte, y gracias por todo. A ti, Juanjo.

Sé bueno. Sí.

Adiós. Yo también me voy.

Refréscate en el hotel si quieres. Mientras, yo me tomo un café ahí.

Vale.

Bueno, pues... Adiós, Juanjo.

¿Vas muy lejos? No...

A ver qué hay por aquí. Es bonito esto.

Ve, camina.

No habrás llegado hasta que todo lo hayas perdido.

Otra vez don Antonio... Machado.

¿Saben dónde está el hotel? Ahí está, en esa puerta.

Gracias.

Hola.

¿Este es el "Hotel Sol y Mar". Sí.

Yo soy el que llamó para pasar la noche.

Ah, el señor Antonio.

El mismo.

La señora no puede entrar.

Ah, no, yo vengo solo...

La señora no puede entrar a no ser que traiga

el libro de familia.

Es que ella iba... a refrescarse,

mientras yo me tomo un café. Vale.

¿Usted sabe si dan café ahí? Ahí dan de todo.

¿Qué le debo? Una peseta.

Vaya, otra vez.

¡Qué lata!

No te abrirás, no... No te abrirás.

¡Coño!

¿Busca un empleado?

No, tengo el cartel de decoración.

¿Le interesa? A mí no.

Pero quizá...

Vuelvo en un segundo.

Hola.

¿Cómo te llamas?

Bruno.

¿Has visto a un chaval jovencito por aquí?

¿Qué estás contando, las olas? Sí.

Adiós.

(SILBA)

(Puerta)

Si quieres, puedo llevarte a la estación.

A lo mejor encontramos un tren.

Antes de que se haga tarde.

Sí, será mejor que me ponga en marcha.

¿De cuánto estás?

Conmigo no tienes que disimular.

De tres meses y algo...

Prométeme que no vas a hacer ninguna tontería, ¿eh?

¿Tienes dónde ir, seguro?

¿Seguro?

No me mientas, ¿eh?

Venga, mujer, no llores. No jorobes.

Yo no se lo voy a decir a nadie.

Si fuiste mayorcita para meterte en este lío, seguro que...

también eres mayorcita para saber cómo...

Qué hacer, ¿no?

Bueno...

A ver, vamos a hacer una cosa.

Quédate en la habitación, ¿eh? Y duerme aquí toda la noche.

Yo voy a ver si este hombre tiene una habitación libre.

No, no. Que sí, mujer, que yo te invito.

Ya mañana por la mañana, descansada, pues ya...

Ya piensas a ver cómo llegar a Málaga.

Que no puedo aceptar, que ya bastante lío te he dado.

Yo hablo ahora con el del hotel.

A ver si me entiende porque yo no sé en qué idioma habla.

Venga.

Paso.

-Te sobra uno.

-Paso.

¿Qué tal el fenómeno?

Ahí va. Por ahora no ha roto nada.

Catalán, ponnos otra de vino. Voy.

Cuidado con el acento de esta gente.

Al hombre del hotel para entenderlo hay que hacer oposiciones.

¿Qué es usted, corredor de tejidos? No...

A lo mejor usted me puede ayudar.

Estoy...

Ando detrás de los del rodaje. ¿De los ingleses?

Sí, sí. Me gustaría saber dónde paran mañana para acercarme.

A ver qué nos pueden decir.

Alguno de por aquí anda echando una mano.

Eso sería fantástico.

(Puerta)

Catalán, ponnos el matarratas. Eso el chaval, que tengo ayudante.

¿De dónde lo has sacado? De Madrid, ¿qué te parece?

Toda una señorita.

No toques los cojones.

Lleva esto. A peseta cada uno que se tomen.

Al segundo invitará la casa, ¿no?

La casa no invita más que cuando gana el Barça.

Pues habrá que esperar sentados. (RÍEN)

Si no fuera por el caradura de Ortiz Mendibil...

¿No serás del Madrid? No, no...

El deporte... para los niños.

Después empiezas en un negocio y...

Que va el tío y alarga 10 minutos el partido.

¿Este no estaría mejor si llevara coleta?

¡Déjale en paz!

Si es que parece una niña, y yo no respondo.

Déjale al chaval. A ver si arrancando los mechones.

Bueno, ¿vale ya, no?

Es el protegido de este hombre... -¿Y este quién es?

Viene por los de la película.

Oye, ¿tú no conoces al hijo de la Damiana del camión del agua?

Sí. ¿Y dónde para mañana?

Y a mí qué me cuentas.

Luego te digo, que anoche vendrá donde la madre.

No, no... Si el moscatel es un tónico.

¿Y un lugar para cenar por aquí? Joder... Un sitio para cenar...

Aquí.

¡Guapa, pon otra ronda!

Y tráete las tijeras que te he dicho.

¡Qué pesaos! No lo sabes tú bien.

Ahora, te posa una manaza de esas en la cara

y te tienes que ir a buscar los dientes a Granada.

A varios del equipo los han visto dormir la mona.

Los ingleses beben en serio. Los italianos son más de zampar.

¿Esto qué es? Pan tumaca.

Probablemente, la mayor aportación de Cataluña

a la historia universal.

¡Está cojonudo!

Prueba, prueba... Sí.

Esta caja se atranca, maldita sea.

Oye, ¿y de él qué se cuenta?

¿Del cantante? Sí.

Pues que se mudó del delfín verde a una casa más grande en Almería.

Y se le ve en un Rolls. Va en un Rolls-Royce

con los cristales tintados a todas partes y tiene megafonía.

A veces saluda por el altavoz.

Salvo unos días que se le estropeó y andaba en taxi.

Este país le debe parecer un atraso absoluto.

Imagínate...

El mundo que habrá visto él con 25 años...

Llenando estadios...

Juanjo.

Oye, prueba este pan. Gloria vendita.

Mi madre también lo hace, es catalana.

Ahora te enseño dónde vas a dormir. ¿Duerme aquí?

Sí.

Ese cuarto de ahí.

¿Cómo ha terminado un catalán por aquí?

Es una historia un poco larga.

Es mi hijo.

¿Qué tiene?

Qué más da... Por ponerle nombre no se cura.

Pues sí.

Ya va la leche, Bruno.

Yo estuve en el frente de Aragón, en Teruel.

En un pueblo que...

se llama Lechago.

Eché una mano a un desertor italiano que le querían dar matute.

¿De los voluntarios de Mussolini? Sí.

Al primer tiro se le quitaron las ganas de aventura.

Buena gente Doménico, buena gente...

Y ya, después de la guerra, cuando perdí la plaza de Correos,

la sigues escribiendo y un día fui a conocer aquello.

Doménico tenía una hermana.

Y a la hermana lo que más la gustaba era el sol.

Y si algo hay en Almería es sol. Y aquí nació Bruno.

¿Nació así? Sí.

Todo normal. Pero a los 6 meses ves que no se incorpora,

que no gatea...

¿Y la italiana?

María Concheta.

Va y viene desde Italia.

Supongo que se cansó del sol y de mí.

Tirar para adelante con Bruno es duro.

¿Te gusta el mar? También ayudó que se lió

con un fotógrafo que vino desde Huesca.

Pero... vuelve a pasar temporadas. ¿Y sabes lo peor?

Que yo la espero.

Yo antes contaba esto y me echaba a llorar.

Ahora me parece algo que le pasó a otro.

¿Es así, no?

Cuanto más lejos te queda, menos te importa.

La distancia es la sabiduría. Pasa mucho con los chavales.

Se toman las cosas por la tremenda.

Con los años se dan cuenta de que eran bobadas.

Pero en el momento...

Oye, ya es la segunda que te bebes. A ver si me vas a salir caro.

Está hecho una trapería, como lo dejó el antiguo empleado.

Hay algo de ropa. A lo mejor te va.

Si te quieres duchar, tienes la manguera del aljibe,

pero no me gastes mucha agua. Desde marzo no cae ni una gota.

Te echo el cierre por fuera, puedes salir por la otra puerta.

¿Vosotros qué hacéis? Nosotros nos vamos ya.

Sí.

Esto lo puedes quitar si no te inspira...

¿Y puede usar el teléfono? Sería bueno que llame a sus padres.

Detrás de la barra, pero no te alargues, que es conferencia.

¡Ah! Necesito tu carné de identidad, por los datos.

Sí, claro.

Aquí.

Juan José.

Ale, buenas noches. Buenas noches.

Adiós.

Venga, Bruno. Vamos a dormir.

Buenas noches.

Buenas noches.

¿Ya se recogen? Sí, ya... ya nos recogemos.

Mañana será otro día.

¿Tienen un acento fuerte aquí? No, nosotros no.

Donde tienen el acento fuerte es en Cádiz, Granada y...

Ahí sí tienen el acento fuerte.

Pero aquí no.

Que descansemos la gente. Buenas noches.

¿Has oído? "Que descansemos la gente".

Eso es un solecismo.

No le he entendido nada...

¿Quieres venir mañana conmigo?

Te gustará ver un rodaje. No sé...

Conocer a John Lennon.

Podrás presumir con tus amigas... Vale.

Habrá que madrugar, eso sí.

Buenas noches. Buenas noches.

Antonio. ¿Sí?

Gracias por todo. Gracias a ti por la compañía.

Sí, volveré. Pero cuando se le pase a papá el cabreo.

No es el pelo, es que es todo.

Es que siempre igual. Estoy harto.

No, le ha venido bien hablar con Modesto.

Al menos, le ha bajado los humos.

Le ha dicho que él también tiene que aprender a ceder.

¿Dónde te estás quedando?

¡Ay, sí! Dime algo, aunque sea mentira, para que me tranquilice.

¿Estás comiendo bien? Que sí, que estoy bien.

No te preocupes, de verdad.

Llevé a la cristalería a enmarcar el retrato que me pintaste.

Pero si estaba fatal.

No vas a colgar eso en casa.

A mí me gusta.

(TARAREA)

¡Buenos días!

¿No te gusta madrugar?

No mucho, la verdad.

Mi madre me enseñó a levantarme temprano.

Alguien tiene que encender el sol, me decía.

Mira. Ven.

Ahí lo tienes. Encendido para ti.

(Música)

No se da permiso a nadie. ¿Por qué no?

Porque hay muchos mirando, muchos moscones...

Ya me imagino, ya...

Queríamos pasar para verles.

Va a ser un minuto, nada más.

Espérate en el coche, que voy a consultarlo con la inglesa.

Váyase usted para el coche.

Qué pesaos.

Que ni acercarnos nos dejan.

Joder...

Que dice la producción que sin permiso no se puede pasar.

¿Y dónde está la producción? Habrá unas oficinas o algo, digo yo.

Eso tiene usted que ir a Almería. Déjeme pasar, haga el favor.

Aquí no se le hace el favor a nadie.

Me cago en la hostia... Gloria bendita.

¿Y no podemos llegar hasta el rodaje por otro lado?

Como no vayamos campo atraviesa...

Pero igual estos nos pegan un tiro. ¿Y están ahí?

Eso me han dicho.

Pero claro, a lo mejor está en su día libre...

Yo qué sé... Yo qué sé...

¡Están allí!

Pero si es un campamento increíble. Hay hasta tanques.

(Motor)

Ese es el Rolls que me dijeron.

¡John! ¡¡John!!

¡¡Míster Lennon!!

¡¡John!!

Bájese de ahí, hombre, que está haciendo el ridículo.

¡Bájese de ahí! ¡Lennon!

Oye, como no se calle, le voy a tener que denunciar

y tomar la matrícula, ¿eh?

Ya me bajo, hombre. Ya me voy...

Espere, hombre, espere...

No veo yo que es tan complicado... Que no. He dicho que se vaya de aquí.

Que se vaya.

Qué pesado, hombre. Dando por saco...

Perdona, no me había dado cuenta.

¿Estás bien? Sí.

¿Quieres que te lleve a la estación? ¿Tú qué vas a hacer?

Déjame ayudarte.

En algún sitio...

dormirán o se irán a cenar cuando acaben, ¿no?

Ya, pero... ¿Qué le digo yo al bestia de don Paco?

No sé.

(Explosión)

Que se te ha estropeado el coche.

¡Sal, sal, sal! ¡Sal, no vaya a estallar!

Quita el contacto. ¿Eh?

Es la junta de culata.

¡Me cago en oscuridad bendita!

¿Por qué siempre todo me tiene que salir mal?

Cojones...

Seguro que la Guardia Civil te consigue una grúa.

Es un paseo de nada.

Mucho sabes tú de coches.

¿Tienes un pañuelo?

Este sol es peligroso, a no ser que sepas apagarlo.

Anda, ve.

(Música)

Ve.

Por el coche no te preocupes. El mecánico es de confianza.

Se vino aquí de hippie, pero sabe de coches.

A mí me arregla la furgoneta cada vez que me da problemas.

Hola...

¿Y la arena de playa? Para que el suelo guarde la humedad.

¿Sabes decir mi nombre?

¿Qué?

Toma.

Qué rica.

La fresa se alimenta del calor, por eso es tan dulce.

¿Entonces tú crees que el camionero me ayudaría

a colarme en el rodaje?

A ver, el chico es el que les lleva la cisterna de agua.

Ya. Pero no sé si va todos los días

y tampoco sé si le metes en un compromiso.

Me sabe mal, pero es que irme sin verle...

Ya, ya...

En confianza... ¿La chica qué es tuyo?

Nada, nada... No, pobrecita.

Como el otro. En este país los jóvenes están desesperados.

Les han tapiado las vistas al futuro.

Me vas a dar un mitin ahora...

¿Qué quieres, contarme un secreto?

(RÍE)

Venga, vamos para fuera. Cuidado, no tropieces.

¿Te gustan las fresas?

Me encantan.

Pues hala, para ti todas, que yo estoy de fresas hasta los cojones.

¡Eh! ¿Os habéis hecho amigos?

Lo que más le gusta es la música. ¿A que sí, Bruno?

Esto es un horno.

(Trompeta)

(Música)

Ya voy, Bruno. Ya voy.

Cuidado, cuidado las manos.

Coged las fresas.

Venga, Bruno. Vámonos.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Bueno.

Ya hemos llegado.

Ahí está el chaval.

Me cago en...

Estoy bien.

Deja, deja.

En el armario hay agua oxigenada y algodón. Venga.

¿Y estabais aquí y no habéis hecho nada?

Son cosas de chavales. ¿Cosas de chavales?

¡Venga, fuera, largo!

¿Te duele algo a parte del orgullo? No... No...

Venga, todos para fuera. Me cago en la hostia bendita.

Habrá que denunciarlo a la Guardia Civil, no sé...

Deja, deja... Estos pueblos son muy pequeños.

Antonio...

¿Sí?

¿Habéis visto a Lennon?

(SUSPIRA)

(Ladridos)

¡Eh, Julian!

¡Julian!

(HABLA EN INGLÉS)

¿Cynthia?

¡Cynthia!

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLA EN INGLÉS)

Pero... ¡Oye!

(Ladridos)

No te lo vas a creer. Estudié medio año para peluquera.

¿Y no te gustó?

Sí, pero lo tuve que dejar.

Tienes un pelo precioso. ¡Qué calidad!

Sí... Gusta mucho por aquí.

No sé lo que te he hecho, pero espero que no te asustes

cuando lo veas. Tranquila.

Estaba harto de llevarlo largo.

¿Estos dibujos los has hecho tú?

¡Tachán!

¿No ha quedado tan mal, no? Tienes mano, sí, señora.

Y tú también.

¡Hala!

¿Los haces de memoria?

Me enseñó un vecino.

A veces le ayudo a reparar alguna virgen de escayola,

que pierde un dedo o se le troncha la nariz.

Tengo información fresca. Todas las tardes el cine Cervantes

suspende la sesión de las 8 porque ven lo rodado el día antes.

Van el director y la gente del equipo.

¿Y me dejarán entrar? Eso ya...

Le puedo escribir una nota a John explicándole.

¿Tú cómo estás?

¡Coño, qué bien te han arreglado el pelo!

Si quieres, tienes peluquera. ¿Tú?

¡Ya funciona! Era la chapa del cajón, que no...

¿Y si vamos a la sesión anterior?

Solo hay que esconderse hasta que vacíen la sala.

Tanto trabajo para conocer a un tipo.

Ni que fuera Claudia Cardinale. Eso es una mujer.

Esta tarde nos vamos al cine.

Mira, somos piratas.

(Claxon)

(PELÍCULA) "¿Pueden llevarme hasta la granja?

Voy a ver a una hermana mía que está en estado de buena esperanza.

-Que suba, hay sitio para todos.

-Por la otra puerta.

-¡Uy, un cura! -¿Le dan miedo?

-No, por Dios. Yo también tengo una hermana seminarista".

(SILBA)

Se me ha dormido la pierna.

Ven, ponte aquí.

(CONVERSACIONES SUPERPUESTAS)

¡Empezamos!

Mira, mira. Se ha cortado el pelo y se ha puesto las gafas.

¡Por fin! Es miope, pero lo ocultaba.

¿Y él no ha venido?

No, no parece.

Vamos, vamos... Hay que ir con mucho cuidado.

¡Vamos!

¡Vamos! ¡Por aquí!

Deseadme suerte. ¡Suerte!

¡Suerte!

(HABLAN EN INGLÉS)

¡Ay, a ver si lo convence!

Lleva bisoñé.

Me lo contó la maestra de peluquería.

¿Manolo Escobar?

Y un buen peluquín. ¿En serio?

Y Fran Sinatra.

(SILBA)

Eh, oigan, ¿qué hacen aquí? Que aún no hay sesión.

¿La película de Manolo Escobar no la echan?

A partir de las 10. ¿Hasta las 10 hay que esperar?

Pero aquí no se espera. En la calle.

Que la de Manolo Escobar no la ponen hasta las 10.

¿Qué? ¿Y este por dónde ha entrado?

Dice este señor que tenemos que esperar fuera.

Sí, sí. Fuera.

Luego volvemos.

Fuera.

Es que le encanta Manolo Escobar. ¿A quién, a mí?

¿Qué tal ha ido?

Como dicen en las películas: "Necesito un trago".

Venga, vamos, a la calle, a la calle.

La clave está en cazar la canción en Radio Luxemburgo y grabarlo.

Pero antes de que salga el disco en España.

Así los chavales presumen de saberse la letra

y se la traducen hasta a los mayores.

Eh, funciona.

Es una evidencia pegado...

Pega...

Pedagógica.

Yo sigo derecho. Sí, sí, siempre derecho.

Yo saco las letras de oído.

Pero es que no hay manera, se escapan cosas.

Y es feo dejar huecos en los cuadernos.

Pero como tienen la manía de no incluir letras en los discos.

¿Por qué?

Yo qué sé, eso es lo que quiero hablar con John.

Enseñarle los cuadernos

y decirle de tú a tú: "Oye, mira, John.

Hay chicos de Albacete... Sí, John, de Albacete".

¿Y por qué de Albacete? Da clases en Albacete.

Albacete capital.

¿Tú tienes carné? No.

Pero sabes conducir.

Esperemos.

¿Lo ves? A eso me refiero.

La gente aprende cuando quiere, cuando encuentra una motivación.

¿Sabes? Que sale de sí mismo, no del profesor

ni del programa de estudios.

Yo sé que mis alumnos algún día le dirán a sus hijos:

"Yo tuve un profesor que me enseñó el inglés

con 'I want to hold your hand'",

que quiere decir "déjame cogerte la mano".

Porque hay canciones que te salvan la vida.

Saber que alguien antes sintió lo que tú estás sintiendo ahora.

Ya no estás solo.

Todos necesitamos gritar "Help!"

alguna vez en la vida, ¿eh? "Help!".

Como John, sí.

(GRITA) "Help!".

Venga, "Help!". "Help!".

¿Sigo derecho? Sí, sí, sí, siempre derecho.

Luego ya vendrá la lista de los verbos irregulares.

Me da igual que se cachondeen de mí. ¿Sabéis cómo me llaman?

¿Cómo? Eso, ¿cómo?

Tuerce, tuerce, que te pasas el cruce.

Bueno.

Vamos a dormir.

Mañana va a ser un día histórico.

Hasta mañana, Juanjo.

Buenas noches, Antonio.

Hasta mañana. Hasta mañana.

(RONCA)

Hay canciones de Los Beatles que quedarán para siempre,

porque tocan a la gente, porque son alegres y melancólicas.

¿Sabes por qué?

Porque la vida es alegre y melancólica.

¿Sabes que John también fue un hijo no deseado?

Hecho un sábado por la noche con unas copas de más.

Arrojado a la soledad.

También a la vida que le den.

Tú eres hermosa.

Tú no tienes que sufrir.

No puedes sufrir.

Tú vas a ser alegre y triste, ya vas a ver.

¿Te puedo dar un beso? Claro.

Me voy a dormir.

Solo quiero que pienses una cosa esta noche, ¿vale?

¿Tú te casarías conmigo?

Piénsatelo.

Yo me casaría contigo.

Llevaba semanas sin uno.

¿Y eso?

Vivía con una gente y no estaba permitido.

¿Quieres?

No, no sé, me marea.

Mi padre fuma puros y apestan.

Voy a poner música.

(RADIO) "El amor no hace alarde, no se envanece,

no busca su propio interés, sino que se regocija con la verdad".

Es guapísima.

Es la favorita de Ramón.

Mira qué rasgos.

Yo no soy ella.

Pero también eres muy guapa.

¿Tú crees?

Sí.

Seguro que no conoces a muchas chicas.

Las suficientes. "Las suficientes".

No sé, tengo ojos. ¿Te gusta mirar a las chicas?

Me gusta mirarte a ti.

Pero yo no soy como las chicas de las películas esas, ¿eh?

Ven, ven.

Ahora es cuando yo te cuento que estoy embarazada.

Es broma, ¿no?

Sí, una broma de tres meses y medio.

Perdona.

No hay nada que perdonar.

Si ya te he dicho que no soy lo que te imaginas.

Ven.

Siéntate aquí conmigo.

¿Te has asustado?

No.

Yo sí estoy asustada.

Mi madre me mandó a un sitio donde nos cuidan

hasta que tenemos el niño.

Y luego, si quiero, pues pueden hacerse cargo del bebé.

Yo puedo volver al barrio...

sin que las vecinas importunen a mi madre.

Hasta casarme con el hijo de don Ricardo el de la farmacia...

que lo está deseando.

Ya.

Le llaman el "Perdigones".

Porque escupe mucho al hablar.

Una vez me dijo que me quería con locura.

"Te quiero con locura".

Y me llenó la cara de babas.

¿Y el padre?

El padre es John Lennon, para el caso.

Yo...

no quiero...

que nadie decida por mí.

Nadie te puede obligar a nada.

Yo te quiero.

Tú sigue con tus películas.

¿Y no has pensado en ir a Madrid? ¿Qué se me ha perdido a mí allí?

No sé, es una ciudad grande.

Allí nadie te conoce. Ni yo conozco a nadie.

Ahora me conoces a mí.

¿Te conozco?

¿De verdad?

¿Y quién eres tú?

¿Quieres que te cuente lo que va a pasar?

Seguro que ya te ha pasado con alguna otra chica.

La deseas.

La amas.

Le dices que la quieres, que siempre estarás a su lado.

Y de pronto...

ya no sientes nada.

No digas eso.

(CANTA) "Mejor era cuando decías que también me querías

y ahora todo pasó.

Mejor era cuando pensabas que me necesitabas

y ahora todo pasó...".

Me han crecido no te creas que son siempre así.

"Mejor...

será...

olvidar tu amor.

Será mejor...

tal vez para los dos.

Tal vez para los dos".

(TARAREA)

¡Eh, vamos, que hay que irse ya!

Yo ni voy a desayunar.

No me entra nada.

Uno, dos, probando, probando.

¡Venga, vamos, eh! Hay que llegar con tiempo de sobra.

Pero si yo no sé si puedo ir. Buenos días.

Muy buenas.

Ya tienes el coche reparado. Muchas gracias.

Me llevo al chaval, esto puede ser una experiencia inolvidable.

Vaya ayudante que me he buscado.

Pasa más tiempo contigo que trabajando.

¿Y esto?

Un regalo.

El chaval es una joya, ¿has visto?

¿Y cuál es la idea?

¿Pudrirte en este pueblo donde solo hay lagartos y piedras?

¿Y Belén?

Se fue, ni siquiera ha dormido esta noche en el hotel.

Mira, te lo digo por experiencia.

Para entender a las mujeres lo mejor es renunciar a entenderlas.

Vete tú a saber lo quieren.

Ahí me tienes a mí,

con un corazón que no me cabe en la camisa y más solo que la una.

(RADIO) "Escuchan los tambores de Calanda,

símbolo máximo de la Semana Santa española".

(Tamborrada)

¡Mira, está ahí! Es ella.

Belén.

Forastero, una caridad, cómpreme una chumba.

¿Y tú quién eres?

Miguel. ¿Miguel?

¿Y no vas al cole?

¿Qué cole? Pues al que van los niños.

Para que los profesores les enseñen a leer y a escribir.

Yo ayudo a madre.

A ver qué tengo por aquí.

Mira.

Bueno.

Toma.

Espera, espera que tengo una cosa mejor para ti.

Mira.

Ahí va, ¿te gusta?

¿Y para comer?

Toma.

Gracias, adiós.

(Música)

(HABLA EN INGLÉS)

(HABLAN EN INGLÉS)

Chicos, que dice que solo puedo acompañarle yo, que es muy tímido.

No, no, claro, ve tú. ¿Sí?

Bueno, allá voy.

Espera, espera.

Te has puesto muy guapo.

Mira, mira. Es él.

Lo ha conseguido.

Ven.

"She is a hairdresser. She can help you".

"Okey, come on".

Ven, ven.

¿Cómo? (HABLA EN INGLÉS)

¿Militar? "Yes".

Gracias.

No me quites mucho, ¿vale? Que el sábado tengo una boda.

No, no.

¿Lo ves? Ya trabajas en el cine.

(Música yeyé)

Vamos a bailar.

Un twist.

Venga. Yo no sé bailar.

Es superfácil.

Como si apagaras cigarrillos con los pies.

Venga, dame las manos.

Dame las manos.

No sé si ha sido el té...

el té ese tan fuerte que toma...

o la marihuana.

Tenía unas galletas de marihuana que me ha ofrecido

y no iba a decirle que no.

(RÍE)

Casi me caigo.

¡Eh!

¿No os bañáis?

Está buenísima.

Bond, James Bond.

Lo extraño es...

alguien que es tan famoso, hablando conmigo...

como si nos conociéramos de toda la vida.

Y rellenando las letras en los cuadernos...

con rotuladores de colores.

"Yellow submarine" lo ha corregido en amarillo.

¿Y de qué habéis hablado?

Me ha prometido que va a venir a la clase un día.

Yo le he dicho que los chavales son muy modestos.

Y el me ha contestado: "Mejor".

Hemos hablado de cuando él era estudiante.

Casi todos sus profesores eran horribles.

Pues ya tenemos algo en común.

Tener malos profesores no es tan grave.

A veces, si tienes talento,

un mal profesor te ayuda a decidir por ti mismo,

a no aceptarlo todo sin rechistar.

Nuestra profesión es así de absurda.

¡Eh! Alcánzame el jumilla, no se nos caliente.

¿Y qué más te ha contado?

Hemos hablado de su madre.

No sé por qué hemos hablado tanto de la madre.

Y de Liverpool, casi no hemos hablado de Los Beatles.

Ni siquiera saben si seguirán con el grupo.

¿En serio? ¿Se van a separar?

Que está harto de las giras. ¿Y quiere ser actor?

Ya es actor. Bueno, ya.

Me refiero a hacer cine. Las piernas de Marlene.

Me ha dicho que le impresionaron las piernas de Marlene Dietrich,

una noche que la conoció en una fiesta.

Ella allí, apoyada en un piano.

Unas piernas magníficas.

Se ha quemado con el sol. Es tan blanquito.

Y me ha cantado una canción, la tiene a medias.

¿Que te ha cantado? Con la guitarra.

Con una guitarra que le ha comprado a un gitano.

Esto ya está.

Me la ha grabado aquí.

"A ver si le gusta a tus chavales", me ha dicho.

Y aquí.

Aquí me ha escrito la letra.

Todavía no tiene título.

¿O sea que os habéis hecho amigos?

¡Pero claro, hombre! ¿No te he dicho que va a venir a verme?

Verás la cara de los chicos...

cuando se presente un día en clase.

No la toques con esos dedazos llenos de grasa.

(LEE) "Living is easy with eyes closed".

(TRADUCE) "Vivir es fácil con los ojos cerrados".

(Sonido distorsionado)

¿Eso es lo que he grabado?

¿Eh?

¿Es él?

¿Qué vas a hacer?

Déjalo, ni se te ocurra.

Os voy a decir una cosa a los dos.

Bien importante.

No se puede vivir con miedo, ¿eh?

En este país hay mucha gente que vive con miedo.

Pero vosotros sois jóvenes y tenéis que cambiar esto, maldita sea.

Hay que sacudirse el miedo.

La vida es como los perros:

si te huelen el miedo, se te tiran a morder.

Creo que te tienes que ir a disculpar de un chico.

¿Es que no le ha gustado el corte de pelo?

Le ha gustado a él y me ha gustado a mí.

Mira, yo sé que es difícil ir a disculparse a un forastero

y más, de un chaval joven, pero creo que deberías hacerlo.

¿Vas a dejarme tranquilo?

Nunca os dejéis robar la dignidad.

Hoy ese bestia ha aprendido una lección.

Dame una peseta y te limpio el coche.

-¡Dame una peseta y te limpio el coche!

A ver, venga.

Bueno, primero a limpiarlo, venga. ¿Por qué?

Yo ahora pago. Porque primero hay que limpiarlo.

¡Vamos a por los cubos! Bruno, vigílalos, ¿eh?

Que lo dejen reluciente.

¿Me llevarás a la estación si te va de camino?

Claro.

Saluda a un amigo de Lennon. ¿Ha ido bien?

Juanjo.

Nos vamos para casa.

Mañana es el bautizo de tu hermana.

Voy por mis cosas.

Era mi obligación.

Le llamé anoche. Has hecho bien.

¿Qué se debe?

Invita la casa.

Cuida de nuestra bandera pirata, ¿eh?

¿Lo harás? Sí.

Bueno, hasta luego.

Adiós.

¿Podemos llevarla a Madrid? Iba a coger un tren.

Claro.

Ven, te acercamos a Madrid. Juanjo, no.

Mis padres son íntimos de uno que tiene una peluquería.

¿Estás loco?

Venga, va, despídete de todos.

Tranquilo, Bruno.

Toma, esto es para ti.

Toma.

Un recuerdo.

Tiene usted un hijo estupendo.

Enhorabuena, le ha educado muy bien.

El quinto Beatle. ¿Qué?

Los chavales en el colegio así es como me llaman.

El quinto Beatle.

Ya sabes dónde estoy, ¿eh?

Si necesitas ayuda.

Gracias.

"If you need someone".

No marches sin llevarte unas fresas.

¡Eh, señor! Ya está lavado el coche.

Espera.

¿Qué tiene en los ojos? Es el tracoma.

Se os va a echar de menos por aquí.

(REVOLUCIONA EL MOTOR)

¿Adónde vas...? ¡¿Adónde vas, desgraciado?!

¡Me cago en toda tu generación!

¡Te cojo y te reviento toda la calva!

¡"Help"!

¡"Help"!

Te has cortado el pelo.

("Strawberry fields forever")

¿Qué es eso?

Una canción.

Y esa es la música que os gusta, ¿no?

(Música créditos)

Somos Cine - Vivir es fácil con los ojos cerrados - Ver ahora

David Trueba ganó el Goya a la mejor película con esta cinta. En 1966 John Lennon llega Almería para rodar una película. Paco deja por unos días su trabajo de profesor decidido a conocerlo. A su viaje se sumarán Belén y Juanjo, dos jóvenes en fuga. Almería en 1966 será para los tres una inolvidable estación en sus destinos. La película estuvo nominada en 7 categorías y se llevó 6 Premios Goya. Entre ellos, los de Actor Principal, para Javier Cámara, y Actriz Revelación, para Natalia de Molina. 

A cambio de nada (2015), de Daniel Guzmán

Reparto: Miguel Herrán

No recomendado para menores de 12 años Somos cine - A cambio de nada - Ver ahora
Transcripción completa

¡Gracias!

Hola.

Joder, ¿otra vez lo mismo?

Ya no sé qué más hacerte.

¿Te duele? No.

¿Cuántas veces tengo que decirte que te laves la cara antes de salir?

Me la he lavado. ¿A qué hora te acostaste?

Pronto.

¿Por qué no dejas ese trabajo? ¿Con qué comemos?

Darío, tienes que venir a hablar con el abogado.

¿Me estás escuchando?

¿No puedes de otra manera?

Que pase el dinero que debe.

Me da dinero. Me lo tiene que dar a mí.

Ya te lo doy yo, ¡a ti qué más te da!

¿Por qué no habláis antes del juicio?

¡No tengo que hablar con nadie!

¡Ya sabes lo que tienes que hacer!

"¿Sí?".

Baja, Luismi. "Todavía no puedo, tío".

Venga, va, coño, que te espero detrás.

No puedo bajar tan pronto. Pero ¿cómo vas con esas pintas?

Que hay que ir a trabajar. Haberme avisado antes.

¡Tira para atrás! Déjame llevarla, coño.

Luego. Siempre luego, pero luego nunca.

No tienes carné.

Ni tú tampoco, no te jode. A ver si nos va a ver alguien.

Es que eres un mierda.

110.

115.

¡115!

¡Joder!

A ver si adelgazas, no llegamos a 120 en la vida.

Puta madre.

Que buenas las hacen ahora, las hacen de verdad.

Joder, qué sensación.

(CHISTA)

Te la has pillado un poco justa, ¿no?

Estoy tocho.

Hijo puta, pero si no te he visto hacértelas.

Son muchos años, tío.

Qué cabrón...

Están guapas, ¿eh?

Pásate mañana.

Pero qué mañana, tronco, llevo pasándome dos semanas.

¿Yo qué quieres que haga, niño? La gente es muy "malqueda".

No me cuentes tu vida, te traje lo que pediste y me pagas.

Que te voy a pagar, en cuanto cobre.

No puedo esperar más, necesito la pasta sin falta.

Como no la pinte...

Estoy más tieso que Tarzán.

Te buscas la puta vida, tío.

Y dale, pedales... Que no tengo, niño, joder.

Que más me gustaría que poderte pagar.

A mí no me gusta deber dinero a nadie.

Así que si quieres coge las piezas y te las llevas.

¿Qué te crees que es El Corte Inglés? ¡Quiero mi dinero!

Qué hostia. ¿Te has hecho algo?

¡Quita, coño!

Has venido muy fuerte, tigre.

Ni tigre, ni pollas.

O le pagas lo que le debes o te lo explico de otra manera.

Joder, cómo ha venido hoy el escudero.

Darío...

Darío, venga, vamos a la cama.

Venga, vamos, hijo, que yo ya no puedo contigo.

¿Sí? -Pasa.

Hombre, pensaba que estabas enfermo.

Bueno, estaba malo, pero ya estoy bien.

Siéntate.

¿Qué vas a hacer el año que viene si no apruebas?

Voy a aprobar. Eso dijiste el año pasado y mira.

Este año será diferente, lo verá. ¿Sí? ¿Por qué?

Porque lo va a ser. Porque lo digas tú.

Veo que voy a aprobar. Lo creo.

Dile a tus padres que vengan a hablar conmigo.

No pueden, trabajan los dos.

Pues dame su teléfono.

No me lo sé.

¿No te sabes el teléfono de tus padres?

Por favor, las cosas están muy mal en mi casa.

Y peor que van a estar si sigues así.

Deme una oportunidad, por favor. ¿Otra?

Ya no me quedan.

(Claxon)

Hola. ¿Qué pasa?

¿Esos pelos?

No sé como tu madre te deja salir así de casa.

No sé qué cojones hace.

Trabajar, no te jode. Esa boca...

me cago en Dios.

¿Has hablado con ella?

¿Y?

Cago en Dios... es que...

Encima que me deja en la puta calle, me quiere quitar lo poco que tengo.

Ahora sí que vamos a tener problemas, estoy hasta los cojones

de tu madre, al final se queda sin la casa, ya verás.

No se queda en la calle. Yo sí...

No he dicho eso.

Una cosa es que quieras a tu madre y otra que me jodas.

No voy en contra de nadie. ¡Díselo a ella!

¡No me levantes la voz que te saco a hostias!

Habla con ella a ver si te das cuenta de cómo es, coño.

¿Qué tal las clases?

Bien.

¿Seguro?

Menos mal que este año lo estás haciendo bien.

Casi es la única alegría que tengo.

Para ti, para ti, ¿eh?

Fírmalo aquí.

¡Tyson, para!

Tronco, ¿quieres coger a tu puto perro?

No la monta, no llega.

No te muevas, puto gordo.

Que está en celo, coño.

¿Y si le ponemos chubasquero y que se den un homenaje?

¿Y si me la doy con tu hermana? Chúpame el cipote.

¡Tú! Para, coño.

Como se la cargue vas a flipar, ¿eh, subnormal?

Tronco, ¿quieres parar ya?

Joder, mañana te traigo tres bolsas, gañán.

Siempre traes mucho pero luego no traes nada.

¡Tú, deja el calcio, coño!

¡Joder, qué asco, no sé como puedes beber esa mierda!

¡Tú, tú, la hora!

Joder...

Qué guapa es Alicia, tío.

Ya ves, menudas tetas tiene.

¿Se las ves? Ah, no, es el codo.

Esta quiere con los dos cien por cien, te lo digo yo.

Que se está tocando. ¿Lo estás viendo?

No, pero lo dice su cara.

Vamos a pedirle aceite, ahora es el momento.

Ahora no se puede, su viejo está al caer.

¿Qué haces, coño? Me he resbalado, joder.

¿Qué hace? ¿Qué hace?

Buah, chaval, que se está tocando.

¡Eh, qué coño haces!

Yo no te he tocado con nada, te lo juro.

Madre mí...

Pues... esa es la situación.

Si no aprueba los exámenes finales tendrá que abandonar el instituto.

Estoy de piedra. No sé qué decir.

Sería un error que dejara de estudiar.

No, hombre, no, eso desde ningún concepto.

No, yo le juro... ¡Tú te callas, coño!

Que bastante la has liado ya.

¿Qué haces? ¿A tu padre le vas a contestar?

Con todos los problemas de casa y ahora esto...

Toda la vida sufriendo y trabajando y trabajando

para darte una educación y ahora esto.

Es pública.

Que no me contestes, coño, que no me contestes.

¿Qué quieres acabar como yo? ¿En la obra?

¿Eso es lo que quieres?

¿En qué nos hemos equivocado, hijo? Dímelo.