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Una mujer desnuda no es un escándalo

Madonna lleva 62 años sin obedecer órdenes y no va a empezar ahora

  • Sí, Madonna ha despertado polémica con sus fotos en lencería, pero el adjetivo "irreverente" es una elección caduca
  • "Envejecer es pecado. Serás criticada, vilificada y definitivamente no te pondrán en la radio"

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 Madonna, icono de la liberación sexual femenina, vuelve a remover la conversación por un desnudoMadonna, icono de la liberación sexual femenina, vuelve a remover la conversación por un desnudo
Madonna, icono de la liberación sexual femenina, vuelve a remover la conversación con un desnudo RTVE

La irreverencia está en el ojo del que mira. Madonna empezó su carrera saltando al vacío, derribando barreras, creando un nueva forma de espectáculo pop y haciendo posible otro canon de autorrepresentación femenina, lejos de la elegancia, la inhibición o la vergüenza. Irreverencia es, también, la valentía necesaria para saltarse las normas y no dejarse devorar por las expectativas que esas miradas sostienen. En el caso de Madonna, esa valentía que no debería ser tildada como tal es expresada día tras día al seguir ahí, al envejecer, al decir lo que tiene que decir y al seguir actuando de forma auténtica, respondiendo a las polémicas, las etiquetas o las caricaturas a las que tratan de reducir a las mujeres que siguen siendo visibles a una cierta edad. Pero es una trampa calificar a Madonna de irreverente: para Madonna, siendo Madonna, la irreverencia es la única opción. Las alternativas son o autocensura o silencio. 

 Madonna en Instagram:

Madonna en Instagram: "Y ahora, un momento de autorreflexión... Madame X" @madonna

Hoy, la 'reina del pop' encabeza titulares por haber compartido en sus redes sociales unas fotos en lencería. Son fotos caseras, mal iluminadas, menos glamurosas de lo que cabría esperar; cuando lo hace Rihanna, de 33 años, la sesión de fotos casera se describe como sensual, sugerente, se dice que "enciende las redes". Cuando Madonna, a sus 62 años, se desnuda frente a internet, los titulares más amables la califican de "irreverente", la mayoría, de algo peor. Si Madonna nos escandaliza, haríamos bien en preguntarnos por qué. Si la respuesta es que burla las normas del 'buen gusto', de la etiqueta, del decoro, de la apriopiada opinión, de la elegante insinuación, de lo que es apropiado para una mujer de cierta edad que sigue situándose delante de las cámaras, tal vez convenga hacer la pregunta otra vez. ¿Por qué escandaliza Madonna? 

Madonna en un concierto en Tel Aviv, mayo de 2012

Madonna en un concierto en Tel Aviv, mayo de 2012 GTRES

La hipocresía, por un lado

Ella misma respondía en el histórico discurso que pronunció al recoger, en 2016, su premio Billboard a la 'mujer del año'. La bautizaron una vez como 'reina del pop', sí, pero la coronación no fue gratis; lo que ahora representa Madonna para una nueva generación de artistas, un enorme referente de esa mal llamada irreverencia, en los años 80 tenía un rostro masculino. Las pioneras con frecuencia sufren el castigo. "Por supuesto que me inspiraron Debbie Harry y Chrissie Hynde y Aretha Franklin, pero mi verdadera musa fue David Bowie", declaraba Madonna. "Él encarnaba el espíritu masculino y el femenino, y eso resonaba mucho conmigo. Me hizo pensar que no había reglas. Pero estaba equivocada. No hay reglas, si eres un hombre. Si eres una chica, tienes que jugar al juego. Tienes permitido ser guapa, y mona, y sexy, pero no actúes como si fueses demasiado lista. No tengas una opinión, o al menos no tengas una que esté fuera del status quo. Tienes permitido que los hombres te objetifiquen, y vestir como una puta, pero no hagas tuya tu sexualidad y no expreses tus fantasías. Sé lo que los hombres quieren que seas, pero, aún más importante, sé lo que otras mujeres se sienten cómodas contigo siendo alrededor de otros hombres. Y, por último, no envejezcas. Porque envejecer es un pecado. Serás criticada, vilificada y definitivamente no te pondrán en la radio".

 Madonna y el corsé más famoso de Jean Paul Gaultier

Madonna y el corsé más famoso de Jean Paul Gaultier

Víctima de violaciones, asaltos, pérdidas horribles y el escrutinio constante de la prensa, a veces laudatorio y a veces cruel, Madonna allanó el camino para las que hoy, en el mundo del espectáculo y entre otras cosas, definen su sexualidad y la explotan en sus propios términos. Pero, a su edad, ella sigue siendo la voz y el rostro que provoca y fuerza las reglas que aún no han sido derribadas para las mujeres de mayor edad; Madonna no puede esconderse detrás de Madonna. Asia Argento, Jon Kortajarena, Samantha Hudson y casi un millón de personas anónimas han dicho, naturalmente, que les gusta su última publicación. Las voces que la cuestionan en los medios de comunicación suenan más fuerte. Probablemente sea lo que Madonna esperaba. Desde luego, no es la primera vez. 

Ecos del 'escándalo' de la MET Gala

 Madonna en la gala del MET 2016, con un polémico vestido de Givenchy

Madonna en la gala del MET 2016, con un polémico vestido de Givenchy

El vestido de Givenchy que Madonna eligió para la MET Gala en 2016 también servía la polémica en bandeja. La tacharon de ridícula, de faltarle el respeto a la moda y de eludir a conciencia un buen gusto que también puede ser una herramienta fértil de expresión. Ella, ante el aluvión de críticas, respondía: "Cuando se trata de los derechos de la mujer todavía estamos en la Edad Media. Mi vestido en el la gala del MET fue una declaración política, y también una declaración de moda. El hecho de que la gente crea que una mujer no puede expresar su sexualidad, independientemente de su edad, es una prueba de que todavía vivimos en una sociedad sexista. Mi forma de pensar nunca ha tenido límites y no voy a empezar a tenerlos ahora. No podemos lograr cambios a menos que estemos dispuestos a correr riesgos, ser valientes y tomar el camino menos transitado".

Madonna en la gala del MET del año 2011

Madonna en la gala del MET del año 2011 GTRES

Salvando el período en el que la cantante estuvo casada con Guy Ritchie, años en los que sí manifestó un interés más acorde con el canon de la moda, recibiendo críticas por su 'refinamiento burgués', Madonna siempre ha abrazado esa vertiente de la moda más feísta y subversiva. Sobre el efecto que llevar un anillo alrededor del dedo puede tener sobre la percepción pública de las mujeres, la artista también se ha manifestado públicamente: "Me dejaron en paz cuando me casé con Sean Penn, no sólo porque les daría una paliza, sino porque me sacó del mercado. Durante un tiempo no fui considerada como una amenaza". Ahora que Madonna intercala períodos de soltería con una sucesión de relaciones con hombres más jóvenes, la componente de la edad se ve amplificada por otra serie de barreras que eluden a los hombres: Leonardo DiCaprio también, podría recordar Madonna, encadena una compañera 25 años más joven tras otra. No se manifestará sobre si eso está bien o mal; Madame X ya ha dicho en varias ocasiones que se considera una mala feminista. El foco está en otro sitio: a quién estigmatizan por sus decisiones y a quién, simplemente, se las reducen al nivel de la anécdota

Madonna en los Grammy de 2015

Madonna en los Grammy de 2015 GTRES

"Me violaron en una azotea, me asaltaron a punta de pistola"

El discurso de aceptación del premio Billboard fue magnífico porque convirtió en ataque y reivindicación activa las explicaciones y anécdotas que Madonna podría necesitar, entonces y ahora, como estrategias defensivas ante estos ataques que no cesan nunca. Primero bromea, porque conoce mejor que nadie la letra escarlata que un día le bordaron el pecho: "Siempre me siento mejor con algo duro entre las piernas", dice, y el público se ríe antes de que Madonna deje claro que va, como siempre ha ido, en serio: "Gracias por reconocer mi habilidad para continuar mi carrera durante 34 años frente a una misoginia flagrante, sexismo, bullying constante y abuso incansable".

 Madonna junto a Jean-Michel Bas

Madonna junto a Jean-Michel Basquiat

No dio las gracias y bajó del escenario, sino que lo utilizó para contener sus confesiones más crudas. "Cuando me mudé a Nueva York era una adolescente, era 1979 y la ciudad daba mucho miedo. El primer año me asaltaron a punta de pistola, me violaron en una azotea con un cuchillo apuntándome al cuello y entraron a robar mi apartamento tantas veces que un día dejé de cerrar la puerta. En los años que siguieron, perdí a todos los amigos que tenía por culpa del sida, o las drogas, o los disparos. Como os podéis imaginar, todos estos eventos inesperados no sólo me ayudaron a convertirme en la atrevida mujer que tenéis delante, también me recordaron que soy vulnerable y que en la vida no hay seguridad real salvo la fe en uno mismo y el entendimiento de que yo no soy la dueña de mis talentos, no soy la dueña de nada". 

El desnudo de Madonna, aburrida, en un estudio de arte

El desnudo de Madonna, aburrida, en un estudio de arte Â©GTRESONLINE

"Me llamaron puta y bruja, un titular me comparó con Satán"

A estas alturas de la película, la carrera de Madonna es una eterna negación de la vergüenza, y así es como ha aprendido a desear ser leída. Puede no ser del agrado de todos, pero no debería cuestionarse su aportación incalculablemente valiosa a una esfera del pop que no se entiende sin su estética, su puesta en escena y su construcción simbólica de una diva auténtica y valiente. El intento de convertir en vergonzosa la enésima iteración de una afirmación que no caduca (Madonna tiene una relación viva con su cuerpo, con su sexualidad, con su propia imagen), es tan inerte ahora como la primera vez: "Cuando me convertí en famosa había fotos mías, desnuda, en las revistas Playboy y Penthouse; fotos que me hicieron en escuelas de arte, para las que posé por aquel entonces para ganar dinero. No eran muy sexys, de hecho tengo cara de aburrida, porque lo estaba, pero se suponía que tenia que sentirme avergonzada cuando salieron. No lo hice, y eso sorprendió a la gente", contaba Madonna. 

Madonna en la 57ª edición de los Premios Grammy en 2015

Madonna en la 57ª edición de los Premios Grammy en 2015 GTRES

"Y todo lo que leí sobre mí misma eran condenas, me llamaron puta y bruja. Un titular me comparaba con Satán. Dije, espera. ¿Prince no está corriendo por ahí con medias de rejilla y pintalabios y enseñando el culo? Sí, lo estaba, pero era un hombre. Esta fue la primera vez que me di cuenta de que las mujeres no tenían la misma libertad que los hombres, recuerdo sentirme paralizada. (...) Camille Paglia, la famosa escritora feminista, dijo que yo estaba frenando a otras mujeres por objetificarme a mí misma sexualmente. Así que dije, que le jodan. Soy otro tipo de feminista. Soy una mala feminista. La gente dice que soy controvertida, pero yo creo que lo más controvertido que he hecho nunca es seguir aquí". Y cinco años después de pronunciar estas palabras, le pese a quien le pese, Madonna sigue aquí. 

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