El concierto de Bad Bunny contado por Laura del Val: "Madre castellana a la Casita"
Hay un señor que ya no se va de Madrid, que está de residencia y que lleva dando conciertos cuatro días seguidos. Y suma y sigue. Esa persona es Bad Bunny y, pese a quien le pese, Laura del Val es una de las afortunadas que ha podido verle en concierto. “A todos los que dicen que no puedes ser feminista e ir a ver a Bad Bunny, les digo que sí, porque soy mujer y puedo hacer dos cosas a la vez”, ha dicho en Mañana Más.
La humorista se ha pasado por el programa de Ángel Carmona con su habitual sección, Canciones de karaoke, para contar cómo ha sido la experiencia con el Conejo Malo. “Arranca el concierto y ya estás extasiada. Sale Benito y se tira cinco minutos quieto, sin hacer nada, y la gente se pone a llorar”, explica. “Claro, esto para una persona sin ningún tipo de expresión es raro”, añade. Laura cuenta que las tres primeras canciones son de total disfrute. “Benito se gusta y se disfruta. Llega él con su orquesta, con sus panas, con sus bros. Vamos, a nivel karaoke, es como si subieras con todos tus colegas a cantar las de Estopa”, relata.
"En menos de media hora se ha fundido las buenas"
Pero hubo algo del concierto que Laura no pudo soportar. “Hizo coitus interruptus”, dice. “A cada canción que cantaba, cuando llegaba el subidón, Benito cortaba el tema y la gente se quedaba como, qué ha pasado aquí. Tres minutos parado y, de repente, retoma”. Como apunta Carmona: “esa es una técnica de DJ malo, de DJ de pueblo”.
Tampoco le hizo mucha gracia lo que pasó a los 20 minutos de empezar el concierto. “De repente, Bad Bunny desaparece y sale una rana cutre, hecha por IA y van saliendo fotos de Madrid, todos los lugares míticos, pero con palmeras de fondo”, asegura. “Y te das cuenta de que eso es lo más cerca que va a estar Madrid de tener playa”, añade.
Bad Bunny, durante un momento de su concierto en el Metropolitano de Madrid. Ricardo Rubio Ricardo Rubio / Europa Press
Maripili, madre castellana, a la Casita
Sobre el final, otra crítica. ¿Qué es eso de cortar el micro durante 15 minutos mientras saluda a la gente? “Parece un besamanos”, asegura. Eso sí, tras ese momento, el puertorriqueño vuelve al escenario con cuatro temazos. “¿Ha sido el concierto de mi vida? No. ¿Ha sido el mejor concierto donde he perreado independiente mente de quine eres? Sí. Porque lo importante es disfrutar de la vida. Y como dice Benito, ‘mientras uno esté vivo debe amar lo que más quiere’. Conejo, no has estado tan malo”
Sobre la polémica “Casita” de Bad Bunny, Laura prefiere no hablar porque ahora ella tiene un nuevo objetivo: Conseguir que madre castellana suba a la casita. De momento, el único mensaje que ha recibido de Maripili es: “No me líes, maja. Es que me lías cosa fina. Bueno ya veremos que no te creas que te van a llamar”. Duras palabras que, sin embargo, no desaniman a Laura. Lo va a seguir intentando y puede que el próximo 7 de junio a quien veamos menear cadera con Bad Bunny sea a Maripili. “Como me digan que sí, madre castellana va a estar allí”, concluye.
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