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'Inhibidos': lo que nos enseñó la película de Miguel Bernardeau sobre el confinamiento antes del coronavirus

  • La serie cuenta la experiencia de cinco veinteañeros incomunicados durante varios días
  • ¿De qué manera afecta el aislamiento a las relaciones sociales?
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 Lo que nos enseñó la película de Miguel Bernardeau sobre el confinamiento
PLAYZ

Las semanas de cuarentena, la desescalada o la ausencia de estímulos externos son tan solo algunos de los factores que ya forman parte de lo que conocemos como "nueva normalidad". La crisis sanitaria ha provocado que tengamos que aislarnos durante semanas y dedicarle más tiempo que nunca a eso que teníamos tan olvidado: las relaciones personales. Este anómalo 2020 parece que no llega a su fin, pero podría adquirir un matiz aún más extraño si recordamos que Inhibidos, la serie original de Playz, retrató desde la ficción las consecuencias de un encierro involuntario en el que un grupo de amigos tuvo que aprender a convivir -y a sobrevivir- en medio de una situación de máximo estrés donde los víveres comenzaron a escasear y pronto comenzó a faltar lo básico: la templanza.

Protagonizada por Jaime Olías, Miguel Bernardeau, Olivia Baglivi, Blanca Parés y Catalina Sopelana, la historia cuenta cómo estos cinco jóvenes se van de viaje a una casa rural y, ¡sorpresa! Por circunstancias ajenas a ellos, tuvieron que pasar varios días encerrados, incomunicados y sin posibilidad de salir al exterior. ¿Te suena? ¡Exacto! Precisamente lo mismo que tuvimos que vivir, esta vez sin ficción, a mediados de marzo. Así que ahora que echamos la vista atrás, toca hacer balance de todo lo que nos enseñó esta serie -ahora convertida en película- hace casi tres años. Apunta, porque... seguro que te sientes identificado en más de una ocasión.

¡Vamos a aprovechar el tiempo juntos!

Nadie era consciente que tras el anuncio del estado de alarma vendrían prórrogas que nos obligarían a seguir estando en nuestras casas. Y eso era sinónimo de un reto: aprovechar el tiempo juntos. En familia, en pareja, solo o como en el caso de Inhibidos, con amigos. Miguel Bernardeau da vida a Toni, el hijo del conserje, el "pobre" del grupo. Su personaje contrasta con el papel de Guzmán en Élite, y son varias las ocasiones en las que entra en verdadero conflicto con Juan (Jaime Olías), el hijo ricachón de un poderoso banquero que cree que con dinero puede solucionarse todo. Hasta un secuestro. 

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 1
Transcripción completa

"Lo que os voy a contar

ocurrió en el verano más extraño de la última década.

Un verano de calor y de tormentas.

Sucedió en el pueblo donde veraneaba con mi familia,

antes de que mi madre muriera. Tras su muerte,

mi padre decidió vender nuestra casa.

No le importó lo que significaba esa casa para mí.

Solo le pareció un buen negocio.

Así que no había vuelto a ese pueblo desde hacía cuatro años,

cuando junto amigos del colegio, inseparables de los 14 a los 17,

alquilamos una casa rural para celebrar nuestra graduación.

Esa fue la última vez que nos vimos todos juntos.

Desde entonces solo Instagram,

una relación basada en el 'stalkeo' y en darnos varios 'me gustas'.

Así que el plan no podía ser mejor.

Unos días en el campo recordando los viejos tiempos,

sin meternos en líos, como la última vez".

(Risa demoniaca)

"Pero antes de empezar con esta singular historia,

voy a presentaros a mis amigos.

Esta es Claudia. En una peli americana

sería jefa de animadoras.

No hay que decir a qué discoteca va cada finde.

Aspirante a psicóloga y mi novia durante dos años.

Nos entendíamos de cojones.

Con solo mirarme ya sabía lo que me pasaba por la cabeza.

Al final me acabó dejando,

y nunca he sabido muy bien por qué.

Lidia. Estudiante de Derecho.

Padres notarios. Muy buenos apuntes, por cierto.

Es la que menos seguidores tiene de todos nosotros en Instagram.

Su record son 7 'me gustas'. Pero aun así es una buena tía.

Está ahí si tienes un problema.

Ella cree que el 'running' es un estilo de vida,

pero el dato raro es que es una fan del heavy.

Por cierto, siempre me ha dado morbo.

Esta es María. Vegana. Solo le gusta lo alternativo.

Cuando algo se pone de moda empieza a detestarlo.

Toca todos los palos: cine, música, pintura...

La verdad, no tengo ni idea de si es buena en algo.

Es lesbiana, pura cabeza,

casi siempre tiene razón, o eso cree.

Siempre la verás con un cigarro en la boca. No sé cómo lo hace.

Tony, el cachondo de clase, el hijo del conserje del colegio.

Nuestras primeras borracheras fueron gracias a él.

Un máster robando las llaves a su viejo.

Él tiene los valores de la universidad de la vida,

la escuela de la calle...

Y por supuesto, adicto al Tinder.

Y yo soy Juan. Estudio Económicas

y hago prácticas en el banco de mi padre, mi futuro imperio,

si la cosa no se tuerce.

Pero ¿quién puede conocer realmente a alguien por sus redes sociales?

Así que cuando acabe esta historia,

espero que os hagáis una idea de cómo somos.

Bueno, con que sepáis quién soy yo, sería suficiente".

Tony. Tony.

¿Es todo de madera? Toma ya, Juan.

Te lo has currado por una vez, ¿eh? Venga, vamos.

Vamos, ¿no? A ver, deja, deja.

Ay, gracias, Juan. Ven, rubia. A ver, dame la maleta.

Oye, hay una nota ahí. ¿Cómo que hay una nota?

Voy a mirar. A ver qué dice eso.

¿Qué pone?

Pues esto dice... que no puede venir a recibirnos

y que tenemos las llaves debajo del felpudo.

¿Y esa riñonera? ¿Qué riñonera?

¿Qué pasa con la riñonera? ¿Ya estás tocando los cojones?

Señores, venga, esa foto. Que no se llevan.

Joder con la riñonera. Una foto.

Venga, sí, foto.

Cómo os gustan las fotos a las rubias.

¿Pintalabios llevo? Guapísima, estás guapísima.

Tony, el cabezón. A ver, que no me metes.

Mari, métete. Mari, a ver si consigues salir bien.

Venga, una, dos y... ¡Imbécil!

(Disparo)

¡Joder! Pero suena aquí al lado, ¿no?

¿Qué cojones es esto? Son cazadores, ¿no?

¡Asesinos! Los encerraba a todos, en serio.

Qué susto. Es que es aquí al lado, a ver.

Da igual, Tony, déjalo. Venga, va, vamos.

La impresión...

Tony...

Vamos, vamos, vamos.

Cuidado con los tacones, no te caigas.

Sí.

Me encanta. Oye, es monísima.

Mejor que la de hace cuatro años. Bueno, está más aislada.

Parece la casa de mi abuela, hay que decirlo.

¿Y la tele? Que me he traído la Play, Juan, joder.

¿No veníamos a desconectar? ¿Qué desconectar?

No veo router, no hay wifi. En mitad del campo total.

Qué puta mierda de casa. Ay, tíos, que hay juegos.

Hay cartas. Podíamos lugar a algo. De verdad, ¿tan mal estás, Mari?

Tú vete a la mierda. Aburrida.

¿Y esto?

Sí, sí, pásamelo, por favor. Pásamelo, tira.

¿Eso sí? Huy, huy, huy. Sí.

Juan, ¿te acuerdas cómo te machacaba en el cole?

Es fútbol americano. Te machaco igual.

No te lo crees ni tú. Pásamela, pásamela.

Tira, tira.

¡Pasa! ¡Venga, va! ¡María, tira!

¡Venga, ven!

¡Juan!

¡Juan!

¿Puedo quedarme con el cuarto?

No, Clau, habrá que sortearlo. ¿Y si uno folla?

Si follas te vas al monte.

Tony, ¿por qué no haces una cosa?

En vez de la copistería... Empresa de digitalización.

¿Cuántas veces debo decirlo? Te montas un sex shop

y combinas lo del sexo con tu negocio.

Una puta mierda de idea, eso es lo que me parece.

Venga, tira. Plantéatelo.

Buenas tardes, señorita.

¿Os gustarían unos conejos?

-Son recién cazados, muy ricos si les pones un poquito de ajo.

Yo me como uno cada día. ¿Verdad, papá?

A ver, a ver, que no queremos nada. Fuera de aquí.

¿Seguro? A lo mejor ella quiere.

No quiere. No, no quiero.

¡Eh! ¿Qué hacéis aquí?

Esto es una propiedad privada. ¡Fuera!

Esto lleva mucho tiempo sin dueño. Me la suda.

Eso no os importa. Fuera. Tranquilo.

Solo queríamos ser amables. -Vámonos, hijo.

Tony, vamos al pueblo a comprar algo.

Señor, sí, señor. Cualquiera te dice que no, macho.

Chicos...

...y agua.

Joder, colega. En el Tinder me salen dos pavas de 50 palos,

con una puta cara de simios...

Madre mía.

(Móvil)

Mi viejo. ¿Es tu padre?

Déjame, por favor, Juan. Tío, que no.

Hola, papá. "Hola, Juan. ¿Qué quieres?

Me pillas recién llegado a Tokio". No, me has llamado tú.

Pero porque tú me llamaste. ¿Cuál es el problema?".

No, no, ningún problema, simplemente...

que ya he llegado a la casa rural y que estaré fuera.

"Pero ¿qué casa rural?". La casa rural.

Te dije que me iba el finde con unos amigos.

"Vale, Juan, genial, venga, pásatelo bien. Te veo a la vuelta".

Vale, hasta luego.

¿Tu padre sigue igual de tocapelotas?

No. Qué va, qué va.

Desde que trabajo con él todo va mucho mejor.

Oye, chicas, qué guay.

Es como cuando íbamos a tu casa, Mari, ¿te acuerdas?

Igual. Igual de verde la piscina, igual.

(RÍEN)

Oye, ¿no está Tony pesado con lo de su negocio?

Mazo pesado. Son putas fotocopias, tío. Ya.

Pues eso. Es una empresa

de digitalización, no una copistería, colega.

Bah, chicas, que no es para tanto. Que no lo dice tanto.

El tema es montar un negocio de franquicias.

Y en un par de años, cuando tengas pasta,

montar una tienda. Y luego montar otra y luego otra

y ya la dirijo desde arriba.

Joder, qué motivado. Claro.

Yo puedo ayudarte con el plan de viabilidad...

Si funciona, no te cobro nada.

Que te puedo pagar, que no me importa, joder.

¿Qué, que tienes 5000 pavos o qué?

Yo también he montado mi bar de copas y no voy dando el coñazo por ahí.

Y sí, les pedí dinero a mis padres, pero ya se lo devolveré.

Ya, bueno, pero él lo quiere hacer con su dinero.

Para una persona sin carrera tiene mucho más mérito.

Tampoco tanto. Sí, Clau.

Nosotros tenemos el camino muy hecho con nuestros padres.

Yo voy a acabar Derecho y voy a hacer las oposiciones,

y él lo quiere hacer por su cuenta.

A mí la que me pone es Lidia. Lidia.

Con las gafitas. Imagínatela en la cama, tú dándole bien.

Y ella con el inhalador. ¿O no? ¡Qué guarro, tío!

Joder. Oye, ¿y Claudia? No, no, no.

Escucha, escucha, Juan. No. No.

Claudia está muy buena y te diré que me está tirando miraditas.

Ni se te ocurra, ¿me oyes? Ni se te ocurra.

Tienes miedo. Pues sí.

Espero que no se piense que tiene opción con nosotras.

Os lo digo en serio. Yo creo que sí.

Que no, ni de coña. Yo creo que ni se lo plantea.

La que te falta es María. ¿María?

María. Con María es imposible.

¡Qué va! Bueno, con 15 años

nos dimos un par de besos. A la tía le flipó.

¿Sí? Sí, sí.

¡Qué puto asco, tío! Yo me besé con él.

¡Tía, qué asco!

Yo creo que soy lesbiana por su culpa.

Qué horror. Oye, Juan tiene un polvo, ¿no?

Pero Clau, ¿tú no tenías novio?

Ya, yo también paso de tías. Estoy muy bien como estoy.

Pues para pasar tanto las dos, le dais mucha importancia

al sexo, y más con estos, que son amigos de toda la vida.

Pues tu superamigo de toda la vida fue el que te puso el mote de Rati.

En el colegio. ¿Quién?

Juan. ¡Qué va!

¿Sabes qué? Que Rati tiene mucho morbo.

Hombre, ya te digo yo que el sonidito este del fondo, si es que

es morbo, morbo. Es mucho morbo, la tía es lo que tiene.

¿Qué va a ser Juan?

Sí, tía, Juan. ¿Juan?

Sí. No.

Quizá es el que te llamaba Barbie prostituta.

¿Hola? Eh, Lidi, lo siento,

pero eso no ha ocurrido nunca.

¿Barbie prostituta? ¿Estás de coña? No.

¿Sabes qué? Que echaba de menos esta mierda.

Joder, claro que sí.

Oye, ¿te estás poniendo ñoñas?

Te iba a decir que me alegro de haber venido,

pero que te den por culo. Te estás poniendo ñoñas, tío.

Que te dejo aquí... Déjame en paz, joder.

Paso. ¡Cuidado, cuidado!

¡No, no!

Vamos, Tony, vente.

Vamos, que yo también quiero jugar. Pásamela.

¡Lidia! ¡Ya!

María, pásamela.

Venga, pásamela, porfa.

Pásamela, va. Cógela que es tu turno.

Que no voy. Pásamela.

¡Va, Juan! ¡Joder, pasádmela de una puta vez!

¡Pásamela! ¡No!

¡Pásamela! ¡Pásamela!

¡Pasa! ¡Dámela!

¡Dámela!

¡Me cago en la puta!

¡Coño! ¡Joder!

¡A tomar por culo!

(GRITAN)

¡Joder!

A ver, espera.

Venga, va. Vale, vale.

Una, dos y tres.

"Déjame salir", colega.

¡Es que ponéis pelis muy difíciles!

Vale, un coche. "Fast and furious". Pero ¿cuál?

La uno, la dos, la tres...

(GRITAN)

¡Mira, mira, mira!

(GRITAN)

¡Bueno!

(RÍEN)

Clau, ponte.

A ver, posa. Ay, qué guapa. Mira.

Te hago un truco de magia. Quieta. Mírame, ¿vale?

Quieta.

¿Dónde está? No sé.

Mira. ¡Hala!

No, tú no puedes. Oye, esto no pega ni nada.

¿No hace ruido? ¿Qué?

Ay, Tony, déjamelo.

¿Esto no hace "urggg" ni nada? No, ¿qué te crees?

Tío, de verdad. Vaya mierda.

Joder.

Me encanta.

Vale, María, María: deja el móvil.

Adivinad a quién vi el otro día. ¿Es otro juego?

¿A quién viste? Al Pelopo.

¡No! Al puto Pelopo.

¿El "focking" Pelopo, colega?

Pelopo es Darth Vader. Estaba para el arrastre.

Yo no sé cómo está vivo.

Iba con una bombona de oxígeno a clase, muy rara.

Muy pesado. (VOZ GRAVE) Chicos,

disfrutad de la vida, que puede ser muy corta.

Tío, estaba loco.

Casi te lo cargas un día. ¿Te acuerdas?

Que le cerraste la llave. Hostia, es verdad, no.

Me lo encontré en una discoteca. Voy todo pedo por la calle.

Me apoyo en un banco como puedo y me dice:

"El alcohol no es la solución. Mírame a mí".

Y voy y le poto en todos los pies.

Para pedo el que nos pillamos en este pueblo.

Tú acabaste en el calabozo. ¿Te acuerdas?

Y Tony se escaqueó, ¿os acordáis?

Es verdad. ¿Cómo?

A ver, que no me escaqueé de nada. No me escaqueé.

Sí, Tony.

Que no pasa nada, esa pelea fue mítica.

Le tocaron el culo a Claudia y los vasos volaron.

Juan, ¿de qué hablas?

Si metí a alguien en el calabozo, me lo como.

Estabas muy agresivo. Nadie le tocó el culo. Te querías pegar.

¿Que me quería pegar? Hiciste bien en correr como Bolt.

Yo también debí haberlo hecho. Como Bolt dice. Vamos a un bar,

nos pegamos, y a ver quién se escaquea antes.

Ya está, da igual. Déjalo, es una broma, ¿vale?

Sí, una broma. Es una broma.

Tú tenías al abogado de papaíto, que te iba a sacar.

¿O no? Así que lo reconoces, ¿no?

Para que te enteres, mi papaíto no llamó a su abogado.

Lo llamó Claudia, ¿o no? Sí.

No pudo hacer nada. Me comí dos noches allí.

Pero que da igual. A tomar por culo.

No pasa nada, no. ¡No soy un maricón!

Yo digo las cosas a la cara. A la puta cara, y lo sabes.

Que estamos de buen rollo. ¡A la puta cara!

Bueno, ya está. Tony, ya, basta.

Que sí, que estamos de buen rollo.

Me voy al bar, joder.

Venga, Tony. Yo flipo, tío.

Yo paso de este tío, en serio. No, se ha ido a hacer fotocopias.

No sé qué estará haciendo. Jo, Juan.

No te pases. Que no digo nada. Pero cómo se pone.

(Música)

(Teléfono comunica)

(Continúa la música)

(Para la música)

No, no, no la cambies. Tía.

Un momento, dejadme elegir una.

Espera.

(Música)

¡Qué tío!

A ver tú, fuera de aquí.

¡Tony tío, ya empiezas!

Siempre igual. ¿Te vas a ir con este?

Sí. ¿Qué haces, tronco?

Vete a tomar por culo.

Siempre hace lo mismo. No le aguanta nadie.

Ya, pero ¿por qué me hace eso? Yo lo controlo.

¿Sí? ¿Y a ti quién te controla?

¿A mí? Sí.

Tú un poco. ¿Yo un poco?

Juan no te conviene y lo sabes.

(Campanada)

(Risa demoniaca)

(SUSPIRA)

(Ruido)

(Cisterna vacía)

¡Chicos!

¡Chicos, joder!

¡Despertad!

(Música clásica)

Tras unos años sin verse; Juan decide juntar a sus amigos del colegio para pasar un fin de semana en una casa rural. Tras un día de tranquilidad y una noche de fiesta y alcohol, al levantarse al día siguiente Lidia, se da cuenta que están encerrados, sin agua ni luz; rápidamente intenta alertar a sus amigos.

El encierro voluntario te parece buena opción

Seamos realistas, ¿a quién no le ha apetecido nunca un fin de semana de peli, sofá y mantita? De esos en los que que aborreces salir a la calle y cualquier plan te da pereza. Es lo que podría considerarse un "encierro voluntario", y es exactamente lo que vivieron los protagonistas de Inhibidos cuando decidieron alejarse de la civilización para pasar un fin de semana en una casa rural. Sin embargo, alguien les quitó la posibilidad de salir de ella -no haremos spoilers-, así que dejó de ser un plan atractivo cuando el encierro se convirtió en algo obligatorio.

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 2
Transcripción completa

(Música clásica)

"Tíos, que no tengo cobertura.

A ver.

No".

(SUSPIRA)

Esto tiene que ser una broma.

Estamos encerrados y no hay cobertura.

"No puede ser, ayer teníamos. La puerta está cerrada".

No hay luz y tampoco agua.

¿Cómo que no hay agua?

(Música clásica)

(Voces de la casa)

Tiene que ser una broma de Tony.

¡Tony!

¿Qué coño es eso? ¿Por qué estáis tan a oscuras?

Esto es una broma tuya, ¿no, Tony?

¿Qué me estás diciendo?

No tiene ni puta gracia la broma.

No sé de qué me estás hablando. ¿Qué está pasando?

Alguien nos ha encerrado.

Alguien nos ha encerrado, ¿no lo veis?

Está toda la puta casa tapiada y ninguno tiene cobertura.

No hay luz. Hasta han cortado la jodida agua.

¿Y arriba?

(Tony sube las escaleras)

¡Su puta madre!

A ver, chicos.

Arriba las ventanas también están tapiadas.

¿Cómo?

(BALBUCEA) ¿Qué cojones es esto?

(BALBUCEA)

Me estoy poniendo... muy nerviosa.

Tengo que salir.

(GRITANDO) ¡Necesito salir, estoy muy nerviosa!

¡No me toques que me pongo nerviosa si me tocas!

¡Que me estoy poniendo muy nerviosa! ¡Cállate!

¡No puedo gritar, que no puedo! ¡Tranquila!

¡Ya!

Venga, que sí, respira. Venga.

Llevas media hora con la puerta y ni se mueve.

Juan, no me voy a quedar sentado, ¿sabes?

Una cosa, chicos, siento haberme puesto tan nerviosa antes.

Es normal, Claudia, aunque no lo parezca yo estoy histérica.

"Aquí el resto estamos encantados".

¿Quieres que te enseñe un ejercicio de relajación?

No me toques las pelotas, Claudia.

¡Tony, Tony!

Ya lo hemos probado antes. Ni siquiera tiemblan.

¿Tan rápido te rindes, rubia, o qué?

Quizá el dueño de la casa ha venido y pensando que no había nadie

las ha cerrado. ¿Poniéndole chapas?

No sé, es que no sé. ¡Juan!

Juan, a ver, ¿cuándo alquilaste la casa?

No lo sé, no lo sé,

hace seis semanas que monté el grupo de Whatsapp.

Y harías una transferencia, contactarías con alguien, supongo.

¡Sí! Pero esto no se monta en tres días. No lo sé.

¿Cómo es posible que nadie les haya oído?

Han puesto unas tablas y nadie se ha enterado.

Íbamos muy pedo, es normal que no lo oyéramos.

Pues ya está, chicos.

Ya está, ya está.

Esto es un secuestro, pero de verdad, además.

¡Estamos secuestrados!

"Lo mejor de todo, ¿sabes qué?,

es que yo aquí no pinto nada,"

porque tu papi, tu papi, tu papi y tu mami,

tienen mucha pasta, pero yo no sé qué coño hago aquí.

¿Ya estamos con lo de la clase obrera? No sabemos qué pasa.

Juan, que no te enteras, ¡joder!

Que la gente lo pasa muy mal, que están muy mal, ¡coño!

¡Qué cansino, macho!

Vuestros problemas no me importan una puta mierda.

(Voces de la casa)

"¿Y nosotras qué? ¿Buscamos comida?

No, buscad herramientas, todo tipo de herramientas".

¿Tú qué coño haces aquí? ¿No estabas en la costa?

-Me han despedido.

Pero bueno, hermano, ¿pero qué es esto?

Qué movida más alucinante te has montado, ¿qué es esto?

¿Esa no era la casa abandonada, la que está en el pueblo? ¡Hermano!

-Tienes que irte, no te lo voy a repetir.

-Esta también es mi casa, ¿no? Yo solo quería ducharme, comer algo.

-No hay agua. -Sí, sí, sí, eso me ha dicho Julián,

que no habrá agua en un par de días.

Pero, hermano, ¿qué te has montado ahí?

¿Qué mierda te has montado ahí, tío? Es un puto secuestro.

Palabras mayores.

¿Quieres volver a la cárcel?

-Creo que no me has entendido. ¿Quieres que te saque a hostias?

-Tranquilo, hermano, tranquilo.

Yo solo quiero ayudarte, como hacíamos antes.

-No quiero tu ayuda.

¿Cuánto necesitas esta vez?

-Eso no me importa. -¿Cuánto?

-3.000.

Hermano, tenía pareja de ases y perdí con un J5.

Con eso sabes que nunca se pierde, lo sabes.

-800 euros. No te estoy dando a elegir.

Si vuelves antes de cinco días, te parto la cara.

-Lo sé, hermano.

Te conozco.

-Las llaves.

-"Aversión.

Mala voluntad".

Mala voluntad.

Como siempre, hermano, te falta la última palabra, ¿eh?

-Y tú, como siempre, tienes la nariz sucia.

¡Largo!

¡Hijo de puta!

Chicos, ¿por qué comprasteis tan poca comida?

¿En serio hay tres botellas de agua?

Sí, joder, ya sé que hay poca comida.

A la rubia se le olvidó la cartera.

Pero, vamos, yo tenía 68 euros y los invertí mogollón.

No te preocupes que te he comprado tu...

Yo raciono la comida,

quedan cuatro cosas.

Una mierda, la comida es mía y la raciono yo.

Tony, la comida es de todos.

No, no, no, rubia, la comida es mía porque la he comprado yo.

Estás de coña, ¿no? No, no estoy de coña, Mari.

Paso de discutir, haz lo que quieras.

Tony, por favor, tío, no seas inmaduro.

¿Inmaduro por querer racionar mi comida?

Estas obsesionado con el puto dinero. No es sano.

Ah, que no es sano, tiene huevos, es verdad. Es que no es sano.

El otro día compartí en Facebook el experimento del Monopoly.

¿A que no lo visteis?

¿A qué viene ahora el Monopoly? En el Monopoly todos los jugadores

cuando pasan por la casilla de salida cobran 200 euros, ¿no?

Bien. Pues en este caso se modifican las reglas del juego

para que solo uno cobre esos 200 euros. Bien.

En el 99 % de los casos, ese tío gana el juego

y se burla de sus compañeros, les putea,

olvidándose de que el cabrón partió con ventaja.

Se convierte en un capullo, ¿me entendéis?

Yo es que no he entendido nada. No se entera ni él.

Que sí, Juan, que está muy claro.

Mira, tú siempre has tenido ventaja, ¿verdad?

Y encima crees que no.

De hecho te comportas como si el dinero fuese un derecho o algo.

En este caso la ventaja la llevo yo,

porque yo he comprado la comida.

Eres un gilipollas.

Monopoly.

Y un puto amargado. (RÍE)

A tomar por culo las dos rubias.

Tony, vete a la puta mierda. No me toques los huevos, Mari.

Tu hijo está secuestrado.

Como llames a la policía...

Como llames a la policía, te lo voy a...

Si llamas a la policía, te lo voy a mandar hecho pedacitos.

Escúchame bien.

(Móvil)

Sí.

(HOMBRE) "Escúchame bien, tu hijo está secuestrado.

Así que, si llamas a la policía, te lo mandaré hecho pedacitos.

¿Lo quieres vivo?"

(Mensaje)

(Mensajes)

"Excuse me".

(Marca números)

Juan, cuando escuches este mensaje, llámame, por favor.

Vamos, cabronazo.

Nada, que no abre la puerta.

"¿Cómo que no? Que no, que no la abre".

¿Este tío es tonto o qué? ¿Y por qué? No entiendo.

Porque tiene 13 años mentales.

"Creo que si a esto le damos con la herramienta esta"

sí que se puede abrir.

Calla, que no, que lo he intentado 20 veces ya, que no se mueve.

"O sea, o utilizas la sierra o no va. Es que no".

De verdad, dame la sierra.

¡Ah! (GRITAN LAS CHICAS)

¡Que hay un tío con un pasamontañas, joder!

(Risas maliciosas)

Inhibidos - Capítulo 2

"Un preso puede ser más libre que alguien que está en la calle"

Toni (Miguel Bernardeau) y Juan (Jaime Olías) citan esta frase durante una de las múltiples conversaciones que tienen durante su encierro. Y es que si lo miramos con perspectiva, muchos de nosotros nos vimos en la tesitura de renunciar a ciertas obligaciones sociales: ya no había quedadas ni cumpleaños. Ni mucho menos los típicos actos a los que terminamos acudiendo por compromiso. Así que sí, podemos afirmar y afirmamos que como bien evidenciaron en Inhibidosla falta de obligaciones sociales nos hizo un pelín más libres.

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 3
Transcripción completa

-Agua.

Vale, ya está. Por favor...

No nos hagas daño, por favor... Chist.

Vale, vale, ya está, ya está.

Venga, vale. (María) ¡Juan!

Si lo que quieres es dinero, nuestros padres tienen dinero.

Pero encerrándonos... (TODAS) ¡Ah!

¡Ah!

(MARÍA) ¡Tony, Tony!

Tony, Tony, ¡joder, sal!

¡Tony!

¡Tony, que hay un tío aquí abajo, en serio, sal!

¡Tony, mierda, mierda!

(Música electrónica)

(Trinos)

No puedo dormir.

No me quito al tío del pasamontañas de la cabeza.

¿No has tomado las pastillas? No.

Claudia y María sí, están fritas.

¿Tú crees que nos quiere hacer daño?

Prefiero no pensarlo, no sirve de nada.

Solo pienso en cómo podemos salir de aquí.

Yo pienso en que no puedo mandarle un WhatsApp

a mis padres como siempre diciéndoles que estoy bien,

y eso en vez de...

hacerme sentir agobiada, me hace sentir libre, ¿sabes?

Es un poco locura sentirse tan libre estando tan encerrada, ¿no?

No.

Dicen que un preso puede ser más libre

que alguien que está en la calle.

Todo el mundo tiene sus miedos, sus propias cárceles.

Si no, mira a Tony, cree que el mundo le debe algo

cuando el mundo no le debe una mierda.

Ya.

Yo estoy tan cansada de hacer lo que se espera de mí que...

No sé...

Yo quiero ser veterinaria.

No quiero estudiar Derecho.

Cuando murió mi madre, me sentía un poco como tú.

No entendía nada.

Solo quería dejarme llevar, beber, pelearme.

Solo ponía excusas para no afrontar las cosas.

Como se suele decir, tienes aquello con lo que te conformas.

Pero un día supe perfectamente qué es lo que tenía que hacer.

Pues qué suerte, yo... yo no sé por dónde empezar.

¿Por qué no empiezas por quitarte esas gafas?

¿Qué es lo que te gustaría hacer?

(Tono de llamada)

(Vibrador móvil)

Espero que esta vez no me cuelgues, cabrón.

¿Has visto la foto que te mandé?

Lo único que veo es a Juan con sus amigos.

No soy un puto aficionado, así que escúchame.

Tengo a tu hijo y ayer le metí una buena hostia.

"Abre tu mail".

¿Qué es esto?

Te aviso que solo ha sido la primera.

Yo mientras hablo contigo puedo tener al director general de la policía

"rastreando tu sucio culo de cateto". -¿Cateto?

Sí, cateto.

A ver, ahí tienes un archivo que dice mi mierda.

-¿Tu mierda? -No, tu mierda, ábrelo.

¿Cómo has conseguido esta información?

Este cateto tiene muy buenos contactos en tu banco.

Así que, ahora vas a bajar el tono, cateto,

porque tengo a tu hijo, pero también tengo información de toda tu mierda,

suficiente para montarle al gran banquero un escándalo de cojones.

No vas a llamar a la policía ni vas a mandar a tus sucios matones

a que me hagan daño porque, si me hacen daño,

voy a sacar a la luz toda tu mierda.

Tu puto banco nos quitó todo lo que teníamos,

por culpa de las preferentes que sacasteis al mercado.

La Unión Europea en su directiva...

¿Qué cojones dices de la Unión Europea?

"Voy a llorar con tu historia, así que vamos al grano".

Dame una prueba de que Juan está vivo y seguiremos hablando.

¿Otra prueba?

Oye...

Hijo de puta, cabrón.

(Llaman a la puerta)

Tony, ¿puedo pasar?

Sí, pasa, Lidi.

¿Qué haces?

Intentando quitar estos putos barrotes, joder.

Un tornillo ha salido, pero este cabrón se me está resistiendo.

Ayer no te enteraste, pero vino el secuestrador

y le dio una hostia a Juan. ¡No jodas!

Sí. ¿Por qué no me dijisteis nada?

Te llamamos a la puerta pero no abrías.

Estaba con los casos, haber llamado más.

Ya, bueno.

Hay que salir de aquí cagando hostias.

¡Hola!

¡Hola!

¡Socorro!

¡Ayuda! ¡Hola!

Claudia... Claudia... ¡Hola!

¡Qué! No te van a oír.

¿Por qué no me van a oír? La casa está en medio de la nada.

(MARÍA) ¡Ah!

Joder, Dios, estoy sudando. (TOSE)

Me voy al baño.

(TOSE)

Igual los cazadores nos escuchan, ¿no?

¿Vas a salir algún día de aquí o qué?

Esto apesta, además no hay papel.

No tengo ganas de ver a Juan.

De verdad, supéralo.

Sé cómo te sientes, pero estás muy rallado con Juan.

No tienes ni idea de cómo me siento.

Mira, no eres el único que no encaja aquí, ¿sabes?

Soy lesbiana, de una familia más católica que el Papa.

Los pijos me ven como una tía que va de alternativa,

y el resto como una pija que no va de pija.

Así que, parece que mi sitio no está en ningún lado.

¿Te acuerdas del día de mi comunión?

Sí, claro.

¿Sabes lo que hizo mi padre?

No teníamos coche,

y el pobre pensó que no podíamos ir en el metro vestidos de gala,

así que alquiló uno, pero se gastó la mitad de su sueldo

y no me pudo comprar unas zapatillas que llevaba medio año prometiéndome.

Todos los niños en el colegio llevaban esas zapatillas.

Menos el puto hijo del conserje.

Joder...

Me he cargado la navaja.

Tu padre alquiló ese coche por ti.

No, lo hizo por él.

Solo pensaba en gustarle a esos putos pijos.

Y quería que yo fuese como vosotros.

De verdad que quería.

Pero yo nunca voy a ser como vosotros, no quiero.

Oye, ¿cómo vas de pitis?

Me fumé el último peta ayer.

Te jodes.

(JADEA)

¿Estás bien? Tía, ¿estás bien? Tranquila.

(JADEA)

¡María, Tony!

¿Qué pasa? ¿Qué pasa?

Un ataque de asma.

¡Un ataque de asma, joder! ¿Dónde está el inhalador?

¡Arriba, arriba, está arriba! (TOSE)

(GRITANDO) ¡No está, no está, joder, no lo encuentro!

Se va a morir. No se va a morir.

Le está dando un ataque de asma. No se va a morir.

"¡Eh, necesitamos ayuda! (GRITANDO) ¡Ayuda!

¡Eh, necesitamos ayuda! ¡Ayuda!

¡Está en la mesita de fuera!"

¡En la mesita de fuera!

¡Ayuda! ¡Está en la mesita de fuera!

¿Afuera? ¡Ayuda!

¡Ayuda! ¡Ayuda!

¡Está ahí!

Es un cabrón, ¿nos escucha?

¡Eh, joder!

Chicos, chicos, hay un chico con pasamontañas fuera.

Hay que hacer algo ya. ¡Puta escopeta!

Da igual. Tiene una escopeta.

Me da igual, ¿quieres salir de aquí? Está ahí.

(Golpes)

Nuestros padres están preocupados. Tendríamos que hacer una llamada.

Vais a grabar un mensaje. ¡Y los móviles, venga, todos!

¡A la mesa, cojones, los móviles!

¡Venga!

(Disparo y gritos)

¡Tony!

(TODOS GRITAN) ¡Quieta!

¡Quieta! ¡Quieta!

¿Estás loca? ¿Pero tú eres tonto o qué tío?

¡Joder! ¡Escúchame, nos han secuestrado!

¡Joder, me está persiguiendo, llama a la policía, llámala!

¡Escucha, deja la serie, deja la serie!

Inhibidos - Capítulo 3

Momento nostalgia: "¿Qué estaría haciendo yo ahora?"

Los primeros días de encierro pueden ser llevaderos si se cuenta con estímulos que entretengan nuestra mente. Sin embargo, siempre hay algún que otro recuerdo que aporrea nuestra cabeza y nos hace pensar en una única cuestión: si no estuviera encerrado, ¿qué estaría haciendo yo ahora? En el caso de Inhibidos, el personaje de Miguel Bernardeau fantasea con un proyecto laboral del que no deja de presumir mientras que sus compañeros se imaginan cómo se lo habrían pasado si las circunstancias no les hubieran dejado incomunicados. ¿Acaso no es habitual proyectar el futuro para sobrellevar el presente?

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 4
Transcripción completa

(JADEA)

Joder...

(Disparo)

Chicos, que ya está, no os preocupéis, que ya estoy bien.

No es el primer ataque de asma que me da. Me preocupa Tony.

Lo que ha hecho ha sido ponernos a todos en peligro.

Por lo menos ha escapado, ha sido supervaliente.

Mira, solo tenía que esperar a ver qué quería el tío ese, y ya está.

Tía, que lo siento, ya sé que ha sido mi culpa.

Que no, que no. ¿Es por el tabaco?

Que no, que mi padre fuma, no te preocupes.

Bueno...

Me he liado con Juan.

Más bien le he besado yo a él. ¿Cómo que te has liado con Juan?

Cuéntame, cómo fue. No sé, fue raro.

Bueno, yo ya te lo dije el primer día, Juan no te conviene.

Ya sé que a ti estas cosas de enamorarse no te importan,

pero es que no podía más, tenía que soltarlo.

¿Tú sabes por qué yo me fui de Los Ángeles?

Porque el curso era una mierda y querías centrarte en tu música, ¿no?

Me pillé. Me pillé muchísimo y nunca me había pasado.

No me la podía quitar de la cabeza.

¿Quién era?

Pues mi profe de Guion.

Ni siquiera era lesbiana, pero no podía parar de pensar en ella.

Todo el día mirando en Instagram, en Facebook, todo.

Hasta la última hora de conexión del WhatsApp.

A mí me pasa lo mismo con Juan. Estoy obsesionada.

Me voy a dormir y pienso en él.

Intento estudiar y no puedo, no paro de pensar en él.

Yo tuve que bloquearla del Facebook, tuve que alejarme de ella.

Yo creo que las relaciones se deciden al principio

y esta tía no se iba a enamorar de mí.

No sé qué debe de pensar Juan después del beso que le he dado.

Lo que piense Juan no importa.

Y de verdad, yo creo que no estás enamorada de Juan.

Yo creo que estás enamorada de la idea de Juan.

¿Y sabes qué pienso? ¿Qué?

Que a lo mejor te lo follas y se te pasa toda la tontería.

(RESOPLA)

No sé.

¿Tú crees que Claudia lo sabe?

¿Tú qué crees?

¿Y no estarás mejor en la habitación?

¿Tú qué coño haces aquí?

¿No fui lo bastante claro?

-He estado pensando.

-¿Pensando? -Sí, pensando.

Quiero formar parte del secuestro.

-No tengo tiempo para tus gilipolleces.

Tengo una hora para recoger todo esto y largarme cagando hostias.

-Ah, mis gilipolleces. -Sí, tus gilipolleces, sí.

Uno de los chicos se ha escapado.

-¿Ves? ¿Ves como necesitas ayuda, que no puedes hacer esto tú solo?

-¿Y quién te ha dicho que lo he hecho yo solo?

Siempre llegas en el peor momento, ¡joder!

Tú tampoco deberías estar aquí.

-¿Te acuerdas cuando se murió el tío Juan Antonio?

-¿Qué coño dices?

-Solo lo conocimos con sus gafas de culo de vaso, ciego como un topo.

Yo tenía 6 años, tú 16.

Yo me emperré en que lo enterraran con las gafas puestas.

¿Y tú qué me dijiste?

-¿Tú cuándo has visto que entierran un cadáver con las gafas puestas?

-Me dijiste: "Pedro, no deberías estar aquí, no deberías estar aquí".

Te guste o no, hermano, estoy aquí, ¿me entiendes, eh?

Es lo que quería padre. -Deja a padre.

-Saco a padre si me sale de los cojones, ¿eh?

-Solo le jodiste la vida, recogiendo la mierda

que dejabas en todas partes.

-Y tú no te dabas cuenta de lo mal que lo pasaba

cuando iba a visitarte a la cárcel, ¿eh?

-¡Cállate la puta boca, joder!

¿Sabes por quién es todo esto?

Es por padre, ¡cojones!

Pero ahora todo se ha ido a la mierda.

-¿Pero qué tiene que ver padre en todo esto?

-Uno de los chicos es el hijo del banquero que jodió a padre.

Llevo seis semanas detrás de él. -¿Por qué no me lo has dicho antes?

-¿Tú recuerdas cómo acabé en la cárcel?

No puedo estar pendiente de ti toda la vida.

-¿Cuánto ibas a sacar?

-100.000.

-Si seguimos en esto quiero la mitad.

-¿Has oído algo de lo que te he dicho?

-¡Eh!

Ponte el pasamontañas.

-¿Qué coño has hecho, Pedro?

-Se resistió.

¡Para, para! Para.

Tío, tío, por favor, ¡vámonos de aquí, vámonos, corre!

¡Corre, llama a la policía, por favor, ¡tío!

¡Ah!

¿Que se resistía? ¿Y por qué lleva la gorra puesta?

-Queda como un guante, joder.

-Te doy 20.000 euros.

-¿Y has montado esto tú solo?

-Venga, mete todo otra vez.

(Campanada y risa malévola)

Ya has bebido suficiente, ¿no?

¿Qué eres, ahora mi madre o qué?

¿Quieres uno?

Estoy preocupada.

Por ti.

Creo que tienes que intentar no dejarte llevar así.

No te hagas conmigo la psicóloga, anda.

Eres un gilipollas.

¿Por qué me dejaste, Claudia?

Nos entendíamos de cojones.

¿De verdad quieres saberlo? Sí.

Porque te convertiste en otro tío.

Antes eras un tío divertido, me hacías reír, tenías luz.

Y después tu madre se murió y te convertiste en un tío agresivo.

Y me di cuenta de que no sabía con quién estaba, estaba con un extraño,

con un tío que está a punto de explotar por todo,

y que le echa la culpa a su padre.

Él tuvo la culpa de que mi madre se suicidara.

Lo siento, pero no.

Tu madre era depresiva antes de que tu padre la dejara.

Ha sido tu excusa.

Creo que has convertido las cosas en algo muy simple, en buenos y malos.

Las cosas no funcionan así.

¿Así me ves?

No es que yo te vea así. Es que estás igual de oscuro.

No estoy igual.

He cambiado, ¿y sabes por qué?

¿Por qué?

Porque ya sé lo que quiero.

¿No has escuchado nada de lo que te he dicho?

Claro que sí.

(Golpe)

Sal de ahí, coño, venga. ¡Quita!

-Bueno, bueno, bueno.

-Manda mensajes a los padres, que vean que están bien.

-Ese hijo puta ha llamado, ¿eh? -Pues encárgate.

Hola, escucha, escúchame, nos han secuestrado.

Joder, me están persiguiendo.

Llama a la policía, llámale. ¡Mierda!

¿Me estás escuchando verdad, sí?

Como llames a la policía, te voy a abrir en canal.

¿Me entiendes? ¿Sí me has entendido? Muy bien.

Hasta luego.

"Hola, mamá. Todo bien, mamá.

No te preocupes por nada".

-Voy a quitarte el esparadrapo. ¿Me puedo fiar de ti?

Incorpórate. Venga.

Ya he visto que eres un tío muy especial, ¿eh?

Un tío que siempre dice las cositas a la cara.

Sí, la casa está llena de cámaras.

Por eso creo que eres la persona perfecta

para entender los motivos que me han llevado a esto.

Venga, come. Lentejitas, que tiene mucho hierro.

Hace muchos años me dedicaba a dar palos por los chalets, ¿sabes?

Si tenía que pisar algo, pues lo hacía.

No dudaba, le reventaba la cabeza.

Hasta que una vez, una noche,

mi... mi socio se quedó dormido en el coche,

no oyó que llegaba la policía.

Así que, si algún día te dedicas a esto,

te aconsejo que no trabajes con drogadictos.

¿Por qué me estás contando todo esto?

Acabé en la cárcel.

La única persona que venía a visitarme era mi padre.

Un tío de campo, que no quería que sus hijos fueran por el camino malo.

No eligió el camino fácil,

eligió el buen camino.

Salí de la cárcel, dejé la mala vida,

la bebida, y me puse a trabajar.

Estás en el único sitio que mi padre no perdió cuando se arruinó.

Trabajó toda su maldita vida para que un buen día

el banco se lo quitara todo.

Se colgó de un árbol.

No dejó ni una nota.

Toda una vida para acabar colgado de un árbol.

Así que tú estás aquí por culpa del padre de tu amigo Juan,

el dueño del banco, José de Castro.

Un tío que, por cierto, nos va a pagar una buena pasta.

Pero... nosotros no tenemos ninguna culpa.

Juan tampoco.

Mira, no se puede hacer una tortilla sin romper unos cuantos huevos.

¿Hum?

Así que ya puedes imaginar que, si hace falta,

volveré a ser el hombre que mi padre no quería que fuera.

El hombre que realmente soy.

Oye...

¿Cuándo me vas a soltar?

"Aversión, mala voluntad", siete letras.

¿Se te ocurre algo?

(Llama a la puerta)

¿Puedo pasar? Sí.

¿Te importa si...?

No, claro.

Juan, una cosa, lo del beso de antes, que...

(GIMEN)

(GIME)

(Gemidos)

Inhibidos - Capítulo 4

Donde dije "digo", digo "Diego"

La falta de estímulos externos podría haber conseguido en nosotros algo increíble: cambiar nuestra percepción y... ver atractivo a quien antes no nos lo parecía tanto. Y a quien no le haya pasado... ¡que tire la primera piedra! Olivia Baglivi, Blanca Parés y Catalina Sopelana interpretan a tres chicas en diferente situación sentimental: una de ellas tuvo una relación con Juan en el pasado, otra lleva enamorada de él desde tercero de la ESO y la última es lesbiana y no tiene pareja. En Inhibidos, dos de los chicos -no diremos quienes- experimentaron este cambio de parecer y lo que un día fue no, pasados un par de días de encierro se convirtió en un gran sí. 

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 5
Transcripción completa

(SUSPIRA)

Mierda, me he dormido.

¿Has visto mis calzoncillos? No.

Mira, Juan, creo que tenemos que hablar, ¿eh?

Lidia, luego hablamos, ¿vale?

(RESOPLA)

"¿Sabes lo que más me gusta de este sitio?

¿El qué? Estar contigo.

¿Sí? (ASIENTE)

Pues ¿sabes qué?

Nunca me voy a olvidar de este fin de semana.

(Gemidos)

¿Sabes que te quiero? Y yo a ti".

(Gemidos de placer)

Claudia...

¿Claudia?

¡Claudia!

¿Quieres un café?

No.

¿Estás haciendo café? Sí.

Hazme uno, porfa.

(SUSPIRA)

¿Qué será de Tony?

¡Joder! ¡Hostia! ¡Me he dormido! ¡Me cago en...!

Dios... ¿Por qué no me has despertado?

¡Cojones!

Hostia...

Me cago en la puta, tengo que llamar a este otro hombre.

¡Hostia!

¡Deja la escopeta, joder, que está cargada!

¡Y vigila a este!

(Teléfono)

Juan, ¿dónde estás? ¿Estás bien?

Está conmigo, llamo desde su teléfono.

(SUSPIRA) Eres un cabrón.

Llevo cinco horas esperando tu llamada.

-Me he quedado dormido.

-A ver si te enteras de una puñetera vez.

Quiero una maldita prueba de que Juan está vivo.

-¿Ibas a colgar?

-No, no, no iba a colgar.

-Sí, ibas a colgar, siempre lo haces.

Sueltas tu frase y luego cuelgas.

-¿Qué mierda es esta? ¿Ahora somos un matrimonio?

¿Cómo quieres que cuelgue con toda esa información

"que tienes sobre mí?". -Tendrás tu prueba.

Pero, de momento, vete preparando 435.346 euros.

-Pero ¿qué mierda de cifra es esa?

-Es justo lo que perdió mi padre: 435.346 euros.

-¿435...?

-"435.346 euros".

(Pitido)

¿Lo has anotado?

¿Oye? ¿Oye?

Me cago... en su puta madre.

-Pablo, necesito que me averigües qué cliente nuestro

perdió 435.346 euros en acciones preferentes.

4-3-5-3-4-6.

Busca en los últimos cinco años.

Y es urgente.

Tíos, habría que seguir con las chapas, ¿no?

¿No te quieres sentar? No. Voy arriba.

¿Se puede saber qué os pasa?

Es que vas a flipar.

¿Qué pasa?

Pues que se la ha follado.

¿Todo bien, hermano?

Eh, estoy aquí para ayudar, ¿eh?

-Este tío quiere una prueba de que su hijo está vivo.

Se cree que soy idiota. Está ganando tiempo.

Estoy a un paso de cortar dedos.

-Bueno, pues se los cortamos a este.

-Vamos a llevarle, para que graben un mensaje.

Es la última oportunidad que le doy. -Vale.

Y, de paso, le pedimos más dinero. -No.

-Que sí, que ese banquero está forrado.

-Que no, Pedro, que más dinero no.

Siempre tensas la cuerda y al final se rompe.

Oye, oye, oye... -Nos vamos.

Eres mucho más cabrón de lo que pensabas.

¿Qué dices?

Que te has follado a Lidia, Juan.

Solo hemos dormido. Que os he escuchado.

Vale, sí, me la he follado. Fue un error, estaba borracho.

No tendría que haber pasado.

Aun así, no sé a qué viene ese ataque de celos,

después de toda la mierda que soltaste.

¿Esto lo has hecho

por lo de ayer? ¿Para joderme?

No te flipes, ¿eh? Tampoco eres el centro del universo.

No, no te confundas. Esto no es por mí, es por Lidia.

Que siempre has sabido lo que sentía por ti

y te ha importado una mierda.

Lidia ya es mayorcita. Seguro que sabe cuidarse sola.

¿Sabes qué? Antes te dije que no habías cambiado,

pero es que estás peor.

Eres un egoísta.

Y te da igual joder a cualquiera por tus caprichos.

¿Has terminado?

Creía que podíamos ser amigos.

Yo no te lo he pedido.

Claudia, lo siento muchísimo.

De verdad, lo que he hecho no está bien.

Pero no sabía que tú seguías sintiendo algo por Juan.

Ya lo sé. Ya sé que no lo sabías. No pasa nada.

Juan me da igual.

La que me importas eres tú.

Claudia, para mí, eres superimportante,

no quiero perderte,

y menos por este gilipollas. Ya lo sé.

¿Desde hace cuánto sabes que me gusta?

Pues siempre.

¿Y por qué no me has dicho nada?

Tía, porque... creía que se te pasaría. ¡Yo qué sé!

(MURMURA)

No sé, me muero de la vergüenza.

No quiero bajar. He hecho el ridículo.

Eres una de las tías más fuertes que he conocido.

(Motor)

¡Chicas!

¡Chicas, chicas, bajad a la puerta!

Tony... ¿Qué coño le has hecho?

¿Cuándo nos soltarás?

-Si hacéis lo que os dice este, en nada estaréis fuera.

Ahí tenéis comida.

-¡Tony!

Estoy bien, estoy bien.

Estoy bien, estoy cansado.

Pero ¿qué ha pasado? ¿Dónde has estado?

Corrí un buen rato por el campo.

No veía nada. No tenía ni idea de dónde estaba.

Ese tío me pisando el culo. No he corrido así

en mi vida. Pensaba que le había dejado atrás,

pero es que apareció otro. ¿Otro?

¿Hay dos? Hay dos.

Con el del pasamontañas se puede hablar, con el otro no.

Por favor, no le digáis nada, es un puto salvaje.

Vamos a ver, vamos a ver... ¿Les has visto la cara?

No. ¿Seguro?

No les he visto la cara, no he visto nada.

(RESOPLA)

Y vais a flipar: nos ven por un circuito cerrado de cámaras.

¿Cómo?

¿Qué dices? Hay cámaras por todos los lados.

¿Qué dices?

Han visto todo lo que hacemos.

¿En el baño? ¿En la habitación?

Sí, en todos los lados.

Si les tocamos, nos cortan los dedos.

También sé por qué estamos aquí.

¿Por qué, Tony?

Por tu padre...

y tu banco.

No...

No es mi banco.

Me da igual, Juan.

El padre de uno de los secuestradores

se colgó de un árbol.

Le quitasteis todo lo que tenía.

Hijos de puta.

Tenemos que grabar un mensaje mirando a este espejo.

Este es el mensaje.

Si el padre de Juan paga, nos sueltan.

Y, si no paga...

es una carnicería.

Tony, ¿qué dices? ¿Por qué dices eso?

Chicas, yo entrego el mensaje. ¿Por qué dices eso?

Me lo han dicho a mí. Vamos a grabar.

¿Les crees capaces? ¡Eh, vamos a grabar esta mierda!

Poneos delante del espejo.

Vale, estamos, ¿no?

Hola, papá, llevamos tres días secuestrados.

Tienes 24 horas

para pagar lo que te piden o nos matarán.

Hermano, están grabando el mensaje, ¿eh?

En cuanto lo hagas, nos dejarán ir,

pero, si no, les cortaremos los dedos,

uno a uno, luego los brazos, las piernas...

y te enviaremos el trapo

envuelto en papel de plata. Pero...

Es literal, papá.

Ya sabes cuánto dinero quieren y ya conoces sus motivos.

Esto es solo un mensaje para que veas que estoy bien,

que estamos bien.

No podemos decir nada más.

Es una orden. Adiós, papá.

Ya está, ¿no?

No me lo puedo creer.

Toma... esta mierda.

(Risa diabólica)

Inhibidos - Capítulo 5

El momento comida como sinónimo de batalla

Aunque fueron semanas cargadas de presión e incertidumbre ante el rumbo que parecía estar tomando la pandemia, el confinamiento provocó que los miembros de cada núcleo familiar buscasen su espacio en su propia casa. Pero hay un par de horas en las que siempre se suele coincidir con el resto de inquilinos: la comida y la cena. En esos momentos, la tensión acumulada del día puede materializarse en minutos dignos de batalla. Y si quieres ver un ejemplo, pásate por la web de Inhibidos y echa un ojo a alguno de sus capítulos. Da igual cuál escojas, porque sus protas evidencian una realidad que, tras días de encierro, se convirtió en el día a día de muchas familias. 

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 6
Transcripción completa

"Hola, papá, llevamos tres días secuestrados.

Tienes 24 horas para pagar lo que te piden o nos matarán.

En cuanto lo hagas, nos dejarán ir, pero, si no...

(LEE) 'Les cortaremos los dedos, uno a uno,

luego los brazos, las piernas...

y te enviaremos el trapo envuelto en papel de plata'".

¡Joder! "Es literal, papá".

¡Maldito cabrón!

"Ya sabes cuánto dinero quieren y ya conoces sus motivos.

Esto es solo un mensaje para que veas que estoy bien,

que estamos bien.

No podemos decir nada más. Es una orden.

Adiós, papá.

Hola, papá, llevamos tres días secuestrados.

Tienes 24 horas para pagar lo que te piden o nos matarán.

En cuanto lo hagas, nos dejarán ir, pero, si no...

(LEE) 'Les cortaremos los dedos, uno a uno,

luego los brazos, las piernas...

y te enviaremos el trapo envuelto en papel de plata'".

¿Qué haces aquí, Juan?

Quería pedirte perdón.

No hace falta.

Mira, lo que ha pasado... Juan,

que no me arrepiento, que yo también quería follar.

Que no tienes que venir aquí a decirme nada,

que soy mayorcita, que no sé qué os pensáis los tíos, de verdad.

Vale.

Vale.

Entonces...

¿Todo bien? Todo bien.

Vale.

Espera, siéntate aquí un momentito.

A ver, no está todo bien.

Si crees que venir aquí y decirme esto

va a hacer que te sientas mejor,

pues no te va a servir.

Y la verdad es que a mí, como tú te sientas, me da igual.

A ver, Juan...

Que estoy enamorada de ti desde tercero de la ESO,

Desde la primera vez que nos sentaron juntos,

cuando ni siquiera habíamos hablado casi.

Y tú nunca me has hecho ni caso.

Es más, empezaste a salir con mi mejor amiga.

Juan, que no pasa nada.

De verdad, es que no pasa nada.

Que follar contigo ha sido una liberación, de verdad.

Que... Es que no he sentido absolutamente nada.

Es más,

creo que eres un mierdas, Juan, de verdad. ¡Eh!

Ya está. Y si no te importa,

me quiero cambiar, así que te puedes ir.

(SUSPIRA)

¿Estás bien, rubia?

Mira, prueba esto.

Está bueno, ¿eh?

Sí que está bueno.

No tengo champiñones, pero me sale bien.

No estés tan triste, ¿no?

¿Has visto el vídeo?

-Sí.

-¿Nos dejamos de hostias y acabamos con esto de una puta vez?

-¿Era necesario tratar tan mal a mi hijo?

-Al final todos tenemos a alguien que nos importa.

Pensarás que esto es solo por dinero. No te confundas, es por justicia.

-La venganza no es justicia.

-"Es un tipo de justicia".

Y en este juicio yo soy juez y parte.

"Deberías saber una cosa".

Estos días, cuando hablaba contigo,

solo tenía una imagen en la cabeza:

mi padre.

-Quiero a mi hijo de vuelta.

-Cada día me he sentado aquí, junto a un árbol,

en un bosque por el que solía pasear con mi padre.

-"Me importa una mierda tu historia, dime qué es lo que tengo que hacer".

-Te voy a dar un número de cuenta. Apunta.

Ahora te llamo.

¿Traes la sal?

Esto, sin nada, así... Qué soso, tío.

Pues come ensalada si no te gusta.

Tenéis que probarlo con la salsita esta,

que la carne está buenísima. Ya, sí, pero lleva carne, ¿sabes?

Avisamos a Juan, ¿no?

Yo paso.

Joder... ¡Juan!

¡Juan, baja, comemos!

¿Ha pagado ya?

-Ahora vengo, tengo que volver a llamar.

-Tranquilo... Eh, hermano, ¿dónde vas?

Llama desde aquí, ¿no?

¿Qué es lo que no puedes decir delante de mí, eh?

-Ya te lo dije, Pedro, aquí mando yo.

-Hermano, se te está subiendo a las barbas, ¿eh?

Vale, tranquilo, hombre, tranquilo, ¿eh?

Llama desde aquí.

Yo me voy al pueblo a comprar tabaco.

Todo tuyo, hombre, todo tuyo.

No puedo más.

Quiero irme.

Pues yo estoy empezando a divertirme y todo.

Quiero que el padre de Juan pague ya.

¿Y si no paga?

Pagará.

¿Seguro? Ay, déjale, está como nosotros.

(RÍE)

¿Quieres dejar ese rollito de tía madura y comprensiva?

Joder...

Estoy de tu parte.

Tú te crees superior, ¿no?

Nos miras a todos por encima del hombro.

Estás tan jodida como el resto.

¿Cuánto tardaste en reconocer que eras lesbiana?

De puta madre, Juan, de puta madre.

¿Tú disfrutas, no, con todo esto?

Metiéndote con Tony, ¡follándote a Lidia!

¿Eh? Pues sí, follándome a Lidia, ¿qué?

¿Erais vosotros los que follabais?

¡Joder, Lidi! Sí.

Juan, eres un cutre. (RÍE)

¿Y tú con tus consejitos de mierda de manual de autoayuda?

Te estás pasando, Juanito, te estás pasando.

Oye, ¿le caigo bien aquí a alguien? No.

Mira, yo solo quería recordar lo que nos une:

beber, charlar y recordar toda la mierda que nos une.

Ya, es que lo que nos une contigo es que hemos ido juntos al colegio.

¿Y para qué mierda habéis venido?

¿Para contar que quieres montar una copistería?

Empresa de digitalización, Juan.

Ni empresa de digitalización ni hostias.

Una mierda de copistería.

Mira, este secuestro es lo mejor que nos ha pasado

para darnos cuenta de que somos unos putos extraños

los unos con los otros.

No me vas a tocar los huevos, ¿vale?

Por favor, déjame en paz, que estoy muy tranquilo.

¿Seguro? Cuando yo te miro, solo veo una cosa,

la mierda del hijo del conserje.

¿Qué coño acabas de decir? Lo has oído perfectamente.

Mira, eres un puto cínico.

¡Y te partía la cara ahora mismo! ¡Joder!

¡Yo sí que te voy a partir la cara!

Apunta.

"C-H-3-7-5-4"...

2-3-7-6-5-2.

-¿Una cuenta en Suiza?

-"De cuenta Suiza a cuenta Suiza".

Estarás acostumbrado, ¿no?

Tienes dos horas para hacer el ingreso.

¡Párteme la cara!

Siempre has pensado eso de mí. ¡Eres un punto mierda, puto pijo!

"Haz la transferencia ya de una puta vez".

-¿Cómo sé que puedo fiarme de ti?

-No puedes.

-Quiero saber que Juan está vivo antes de soltar el dinero.

-Lo único que tienes que saber es la cifra:

435.346 euros.

Cuando tenga el dinero, tendrás a tu hijo.

-¿Y qué pasa con la información que tienes sobre mí?

¿Oye?

¡Oye!

(Música de ópera)

Hijo de puta...

Vamos, cuándo quieras.

(DISCUTEN)

(Música de ópera)

"Solo he pedido 100.000, solo 100.000.

Para ti son 20.000". ¡Tu puta madre!

(Música de ópera)

¡Chicos! ¡Suelta toda la puta mierda!

¡Tony, Tony! ¡Suelta tu mierda!

¡Te voy a reventar la puta cara! Te gustaría tener mi puta vida.

(Música de ópera)

Una misión...

Voy a ir a por usted.

Eso es, cojones, eso es. Te voy a reventar.

Te voy a reventar la puta cabeza, hijo de...

(Música de ópera)

("Gritos")

¡Chicos, chicos, por favor!

(Música de ópera)

Pero ¿qué coño...? ¡Joder!

-¡Inclina! -¿Qué coño dices?

-¡La maldita horizontal! ¡Hijo de puta!

(Música de ópera)

¡Ahí te quedas, gilipollas! -¡Ah!

¡Hijo de puta!

(Música de ópera)

Inhibidos - Capítulo 6

"Lo mío es mío y de nadie más"

El sentimiento de que un objeto nos pertenece suele acompañarnos desde pequeños. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando se trata de comida? ¿Y si hay que racionarla entre varias personas? Como buen encierro que se precie, en Inhibidos fue el personaje de Miguel Bernardeau quien tuvo la voz cantante en este aspecto y sí, parece que bajo presión y aislamiento nos resulta relativamente sencillo reafirmar ese sentimiento de que algo ajeno a nosotros nos pertenece. 

No recomendado para menores de 12 años Inhibidos - Capítulo 7
Transcripción completa

(Golpe)

Bueno, chicos, perdonad, antes me he pasado un huevo.

Tony, perdona, tío...

Venga, cuando salgamos de aquí,

las cosas serán diferentes, estamos todos muy nerviosos.

Las cosas están claras, Juan. El único que está nervioso eres tú.

Sí, yo también las tengo claras.

Venga, Tony, que somos amigos, tío.

Éramos amigos.

Ya no.

No estamos obligados a ser amigos, ¿sabes?

No hay que darle más vueltas.

Me voy a la ducha.

Buenas tardes, chicos.

¿Ha pagado mi padre? Tranquilo, chaval.

Ya hablaremos de tu padre.

Yo solo quiero presentarme.

No quiero ser maleducado.

A la pared. ¡Contra la pared!

Muy bien, tú eres la dulce Lidia.

Oye, muy simpática tu madre, ¿eh? ¿Cómo se llama?

¿Eh? ¿Qué? Que cómo se llama.

Pilar... Ah, mira, ahí está Tony.

Y tú eres Juan.

El niño de oro. Y tú, María, la listilla.

¿Quieres un cigarrito? ¿Quieres fumar? ¿Sí?

Venga, cógelo.

¡Que lo cojas, coño!

¡Bú!

¿Y Claudia?

¿Dónde está mi Claudia?

Las llaves.

Lo siento, chicos, pero... ¡Eh!

Te voy a tener que atar.

No, hombre, no... ¡Eh!

Tranquilito, chaval, ¿eh?

Hola.

Sal de la bañera.

¡Que salgas de la bañera, joder!

Por favor.

Vístete.

Tú, yo y el niño de oro nos vamos de paseo.

Vamos.

Vamos, vamos, va, va.

Tira, coño, tira.

¿Adónde vamos? A mi coche, el rojito de ahí, va.

Vamos, hostia.

Eh.

Vamos, chaval, va, tú conduces.

¿Dónde está el otro? ¿Eh?

Cállate y conduce, entra en el coche.

Cariño, tú y yo vamos aquí.

Como si fuéramos novios. Venga, abre, cariño, va.

Entra en el puto coche.

Arranca el puto coche. ¿Adónde vamos?

Oye, esto es una locura.

Vamos dos chicos con un tío con una máscara de cerdo

y una escopeta, nos parará la poli. No pasa nada, cariño.

Estamos juntos. Arranca el puto coche.

(Motor)

A ver, relájate, a ver, tenemos bien el starter ¿vale?

Pisa el embrague suavecito y ahora, fuerte.

-No pasa nada, no pasa nada. Bien. -Déjalos ir.

Joder...

Ahí quieto, ¿eh?

-Déjalos ir. -¿Qué haces aquí, hermano?

Ya te lo dije, Pedro, aquí mando yo.

-Aquí mando yo, joder. -¿Y los otros?

En la casa.

Quieto, te he dicho que en el coche.

Mira, eh, si lo que quieres es dinero,

en mi casa hay cien mil euros en metálico.

-Cállate, joder. -Calla, chaval.

Ya está, se acabó.

Tendrás los veinte mil euros.

No, no, me has engañado desde el principio.

Sabías perfectamente lo que ibas a cobrar.

¡Lo sabías! Eh, tranquilo, hazle caso.

¡Pedro, mírame! ¡Mírame, Pedro!

No lo he hecho por joderte, lo he hecho por tu bien.

Como padre.

No puedo darte más.

Acabarías metiéndotelo por la nariz o en el póquer.

Si quieres, te daré la mitad.

Doscientos mil euros.

Va, Pedro...

-Podemos empezar una nueva vida. -No, no...

No quiero empezar una nueva vida contigo.

No quiero, yo quiero irme con mi piba.

-¿Dónde está mi piba? -¡Pedro!

-¿Dónde está mi piba! -Pedro.

¿Dónde está mi piba? ¿Dónde está mi piba?

¿Dónde está? ¿Dónde está?

Llama a tu padre.

¡Chicos!

¡Rubia, rubia! ¡Chicos!

¡La navaja!

¡Papá! ¡Eh! Haz la transferencia ya.

¿Cómo sé que no te matarán luego? Me van a matar igual, ¿qué más da?

Vámonos para casa.

(Barullo y gritos)

Hecha.

Vale, ¡eh! Ya está hecha. Está hecha, está hecha, ¡eh!

Pedro, no.

¡Quiero mis cien mil euros! ¡No, no, no!

(Disparo)

¡Juan!

¡Juan, Juan!

Coñac.

Menuda mierda de bar.

¿Ha averiguado algo la policía?

No, no están siendo de gran ayuda.

Ya...

Y esto, ¿qué?

No estaba en el puto plan que me pegases.

Un mensaje para tu padre.

Tampoco estaba en el plan que tu amigo se escapase.

Ni que tu hermano apareciese.

"Si habéis llegado hasta aquí, ahora veréis

cómo una buena historia tiene que tener un buen giro final.

No creo en las casualidades, fue cosa del destino

que Fermín y yo nos conociéramos.

Cuando mi padre dejó a mi madre por una chica más joven,

ella cogió una depresión.

Nunca se supo si fue suicidio o se pasó con las pastillas.

Mi padre se comportó como si no hubiera ocurrido nada.

Desde el divorcio, nos había abandonado.

Sus dos nuevos hijos eran suficientes para él.

Casi se pierde el funeral de mi madre

por uno de sus malditos viajes.

Se podría decir que no estaba en mi mejor momento.

Solo quería emborracharme para no sentirme triste.

El finde, fui con mis amigos del colegio a las fiestas

del pueblo donde mis padres tenían una casa.

Acabé en el calabozo.

Ahí es donde conocí a Fermín, tras unos barrotes.

Él también se vio metido en la pelea que yo empecé.

Conectamos, hablamos de todo.

Me contó que su padre se suicidó por culpa de un banco.

Casualmente, el de mi padre.

Dos personas habían muerto por culpa de mi padre.

¿Qué puede unir más que la muerte de un ser querido?

No podía parar de pensar en ese encuentro.

No podía ser que no significara nada.

Y un día, lo entendí todo.

¿Qué es lo que más podía joder a mi padre?

¿Cómo podía vengarme?

Solo había dos cosas.

El dinero y su reputación.

Así que decidí simular mi propio secuestro.

El primer paso era que mi padre supiera

que iba a pasar unos días con mis amigos.

Tenía que ser un secuestro múltiple para que no sospechara de mí".

Ya he llegado a la casa rural, estaré el fin de semana fuera.

"¿La casa rural?"

"Fermín y yo encontramos una casa abandonada en el pueblo.

Tardamos seis semanas en dejarla lista.

Es increíble lo que puedes conseguir

en la tienda del espía.

La primera noche, puse pastillas en las bebidas de mis amigos.

No tenían que enterarse de nada. El plan era simple.

Estar unos días secuestrados mientras Fermín pedía un rescate.

Nadie iba a sufrir. Todo sería rápido e indoloro.

Pero vi cosas con las que no contaba

y que estropearon el plan.

No contaba con el ataque de asma de Lidia".

¡Fermín, que salgas!

Trae el puto inhalador, joder. ¡Ven ya!

"Se me olvidó que mis amigos tienen familia".

No puedo mandarles un Whatsapp a mis padres diciéndoles

que estoy bien...

"Menos mal que Fermín me entendió a la primera".

Nuestros padres están preocupados.

Tenemos que hacer una llamada. ¡Los móviles, venga, todos!

"No contaba con la huida de Tony".

¡Joder! ¡Mierda!

"Y pensé que todo se había ido a tomar por el culo.

Entonces, bueno, me dejé llevar.

Me emborraché y no debería haber follado con Lidia.

Como se suele decir, fue poco profesional.

Pero Fermín consiguió traer a Tony de nuevo

y descubrí que Pedro había aparecido para joderlo todo".

¿Cómo que otro?

¿Hay dos? Hay dos.

¿Les has visto la cara? No.

"Él dijo que no, pero yo sabía que no era cierto.

No sé por qué me mintió.

Con lo que sí contaba es con que mi padre fuera

un hueso duro de roer. Se lo dije a Fermín.

Será difícil, pero al final, soltará la pasta.

Por eso le pasé a Fermín la mierda que esconde mi padre".

¿Cómo has conseguido eso?

Este cateto tiene buenos contactos en tu banco.

Cateto.

"Yo era ese contacto.

También el que ayudó a Fermín con su instalación".

¿Ves como necesitas ayuda? No puedes solo.

¿Quién te ha dicho que lo he hecho solo?

"Luego, solo tuve que abrir una cuenta en Suiza

con nombre falso y le enseñé a Fermín a borrar su rastro.

Aprendí de mi padre a saltarme la ley.

¿Qué coño acabas de decir? Lo has oído perfectamente.

Eres un puto cínico y te partía la cara ahora mismo.

¡Joder!

"Lo que nunca me imaginé es que mis amigos me odiarían.

Supongo que es el precio que he tenido que pagar.

El que pagó Fermín fue disparar a su hermano.

Sobrevivió, sí.

Aunque después de esto, nada será igual entre ellos.

Nuestra amistad tampoco fue la misma.

Solo nos hemos vuelto a ver en la comisaría.

Tony dice que no vio la cara de Fermín

y Claudia es incapaz de describir a Pedro.

Mi único temor es que sepan que les mentí.

No sé, ¿habré perdido a las únicas personas

que de verdad me importan?"

¿Tienes la pasta?

¿Me puedo fiar de ti? Debes.

Hay más dinero del que habíamos acordado.

Nunca he sabido muy bien por qué has hecho todo esto.

Por mi madre, ya lo sabes. No te confundas, Juan.

En esto, somos iguales.

Yo utilizo a mi padre y tú utilizas a tu madre.

Pero, en el fondo, lo hacemos por nosotros mismos.

¿Cómo te sientes ahora?

Me siento igual.

No he sentido ningún alivio.

El alivio no importa, Juan.

Solo importa la venganza.

Hay que tener los huevos muy grandes para ir hasta el final.

Tengo la impresión de que has hecho todo esto

para que tu padre te hiciera caso.

¿Pero sabes qué?

Está bien jodido.

¿Qué dices?

¿De qué mierda estás hablando?

Cuídate, amigo.

"Esa misma tarde, saltó el escándalo.

Fermín utilizó toda la información que le di aunque no fuera

parte del plan.

Unos días más tarde, detuvieron a mi padre.

El juez lo mandó a prisión provisional

Así que un martes de visitas me senté a escuchar sus quejas.

Pero esa vez fue distinto".

¿Qué tal, papá? ¿Cómo estás? Mejor, por fin, mejor.

Tienes mejor cara, ¿has dormido? Sí...

He hablado con los abogados y sé quién organizó tu secuestro.

¿Quién? Un cateto de cojones.

Fermín Coscubiela.

Fermín Coscu...

"En un instante, entendí que era yo el que estaba encerrado".

Te aseguro que es hombre muerto.

Él y sus compinches.

"Como ya os dije, todo el mundo tienes sus cárceles.

Y casi nunca se puede escapar de ellas".

No, "que no soy ningún cobarde".

Eso lo dices.

Esto lo podemos inventar.

Yo salgo a los secuestradores.

¡Acción!

(Barullo)

¡Eh, chicos! ¿Qué hacéis?

¡Tony, Tony, Tony!

(Risas)

-¡Córtalo! -Hemos cortado.

Inhibidos - Capítulo 7

De la tranquilidad a los nervios; de los nervios a la ansiedad. Y vuelta a empezar. La casa rural de Inhibidos fue el escenario perfecto que evidenció lo fácil que es pasar el límite entre una y otra emoción cuando te encuentras encerrado y sin capacidad para salir al exterior a oxigenarte. ¿Fue el anticipo involuntario de todo lo que estaba por venir?

PLAYZ

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