La isla de Tenerife ha ensayado este jueves la respuesta a una erupción volcánica en la zona sur de la isla con un simulacro denominado Volcanex, que ha incluido evacuaciones de zonas residenciales y turísticas, además de la movilización de todos los recursos disponibles ante una emergencia. El simulacro, el segundo de estas características que se realiza en la isla en los últimos dos años -el anterior fue en Garachico-, ha sido organizado por el Cabildo de Tenerife y en él han participado 70 organismos públicos, científicos y de gestión de emergencias con la intervención de unas 1.500 personas.
La actividad, que se ha desarrollado entre las 7:00 y las 14 horas, se ha desarrollado en los municipios Guía de Isora, Santiago del Teide y Adeje.
En La Palma, las consecuencias del volcán que rugió en 2021 durante 85 días siguen marcando el compás. A vista de pájaro, la cicatriz que dejó el Tajogaite impresiona. Lola, que perdió su casa y vive, desde entonces, en una prefabricada de madera, reconoce que "era un espectáculo muy bonito de ver... pero también fue una desgracia muy grande". Más de 3.000 construcciones quedaron sepultadas bajo el magma. Los barrios de Todoque, en los Llanos de Aridane, y El Paraíso, en El Paso, desaparecieron totalmente con la furia del volcán. Y, cinco años después, las grietas más profundas no están en el malpaís de lava, sino en el ánimo de quienes lo perdieron todo como Juan Fernando, que preside la Plataforma de Afectados Cumbre Vieja: "verme sin nada me colapsó mentalmente, me cogí una depresión de caballo...". Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma, confía en "sacar próximamente a todas las personas que están en los contenedores que se habilitaron en su día". Son 53 las familias que no han podido ser realojadas. Y todavía hay zonas restringidas y viviendas y garajes a los que sí se puede acceder, pero que no se pueden utilizar. Luis García, vecino de Puerto Naos, nos muestra su enfado: "estamos pagando las tasas municipales por una casa que no puedo habitar". Todo, por una amenaza que ni se ve ni se huele: el CO2 que emana de los tubos volcánicos. "Continuamente hay un sistema de monitorización", asegura Héctor Izquierdo, comisionado para la reconstrucción de La Palma, pero los sensores distribuidos por todo el centro occidental de la isla no diluyen el miedo. Otros nos relatan y nos muestran cómo la recuperación de lo que quedó enterrado -no solo propiedades físicas- ha pasado por sus manos. Vicente, con una pala, ha ido quitando kilos de piroclastos hasta desenterrar su casa casi por completo en una de las laderas del Tajogaite. Allí, había segundas viviendas. Algunas, sin seguro. Nos cuenta que la suya "era una villa turística con la que intentaba llevar el pan a casa y el volcán se la llevó por delante". Ahora, está a la espera de que le puedan abrir una vía segura de acceso. Mira hacia el futuro, aunque "las heridas están grabadas con fuego y sus cicatrices no se borran con nada".
El 19 de septiembre de 2021 comenzó la erupción del volcán de la Palma, la isla se convirtió en el foco mediático a nivel mundial. Duró 85 días hasta las navidades de ese mismo año. El cono principal y las fisuras del volcán fueron los puntos por donde emergió la lava. 12 coladas avanzaron lentamente pero sin detenerse, alcanzando un espesor de hasta 70 metros, transformando para siempre el paisaje de la isla.
La tierra tembló miles de veces. 25.000 terremotos acompañaron aquellos días, recordando a los palmeros que bajo sus pies algo se había activado. Muchos tuvieron que dejar atrás sus casas y sus tierras, 7.000 personas fueron evacuadas. Y lo hicieron con la incertidumbre de no saber si algún día podrían regresar. 1.300 viviendas quedaron afectadas. El volcán no sólo transformó el paisaje de La Palma: la lava redibujó su orografía, avanzó hasta el mar y cambió el perfil de la isla para siempre.
Cinco años se cumple mañana de ese momento, emocionante, de ver nacer un volcán pero, atemorizante, para quienes vieron cómo la lava sepultaba sus casas y negocios y cambiaba el paisaje. Un acontecimiento histórico de la naturaleza que dejó en La Palma mucho más que lava y cenizas. Generó miles de datos que hoy siguen estudiándose y que han permitido mejorar la vigilancia volcánica y la gestión de futuras emergencias. Datos con los que se seguirá aprendiendo durante al menos 10 años sobre el nacimiento, la vida y la muerte de un volcán.
El 19 de septiembre de 2021, la erupción de un volcán cambio para siempre la vida de La Palma y la de numerosas familias. Tres meses en los que el Cumbre Vieja no dejó de echar lava.
Bajo los restos de esa lava reposan los restos de más de 3.000 edificaciones que quedaron sepultadas e incluso pueblos enteros. La actualidad está marcada ahora por el pulso de la reconstrucción, teniendo en cuenta que cerca de 40 familias aún residen en viviendas contenedor.
Este sábado 19 de septiembre se cumplen cinco años de una erupción que nos tuvo meses en vilo. Fue la del Tajogaite, el volcán de La Palma, que se prolongó durante 85 días y cambió para siempre el perfil de la isla. Casi tres meses expulsando lava. 3.000 edificaciones quedaron destruidas, entre ellas 1.345 viviendas.
En el programa especial de Mediodía RNE, desde La Palma, con motivo del quinto aniversario de la erupción del volcán, hablamos con Sergio Rodríguez, presidente del Cabildo de La Palma. Asegura que el sonido de los movimientos sísmicos no se olvidan y que recuerda con nitidez todos los momentos que vivieron durante aquellos días: "Es imposible olvidarlo". Rodríguez lamenta que hay cosas que nunca se van a poder recuperar, "y la gente lo sabe": "Cuando hablamos de que el volcán se lleva un barrio, no solamente se lleva la economía asociada al barrio [...] se lleva mucho más y es la relación entre los propios vecinos del barrio".
Muchos palmeros que residen en contenedores o casas de madera desde la erupción se preguntan cuándo podrán ser trasladados a viviendas dignas. El presidente del Cabildo indica que las primeras 53 que han podido poner en marcha serán entregadas antes de final de año. El lunes se publicará un informe sobre cómo ha afectado la calidad del aire en la isla de La Palma. "Hemos instalado más de 1.600 sensores [...] para medir continuamente qué sucedía en la zona y eso nos ha permitido decir que, a día de hoy el 95% del espacio está abierto con seguridad y la gente ha podido volver", asegura el presidente.
¿Qué ha fallado en estos cinco años? Sobre la reconstrucción, el presidente denuncia que "ha faltado voluntad política para sacar las cosas adelante": "A día de hoy las propias Administraciones todavía no han visto que el Estado haya puesto el dinero para la recuperación de las infraestructuras [...] Hay un plan claro de reconstrucción de la isla, lo hemos puesto sobre la mesa".
Cinco años después de la erupción del volcán de La Palma, la vuelta a la normalidad aún está muy lejos. El Gobierno regional actual inició un modelo de compensaciones económicas en 2024 que garantizaban a todas las personas que perdieron alguna propiedad recuperar el valor de lo perdido. Fueron un total de 881 primeras viviendas sepultadas bajo la lava. A día de hoy, aseguran, las que quedan por cobrar son muy pocas.
Pedro Afonso, viceconsejero de Recuperación Económica y Social de La Palma, asegura que con esas ayudas ya se han aprobado hasta 200 licencias para construir vivienda nueva. Incluso, dice, ya hay personas viviendo de nuevo sobre la lava del Tajogaite. Todavía quedan familias viviendo en 68 casas modulares y de madera. Recursos de urgencia que se están extendiendo demasiado en el tiempo. Las casuísticas son tantas, dice Afonso, como personas residen en ellos.
Programa especial desde La Palma de Mediodía RNE con motivo del quinto aniversario de la erupción del volcán. Un reportaje de Érika Martínez, desde RNE Canarias.
La isla de La Palma mira a las estrellas desde el Observatorio Internacional de Astrofísica del Roque de Los Muchachos, a las entrañas de la tierra desde el proyectado Centro Nacional de Vulcanología, y a las profundidades marinas desde el recién inaugurado Observatorio de Biodiversidadl, donde el estudio científico no solo irá dirigido al conocimiento y la conservación, sino también al desarrollo de proyectos en el ámbito de la economía azul.
La erupción del volcán Etna, en Sicilia, no da tregua. La nube de ceniza ha paralizado varios aeropuertos y ha dejado cerca de 100.000 viajeros afectados. En el aeropuerto de Catania, unos 700 vuelos han tenido que ser cancelados, retrasados o desviados.
El este de la isla ha quedado prácticamente incomunicado por aire, y las comunicaciones son también muy difíciles: los autobuses van llenos y escasean los taxis y los coches de alquiler. El sector turístico estima unas pérdidas de entre 12 y 24 millones de euros en la semana de mayor afluencia del año en Sicilia.
El interior de la Tierra, la corteza terrestre, es una fuente energia renovable, hablamos de la GEOTERMIA: Conjunto de técnicas que estudias y explota la energía almacenada dentro de la corteza terrestre en forma de calor. Si se accede a ella, se PUEDE convertir el calor en electricidad o climatizar viviendas, todo depende los grados que se detecten y la forma de poder sacarlos. En el caso de tierras vollcánicas como Canarias, son subsuelos muy calientes, idóneos para poder utiliar ese calor, y ya se está sondeando en diferentes islas, una de ellas Tenerife, en la localidad de Vilaflor.
Ahondamos en el proyecto 'Evaluación de los volcanes de la Isla Decepción, en la Antártida, y el Nevado del Ruiz, en Colombia', unos volcanes que para los científicos colombianos han servido de análogos de Marte. Para saber más sobre este análisis hablamos con la científica y bióloga que lidera la iniciativa y que ha estado nominada en los Premios Princesa de Girona, María Angélica Leal. También actualizamos lo más destacado de la jornada en nuestro repaso a la actualidad y visitamos una de las colecciones privadas de arte más importantes de México con Ángela Núñez y terminamos con Karol G.
La isla de Tenerife sigue muy pendiente de los enjambres sismos, ya van siete este mes de febrero: miles de pequeños terremotos que se producen en el subsuelo. Por ahora los expertos descartan un erupción volcánica en breve. Un equipo de TVE ha acompañado a un grupo de científicos para ver cómo se miden las constantes del volcán.
Los científicos observan cada dato, cada señal. Tenerife es una isla monitorizada, pendientes del pulso de un sistema volcánico más complejo, que no puede compararse con La Palma o El Hierro.
Los científicos hacen seguimiento a tiempo real de cualquier cambio. De momento, esta actividad, nos dicen, recuerda que Tenerife es una isla volcánicamente activa.
El director del Instituto Geográfico de Canarias (IGN), Itahiza Domínguez, ha explicado en una entrevista concedida al Canal 24 Horas que el último enjambre sísmico que se ha producido en la isla de Tenerife “no ha sido sentido por la población. Son eventos de una magnitud muy pequeña”. Asimismo, ha señalado que para hablar de un escenario inmediatamente previo a una erupción volcánica en el Teide sería necesario detectar otros indicios: “Esperamos ver señales distintas: terremotos de mayor magnitud, movimiento hacia la superficie que no vemos todavía. No estamos en una situación similar a la que vivimos en las recientes erupciones de La Palma o la de El Hierro”.
No obstante, el sismólogo ha recordado que “la erupción a largo plazo no se descarta, ya que Tenerife es una isla volcánicamente activa. La probabilidad de una erupción en 50 años es más de un 35%, o sea que es una probabilidad considerable”.
Cuando la mirada de Omaira se clavó en la cámara de Evaristo Canete, el mundo le puso voz y rostro a la tragedia de Armero. Tras la erupción del volcán y su posterior avalancha, quedó atrapada durante horas entre escombros, cadáveres y agua.
La convulsión del Nevado del Ruiz desbordó ríos y rompió la presa que había antes del pueblo de Armero. Aunque meses antes los geólogos detectaron movimientos sísmicos, nadie dio la voz de alarma y nunca se recomendó a la población que evacuara la zona.
"Yo vivo porque tengo que vivir, pero yo con apenas 13 años no puedo morir", dijo Omaira. Se intentó lo imposible para salvarla, pero tras más de 70 horas de agonía murió de una parada cardiorrespiratoria. "Se hizo lo humanamente posible", señaló Evaristo Canete.
Cuatro décadas después, el rostro de Omaira sigue trasladándonos al horror de una de las mayores catástrofes naturales del siglo XX.
Este jueves se cumplen 40 años de la tragedia de Armero, por la que el volcán Nevado del Ruiz entró en erupción. Aquello provocó una avalancha de lodo que acabó con la vida de 25.000 personas, entre ellas la de Omaira.
Ella fue el rostro de los que murieron, pero hay otras tragedias derivadas de esta catástrofe: el rostro de niños y niñas dados en adopción irregularmente. Jenifer de la Rosa da voz a esta realidad en su película Hija del volcán, disponible en RTVE Play. De la Rosa fue una de las supervivientes de la tragedia y fue dada en adopción; sus padres adoptivos se lo explicaron durante su infancia.
"He pasado por muchas fases de no querer ser colombiana por vergüenza", reconoce. "Durante la adolescencia me empeñé de rubia platino, me puse ojos en lentillas de color gris para no pasar como latina", agrega, hasta que finalmente comenzó a sentirse orgullosa de su doble nacionalidad, la española y la colombiana.
"Mi adopción fue totalmente legal", matiza. Sin embargo, tras la tragedia, no todas lo fueron: "Hubo quienes encontraron una forma de mercadear con niños".
Este jueves se cumplen 40 años de una de las catástrofes más devastadoras del siglo XX. El volcán Nevado del Ruiz entró en erupción, lo que provocó una avalancha de lodo que acabó con la vida de 25.000 personas, entre ellas la de Omaira.
Evaristo Canete fue el reportero gráfico de TVE que rodó esas imágenes que dieron la vuelta al mundo. Estuvo junto a Omaira alrededor de cuatro horas. "Pensé que podía sacarla con ayuda, pero luego vimos que era imposible. Ella estaba dándonos ánimos continuamente", recuerda Canete. "Cuando yo me fui me han contado que le decía a la gente 'Marcharos a descansar', o 'Yo seguiré aquí'", añade.
"Nos marchamos porque aquellas imágenes había que sacarlas como fuera. Había que llevarlas a Bogotá, porque desde allí no se podía sacar. Hicimos una copia y la mandamos con un capitán de Iberia. Emitieron la cita tal cual en Informe Semanal en cuanto llegó, que coincidía sería un sábado.
"Fue una experiencia dura y que me la han recordado durante 40 años", señala Canete. "Mi conciencia está bastante tranquila porque yo hice lo que tenía que hacer. Y de hecho ahí están las palabras de la madre, que nos agradecía lo que habíamos hecho y que habíamos enseñaba al mundo cómo era su hija", agrega.
Omaira Sánchez se convirtió, hace 40 años, en el símbolo de la tragedia del Nevado del Ruiz, en Colombia... Tenía 13 años cuando ese volcán entró en erupción y una avalancha sepultó su ciudad, Armero.... Ella quedó atrapada y las cámaras grabaron sus últimas horas de vida... Murieron 25.000 personas, y todavía hoy algunas familias buscan a sus desaparecidos.
En noviembre de 1985 tuvo lugar una de las catástrofes más devastadoras del siglo XX, una catástrofe que los que pudimos verla a través de la televisión nunca podremos olvidar. El volcán colombiano "Nevado del Ruiz" entró en actividad , provocando una avalancha de lodo que acabó con la vida de más de 20.000 personas. El mundo se conmovió al ver la tragedia, personificada en la niña de ocho años Omaira Sánchez. Aquella niña de ojos profundamente oscuros, que fallecía antes las cámaras horas después, fue un símbolo de la tragedia que cae sobre los más pobres y los más desprotegidos, que en estas ocasiones son las principales víctimas. Aquel desastre tuvo graves consecuencias, entre ellas, que gran cantidad de niños y niñas que necesitaban ser atendidos terminaron en adopciones internacionales, no siempre de forma legal ni de la manera que debía hacerse. 30 Años después, una de esas niñas, Jenifer de la Rosa, dada en adopción a una familia española, decidió ir en busca de sus orígenes, una búsqueda filmada que llegó hasta nosotros en forma de película, "Hija del volcán" para narrarnos la búsqueda de sus orígenes y de una cultura que ha perdido. Esta película, que podrá ver en RTVE play este mes, fue reconocida con el premio Seminci Joven en la edición 68 del festival, o la mejor dirección en el festival de cine de Madrid, entre otros.
Después, en la sección @unachicadecine, la periodista Begoña del Hoyo, conversa con las artistas Marina Vargas y Evelyn Joyce, creadoras de Proyect.IN, la plataforma artística presentada en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza que une arte y cáncer para transformar la mirada sobre la enfermedad.
Nacida de sus propias experiencias como pacientes oncológicas, Proyect.IN ofrece a artistas que atraviesan el cáncer la posibilidad de seguir creando durante el proceso, redefiniendo el imaginario de la enfermedad a través de la belleza, la comunidad y la emoción.
En esta entrevista, Vargas y Joyce comparten cómo el arte puede convertirse en una forma de resistencia y acompañamiento, y presentan las Becas Proyect.IN 2025, destinadas a impulsar la producción artística y la investigación integral sobre el cáncer desde una perspectiva humana y creativa.
Una conversación inspiradora sobre esperanza y poder colectivo, que nos invita a reflexionar sobre cómo el arte puede sanar, visibilizar y transformar lo que durante tanto tiempo se ha vivido en silencio.