El papa insta a los sudamericanos a "tender puentes" en su primera misa en Uruguay, primera parada de su viaje por la región
- León XIV ha utilizado tres símbolos uruguayos para apoyar su discurso: el mate, los puentes y los palmerales
- "El mate es signo de familiaridad, de amistad y de encuentro. Nos enseña a compartir y a estar juntos", ha dicho

El papa llega al Parque París-Londres para oficiar una misa.EFE/Federico Gutiérrez
El papa León XIV ha instado este sábado a los sudamericanos a "tender puentes" para superar sus diferencias, durante la misa que ha celebrado ante cerca de 40.000 personas en Paysandú, en la segunda jornada de su visita a Uruguay, primera etapa de una gira que también lo llevará a Argentina y Perú.
El papa ha elegido esta ciudad situada a orillas del río Uruguay, en la frontera con Argentina y próxima a Brasil, como sede de su primera misa en Sudamérica por ser un lugar accesible para los peregrinos de toda la región.
El pontífice ha pedido a los fieles que sean puentes "para que muchos se encuentren con Jesús" y que transmitan la fe a las futuras generaciones "con valentía creativa".
En su homilía, el papa ha invitado a los creyentes a fortalecer los vínculos comunitarios y a mantener viva la transmisión de la fe y ha utilizado tres símbolos uruguayos para apoyar su discurso: el mate, los puentes y los palmerales.
"El mate es signo de familiaridad, de amistad y de encuentro. Nos enseña a compartir y a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan", ha afirmado el pontífice. "Seguramente el mate los ha acompañado también hoy, en el viaje de camino a esta celebración, y los acompañará al regresar", ha dicho el papa, que ha explicado que esta costumbre tan arraigada en la región representa también "la acogida, la integración y los valores comunes".
Ha destacado que tomar mate es "un ritual lleno de simbolismos, donde se dialoga sin palabras y cada detalle posee un significado propio", pero también ha recordado cuando se toma en soledad y acompaña los momentos de silencio y oración: "En esos espacios de soledad, cuántas veces tantos de ustedes le habrán confiado a Dios sus preocupaciones y necesidades, sus deseos y anhelos más profundos".
Al referirse al puente internacional General Artigas, que atraviesa el río Uruguay y une las ciudades de Paysandú y Colón, en Argentina, lo ha presentado como símbolo de "apertura, comunicación e intercambio".
"¡Qué importante es ser constructores de puentes! Esa es la vocación a la que todos estamos llamados: construir puentes, estrechar lazos, unir, comunicar, transmitir la alegría de la fe", ha afirmado.
Recuerda la figura de Jacinto Vera, el 'obispo gaucho'
El papa ha advertido, sin embargo, de que para que un puente no se derrumbe necesita unos cimientos sólidos. Por ello, ha subrayado la importancia de una formación cristiana profunda que permita a los creyentes "dar razones de nuestra fe a todo el que nos lo pida" y "no dejarse arrastrar por doctrinas extrañas". "Solo así seremos instrumentos de unidad y vínculos de caridad", ha añadido.
También se ha detenido en las palmeras, de fuertes raíces y que no suelen crecer aisladas y forman palmerales. Un ejemplo que ha trasladado a la Iglesia, a la que ha definido como "una comunidad de hermanos que hunde sus raíces y bebe de un manantial común".
El pontífice ha recordado la figura del beato Jacinto Vera, primer obispo de Montevideo y conocido como el 'obispo gaucho', que recorrió en tres ocasiones el territorio uruguayo para llevar la fe y la esperanza a sus habitantes.
El papa ha pedido continuar el legado de estos "sembradores del Evangelio" con "justicia, honestidad y fidelidad" y, asimismo, ha instado a seguir formando en la fe a niños y jóvenes, acompañar a las familias, sostener a los ancianos y practicar las obras de caridad.
"Los animo a continuar la misión evangelizadora con entusiasmo. Sean puentes, para que muchos se encuentren con Jesús. Sean comunidad fraterna, que se reúne y comparte la vida y los proyectos, los sueños y las esperanzas, especialmente con los más necesitados", ha concluido.
El papa lamenta la secularización
Durante la vigilia de oración en el estadio Centenario de Montevideo ante 70.000 personas, el papa ha pedido a los jóvenes que se atrevan "a casarse y a formar una familia ¡No le teman al para siempre!" y a los matrimonios, les ha instado: "Abran su casa a la vida, incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga" y "si alguno siente que Cristo lo llama a dejarlo todo para seguirlo en el sacerdocio o en la vida consagrada, no ignore esa voz por miedo a perder otras posibilidades".
Tras escuchar los testimonios de dos jóvenes y una familia, el papa ha reflexionado sobre "el avance de la secularización y de una indiferencia religiosa cada vez más extendida" en un país donde actualmente, el 36% de sus habitantes se define como católico, mientras que el 29% se considera agnóstico o ateo.
Vigilia de oración en el estadio Centenario de Montevideo.EFE/Gianni Schiaffarino
"En muchos lugares, la fe ha dejado de transmitirse con la naturalidad de generaciones anteriores y crece el número de quienes atraviesan buena parte de su vida sin una relación habitual con la Iglesia ni con la práctica religiosa", ha lamentado.
Pero, aun en estas circunstancias, León XIV ha destacado que "hay quienes perseveran: padres que rezan con sus hijos, profesores que procuran vivir y testimoniar la fe, jóvenes que han descubierto a Cristo y desean seguirlo incluso cuando se sienten solos, comunidades que continúan reuniéndose y sacerdotes que recorren grandes distancias para llevar los Sacramentos a los fieles".
Ha advertido de que "cuando se pretende construir un mundo sin Dios, se corre el riesgo de dejar también al hombre sin lugar". Entonces ha pedido a los católicos que sean ejemplos pues "viéndolos a ustedes, puede despertarse en ellos el deseo y la búsqueda de Dios, pueden descubrir que vale la pena jugarse la vida".

