La inflación y los aranceles mueven a los votantes en las 'midterms': "Y los sueldos siguen igual, no da para vivir"

  • El principal descontento con Trump de los estadounidenses tiene que ver con su gestión económica
  • Míchigan es un claro ejemplo de cómo golpea el alza de los precios a las clases trabajadoras
El pasillo de un supermercado en DetroitVer ahora
El pasillo de un supermercado en Detroit

En el taller de coches de Fayez cada vez hay menos trabajo. "Con los precios de la gasolina y tal y como están las cosas, la gente está gastando mucho menos de lo que suele gastar. Vienen para que les hagamos reparaciones mínimas, solo lo imprescindible para salir del paso", explica este pequeño empresario de Dearborn, Míchigan. Empezó a notar "un poco" la bajada a principios de año, "en febrero y marzo", pero "la cosa va a peor".

La inflación, sobre todo el precio de los combustibles, y el impacto de los aranceles están complicando su negocio hasta el punto de que incluso se plantea reducir su plantilla —ahora son seis trabajadores— si la situación no mejora. "No puedo permitirme pagarles si no hay trabajo", lamenta.

"Aquí no eres nadie sin un coche", comenta Francisco, un conductor de Uber dominicano que se mudó desde Nueva York a Detroit hace cuatro años. "Antes lo llenaba (el depósito) con 40 dólares, ahora por 70", dice después, lanzando una queja recurrente en esta ciudad de Míchigan: la gasolina y el diésel suben, pero los salarios no. Aquí, como en otros muchos lugares de Estados Unidos, el coche es una extremidad más del cuerpo de la mayoría de sus ciudadanos y el aumento del precio de los combustibles —y de productos básicos en los supermercados— está golpeando de lleno a la clase trabajadora.

Un taller de coches den Detroit

Un taller de coches den DetroitRTVE

En un supermercado de la ciudad, Wanita señala su cesta de la compra y coge un producto: "Este paquete de alitas solía costar seis euros. Es ridículo porque ahora cuesta 11,30. Es cada vez más caro. [...] Se nota en las gasolineras. Se nota en el supermercado. Ya no voy a restaurantes... pero la diferencia se nota sin duda". Es demócrata y espera que sean ellos quienes reviertan la situación. "Rezo por ello", asegura. La contienda por el Senado en Michigan entre Abdul El-Sayed y el republicano Mike Rogers es una de las pocas que podrían determinar el control de la cámara.

El pasillo de un supermercado en Detroit

El pasillo de un supermercado en DetroitRTVE

La economía, clave en el descontento con Trump

El presidente estadounidense, Donald Trump, llega a estas 'midterm' el 3 de noviembre con la tasa de aprobación de un mandatario más baja desde las elecciones de mitad de mandato celebradas durante el gobierno de George Bush, en 2006. Por áreas, el descontento más alto corresponde a la gestión económica de su Administración, en la que destaca una altísima tasa de inflación difícil de contener. De hecho, a mediados de septiembre, desoyendo a Trump, la Reserva Federal estadounidense efectuó la primera subida de tipos en más de tres años.

Asimismo, bajo el mandato del líder republicano, el país ha vivido el cierre de gobierno más largo de la historia —43 días desde el 1 de octubre de 2025— ante la falta de consenso en la Cámara de Representantes para aprobar los presupuestos. Por otro lado, Trump suspende también en materia de comercio, donde destaca su dura política arancelaria que le ha llevado a enemistarse con países de todo el mundo, entre ellos Canadá, que comparte más de 1.000 kilómetros de frontera con el estado de Míchigan, donde Trump registra uno de los índices de popularidad más bajos.

Yoger vive en Florida con su familia y la inflación es una de las cuestiones que tiene en cuenta a la hora de elegir su voto en estos comicios. "El de la gasolina es el problema más grande de todos. Cuesta el doble de lo que costaba con la administración anterior. No subía nunca de los 2,80. Ahora no lo veo bajar de los cuatro dólares el galón", explica a RTVE Noticias. "Aquí el transporte público no funciona bien y es una necesidad. No es fácil trasladarse de un punto a otro sin un vehículo y las distancias son largas. Poner gasolina todos los días supone mucho gasto y nosotros llenamos el depósito dos veces por semana".

"Suben los precios, empeora la economía, pero el sueldo sigue igualito", se queja Rosa, vecina del barrio de Corona, en el distrito neoyorquino de Queens. "Ha subido todo. La comida, los combustibles. Todo", se queja Omar, un colombiano que vive en la misma zona. "El coste de la vida no es proporcional al aumento de los ingresos, basta con fijarse en los datos", argumenta Hanna, una joven de 25 años procedente de Virginia que estudia en Nueva York.

La inflación asfixia a la ciudad del motor

"Pollo, aves en general, carne, mucha carne... y luego ves incluso algo más pequeño a lo que ni siquiera prestarías atención y te preguntas por qué es tan caro. Compras, por ejemplo, un tarro de tomates o algo así y ves que cuesta unos cinco dólares por un tarro pequeño. Ahora tienes que hacerte a la idea de que todo es caro", asegura Diante, un hombre de 32 años, mientras hace la compra en un supermercado de Detroit. "La gasolina está por las nubes ahora mismo. Llegó a costar, en el extremo más alto, unos 5,5 dólares en algunas cadenas. Antes, hace más o menos un año, rondaba los 3 dólares", continúa este joven, que sitúa la economía como su principal preocupación a la hora de elegir su voto en estas midterm.

Reportajes 5 continentesReportajes 5 Continentes - EE UU ante las 'midterms': la economía

El presidente estadounidense Donald Trump durante uno de sus mítinesrne audio

María y Anita * (nombres ficticios) trabajan como limpiadoras y atienden a RTVE Noticias en un breve descanso a las puertas de su trabajo. "Recuerdo aquellos tiempos en los que con unos 200 dólares podías ir al supermercado y llenar el carrito de comida. Ahora sales con solo un par de bolsas. Así que sí, la comida está carísima. La gasolina, las facturas, el alquiler, todo. Y los sueldos siguen igual, no da para vivir", se queja una de ellas. La otra asiente. "La factura del gas; todo se está encareciendo. Menos nuestros salarios", comenta después. A su lado, el enorme cartel de una gasolinera marca el precio del día: 4,97 con tarjeta, 4,87 con efectivo.

El cartel de una gasolinera en Detroit

El cartel de una gasolinera en DetroitRTVE Noticias

A mediados del siglo XX, la ciudad en la que viven, Detroit, estaba entre las ciudades más ricas y con mayores ingresos per cápita del país. Epicentro de la industria automovilística estadounidense y conocida como "la ciudad del motor", acogió durante décadas a miles de trabajadores que, sin título universitario, sostenían con comodidad a sus familias gracias a su trabajo en las fábricas. En 2013, sin embargo, la Justicia federal de EE.UU. aprobó su bancarrota en la que fue la mayor quiebra municipal en la historia del país. En los últimos años, su economía se ha ido recuperando, pero la inflación ha supuesto todo un revés para las clases humildes.

"La gente que trabajaba aquí, en su mayoría empleados en las fábricas de automóviles, tuvieron buenos trabajos durante mucho tiempo y ganaron mucho dinero en empresas como Ford, General Motors o Chrysler, pero los últimos 40 o 50 años han sido malos para ellos", explica a este medio el periodista natural de Detroit y profesor en la Michigan State University Dante Chinni, que subraya que los políticos llevan "muchísimo tiempo" prometiéndoles que les devolverán sus puestos de trabajo. "Pero nadie lo hace porque no es posible. Muchos se han perdido por la automatización y no van a volver", añade. Además, muchas de las compañías mudaron sus fábricas a otras zonas del país, reduciendo el número de empleos disponibles.

Estados como "Tennessee, Kentucky, Carolina del Norte o Carolina del Sur hacen un poco de competencia fiscal y de subsidios con los estados más del norte y muchas fábricas que estaban en Michigan se han mudado allí", explica el profesor de Economía de la Michigan State University, Antonio Doblas-Madrid, que subraya que "Michigan ya no es una economía enferma" y que los peores años para este estado fueron los de la década de los ochenta. Ahora, con una tasa de desempleo ligeramente superior a la media de EE.UU., la ocupación se ha movido del sector del automóvil al de los servicios, con una alta demanda en el sector de la salud.

El proteccionismo de Trump

"El gran error conceptual que tiene la visión de Trump es el proteccionismo. Él tiene la idea de que solucionas las cosas cerrando la frontera y llenando la fábrica de trabajadores en la cadena de montaje. Pero las cosas han cambiado, los coches ya no se fabrican así", apunta Doblas-Madrid, que subraya que "una economía de servicios es difícil de imaginar" para algunos políticos. Sobre la inflación, cree que el votante en general no ha sabido "diagnosticar las causas".

"A nadie le gusta que estén más caras las cosas y le echaron mucha culpa a la Administración de Biden, mientras Trump presumía de que durante su primer mandato no había inflación", continúa el profesor. Ahora, sin embargo, "las políticas de Trump (aranceles y guerra en Irán) han contribuido a que la inflación, en vez de seguir bajando —como empezó a hacer con Biden— haya repuntado y esté por encima del 3%, ya casi llegando al cuatro".

En las elecciones presidenciales de 2024, Trump ganó este estado con el 68,1% de los votos, llevándose en total 51 delegados, pero dos años después el presidente republicano registra en este estado norteño uno de sus índices de aprobación más bajos, del 33%, según una encuesta de EPIC-MRA realizada en verano.

A nivel nacional, el último sondeo de Ipsos señala que solo el 31% de los estadounidenses aprueba su gestión, un punto porcentual menos que hace dos semanas y el nivel más bajo de cualquiera de sus mandatos presidenciales. Michigan será uno de esos estados en los que se decidirá quién gana estas elecciones y, como en el resto del país, aquí muchos votan pensando en la economía.