Muere a los 81 años el pintor y escultor Miquel Navarro
- Se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y comenzó su trayectoria artística como pintor
- El 21 de enero de 2008 fue elegido académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando

Miquel Navarro posa en su exposición 'Metrópolis lunar' organizada por Fundación Ibercaja (02/10/2024).EFE/Javier Cebollada
El pintor y escultor Miquel Navarro ha fallecido a los 81 años de edad, "el artista universal que convirtió sus raíces en un legado para el mundo", ha destacado el Ayuntamiento de Mislata (Valencia), donde nació y vivía.
En un comunicado en redes sociales, el consistorio ha lamentado la muerte de Navarro, referente cultural del municipio y "figura clave en la creación de la casa-taller que lleva su nombre y en el legado artístico que permanecerá siempre en Mislata".
Miquel Navarro, escultor, pintor y grabador nacido en Mislata en 1945, se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia y comenzó su trayectoria artística como pintor, aunque desde 1972 se dedicó casi por completo a la escultura.
Su obra se caracteriza por la representación de la ciudad como paisaje escultórico, con un lenguaje que une escultura y arquitectura. Desde los años 70 desarrolló instalaciones y conjuntos de pequeños elementos que evocan paisajes urbanos, y más tarde realizó también esculturas monumentales en espacios públicos.
En 1968 participó en la exposición colectiva Nuestro yo, en Valencia. Su primera exposición individual llegó en 1972, en la Galería Tassili de Oviedo, año en el que realizó una pieza experimental conocida como El volcán chimenea, hecha con material refractario, arena suelta e incienso.
A partir de 1973 desarrolló una de las líneas esenciales de toda su carrera: sus “ciudades”, conjuntos escultóricos que convierten el espacio en una metáfora urbana.
Desde 1974 centró su obra en paisajes escultóricos, instalaciones y montajes de pequeños elementos variables que evocan paisajes urbanos y desdibujan los límites entre escultura y arquitectura. En esas composiciones utilizó materiales como barro, plomo, zinc, aluminio, terracota, vidrio, piedra, yeso y madera.
Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986
Su reconocimiento internacional se vio impulsado por su participación en 1980 en la muestra Images from Spain del Museo Guggenheim de Nueva York. En la década de los 80 sus conjuntos miniaturizados evolucionaron hacia obras monumentales, tanto en salas como en espacios públicos.
En 1984 instaló en Valencia la escultura popularmente conocida como La pantera rosa, y en 1989 presentó en el Palacio de Cristal de Madrid Minerva paranoica, una gran figura en hierro fundido. También desarrolló esculturas públicas como Torre del sonido, en la Universidad Carlos III de Madrid; Fraternitat, en Barcelona; Boca de luna, en Bruselas; y El parotet, en Valencia.
Fuente Pública, de Miquel Navarro, rebautizada por los valencianos como La Pantera Rosa.EFE/Kai Försterling
Entre sus reconocimientos figuran el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986, el Premio Alfons Roig en 1987, el Premio CEOE de las Artes en 1990, el Premio Nacional de la Asociación de Críticos de Arte ARCO en 1995, la Distinción al Mérito Cultural de la Generalitat Valenciana en 2002 y el Premio Internacional Julio González en 2008. Ese mismo año, 21 de enero, fue elegido académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que ingresó en 2009.
Su obra pasó a formar parte de museos y colecciones de primer nivel, entre ellos el Museo Guggenheim de Nueva York y Bilbao, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de París y el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) de Valencia.
En 2005 donó al IVAM más de 500 obras y cuadernos de artista que reflejaban su evolución creativa desde 1964.
En una entrevista a EFE en 2022, el artista valenciano se definía como "un poco neurótico y paranoico" pero creía que el arte funciona como terapia, decía ser aficionado a la cocina, prefería la montaña y la huerta a la playa y confesó que le habría gustado ser farmacéutico.
En ella, relató que su interés por la escultura venía de los juegos de infancia, ya que vivía en un sitio donde había una acequia y barro, y él cogía el barro y lo modelaba. "Siempre me ha interesado más lo tridimensional que lo bidimensional, y aquello de tocar para saber y conocer", aseguró.
El pasado mes de junio, se inauguró en Mislata la Casa-Taller de la Fundación Miquel Navarro, en un antiguo almacén de productos de droguería que compró el artista en los años ochenta para convertirlo en su taller. El espacio, que reúne más de 400 obras donadas por Navarro, alberga esculturas, fotografías, pinturas, publicaciones especializadas y piezas de mediano formato.
En una entrevista a EFE en 2022, el artista valenciano se definía como "un poco neurótico y paranoico" pero creía que el arte funciona como terapia, decía ser aficionado a la cocina, prefería la montaña y la huerta a la playa y confesó que le habría gustado ser farmacéutico.
En ella, relató que su interés por la escultura venía de los juegos de infancia, ya que vivía en un sitio donde había una acequia y barro, y él cogía el barro y lo modelaba. "Siempre me ha interesado más lo tridimensional que lo bidimensional, y aquello de tocar para saber y conocer", aseguró.
El Ayuntamiento de Mislata ha decretado tres días de luto oficial en el municipio y las banderas ondearán a media asta hasta la noche del martes en señal de duelo.
El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, han expresado sus condolencias por la muerte de uno de los grandes referentes de la escultura valenciana y figura imprescindible del arte contemporáneo.