Los equipos del proyecto Globo Sonda comparten sus conclusiones tras el eclipse de sol
- Dos equipos de Portugal y otros 12 en España lanzaron 11 globos que alcanzaron la estratosfera
- Han compartido sus conclusiones en el XXVII Congreso Estatal de Astronomía en Sabadell
El 12 de agosto de 2026, día del eclipse solar, fue una jornada en la que personas apasionadas por la ciencia consiguieron llevar a cabo el proyecto “Globo Sonda”. Dos equipos de Portugal y otros doce en España lanzaron once globos que alcanzaron la estratosfera. A 28.307 metros de altura, a las 20 horas y 32 minutos de la tarde, estas sondas consiguieron grabar el eclipse total de sol.
Esas imágenes se pueden visualizar en los canales de los equipos participantes, entre ellos, el de la agrupación AstroCuenca. Estas agrupaciones han presentado las conclusiones del proyecto en Sabadell del 9 al 12 de octubre en el XXVII Congreso Estatal de Astronomía.
Proyecto de ciencia ciudadana
Cada uno de estos globos tenía una misión científica, más allá de grabar las imágenes del eclipse. En el caso del equipo de Cuenca, su cometido era medir la presencia de muones, unas partículas elementales del universo. Según Esteban Donate, divulgador de Astrocuenca, cuando los protones chocan con los núcleos de oxígeno y nitrógeno de la atmósfera en la tropopausa, a 18.000 metros de altura, se descomponen en varios componentes, uno de ellos el muón, que es capaz de “llegar hasta nosotros” a pesar de que “tiene una línea de vida de 2 microsegundos, es decir, que a la velocidad de luz sólo podría recorrer 600 metros”. La explicación, según Donate, está en la teoría de la Relatividad Especial de Albert Einstein. Tal y como señala el divulgador, esa obra sostiene que “el tiempo corre más despacio en un sistema que viaja a la velocidad luz que para los que estamos en tierra”. Por eso, concluye Donate, “para nosotros son 2 microsegundos, pero para él (el muón) puede tardar más ese viaje”.
Por otro lado, en el ensayo general que realizó Astrocuenca el 29 de junio de 2026, los institutos “Pedro Mercedes” y “Fernando Zóbel” participaron con sendos experimentos de biología y meteorología. El del instituto Fernando Zóbel demostró la capacidad de supervivencia y reproducción de las bacterias y los hongos a pesar de sufrir la radiación solar y las temperaturas extremas de las capas altas de la atmósfera. Ramón Polo, profesor de Biología del IES Fernando Zóbel de Cuenca, pensaba que iban a perder todos los microorganismos, pero, al volver a examinar las bacterias y hongos en el laboratorio después del viaje, comprobó que todas habían sobrevivido y que las colonias y cultivos “volvían a aparecer”. Por su parte, para Jesús Gil, profesor de Tecnología en el IES Pedro Mercedes, este globo sonda era una oportunidad para poner a prueba sus medidores atmosféricos a una altura que nunca antes habían logrado en anteriores experimentos escolares.
En este ensayo del 29 de junio, el “cansat” del “Pedro Mercedes” logró “registrar datos por encima de los 7000 metros de altitud y temperaturas de 15 ºC bajo cero, posiblemente mojado y congelado”. Ese viaje de prueba está documentado en la web del departamento de tecnología del IES “Pedro Mercedes”, donde se explica al detalle cómo la sonda atravesó una tormenta.