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Los afectados por el incendio de Los Gallardos vuelven poco a poco a sus casas: "Tenemos suerte de estar bien"

  • El incendio ha sido estabilizado y los 1.000 desalojados que quedaban este domingo están autorizados para volver
  • Los ayuntamientos abren sus oficinas para canalizar las ayudas a los damnificados
Los vecinos de los municipios afectados por el incendio de Los Gallardos vuelven a sus casas: "Ha sido un gran susto"
RTVE.es/AGENCIAS

Los vecinos de las zonas afectadas por el incendio en Los Gallardos, Almería, vuelven poco a poco a sus casas después de que se haya autorizado este domingo regresar a los 1.000 desalojados que quedaban. Pueden hacerlo en condiciones de seguridad una vez el incendio se ha estabilizado. La mayoría regresan a hogares que han resultado intactos o con pocos desperfectos gracias a las labores de los servicios de emergencia. Pero, sean cuales sean los daños, comparten una sensación: "Realmente tenemos suerte de estar bien".

En su mente, están las 12 personas que han perdido la vida. Muchos, intentando huir por zonas improvisadas que no eran las sendas de evacuación establecidas. Y también, los desaparecidos: son ocho las denuncias formales al respecto, aunque no se sabe si sus identidades corresponden a alguno de los fallecidos, ya que las batidas han terminado este domingo sin encontrar más cadáveres en la zona.

En El Chive (Lubrín), muy pocas familias han decidido volver y el silencio sobrecogedor envuelve las calles, pero un equipo de TVE ha conseguido dar con algunas. "Enseguida sonaron las campanas y todo el pueblo salimos", explica una mujer al revivir el momento de la evacuación. Otra señora mayor recuerda cómo vivio la situación cuando el fuego se acercaba a sus casas: "Con un disgusto porque había mucho peligro de que se llevara todo, pero después la cosa se ha solucionado un poquito".

En el camping de Los Gallardos, los vecinos han relatado a RTVE Noticias el "alivio" que les supone poder volver después de haber vivido "momentos terribles". La mayoría de los cientos de habitantes del camping son ingleses. Rafael, jefe de cocina de uno de los restaurantes del camping, recuerda las prisas de la evacuación y cómo a los clientes "no les dio tiempo a asimilar lo que pasaba".

En otro punto de Los Gallardos, de regreso a su casa, Lore Van Moll (belga, 33 años) señala una colina. "Ahí detrás es donde se podía ver esa luz naranja de forma permanente", explica a la AFP, al recordar las llamas que devastaron esta zona donde viven muchos extranjeros. "Da un poco de miedo, porque escuchas historias todo el tiempo: no solo sobre las casas, sino también sobre la gente, y ahí te das cuenta de que realmente tenemos suerte de estar bien... (...) es un enorme alivio", reconoce, tras descargar su coche.

En este macizo boscoso, las carcasas de coches calcinados en las carreteras dan testimonio de la violencia de las llamas, que avanzaron en el momento más crítico del incendio a un ritmo terrible de unos 100 metros por minuto, según el Gobierno.

Gran parte de los afectados por el incendio en Los Gallardos es población extranjera

"Siempre supimos que había riesgo de incendio cuando vives en el campo", declara a la AFP James Shellingford, un inglés de 60 años residente en Bédar, la aldea donde se descubrieron las víctimas. "Estamos totalmente devastados", confiesa al volante de su coche. "Sabemos que ya ha habido fuegos en el pasado, pero nada tan grave como lo que estamos viviendo ahora", estima, diciendo estar "muy triste" por aquellos que perdieron a seres queridos o sus hogares.

Los ayuntamientos abren sus oficinas para canalizar las ayudas a los damnificados

Mientras tanto, los ayuntamientos de los municipios afectados abrirán este lunes oficinas de información para canalizar las ayudas a los vecinos damnificados, tal y como se ha acordado este domingo en un encuentro institucional.

En las dependencias de sus respectivos ayuntamientos, los ciudadanos podrán exponer las pérdidas y los desperfectos sufridos en sus viviendas mediante la cumplimentación de formularios. Toda la información será recopilada y enviada a la Diputación, que se encargará de centralizarla y remitirla al Ministerio para la correspondiente tramitación de las ayudas.

Los propios alcaldes han comprobado los daños al regresar a sus localidades. En Los Gallardos, municipio epicentro, su alcalde, Fracisco Miguel Reyes, relata el desánimo generalizado: los vecinos "están tristes" y "sin ganas de nada" tras tener que "salir de tu casa con mucho miedo". "Hay incertidumbre porque no sabes lo que va a pasar, y encima de todo tantas víctimas en el municipio de Bédar, te da mucho miedo", confiesa el regidor.

Precisamente en Bédar, la situación reviste mayor gravedad por ser la "zona cero" del drama humano de las vidas que ha segado este virulento fuego. Su alcalde, Ángel Collado, detalla que los ciudadanos "están teniendo contacto con sus viviendas para ver cómo las encuentran".

Ante los cortes de luz y agua, la orden de seguridad es clara: "Los vecinos cuyas casas están en condiciones para poder seguir siendo habitadas, se van a quedar y aquellos que no puedan pasar la noche y los próximos días, pues le daremos la misma alternativa (...) los reagruparemos en hoteles" hasta encontrar una solución definitiva. Sobre la magnitud económica del desastre, el regidor asume que los daños se sabrán "en los próximos días, porque en uno solo a un vistazo no se aprecia todo lo que hay".

La compleja orografía de Lubrín dibuja el duro contraste entre los que escaparon de las llamas y los que las sufrieron sobre sus propios tejados. Su regidor, Domingo Ramos, confirma la "normalidad absoluta" para pedanías alejadas como El Chive, La Alcarria o Jauro, que ya hacen vida normal, y se alivia al recordar que en su pueblo no hay desaparecidos ni heridos.

Por el contrario, en El Marchal y Campico de Oletas el escenario es desolador y el retorno, precario. "Las tuberías en la zona del depósito de agua del Marchal y hacia el barrio se han quemado, porque las llamas han pasado prácticamente por encima", lamenta Ramos. A la falta de agua corriente se suma que la fibra óptica se había quemado también y se registran problemas de movilidad por la existencia de árboles que han caído prácticamente en el acceso de alguna vivienda.

El único contrapunto de relativa tranquilidad lo aporta la localidad de Antas, donde los residentes de las pedanías evacuadas de Los Raimundos, Los Chopos y el Cabezo María, han podido regresar a sus viviendas sin registrar mayores contratiempos, según ha indicado su alcalde, Pedro Ridao. "Lo que nos han trasladado es que no estamos solos, que el Gobierno y la Junta de Andalucía y Diputación van a estar con nosotros", añade el regidor.

Todos los alcaldes de las zonas afectadas han estado en la reunión para establecer las oficinas de información para canalizar las ayudas, como también la secretaria general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virginia Barcones; el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín; la delegada de la Junta de Andalucía en Almería, Aránzazu Martín; y el presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina.

De forma complementaria, técnicos de la Diputación de Almería iniciarán también a partir de este lunes los trabajos de campo en los diferentes municipios para evaluar de manera directa los daños ocasionados en infraestructuras, valorando y registrando las incidencias en suministros eléctricos, tuberías y caminos.