Descubren ADN humano preservado miles de años en paredes de cuevas
- El estudio, impulsado por la Junta de Extremadura, arrancó en la Cueva de Maltravieso, en Cáceres capital
- Tras las primeras averiguaciones, se ha encontrado ADN en más cuevas de España, y en otras ubicadas en Croacia, Reino Unido, Sudáfrica o Colombia
Un proyecto arqueológico impulsado por la Junta de Extremadura ha revelado que el ADN humano puede preservarse en las paredes de las cuevas. La investigación se inició en la de Maltravieso, situada en Cáceres capital, contándose con la colaboración de investigadores e instituciones de otros cuatro países: Portugal, Reino Unido, China y Alemania.
El estudio comenzó cuando se quiso demostrar la veracidad de las dataciones antiguas sobre las pinturas de la Cueva de Maltravieso. En ese momento, los investigadores se plantearon si sería posible detectar en las pinturas ADN humano aprovechando las nuevas tecnologías disponibles.
Como apunta Hipólito Collado, jefe de la sección de Arqueología de la Junta de Extremadura, las personas que hicieron el arte rupestre “podían meterse el pigmento en la boca, soplarlo contra la pared, o utilizar elementos de origen humano para realizar esos pigmentos”, lo que les llevó a preguntarse si se habría preservado de alguna manera el ADN humano “después de tantos miles de años”, siendo la respuesta favorable.
Exterior de la Cueva de Maltravieso en Cáceres Ayuntamiento de Cáceres
Investigación en más países
En colaboración con investigadores del Instituto Max Planck de Evolución Humana de Alemania, el equipo de la Junta amplió sus investigaciones para incluir el análisis de ADN, extendiéndose los estudios a otras cuevas. Para empezar, se analizó la de Escoural, ubicada en tierras portuguesas cerca de Évora. Allí se logró secuenciar ADN, y además con grandes y destacados resultados.
Según indica Hipólito Collado, “de las tres muestras que se han secuenciado ahí, dos eran de mujeres”, lo que verifica, frente a las dudas existentes de si eran hombres o mujeres los creadores de las pinturas, “que el protagonismo de las mujeres en el arte rupestre es mucho más acusado de lo que inicialmente se pensaba”.
La investigación ha alcanzado otras cuevas de España, situadas en Cantabria, Asturias o Andalucía, pero también ha llegado a otros países como Croacia, Reino Unido, Sudáfrica o Colombia.
Más allá de los pigmentos
Las investigaciones realizadas han dejado un descubrimiento adicional, ya que también se ha localizado ADN fuera de los pigmentos: cuando los investigadores tomaron muestras de control a su alrededor, “que eran simplemente fragmentitos de pared”, explica Hipólito Collado, “fue la gran sorpresa, porque eso sí que no nos lo esperábamos, que en una pared desnuda también se preservara ADN humano”.
“No nos esperábamos que en una pared desnuda también se preservara ADN humano“
El ADN recuperado en estas investigaciones tiene una antigüedad mínima de dos mil años. Los resultados abren nuevas e interesantes posibilidades de estudio del comportamiento humano prehistórico sin necesidad de alterar depósitos arqueológicos, tanto en lo que se refiere al arte rupestre, como para comprender cómo utilizaron las cuevas las poblaciones humanas.
Los descubrimientos (cuyas conclusiones han sido publicadas en la revista Nature Communications) han sido posibles gracias a técnicas y equipos cada vez más precisos, lo que pone de manifiesto la importancia de preservar los yacimientos, ya que en el futuro se podrán comprobar, demostrar o estudiar cuestiones a las que no se llega hoy en día con los medios actuales.