El líder de la ultraderecha británica Farage renuncia como diputado para forzar una elección parcial
- El político de Reform UK había sido sometido a investigaciones por su financiación
- Su dimisión provocará elecciones en Clacton-on-Sea, donde se presentará como candidato
Nigel Farage, el líder del partido británico de extrema derecha, Reform UK, ha anunciado que renunciará a su escaño como diputado en el Parlamento, con el objetivo de provocar unas elecciones parciales (by-election) en su circunscripción, a las que se presentará como candidato.
Farage, que en los últimos meses ha estado sometido a un intenso escrutinio por sus finanzas, ha afirmado que quiere que sean sus propios electores quienes decidan si desean que siga siendo su representante en el Parlamento.
"Voy a renunciar a mi mandato como diputado por Clacton-on-Sea (en el sureste de Inglaterra), lo que provocará una elección parcial", ha explicado. "Me presentaré como candidato en esa votación. Los habitantes de Clacton deben ser quienes juzguen mis acciones".
El político ha emitido la declaración de forma televisada, y ha arremetido contra la prensa por "invadir la privacidad de su familia". Además, asegura que el el "establishment político" está haciendo todo lo posible por obstaculizar a su partido.
"Lucharé para ganar", ha afirmado. "Lucharé para continuar la revolución política que Reform ha iniciado". En el último proceso electoral del país, las elecciones municipales del pasado mes de mayo, Reform UK arrasó, con un mensaje duro contra la inmigración. Actualmente, se presentaba como uno de los candidatos mejor valorados de cara para las próximas elecciones generales, previstas para 2029.
Esta maniobra de Farage busca obtener un nuevo mandato parlamentario y reforzar su apoyo ciudadano. Un ataque directo al "establishment" liberal, al que acusa de haber impulsado una "ideología progresista y woke" que, según él, ha hecho que los británicos sientan vergüenza de su propio país.
Ataques a la prensa y defensa frente a las acusaciones de corrupción
El veterano político de 62 años, impulsor del Brexit, ha expresado su indignación por lo que considera un "linchamiento" por parte de los medios de comunicación. Ha denunciado que el periódico The Times filtró el domicilio de su hija: "No voy a tolerar que ningún miembro de mi familia sea puesto en peligro por lo que yo decido hacer en la vida pública. Así que sí, si preguntan si estoy enfadado, nunca he estado más enfadado en mi vida".
Además, se ha defendido de las acusaciones relacionadas con sus finanzas, y ha negado haber hecho nada "malo". Concretamente, las últimas investigaciones de The Sunday Times filtraron que no había declarado ante el Parlamento las donaciones recibidas del aristócrata británico George Cottrell, condenado en Estados Unidos en 2017 a ocho meses de prisión por fraude electrónico.
Las normas electorales británicas obligan a los diputados a declarar determinados donativos y beneficios relacionados con su actividad política, incluidos los recibidos en los doce meses anteriores a su elección. En concreto, deben registrar los regalos superiores a 300 libras. En este caso, el apoyo económico de Farage se produjo durante el año previo a la obtención de su escaño como diputado el 4 de julio de 2024.