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Documentalistas de RTVE, arqueólogos audiovisuales

  • Nos colamos en su día a día en la Semana Internacional del Archivo
  • Entre sus “superpoderes”, detectar el contenido deseado entre más de un millón de horas de video y audio.
Semana internacional de los archivos
Javi Serrano - RTVE Extremadura

Comencemos apelando a una frase hecha. “Buscar una aguja en un pajar”. Una ímproba y concienzuda labor. Seguro que al recibir esa encomienda agradeceríamos pistas reveladoras como si esa aguja está más cerca de una pared del establo o qué tipo de cereal compone la alpaca donde se cree que puede estar. Pues en RTVE esas pistas, regladas y metódicamente anotadas con nombres, apellidos y fechas, son cosa de los documentalistas.

Nuestros particulares ratones de biblioteca. Los salvaguardas para restañar el paso del tiempo y exhibir la efímera victoria sobre él exhibiendo el preciado documento rescatado de la caverna. En RTVE Extremadura, Eugenio Yela y Víctor Manuel Lozano, son nuestros particulares gladiadores contra el olvido. Los que dan lustre al vigoroso archivo audiovisual, el más grande de España.

13,8 millones de documentos de texto

Entramos en la parte superior del edificio de RTVE en Mérida. Un diáfano espacio dividido entre un vetusto archivo de cintas Betacam (las últimas a la espera de la digitalización) y otro con varios ordenadores, herramienta vital. “En el ordenador tengo de por sí acceso a imágenes de los últimos 4 años. A partir de esa fecha ya paso a manejar el programa ARCA”, indica Yela.

Es el particular cajón desastre de esta casa. Y lo hace con patrones que agilizan su radio de acción. En su caso se mueve sobre todo en segmentos relacionados con los servicios informativos y Extremadura.

Pero en realidad lo suyo es como pescar una sardina concreta en un vasto mar. Las cifras son escalofriantes. RTVE maneja actualmente 13,8 millones de documentos de texto y más de 300.000 documentos audiovisuales y más de 800.000 sonoros. Si lo tasamos en horas, más de 1.300.000 de video y más de 1.400.000 en grabaciones de audio. Es remontarse al NO-DO si es necesario.

Con la digitalización, más inmediatez

Hace años se comenzó el proceso de digitalización de todo el contenido que hasta entonces se almacenaba en cinta Betacam. En esta delegación territorial de RTVE, ese proceso aún continúa. Es un cambio de formato a documentos digitales que ilustran un periodo comprendido entre 1989 (año de inauguración del centro extremeño) y la actualidad.

“De tal manera que ahora, por una pasarela, solicito que me llegue un contenido concreto desde un disco duro de Madrid a un disco duro nuestro”, puntualiza Eugenio Yela. Puede parecer un proceso de interconexión entre ubicaciones engorroso, pero nada más alejado de la realidad. “Antes era localizar un hecho dentro de una cinta para restaurarlo de cara a su emisión. Ahora, con los programas, tenemos lo deseado listo en 5 o 15 minutos para el montador o el redactor”, explica Víctor.

Un viaje emocional

Mientras revisamos algunos archivos históricos de la casa en relación a la comunidad extremeña nos topamos con el ascenso del Cáceres de baloncesto a la liga ACB en 1992. Sonreímos todos de manera instantánea. Es un simple ejemplo de la gratificación de este continuo campo de búsqueda.

“Siempre es sorprendente dar con hechos rodados aquí o en Madrid y dices, ostras”. Es la omnipresente ventaja que la radiotelevisión pública presenta. “Es que es tener archivos documentales, ya sean videos, audios o prensa que te dan independencia. El profesional de RTVE no tiene que acceder a fondos de otros medios”. Son las excelencias del campo de trabajo de estos arqueólogos mediáticos.