Brieva de Cameros celebra su Fiesta de la Trashumancia dedicada a reivindicar su pasado pastoril
- La trashumancia es una de las tradiciones más representativas de la historia y la identidad de la sierra riojana y en Brieva le dedican una jornada festiva
- Este año ha sido todavía más especial porque la trashumancia ha sido declarada por el gobierno riojano como Bien de Interés Cultural (BIC) por su historia y por su identidad
La trashumancia regresa a Brieva de Cameros que históricamente ha estado muy ligada a esta actividad económica. Este pueblo de la sierra riojana llegó a tener unas 30.000 ovejas de la raza merina. Para muchas familias era su principal fuente de riqueza. Fermín nos cuenta que sus abuelos vivían de la ganadería y que la lana de sus ovejas merinas servía para confeccionar mantas, bufandas y ropa de abrigo. De hecho -añade- que con la venta de un kilo de esa lana se podía vivir.
Un cartel con dos protagonistas
La imagen elegida para el cartel de la Fiesta de la Trashumancia de esta edición, la número 24, la protagonizan Marcos y Ángel, dos vecinos de Brieva de Cameros que cada año participan en uno de los momentos más simbólicos y esperados de la celebración: el esquileo tradicional a tijera. Son el presente y el futuro de esta actividad económica y supone un reconocimiento a todas las personas que, edición tras edición, colaboran para mantener viva esta tradición y así poder transmitir el legado pastoril a las nuevas generaciones. Esta fiesta recuerda las raíces de un pueblo y a la vez, de todos los pueblos que conforman la sierra riojana. Arte, tradición y cultura unidos en una sola imagen.
Marcos y Ángel, dos vecinos de Brieva JPEGEstudio
Pero si antaño era una forma de vida, hoy apenas hay pastores, rebaños y ovejas. Eso sí, quieren mantener viva una una de sus señas de identidad. Hay algo en la memoria colectiva que hace que la vida pastoril regrese cada año a este municipio. En en la Fiesta de la Trashumancia, los veteranos muestran a los jóvenes cómo se hacía, por ejemplo, el esquileo a tijera. Isabel es una joven aprendiz de esta técnica a la que hay que poner muchas ganas. Y es también un privilegio que los mayores muestren estas prácticas y así para hablar de ellas en el futuro con nuestros hijos y nietos.
Trashumancia declarada Bien de Interés Cultural
La trashumancia ayuda a conservar los paisajes, favorece la biodiversidad y mantiene vivas las tradiciones y costumbres rurales. Esta actividad se realiza desde hace siglos a través de caminos llamados cañadas reales. Los pastores trasladaban a sus ovejas o vacas, de un lugar a otro , entre las montañas riojanas y las dehesas del sur para aprovechar los pastos frescos según la estación. En la actualidad, apenas se realiza pero sigue siendo una actividad de gran valor cultural y ambiental. En La Rioja, la trashumancia ha sido declarada BIC, Bien de Interés Cultural. Así que este año su fiesta ha sido aún más especial.