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El Racing aparca la resaca para acariciar el título

  • Los cántabros igualan a un gol con el Málaga
  • Con un empate frente al Cádiz serán campeones
Málaga CF - Real Racing Club Santander: resumen del partido de la 41ª jornada de Liga | Segunda
Pedro Lezcano (Redacción Cantabria)

Málaga, estadio de La Rosaleda, a las 18.30 h. Lugar y momento idóneo para ejecutar un mal partido. Motivos había. Un rival en progresión con opciones de ascenso; un estadio que aprieta; un Racing con la satisfacción del deber cumplido; y una semana con muchas más horas de celebración que de entrenamiento. Si se presenta la 'paparda' por el Mediterráneo es, cuanto menos, entendible. Y así parecía que iba a ser pese a que José Alberto López no revolucionó el once para dar minutos a los menos habituales. Salvo la entrada de Suleimán Cámara por Íñigo Vicente y el regreso de Jokin Ezkieta a la portería, el resto de la alineación fue la habitual, con Damián Rodríguez y Asier Villalibre cubriendo las bajas de los ausentes, Gustavo Puerta y Giorgi Guliashvili.

Los locales apretaron desde el inicio con una presión alta asfixiante. Se aprovecharon de un Racing timorato, a veces hasta contemplativo. La falta de intensidad con respecto a la del rival era evidente, lo que aderezado con imprecisiones impropias dio como resultado que el Málaga inaugurara el marcador cuando no se había cumplido el minuto 5 de juego. Los ingredientes para una derrota abultada estaban sobre la mesa. Ezkieta tenía que multiplicarse con varias acciones de mérito para evitar el segundo gol. Pero algo había cambiado. Los cántabros se desperezaron y progresivamente fueron disipando la resaca con la que habían comenzado el choque.

Manu Hernando había puesto en aprietos con una chilena al portero local Alfonso Herrero y, posteriormente, Peio Canales no acertó a culminar una triangulación marca de la casa al no calibrar bien su disparo a portería. Andrés Martín tampoco acertaba en un acción en la que, tras perfilarse hacia la izquierda, no logró precisar el tiro y Jorge Salinas amenazaba con un cabezazo que se topó con el meta local. El Racing volvía a ejercer de líder. Los de Juanfran Funes también pudieron marcar, pero el partido ya seguía la tendencia marcada por el primer clasificado a lo largo de la temporada: valentía, atrevimiento (con lo que ello implica en defensa) y relacionismo en ataque.

Íñigo Vicente, a escena

Esto último creció exponencialmente tras el descanso. Íñigo Vicente sustituyó a un Suleimán Cámara que no estará ante el Cádiz al marcharse con la selección de Gambia. El de Derio fue una auténtica pesadilla por banda izquierda, generando juego y asociándose. Su entrada facilitó además que Jorge Salinas se activase más en ataque y gran parte del peligro racinguista lo gestaron ambos. Andrés Martín, que vio como le sacaban bajo palos un gol cantado, acertó con la portería rival en el minuto 70. El de Aguadulce se encontró liberado en la frontal del área tras un saque de falta lateral, gracias a un bloqueo de Canales sobre la defensa. Su lanzamiento con la izquierda encontró una tibia respuesta por parte de Alfonso Herrero el cual, probablemente, ante la nube de futbolistas que pululaban por el área, no vio venir la pelota hasta que era demasiado tarde. Logró tocarla pero no desviarla.

El Racing mandaba y el Málaga daba síntomas de cansancio. Sin embargo, los cambios dieron algo de aire a los de la Costa del Sol. Las fuerzas volvieron a igualarse y las ocasiones se sucedían en ambas porterías. Juan Carlos Arana, que sustituyó a Villalibre, dispuso de dos muy claras. Una se la gestó el mismo con un control orientado fantástico que le dejó sólo ante el portero. La falta de chispa por una temporada plagada de lesiones evitó que alcanzara la pelota con la antelación suficiente para superar al meta malaguista. En la siguiente, tras rematar un pase desde la banda derecha, sí pudo sobrepasar a Alfonso Herrero, pero esta vez le sacaron la pelota sobre la línea sin que entrara por completo. Pudo ser el gol del título, pero faltaron centímetros. En la última acción del partido, el Málaga estuvo a punto de llevarse la victoria pero Jokin Ezkieta realizó una extraordinaria parada a disparo de Rafa Rodríguez. La jugada se anuló por fuera de juego pero la intervención del navarro fue digna de mención.

Con la victoria del Deportivo de La Coruña en Valladolid, que le convierte también en equipo de Primera División, los cántabros necesitan un punto en la última jornada contra el Cádiz para levantar el título de campeones de Segunda División. Eso siempre que los gallegos se impongan en Riazor a una Unión Deportiva Las Palmas que pelea por el play off. Si no lo hacen, los cántabros se adjudicarán la Copa incluso perdiendo con el equipo gaditano, el cual por cierto, llegará salvado al Sardinero tras ganar ayer al Leganés por 3-0.