La huelga de técnicos de espectáculos deja cancelaciones y denuncias de precariedad en Euskadi
• Los sindicatos denuncian jornadas interminables, horas extra sin compensar y disponibilidad permanente
• La huelga ha afectado a conciertos, teatros y festivales en Bilbao, Vitoria, San Sebastián y otros municipios
Decenas de trabajadores del sector de eventos y espectáculos se han concentrado este viernes frente al Teatro Arriaga de Bilbao dentro de la jornada de huelga convocada por UGT, Teknikariok, ESK, LAB, ELA y CCOO para reclamar una regulación laboral específica para el sector.
Las protestas continúan también en Vitoria, Leioa y San Sebastián coincidiendo con distintos eventos culturales y festivales programados en Euskadi.
Los sindicatos aseguran que los trabajadores llevan años sufriendo “malas prácticas laborales” y denuncian jornadas interminables, horas extra sin compensar, trabajo nocturno y festivo sin reconocimiento o disponibilidad permanente. Todo ello, afirman, dificulta la conciliación y normaliza situaciones de precariedad dentro del sector.
“Lo que en cualquier otro trabajo se consideran derechos básicos, aquí quieren que lo aceptemos como si fueran privilegios”, han denunciado durante la lectura del manifiesto.
Los convocantes consideran que la huelga está teniendo un seguimiento elevado y destacan también “el goteo constante” de cancelaciones por parte de músicos, compañías y organizadores como muestra de apoyo a las reivindicaciones del sector.
Una decena de espectáculos cancelados
La jornada ha afectado a distintos espacios culturales y actuaciones previstas en Euskadi, entre ellas conciertos y espectáculos en Bilborock, Kafe Antzokia, Santana 27 o Stage Live, además de actividades organizadas en fiestas locales y gaztetxes de varios municipios.
Los trabajadores denuncian además que muchas empresas se aprovechan de la falta de regulación específica del sector para mantener dinámicas laborales que consideran abusivas. Según han advertido, “ninguna ilegalidad quedará sin respuesta” a partir de ahora.
Los sindicatos insisten en que esta reivindicación es “histórica” y reclaman avanzar hacia unas condiciones laborales “dignas” para un colectivo que consideran esencial para el desarrollo de la actividad cultural y de ocio.