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'Los domingos también': el irresistible encanto de la sencillez de las historias de Juan Berrio

  • El dibujante nos habla sobre su nuevo cómic, que narra la historia de amor de dos jóvenes en una corrala
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Pareja besándose en escalones con perro observando. Ilustración cómic.
Detalle de la portada de 'Los domingos también'

En un mundo invadido por historias cada vez más grandes, complicadas, espectaculares y, en el fondo, ruidosas, leer un cómic de Juan Berrio (Valladolid, 1964) es como encontrar un remanso de paz. Y es que sus tebeos sobre el día a día de las personas normales, sobre las relaciones humanas, sigue siendo fascinantes. En su ultima obra, Los domingos también (Salamandra Graphic), cuenta la historia de amor de dos jóvenes que viven en una corrala del centro de Madrid, cuyos vecinos son ancianos. Una joya que vuelve a mostrarnos la mejor parte de nosotros mismos, de los seres humanos, en estos tiempos convulsos en que tanta falta nos hace.

"En este cómic quería contar cómo se conocen y se enamoran mis personajes (Claudia y Tristán), y quería contarlo poco a poco a partir de detalles del día a día -nos comenta Berrio-. Aunque las cosas vayan mal, siempre me seguirán interesando este tipo de historias pequeñas. No soy ajeno a lo que pasa en el mundo, y estos tiempos convulsos que sufrimos me afectan como a todos, pero elijo para mis tebeos simplemente ser fiel a lo que me inspira. Tampoco hago lo que hago por ofrecer una distracción, pero si a alguien le sirve como entretenimiento o evasión, bienvenido sea".

Páginas de 'Los domingos también'

Por cierto que algunos de los personajes nacieron hace tiempo: "Sí, creé estos personajes hará unos diez años. Nacieron para protagonizar algunas de esas pequeñas historias que me gusta contar, y empezaron a aparecer en fanzines y revistas con las que colaboraba, e incluso en algunos dibujos de encargo y hasta en publicidad. Protagonizaron juntos Te Quiero (Impedimenta, 2017) y Tristan, en solitario, Piso el barro, barro el piso (autoedición, 2015). Y hace un par de años empecé a pensar en la idea de contar su historia de amor".

La manera tan sencilla y natural en la que narra el día a día de esa corrala, nos hace sospechar que Juan Vivió en una: "Sí que he vivido en una corrala, pero esta historia poco tiene de autobiográfico. Aunque, eso sí, todos los personajes tienen algo de mí, en la manera de relacionarse y de observar, pero lo que les pasa es pura invención. Han pasado más de treinta años desde que viví en una corrala, pero ahora curiosamente veo el interior de otra desde mi ventana. No recuerdo haber tomado esa decisión, pero es como si hubiera decidido que Tristán, Claudia y doña Dora vivieran allí, enfrente de mi casa".

Páginas de 'Los domingos también' (Salamandra Graphic)

El amor de dos jóvenes "poco complicados"

En cuanto a por qué ha querido contar una historia de amor, Juan nos comenta: "¿Por qué no?. Aunque pienso que más importante que el tema de las historias es cómo están contadas. Desde luego, como lector o como espectador no me interesa tanto de qué va, ni cuál es su desenlace, sino cómo sucede, cómo es el ritmo o el tono o la estructura. Como creador me preocupa contar lo que sea de manera clara, sencilla, y a veces me gusta condicionar la construcción de mis historias a algún reto narrativo".

Sobre los jóvenes protagonistas, el autor nos explica: "Tristán y Claudia son dos jóvenes poco complicados, bastante trasparentes y un poco ingenuos. Sabremos, sobre todo, cómo es y cómo evoluciona la relación entre ellos y con el resto de personajes del libro a partir de detalles pequeños. Eso nos permitirá acercarnos a ellos, pero no sabremos mucho de su pasado, ni de sus ocupaciones, ni de sus estudios. Digamos que vamos descubriendo rasgos de su carácter (a veces intercambiable) al hilo de sus vivencias".

Los secundarios son los vecinos ancianos

No es habitual dar demasiado protagonismo a los ancianos en un cómic, pero aquí, los vecinos de esa pareja de jóvenes son unos secundarios fabulosos: "No hay una intencionalidad especial, ni forma parte de ninguna reivindicación, sencillamente es el reflejo de una realidad. Tanto en la casa donde ahora vivo como en muchas casas del centro en las que he vivido la mayor parte de mis vecinos eran personas mayores. Cada uno con sus peculiaridades. Quizá había alguno más hermético o más huraño, pero de la mayoría he aprendido mucho, de unos por su ternura y de otros por su sabiduría. Doña Dora, Cálpur y Tíbur son una mezcla de alguno de estos vecinos".

"Aprovecho para dedicarle un recuerdo a uno de mis vecinos mayores, mi querido amigo Alonso Ibarrola, periodista y escritor, colaborador de Hermano Lobo con sus breves relatos de humor negro tan característicos, y desgraciadamente ya fallecido", añade Juan Berrio.

Entre ese trio de ancianos destaca Dora, que dice "odiar el amor": "Doña Dora es un personaje algo contradictorio, sin duda es una superviviente de un pasado que no conocemos, pero que se intuye complicado. Ella hace de contrapunto y contraste de la relación de Tristán y Claudia. Puede ser dura y áspera por esa vida pasada, pero también puede ser dulce e ingenua, como esas personas mayores que a la vejez se infantilizan como cerrando un círculo vital".

"Cálpur y Tíbur son, quizá, los personajes más estables -añade el autor-. Han llegado juntos a la vejez y no se entiende el uno sin el otro. Son quizá una idealización de cómo serían Tristán y Claudia si fueran capaces de compenetrarse y vivir toda una vida juntos".

Páginas de 'Los domingos también' (Salamandra Graphic)

Sus influencias

En cuanto a sus influencias para este cómic en concreto, Juan nos comenta: "Me resulta complicado hablar de influencias. Siempre he pensado que me influye más el cine o la literatura que el propio cómic. Pero sí puedo hablar de dos lecturas clave para Los domingos también: Gasoline Alley de Frank King, y Modesto y Pompón de Franquin. Siempre me gustó que Walt y Skeezix crecieran con el paso de las páginas. Seguramente por estos dos títulos mi cómic tiene esa estructura de dobles páginas, como si se tratara de una historias por entregas que hubiera sido escrita y dibujada semanalmente. En la elección de esta solución narrativa hay una parte de reto, pero también una parte de nostalgia".

"Esa pauta de historietas cortas, como por entregas, se rompe con otras cuatro páginas dobles sin viñetas que describen los lugares que habitan: la escalera, las viviendas, el parque y la ciudad a la que viajan", añade el autor.

Además, los protagonistas parecen vestir un uniforme, como los personajes clásicos del cómic. "Sí, ellos visten igual todos los días y en todas las circunstancias -nos explica Berrio-, fue una decisión que me costó tomar y sobre la que los propios protagonistas, Tristán y Claudia, bromean. El hecho de que ellos evoluciones en su relación era algo absolutamente necesario e irrenunciable, sin embargo mantener o no su ropa no es algo tan importante. Aunque en realidad lo que se mantienen son los colores, no la ropa, que a veces tiene pequeñas variaciones".

La importancia de los colores

A pesar de la aparente sencillez de las páginas de Juan Berrio, todo en ella tiene un sentido, empezando por el color: "Cada personaje tiene unos colores que lo definen y que tienen sentido tanto cuando este está solo como cuando está en compañía de los otros".

"Primero diseñé la paleta de color, la de los personajes y la de los lugares por los que se mueven -añade-. Y después busqué la técnica para el color. Probé distintos tipos de lápices, acuarelas, acrílicos, guache… hasta dar con la técnica que sí me funcionaba, que era el grafito acuarelable".

"Tenía especial interés en hacerlo todo a mano, porque de esta manera puedo disfrutarlo más y darle un toque más personal, incluidos los defectos de ejecución", concluye Juan.

Páginas de 'Los domingos también'

La ciudad vuelve a ser protagonista

Como en todas las obras de Berrio, la ciudad y la arquitectura vuelven a ser protagonistas fundamentales de la historia: "Creo que la propia arquitectura y sus sistemas de representación ayudan a contar historias. Más allá de ser soporte, escenario y escenografía, los distintos elementos arquitectónicos crean una pauta que ordena el movimiento de los personajes. La utilización de distintas perspectivas–cónica, isométrica o “falsa perspectiva”– hace que esos lugares resulten más o menos familiares.

Una arquitectura que destaca en cuatro espectaculares páginas dobles: "Partiendo de esta ideas quise dibujar esas cuatro dobles páginas como páginas especiales dentro de la novela gráfica, y de paso cambiar el ritmo de lectura. Aparecen esos lugares como protagonistas, un poco como en esas láminas ilustradas de las enciclopedias, y me permiten contar más cosas como: “aquí sucedió esto” o “allá sucedió esto otro”.

Este cómic ha sido uno de los primeros en recibir las Ayudas a la Creación del Ministerio de Cultura: "Sin duda las ayudas son importantes -nos comenta Juan-. Me gustaría pensar que no solo para el que la recibe, que también pueden contribuir a crear una industria más solida, donde los creadores puedan trabajar en mejores condiciones, como pasa en otros países de nuestro entorno y ya pasaba con creadores de otras disciplinas de nuestro país, y que de ahí nazcan obras sólidas que puedan agrandar el mercado".

En cuanto a sus proyectos Juan Berrio nos comenta: "Tengo un par de proyectos en la cabeza, pero todavía no sé con cuál de los dos me pondré primero".

Portada de 'Los domingos también'