Operación “Salvar al pino bicentenario de Calamocarro”: el símbolo natural de Ceuta que se resiste a morir
- Un movimiento ciudadano ha logrado impulsar un plan de recuperación para este árbol histórico
- El proyecto contempla varias intervenciones técnicas destinadas a estabilizar y revitalizar el ejemplar
En cada ciudad hay espacios, imágenes, elementos que forman parte de la memoria colectiva. En Ceuta, uno de ellos es la silueta del pino bicentenario del arroyo de Calamocarro. Un símbolo natural cuya vida corre peligro desde hace meses. Testigo silencioso del paso de los años, el pino bicentenario ha batallado diferentes contratiempos a lo largo de su historia.
Sobrevivió a un incendio en 2019, que afectó a otros castaños también centenarios en la zona. Sin embargo, el tren de borrascas que ha afectado a Ceuta este invierno ha terminado por derribarlo casi por completo. Ubicado en la ladera del monte, junto a un arroyo, su estructura ha quedado seriamente comprometida. Estos últimos acontecimientos han llevado a las asociaciones conservacionistas de la ciudad a alzar la voz para preservarlo.
Superviviente gracias a la presión ciudadana
Durante años, se había advertido del deterioro del árbol y reclamado medidas para su conservación. Desde Ecologistas en Acción se promovió un manifiesto en favor de la preservación del patrimonio natural de Ceuta. La iniciativa vino acompañada de una recogida de firmas en una conocida plataforma digital que ya supera el millar, reflejo del arraigo social de este símbolo natural.
“A pesar de su longevidad, los técnicos lo han evaluado y consideran que aún está en buen estado. Tenemos esperanza”, explican desde estos colectivos ecologistas. Esa valoración ha sido clave para activar una respuesta urgente. En colaboración con el Gobierno de la Ciudad Autónoma, se le aplicará un tratamiento fitosanitario mediante fungicidas para combatir posibles afecciones y recuperar su verticalidad. Además, se procederá a apuntalar el tronco, visiblemente inclinado tras las tormentas.
Mucho más que un árbol
Los trabajos de mejora también contemplan el refuerzo del terreno y el relleno del espacio erosionado, una medida fundamental para que las raíces puedan volver a anclarse con firmeza. Un conjunto de actuaciones que, según los especialistas, podría ser suficiente para garantizar su supervivencia. Más allá de la intervención técnica, la iniciativa tiene un trasfondo claro: la concienciación ciudadana.
“El patrimonio natural nos pertenece a toda la ciudadanía, y hay que cuidarlo si queremos que las generaciones venideras lo disfruten”, insisten los impulsores del proyecto. El pino bicentenario no es solo un elemento del paisaje, sino parte de la identidad de Ceuta. Todavía hay esperanza para salvar al pino bicentenario de Calamocarro.